sábado, 17 de mayo de 2014

JEREMIAS 33:6 PROMESA DE RESTAURACION

Jeremías 33 Promesas de restauración 33 Vino la palabra del Señor a Jeremías por segunda vez, mientras él estaba aún detenido[a] en el patio de la guardia, diciendo: 2 Así dice el Señor que hizo la tierra[b], elSeñor que la formó para establecerla; el Señor es su nombre: 3 “Clama a mí, y yo te responderé y te revelaré cosas grandes e inaccesibles, que tú no conoces.” 4 Porque así dice el Señor, Dios de Israel, acerca de las casas de esta ciudad y acerca de las casas de los reyes de Judá que han sido derribadas para hacer defensas contra los terraplenes de asalto y contra la espada: 5 “Mientras ellos vienen a pelear contra los caldeos y a llenarlas con los cadáveres de los hombres que herí en mi ira y en mi furor, pues yo había escondido mi rostro de esta ciudad a causa de toda su maldad, 6 he aquí, yo le traeré salud y sanidad; los sanaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad. 7 “Restauraré el bienestar[c] de Judá y el bienestar[d] de Israel y los reedificaré como eran al principio. 8 “Los limpiaré de toda la maldad que cometieron contra mí, y perdonaré todas las iniquidades con que pecaron contra mí y con las que se rebelaron contra mí. 9 “Y la ciudad será para mí un nombre de gozo, de alabanza y de gloria ante todas las naciones de la tierra, que oirán de todo el bien que yo le hago, y temerán y temblarán a causa de todo el bien y de toda la paz que yo le doy[e].” 10 Así dice el Señor: “En este lugar, del cual decís vosotros: ‘Es una desolación, sin hombres y sin animales’, en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén que están desoladas, sin hombres, sin habitantes y sin animales, se oirá de nuevo 11 voz de gozo y voz de alegría, la voz del novio y la voz de la novia, la voz de los que dicen: ‘Dad gracias al Señor de los ejércitos, porque el Señor es bueno, porque para siempre es su misericordia’; y de los que traen ofrenda de acción de gracias a la casa del Señor. Porque restauraré el bienestar[f] de esta[g] tierra como fueron al principio” —dice el Señor. 12 Así dice el Señor de los ejércitos: “En este lugar desolado, sin hombres y sin animales, y en todas sus ciudades, habrá de nuevo morada[h] de pastores que hagan descansar sus rebaños. 13 “En las ciudades de la región montañosa, en las ciudades de la llanura, en las ciudades del Neguev[i], en la tierra de Benjamín, en los alrededores de Jerusalén y en las ciudades de Judá, volverán a pasar las ovejas bajo las manos del que las cuenta” —declara el Señor. 14 “He aquí, vienen días” —declara el Señor— “en que cumpliré la buena palabra que he hablado a la casa de Israel y a la casa de Judá. 15 “En aquellos días y en aquel tiempo haré brotar de David un Renuevo justo, y El hará juicio y justicia en la tierra. 16 “En aquellos días estará a salvo Judá, y Jerusalén morará segura, y este es el nombre con el cual será llamada: el Señor, justicia nuestra.” 17 Porque así dice el Señor: “Nunca le faltará a David[j]quien se siente sobre el trono de la casa de Israel; 18 y a los sacerdotes levitas nunca les faltará[k] quien en presencia mía ofrezca holocausto, queme ofrendas de cereal y prepare sacrificios todos los días.” 19 Y vino palabra del Señor a Jeremías, diciendo: 20 Así dice el Señor: “Si pudierais romper mi pacto con el día y mi pacto con la noche, de modo que el día y la noche no vinieran a su tiempo, 21 entonces también se podría romper mi pacto con mi siervo David, y él no tendría hijo para reinar sobre su trono con los sacerdotes levitas, mis ministros. 22 “Como no se puede contar el ejército del cielo, ni se puede medir la arena del mar, así multiplicaré la descendencia[l] de mi siervo David y de los levitas que me sirven.” 23 Y vino palabra del Señor a Jeremías, diciendo: 24 ¿No has observado lo que este pueblo ha hablado, diciendo: “Las dos familias que el Señor escogió, las ha desechado”? Desprecian a mi pueblo, ya no son una nación ante sus ojos[m]. 25 Así dice el Señor: “Si no permanecemi pacto con el día y con la noche, y si no he establecido las leyes[n] del cielo y de la tierra,26 entonces[o] desecharé la descendencia[p] de Jacob y de mi siervo David, para no tomar de[q] su descendencia[r] quien gobierne sobre la descendencia[s] de Abraham, de Isaac y de Jacob. Pero yo restauraré su bienestar[t] y tendré de ellos misericordia.” Un Encuentro Con la Palabra Promesas – Hágalo bien o No lo haga Una vez que empiece una tarea, nunca la deje hasta que esté concluida. Sea grande o pequeña la tarea, hágala bien o no la haga. Eclesiastés 9:10 Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas. Job 21:13 Pasan sus días en prosperidad, y de repente descienden al Seol. Salmos 6:5 Porque no hay en la muerte memoria de ti; en el Seol, ¿quién te dará gracias? Eclesiastés 9:5 Porque los que viven saben que han de morir, pero los muertos no saben nada, ni tienen ya ninguna recompensa, porque su memoria está olvidada. Eclesiastés 11:6 De mañana siembra tu semilla y a la tarde no des reposo a tu mano, porque no sabes si esto o aquello prosperará, o si ambas cosas serán igualmente buenas. Romanos 12:11 no seáis perezosos en lo que requiere diligencia; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor, Colosenses 3:23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres, Génesis 37:35 Y todos sus hijos y todas sus hijas vinieron para consolarlo, pero él rehusó ser consolado, y dijo: Ciertamente enlutado bajaré al Seol por causa de mi hijo. Y su padre lloró por él. 1 Samuel 10:7 Cuando estas señales te hayan sucedido, haz lo que la situación requiera, porque Dios está contigo. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION PODER Y PRESENCIA El otro día veía por la televisión a un pastor argentino que hablaba sobre los nuevos y los no tan nuevos (por no decir viejos) creyentes y cómo cada uno de ellos se relacionaba con el poder y la presencia de Dios. Cuando recibimos al Señor como nuestro Salvador, sabemos que hay “algo” que se activa dentro de nosotros, todos lo hemos experimentado en alguna etapa denuestras vidas (si no lo has vivido, te invito a que preguntes cómo hacerlo para que lo vivas también) y ha sido sin duda una de las experiencias que recordaremos con más emoción. Cuando estamos en esta etapa sentimos que tenemos el PODER para orar por cualquier persona, por hacer todo lo que alguna vez nos resultó imposible posible y hay un fuego ardiente en nuestro corazón. No tenemos que hacer nada para tener este poder a nuestro favor, porque era parte del pack cuando le dijimos que sí al Señor. Si nos quedamos sólo en esta experiencia de la manifestación y expresión del poder de Dios quedaremos absolutamente capturados por su inmensidad y le hablaremos al mundo de Él con el corazón casi en la garganta, pero hay algo más. Para direccionar y administrar de buena manera el poder de Dios necesitamos de Su PRESENCIA y esa la debemos buscar. No es gratuita. Es algo que día a día debo anhelar para poder administrar sabiamente lo que Él nos da. Es como si fuéramos millonarios, tenemos mucho dinero (poder) para invertir, pero necesitamos de un asesor financiero (presencia) para que invirtamos bien. Si no, podemos irnos a la quiebra o hacer muy malos negocios. El poder de Dios, a través de su Espíritu Santo, va con nosotros a todo lugar, es algo gratuito para nosotros, pero la presencia es algo que yo debo buscar en intimidad y que debo anhelar en lo más profundo de mi ser, que sea un hábito, una necesidad. Ambas, poder y presencia, son vitales para mi caminar cristiano y se retroalimentan entre sí. Cada vez que manifestemos el poder de Dios o queramos hacerlo, busquemos Su presencia en la intimidad para nunca usar Su poder por usarlo, sino que siempre sabiendo que es Su voluntad que lo hagamos. En la presencia de Dios encuentro la perfecta administración de Su poder. ¡INTENTÉMOSLO! Autora: Poly Toro http://unencuentroconlapalabra1.jimdo.com/ facebook un encuentro con la palabra http://www.amigosporisrael.org/

viernes, 16 de mayo de 2014

SALMO 72:7 REINADO DEL REY JUSTO

Salmos 72:7 Reinado del rey justo 72 Oh Dios, da tus juicios al rey, y tu justicia al hijo del rey. 2 Juzgue[a] él[b] a tu pueblo con justicia, y a tus afligidos[c] con equidad. 3 Traigan[d] paz[e] los montes al pueblo, y[f] justicia los collados. 4 Haga él justicia a los afligidos[g] del pueblo, salve a los hijos de los pobres, y aplaste[h] al opresor. 5 Que te teman[i] mientras duren el sol y la luna[j], por todas las generaciones. 6 Descienda[k] él como la lluvia sobre la hierba cortada, como aguaceros que riegan la tierra. 7 Florezca[l] la justicia[m] en sus días, y abundancia de paz hasta que no haya luna. 8 Domine[n] él de mar a mar, y desde el río hasta los confines de la tierra. 9 Dobléguense[o] ante él los moradores del desierto, y sus enemigos laman[p] el polvo. 10 Los reyes de Tarsis y de las islas[q] traigan[r] presentes; los reyes de Sabá y de Seba ofrezcan[s] tributo[t]; 11 y póstrense[u] ante él todos los reyes de la tierra; sírvanle[v] todas las naciones. 12 Porque él librará al necesitado cuando clame, también al afligido[w] y al que no tiene quien le auxilie. 13 Tendrá compasión del pobre y del necesitado, y la vida[x] de los necesitados salvará. 14 Rescatará[y] su vida[z] de la opresión y de la violencia, y su sangre será preciosa ante sus ojos. 15 Que viva, pues, y se le dé del oro de Sabá, y que se ore por él continuamente; que todo el día se le bendiga[aa]. 16 Haya[ab] abundancia de grano en la tierra, en las cumbres de los montes; su fruto se mecerá como los cedros del Líbano; y los de la ciudad florezcan[ac] como la hierba de la tierra. 17 Sea su nombre para siempre; que su nombre se engrandezca[ad] mientras dure el[ae] sol, y sean benditos por él los hombres; llámenlo[af] bienaventurado todas las naciones. 18 Bendito sea el Señor Dios, el Dios de Israel, el único que hace maravillas. 19 Bendito sea su glorioso nombre para siempre, sea llena de su gloria toda la tierra. Amén y amén. 20 Aquí terminan las oraciones de David, hijo de Isaí. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION ¡No cargues con más – toma un Compañero! Publicado por Devocionales “LLEVAD MI YUGO SOBRE VOSOTROS Y APRENDED DE MÍ…” (Mateo 11:29) Caminar con Dios debería darnos energía; debería restaurar nuestra fuerza, no reducirla. Jesús dijo: “…Mi yugo es fácil y ligera mi carga” (Mateo 11:30), porque Él quiere que vayamos más despacio y que nos relajemos. Pero no así nosotros; hemos perfeccionado “el don” de correr en cuarenta direcciones distintas al mismo tiempo. Liz Curtis Higgs escribió: “Solía utilizar las oraciones como conjuros mágicos, utilizándolas como si fuera una varita mágica sobre cualquier situación, en lugar de desear y buscar la voluntad de Dios. Por ejemplo, volando a un congreso oraba que el avión llegara a tiempo en vez de pedir que mi espíritu estuviera tranquilo, independientemente de la hora en que el avión aterrizara. Por las mañanas daba vueltas como una loca intentando preparar sándwiches y firmando justificantes. Oraba pidiendo ayuda, cuando unos preparativos hechos con calma la noche anterior hubieran sido una mejor idea. Pasaba los días corriendo como si nunca hubiera un semáforo en rojo que me parara”. ¿Te suena familiar? ¿Cuál es la solución? La clave está en compartir el yugo: ¡trabajar con Jesús, en lugar de trabajar contra Él! Ya sé, teóricamente es más fácil que la realidad. Oramos diciendo: “Que se haga tu voluntad”, cuando queremos decir realmente: “Que se haga mi voluntad… y cuanto antes, mejor”. Y seguimos metiéndonos en líos. F. B. Meyer escribió: “Reconocer que el sufrimiento no fue necesario, que es sólo la cosecha de nuestra propia siembra… ¡ay, eso sí es doloroso!”. Si hoy quieres aligerar tu carga, no cargues con más, ¡acepta un Compañero! Únete en yugo con Jesús y aprende a ser guiado por Él. Un Encuentro Con la Palabra Promesas – Muestra tu Luz Has escuchado la frase: Hoy es el primer día del resto de tu vida. Emprende todo con la luz de Dios en tu alma, y así podrás aportar hermosura, armonía, orden y paz al mundo, pero sobre todo, reflejarás al Príncipe de Paz. Mateo 5:16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro padre que está en los cielos. Proverbios 4:18 Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va aumentando en resplandor hasta que es pleno día. Juan 8:12 Jesús les habló otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. Juan 9:5 Mientras estoy en el mundo, yo soy la luz del mundo. Juan 12:36 Mientras tenéis la luz, creed en la luz, para que seais hijos de la luz. Estas cosas habló Jesús, y se fue y se ocultó de ellos. Filipenses 2:15 para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin tacha en medio de una generación torcida y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo, http://unencuentroconlapalabra1.jimdo.com/ facebook un encuentro con la palabra http://www.amigosporisrael.org/

SALMO 37:16 EL JUSTO Y EL PROBLEMA DEL MAL

Salmos 37:16 El justo y el problema del mal 37 No te irrites a causa de los malhechores; no tengas envidia de los que practican la iniquidad. 2 Porque como la hierba pronto se secarán[a], y se marchitarán como la hierba verde. 3 Confía en el Señor, y haz el bien; habita en la tierra, y cultiva la[b] fidelidad. 4 Pon tu delicia en el Señor, y El te dará las peticiones de tu corazón. 5 Encomienda al Señor tu camino, confía en El, que El actuará; 6 hará resplandecer[c] tu justicia como la luz, y tu derecho[d] como el mediodía. 7 Confía callado en[e] el Señor y espérale con paciencia; no te irrites a causa del que prospera en su camino, por el hombre que lleva a cabo sus intrigas. 8 Deja la ira y abandona el furor; no te irrites, sólo harías lo malo. 9 Porque los malhechores serán exterminados, mas los que esperan en el Señor poseerán la tierra. 10 Un poco más y no existirá el impío; buscarás con cuidado su[f] lugar, pero él no estará allí. 11 Mas los humildes poseerán la tierra, y se deleitarán en abundante prosperidad[g]. 12 El impío trama contra el justo, y contra él rechina sus dientes. 13 El Señor se ríe de él, porque ve que su día se acerca. 14 Los impíos han sacado la espada y entesado el arco, para abatir al afligido y al necesitado, para matar a los de recto proceder. 15 Su espada penetrará en su propio corazón, y sus arcos serán quebrados. 16 Mejor es lo poco del justo que la abundancia de muchos impíos. 17 Porque los brazos de los impíos serán quebrados; mas el Señor sostiene a los justos. 18 El Señor conoce los días de los íntegros[h], y su herencia será perpetua. 19 No serán avergonzados en el tiempo malo, y en días de hambre se saciarán. 20 Pero los impíos perecerán, y los enemigos del Señor serán como la hermosura[i] de los prados[j]; desaparecen, se desvanecen como el humo. 21 El impío pide prestado y no paga, mas el justo es compasivo y da. 22 Porque los que son bendecidos por el Señor[k] poseerán la tierra, pero los maldecidos por El serán exterminados. 23 Por el Señor son ordenados[l] los pasos del hombre, y el Señor[m] se deleita en su camino. 24 Cuando caiga, no quedará derribado, porque el Señor sostiene[n] su mano. 25 Yo fui joven, y ya soy viejo, y no he visto al justo desamparado, ni a su descendencia[o] mendigando pan. 26 Todo el día[p] es compasivo y presta, y su descendencia[q] es para bendición. 27 Apártate del mal y haz el bien, y tendrás morada para siempre. 28 Porque el Señor ama la justicia[r], y no abandona a sus santos; ellos son preservados para siempre, pero la descendencia[s] de los impíos será exterminada. 29 Los justos poseerán la tierra, y para siempre morarán en ella. 30 La boca del justo profiere sabiduría y su lengua habla rectitud. 31 La ley de su Dios está en su corazón; no vacilan sus pasos. 32 El impío acecha al justo y procura matarlo. 33 El Señor no dejará al justo[t] en sus manos, ni permitirá que lo condenen cuando sea juzgado. 34 Espera en el Señor y guarda su camino, y El te exaltará para que poseas la tierra; cuando los impíos sean exterminados, tú lo verás. 35 He visto al impío, violento[u], extenderse como frondoso árbol en su propio suelo[v]. 36 Luego pasó[w], y he aquí, ya no estaba; lo busqué, pero no se le halló. 37 Observa al que es íntegro[x], mira al que es recto; porque el hombre de paz tendrá descendencia[y]. 38 Pero los transgresores serán destruidos a una; la posteridad de los impíos será exterminada. 39 Mas la salvación de los justos viene del Señor; El es su fortaleza en el tiempo de la angustia. 40 El Señor los ayuda y los libra; los libra de los impíos y los salva, porque en El se refugian. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Programando tu mente con la Palabra de Dios Publicado por Devocionales “…GUARDO TU CORAZÓN, PORQUE DE ÉL MANA LA VIDA” (Proverbios 4:23b) ¡Detrás de cada cosa que haces… hay un pensamiento! Por eso, si quieres cambiar tu vida, tienes que cambiar tu modo de pensar. Imagínate que vas en una lancha motora con piloto automático programado hacia el este. Si de repente decides ir al oeste, tienes dos opciones: una es tomar el timón y forzarlo para que vaya en la dirección opuesta a la programada. Con verdadera fuerza de voluntad podrías dominar el piloto automático, pero notarías resistencia constante. Los brazos se te cansarían finalmente, dejarías el timón y ¿qué pasaría? Inmediatamente, la lancha volvería hacia el este, en la dirección programada. Eso es lo que pasa cuando intentas cambiar tu vida con la fuerza de tu voluntad: “Me esforzaré a comer menos, hacer más ejercicio, dejar de ser desordenado, etc.”. Sí, la fuerza de voluntad puede llevar a cambios a corto plazo, pero crea estrés constante porque no has tratado la raíz del asunto. El cambio no se produce de modo natural, por lo que al final te rindes, dejas la dieta, el ejercicio, y vuelves a tus hábitos de siempre. Gracias a Dios, ¡hay una manera mejor! Cambia el piloto automático… ¡tu modo de pensar! Escucha: “No os conforméis a este mundo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál es la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Romanos 12:2). El cambio comienza siempre en la mente. El modo de pensar determina el modo de sentir, y el modo de sentir determina el modo de actuar. Pero, te preguntarás, ¿cómo puedo cambiar mi modo de pensar? Programando tu mente con la Palabra de Dios. Un Encuentro Con la Palabra Promesas de Dios – No Voy a Perdonar Promesas de Dios-> Puedo perdonar, pero no olvidar, es solo otra forma de decir: No voy a perdonar. El perdón debe ser como una nota de cancelación, rota en dos pedazos y quemada, así nunca se podrá mostrar en contra. Cuando haga un compromiso de perdonar a otra persona, pida al señor que le sana del impacto que el hecho hizo en su vida. Perdone, olvide y empiece de nuevo. Efesios 4:32 Antes sed benignos unos con otros perdonándonos unos a otros como Dios también nos perdonó a nosotros en Cristo. Mateo 6:14 Porque si perdonáis a los hombres sus transgresiones, también vuestro Padre celestial os perdonará a vosotros. Mateo 18:33 “¿No deberías tú también haberte compadecido de tu consiervo, así como yo me compadecí de ti? 1 Corintios 13:4 El amor es paciente, es bondadoso; el amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso, no es arrogante; 2 Corintios 2:7 así que, por el contrario, vosotros más bien deberíais perdonar lo y consolar lo, no sea que en alguna manera éste sea abrumado por tanta tristeza. 2 Corintios 2:10 Pero a quien perdonéis algo, yo también lo perdono; porque en verdad, lo que yo he perdonado, si algo he perdonado, lo hice por vosotros en presencia de Cristo, Efesios 5:1 Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados; Colosenses 3:12 Entonces, como escogidos de Dios, santos y amados, revestíos de tierna compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia; Colosenses 3:13 soportándoos unos a otros y perdonándoos unos a otros, si alguno tiene queja contra otro; como Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. 1 Pedro 3:8 En conclusión, sed todos de un mismo sentir, compasivos, fraternales, misericordiosos y de espíritu humilde; http://unencuentroconlapalabra1.jimdo.com/ facebook un encuentro con la palabra http://www.amigosporisrael.org/

jueves, 15 de mayo de 2014

SALMO 78:25 FIDELIDAD DE DIOS HACIA SU PUEBLO INFIEL

Salmos 78:25 Fidelidad de Dios hacia su pueblo infiel 78 Escucha, pueblo mío, mi enseñanza[b]; inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca. 2 En parábolas abriré mi boca; hablaré enigmas de la antigüedad, 3 que hemos oído y conocido, y que nuestros padres nos han contado. 4 No lo ocultaremos a sus hijos, sino que contaremos a la generación venidera las alabanzas del Señor, su poder y las maravillas que hizo. 5 Porque El estableció un testimonio en Jacob, y puso una ley en Israel, la cual ordenó a nuestros padres que enseñaran[c] a sus hijos; 6 para que la generación venidera lo supiera, aun los hijos que habían de nacer; y éstos se levantaran y lo contaran a sus hijos, 7 para que ellos pusieran su confianza en Dios, y no se olvidaran de las obras de Dios, sino que guardaran sus mandamientos; 8 y no fueran como sus padres, una generación porfiada y rebelde, generación que no preparó[d] su corazón, y cuyo espíritu no fue fiel a Dios. 9 Los hijos de Efraín eran[e] arqueros bien equipados[f], pero volvieron las espaldas el día de la batalla. 10 No guardaron el pacto de Dios, y rehusaron andar en su ley; 11 olvidaron sus obras, y los[g] milagros que les había mostrado. 12 El hizo maravillas en presencia de sus padres, en la tierra de Egipto, en el campo de Zoán. 13 Dividió el mar y los hizo pasar, y contuvo las aguas como en un montón. 14 Después los guió de día con la nube, y toda la noche con un resplandor[h] de fuego. 15 Partió las rocas en el desierto, y les dio agua tan abundante como las profundidades del océano; 16 hizo salir corrientes de la peña, e hizo descender aguas como ríos. 17 Pero aún siguieron pecando contra El, rebelándose contra el Altísimo en el desierto. 18 Y en sus corazones tentaron[i] a Dios, pidiendo comida a su gusto. 19 Hablaron contra Dios, y dijeron: ¿Podrá Dios preparar mesa en el desierto? 20 He aquí, hirió la roca y brotaron aguas, y torrentes se desbordaron; ¿podrá también dar pan?, ¿proveerá carne para su pueblo? 21 Por tanto, al oírlo, el Señor se indignó; un fuego se encendió contra Jacob, y aumentó también la ira contra Israel, 22 porque no creyeron en Dios, ni confiaron en su salvación. 23 Sin embargo, dio órdenes a las nubes arriba, y abrió las puertas de los cielos; 24 hizo llover sobre ellos maná para comer, y les dio comida[j] del cielo. 25 Pan de ángeles[k] comió el hombre; Dios les mandó comida[l] hasta saciarlos[m]. 26 Hizo soplar en el cielo el viento solano, y con su poder dirigió el viento del sur, 27 El hizo llover sobre ellos carne como polvo, aladas aves como la arena de los mares, 28 y las hizo caer en medio del[n] campamento, alrededor de sus viviendas. 29 Comieron y quedaron bien saciados, y les concedió su deseo. 30 Antes de que hubieran satisfecho[o] su deseo, mientras la comida aún estaba en su boca, 31 la ira de Dios se alzó contra ellos y mató a algunos de los más robustos[p], y subyugó[q] a los escogidos de Israel. 32 A pesar de todo esto, todavía pecaron y no creyeron en sus maravillas. 33 El, pues, hizo terminar sus días en vanidad[r], y sus años en terror súbito. 34 Cuando los hería de muerte[s], entonces le buscaban, y se volvían y buscaban con diligencia a Dios; 35 se acordaban de que Dios era su roca, y el Dios Altísimo su Redentor. 36 Mas con su boca le engañaban, y con su lengua le mentían. 37 Pues su corazón no era leal para con El, ni eran fieles a su pacto. 38 Mas El, siendo compasivo, perdonaba[t] sus iniquidades y no los destruía; muchas veces contuvo[u] su ira, y no despertó todo su furor. 39 Se acordaba de que ellos eran carne, un soplo que pasa y no vuelve. 40 ¡Cuántas veces se rebelaron contra El en el desierto, y le entristecieron en las soledades[v]! 41 Tentaron[w] a Dios una y otra vez, y afligieron al Santo de Israel. 42 No se acordaron de su poder[x], del día en que los redimió del adversario, 43 cuando hizo sus señales[y] en Egipto, y sus prodigios en el campo de Zoán. 44 Convirtió en sangre sus ríos y sus corrientes, y no pudieron beber. 45 Envió entre ellos enjambres de moscas que los devoraban, y ranas que los destruían. 46 Entregó también sus cosechas al saltamontes[z], y el fruto de su trabajo a la langosta. 47 Con granizo destruyó[aa] sus vides, y sus sicómoros[ab] con escarcha. 48 Entregó también al granizo sus ganados, y sus rebaños a los rayos. 49 Envió sobre ellos el ardor de su ira, furia, indignación y angustia, un ejército de ángeles destructores[ac]. 50 Preparó senda para su ira; no eximió sus almas[ad] de la muerte, sino que entregó sus vidas a la plaga, 51 e hirió a todos los primogénitos en Egipto, las primicias de su virilidad en las tiendas de Cam. 52 Mas a su pueblo lo sacó como a ovejas, como a rebaño los condujo en el desierto; 53 los guió con seguridad, de modo que no temieron, pero el mar se tragó a sus enemigos. 54 Los trajo, pues, a su tierra santa[ae], a esta tierra montañosa[af] que su diestra había adquirido. 55 Y expulsó a las naciones de delante de ellos; las repartió con medida por herencia, e hizo habitar en sus tiendas a las tribus de Israel. 56 Empero ellos tentaron[ag] y provocaron al Dios Altísimo, y no guardaron sus testimonios, 57 sino que se volvieron atrás y fueron desleales como sus padres; se desviaron como arco engañoso. 58 Pues le provocaron con sus lugares altos, y despertaron sus celos con sus imágenes talladas[ah]. 59 Al oírlo Dios, se indignó, y aborreció a Israel en gran manera. 60 Abandonó la morada en Silo, la tienda que había levantado[ai] entre los hombres, 61 y entregó al cautiverio su poderío, y su gloria en manos del adversario. 62 Entregó también su pueblo a la espada, y se indignó contra su heredad. 63 El fuego consumió a sus jóvenes, y no tuvieron canciones de bodas sus doncellas. 64 Sus sacerdotes cayeron a espada, y sus viudas no pudieron llorar. 65 Entonces despertó el Señor como de un sueño, como guerrero vencido[aj] por el vino, 66 e hizo retroceder[ak] a sus adversarios, poniendo sobre ellos una afrenta perpetua. 67 Desechó también la tienda de José, y no escogió a la tribu de Efraín, 68 sino que escogió a la tribu de Judá, al monte Sion que El amaba. 69 Y edificó su santuario como las alturas, como la tierra que ha fundado para siempre. 70 Escogió también a David su siervo, lo tomó de entre los apriscos de las ovejas; 71 lo trajo de cuidar[al] las ovejas con sus corderitos[am], para pastorear a Jacob, su pueblo, y a Israel, su heredad. 72 Y él los pastoreó según la integridad de su corazón, y los guió con la destreza de sus manos[an]. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Vuelve a mirar a Jesús – Parte 1 Publicado por Devocionales “…QUE SIGÁIS SUS PISADAS” (1 Pedro 2:21b) ¿Dices que quieres parecerte más a Jesús en tu “día a día”? Bueno, vamos a ver cómo vivió Él: Nunca tuvo prisa. Jesús nunca tomó decisiones apresuradas, aunque se sintiese presionado por otros. ¿Por qué? Porque un negociador hábil sabe que esperar es un arma; aquel que se precipita, por regla general, se estrella. La espera revela las debilidades de cualquier plan o proyecto, y además las intenciones de los que te rodean. Generalmente, tus equivocaciones más grandes ocurren por falta de paciencia. Piensa “a largo plazo”. Jesús dijo:”Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas” (Lucas 21:19). ¡Tomó tiempo para descansar! Escucha: “Venid vosotros aparte… y descansad…” (Marcos 6:31). No había nadie más ocupado que Jesús. Todo el mundo quería algo de Él. Cuanto más éxito tengas, más gente querrá estar contigo. Jesús se apartó un tiempo para poder recibir. Él sabía que no puedes dar lo que no tienes. A la hora de trabajar, damos; a la hora de descansar, recibimos. Jesús mantenía este equilibrio, y por eso hizo tantas cosas en tan sólo tres años y medio. Cuando estás descansado: (a) piensas con más claridad; (b) tomas mejores decisiones; (c) vives confiadamente y (d) logras más en menos tiempo. Un presidente norteamericano se negó a tomar ninguna decisión importante pasadas las 4.00 de la tarde. Él sabía que pocas veces una mente cansada puede hacer buenas decisiones, y una mala decisión puede causar años de sufrimiento. Detén ese ímpetu frenético por alcanzar el éxito. Toma tu tiempo para disfrutar el presente. El fuego del deseo siempre continuará con pleno vigor dentro de ti. Aprende a controlar ese furor y redirígelo. Aprende a descansar; ¡Jesús lo hizo! Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Vuelve a mirar a Jesús – Parte 2 Publicado por Devocionales “…QUE SIGÁIS SUS PISADAS” (1 Pedro 2:21b) Vamos a fijarnos por un momento en dos cosas más que observamos en Jesús: Nunca sintió que tuviese que demostrar a nadie Quien era. Y nos da aquí un firme consejo: “No… echéis vuestras perlas delante de los cerdos…” (Mateo 7:6b). No tienes que demostrar nada a nadie. Los que criticaban a Jesús en el Calvario decían: “Si eres Hijo de Dios, desciende de la cruz”(Mateo 27:40b). ¿Cómo reaccionó Él? No dejó que la ignorancia de los demás Le intimidara ni alterase sus planes en modo alguno. Él ya contaba con la aprobación de su Padre: “Este es mi Hijo amado, en Quien tengo complacencia” (Mateo 3:17b). Él sabía que cuando tienes eso, nada más es importante. Nunca malgastó el tiempo contestando a las críticas. Escucha: “Pero Jesús no le respondió ni una palabra, de tal manera que el gobernador estaba muy asombrado” (Mateo 27:14). Jesús respondía al hambre; respondía a la sed; respondía a los buscadores. Sin embargo, nunca malgastó el tiempo con gente que intentaba meterle en una trampa. No tienes ninguna deuda con quien te critica: “No hables a oídos del necio, porque menospreciará la prudencia de tus razones” (Proverbios 23:9). Nunca se ha construido un monumento a algún crítico. ¿Por qué? Porque son espectadores, no personas que actúan. ¿Por qué dar tiempo a quien te critica cuando no estás dedicando el tiempo suficiente a tus amigos? Salomón dijo: “Quítate de delante del hombre necio, porque no hallarás ciencia en sus labios” (Proverbios 14:7). Mantente con la mirada en Él. http://unencuentroconlapalabra1.jimdo.com/ facebook un encuentro con la palabra http://www.amigosporisrael.org/

NEHEMIAS 9:25 ARREPENTIMIENTO Y CONFESION

Nehemías 9:25 Arrepentimiento y confesión 9 El día veinticuatro de este mes se congregaron los hijos de Israel en ayuno, vestidos de cilicio y con polvo sobre sí. 2 Y los descendientes[a] de Israel se separaron de todos los extranjeros, y se pusieron en pie, confesando sus pecados y las iniquidades de sus padres.3 Puestos de pie, cada uno en su lugar, leyeron en el libro de la ley del Señor su Dios por una cuarta parte del día; y por otra cuarta parte confesaron y adoraron al Señor su Dios. 4 Y sobre el estrado de los levitas se levantaron Jesúa, Bani, Cadmiel, Sebanías, Buni, Serebías, Bani y Quenani, y clamaron en alta voz al Señor su Dios. 5 Entonces los levitas, Jesúa, Cadmiel, Bani, Hasabnías, Serebías, Hodías, Sebanías yPetaías, dijeron: Levantaos, bendecid al Señor vuestro Dios por siempre y para siempre. Sea bendito tu glorioso nombre y exaltado sobre toda bendición y alabanza. 6 Sólo tú eres el Señor. Tú hiciste los cielos, los cielos de los cielos con todo su ejército, la tierra y todo lo que en ella hay, los mares y todo lo que en ellos hay. Tú das vida a todos ellos y el ejército de los cielos se postra ante ti. 7 Tú eres el Señor Dios que escogiste a Abram, lo sacaste de Ur de los Caldeos y le diste por nombre Abraham. 8 Hallaste fiel su corazón delante de ti, e hiciste con él un pacto para darle la tierra del cananeo, del hitita, del amorreo, del ferezeo, del jebuseo y del gergeseo, para darla a su descendencia[b]. Y has cumplido tu palabra, porque eres justo. 9 Tú viste la aflicción de nuestros padres en Egipto, y escuchaste su clamor junto al mar Rojo[c]. 10 Entonces hiciste señales y maravillas contra Faraón, contra todos sus siervos y contra todo el pueblo de su tierra; pues supiste que ellos los trataban con soberbia, y te hiciste un nombre como el de hoy. 11 Dividiste el mar delante de ellos, y pasaron por medio del mar sobre tierra firme; y echaste en los abismos a sus perseguidores, como a una piedra en aguas turbulentas[d]. 12 Con columna de nube los guiaste de día, y con columna de fuego de noche, para alumbrarles el camino en que debían andar. 13 Luego bajaste sobre el monte Sinaí, y desde el cielo hablaste con ellos; les diste ordenanzas justas y leyes verdaderas, estatutos y mandamientos buenos. 14 Les hiciste conocer tu santo día de reposo, y les prescribiste mandamientos, estatutos y la ley por medio[e] de tu siervo Moisés. 15 Les proveíste pan del cielo para su hambre, les sacaste agua de la peña para su sed, y les dijiste que entraran a poseer la tierra que tú habías jurado darles[f]. 16 Pero ellos, nuestros padres, obraron con soberbia, endurecieron su cerviz y no escucharon tus mandamientos. 17 Rehusaron escuchar, y no se acordaron de las maravillas que hiciste entre ellos; endurecieron su cerviz y eligieron un jefe para volver a su esclavitud en Egipto[g]. Pero tú eres un Dios de perdón, clemente y compasivo, lento para la ira y abundante en misericordia, y no los abandonaste. 18 Ni siquiera cuando se hicieron un becerro de metal fundido y dijeron: “Este es tu Dios que te sacó de Egipto”, y cometieron grandes blasfemias[h], 19 tú, en tu gran compasión, no los abandonaste en el desierto; la columna de nube no los dejó de día, para guiarlos en el camino, ni la columna de fuego de noche, para alumbrarles el camino por donde debían andar. 20 Y diste tu buen Espíritu para instruirles, no retiraste tu maná de su boca, y les diste agua para su sed. 21 Por cuarenta años proveíste para ellos en el desierto y nada les faltó, sus vestidos no se gastaron ni se hincharon sus pies. 22 También les diste reinos y pueblos, y se los repartiste con sus límites[i]. Y tomaron posesión de la tierra de Sehón, rey[j] de Hesbón, y la tierra de Og, rey de Basán. 23 Y multiplicaste sus hijos como las estrellas del cielo, y los llevaste a la tierra que habías dicho a sus padres que entraran a poseerla. 24 Y entraron los hijos y poseyeron la tierra. Y tú sometiste delante de ellos a los habitantes de la tierra, a los cananeos, y los entregaste en su mano, con sus reyes y los pueblos de la tierra, para hacer con ellos como quisieran. 25 Y capturaron ciudades fortificadas y una tierra fértil[k]. Tomaron posesión de casas llenas de toda cosa buena, cisternas excavadas, viñas y olivares, y árboles frutales en abundancia. Y comieron, se saciaron, engordaron y se deleitaron en tu gran bondad. 26 Pero fueron desobedientes y se rebelaron contra ti, echaron tu ley a sus espaldas, mataron a tus profetas que los amonestaban[l] para que se volvieran a ti, y cometieron grandes blasfemias[m]. 27 Entonces los entregaste en mano de sus enemigos, que los oprimieron, pero en el tiempo de su angustia clamaron a ti, y tú escuchaste desde el cielo, y conforme a tu gran compasión les diste libertadores que los libraron de mano de sus opresores. 28 Pero cuando tenían descanso, volvían a hacer lo malo delante de ti; por eso tú los abandonabas en mano de sus enemigos para que los dominaran; y cuando clamaban de nuevo a ti, tú oías desde el cielo y muchas veces los rescataste conforme a tu compasión. 29 Los amonestaste[n] para que volvieran a tu ley, pero ellos obraron con soberbia y no escucharon tus mandamientos, sino que pecaron contra tus ordenanzas, las cuales si el hombre las cumple, por ellas vivirá. Y dieron la espalda en rebeldía, endurecieron su cerviz y no escucharon. 30 Sin embargo, tú los soportaste por muchos años, y los amonestaste[o] con tu Espíritu por medio[p] de tus profetas, pero no prestaron oído. Entonces los entregaste en mano de los pueblos de estas[q] tierras. 31 Pero en tu gran compasión no los exterminaste ni los abandonaste, porque tú eres un Dios clemente y compasivo. 32 Ahora pues, Dios nuestro, Dios grande, poderoso y temible, que guardas el pacto y la misericordia, no parezca insignificante ante ti toda la aflicción que nos ha sobrevenido, a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros sacerdotes, a nuestros profetas, a nuestros padres y a todo tu pueblo, desde los días de los reyes de Asiria hasta el día de hoy. 33 Mas tú eres justo en todo lo que ha venido sobre nosotros, porque tú has obrado fielmente, pero nosotros perversamente. 34 Nuestros reyes, nuestros jefes, nuestros sacerdotes y nuestros padres no han observado tu ley ni han hecho caso a tus mandamientos ni a tus amonestaciones[r] con que los amonestabas[s]. 35 Pero ellos en su propio reino, con los[t] muchos bienes que tú les diste, con la espaciosa y rica tierra[u] que pusiste delante de ellos, no te sirvieron ni se convirtieron de sus malas obras. 36 He aquí, hoy somos esclavos, y en cuanto a la tierra que diste a nuestros padres para comer de sus frutos y de sus bienes, he aquí, somos esclavos en ella. 37 Y su abundante fruto es para los reyes que tú pusiste sobre nosotros a causa de nuestros pecados, los cuales dominan nuestros cuerpos y nuestros ganados como les place, y en gran angustia estamos. 38 [v]A causa de todo esto, nosotros hacemos un pacto fiel por escrito; y en el documento sellado están los nombres de nuestros jefes, nuestros levitas y nuestros sacerdotes. Un Encuentro Con la Palabra Promesas de Dios -> Lo que es un obstáculo para una persona es una oportunidad para otra. Aprovecha los obstáculos y páseles por encima, No los rodees ni de devuelvas, siempre adelante! Marcos 9:23 Jesús le dijo: –Si puedes creer, al que cree todo le es posible. Mateo 17:20 Y El les dijo: Por vuestra poca fe; porque en verdad os digo que si tenéis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: “Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. Marcos 9:22 Y muchas veces lo ha echado en el fuego y también en el agua para destruirlo. Pero si tú puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros y ayúdanos. Marcos 9:24 Al instante el padre del muchacho gritó y dijo: Creo; ayúda me en mi incredulidad. Juan 11:40 Jesús le dijo: ¿No te dije que si crees, verás la gloria de Dios? Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Cristiano No te vendas! Publicado por Devocionales “¡LÍBREME EL SEÑOR DE DARTE YO LA HEREDAD DE MIS PADRES!” (1 Reyes 21:3) Dice la Biblia: “…Nabot, de Jezreel, tenía una viña junto al palacio de Acab, rey de Samaria. Acab dijo a Nabot: Dame tu viña para un huerto de legumbres, porque está cercana a mi casa, y yo te daré por ella otra viña mejor que ésta; o si mejor te parece, te pagaré su valor en dinero. Nabot respondió a Acab: ¡Líbreme el Señor de darte yo la heredad de mis padres!” (1 Reyes 21:1-3). Defender su “herencia” le costó a este hombre íntegro su vida. Hoy en día, la fe de nuestros padres está siendo atacada desde las escuelas hasta las salas de juntas de las empresas. Los principios bíblicos que nos han guiado durante generaciones están siendo desafiados y menoscabados por los Acabs de este mundo que están en el poder. La Biblia ya predijo esta situación y nos pidió que estuviéramos alerta, pero que no temiéramos. Dios dijo a la iglesia de los últimos tiempos: “No temas lo que has de padecer… ¡Sé fiel hasta la muerte y yo te daré la corona de la vida!” (Apocalipsis 2:10). Nabot se negó a venderse por dinero; se negó a venderse por algo que parecía “más grande y mejor”. Se negó a venderse con el fin de congraciarse con los que estaban en el poder. Él es un ejemplo para ti, así que mantente firme en la Palabra de Dios y niégate a ceder. Levanta a tus hijos con brazos de fe y declara “…Yo y mi casa serviremos al Señor” (Josué 12:15). http://unencuentroconlapalabra1.jimdo.com/ facebook un encuentro con la palabra http://www.amigosporisrael.org/

miércoles, 14 de mayo de 2014

2 CRONICA 32:29 INVASION DE SENAQUERIB

2 Crónicas 32:29 Invasión de Senaquerib 32 Después de estos actos de[a] fidelidad, Senaquerib, rey de Asiria, vino e invadió a Judá y sitió las ciudades fortificadas, y mandó conquistarlas[b] para sí. 2 Cuando vio Ezequías que Senaquerib había venido y que se proponía hacer[c] guerra contra Jerusalén, 3 decidió con sus oficiales y guerreros cortar el agua de las fuentes que estaban fuera de la ciudad, y ellos le ayudaron. 4 Y se reunió mucha gente y cegaron todas las fuentes y el arroyo que fluía por la región[d], diciendo: ¿Por qué han de venir los reyes de Asiria y hallar tanta agua?5 Y él cobró ánimo y reedificó toda la muralla que había sido derribada y levantó torres en ella[e], edificó otra muralla exterior, fortificó el Milo en la ciudad de David, e hizo armas arrojadizas y escudos en gran cantidad. 6 Puso también oficiales militares sobre el pueblo, los reunió a su lado en la plaza a la puerta de la ciudad y habló dándoles ánimo[f], diciendo:7 Sed fuertes y valientes; no temáis ni os acobardéis a causa del rey de Asiria, ni a causa de toda la multitud que está con él, porque el que está con nosotros es más poderoso que el que está con él. 8 Con él está sólo un brazo de carne, pero con nosotros está el Señornuestro Dios para ayudarnos y pelear nuestras batallas. Y el pueblo confió en las palabras de Ezequías, rey de Judá. 9 Después de esto, Senaquerib, rey de Asiria, mientras estaba sitiando[g] Laquis con todas sus fuerzas, envió a sus siervos a Jerusalén, a[h] Ezequías, rey de Judá, y a[i] todos los de Judá que estaban en Jerusalén, diciendo: 10 Así dice Senaquerib, rey de Asiria, “¿En qué estáis confiando para que permanezcáis bajo sitio en Jerusalén? 11 “¿No os engaña Ezequías para entregaros a morir de hambre y de sed, diciendo: ‘El Señor nuestro Dios nos librará de la mano[j] del rey de Asiria’? 12 “¿Acaso no es el mismo Ezequías el que ha quitado sus lugares altos y sus altares, y ha dicho a Judá y a Jerusalén[k]: ‘Delante de un solo altar adoraréis, y sobre él quemaréis incienso’? 13 “¿No sabéis lo que yo y mis padres hemos hecho a todos los pueblos de estas[l] tierras? ¿Pudieron los dioses de las naciones de las tierras librar su tierra de mi mano? 14 “¿Quién de entre todos los dioses de aquellas naciones que mis padres destruyeron completamente pudo librar a su pueblo de mi mano, para que vuestro Dios pueda libraros de mi mano? 15 “Ahora pues, no dejéis que Ezequías os engañe y os extravíe en esta forma, y no creáis en él, porque ningún dios de ninguna nación ni reino pudo librar a su pueblo de mi mano ni de la mano de mis padres. ¡Mucho menos os librará de mi mano vuestro Dios!” 16 Y sus siervos hablaron aún más contra el Señor Dios y contra su siervo Ezequías.17 También escribió cartas para insultar al Señor, Dios de Israel, y para hablar contra El, diciendo: Como los dioses de las naciones de las tierras no han[m] librado a sus pueblos de mi mano, así el Dios de Ezequías no librará a su pueblo de mi mano. 18 Y proclamaron esto a gran voz en la lengua de Judá[n] al pueblo de Jerusalén que estaba sobre la muralla, para espantarlos y aterrorizarlos, para así poder tomar la ciudad. 19 Y hablaron del[o] Dios de Jerusalén como de los dioses de los pueblos de la tierra, obra de manos de hombres. 20 Pero el rey Ezequías y el profeta Isaías, hijo de Amoz, oraron sobre esto, y clamaron al cielo. 21 Y el Señor envió un ángel que destruyó a todo guerrero valiente, comandante y jefe en el campamento del rey de Asiria. Así regresó avergonzado[p] a su propia tierra. Y cuando había entrado al templo[q] de su dios, algunos de sus propios hijos lo mataron allí a espada.22 Así salvó el Señor a Ezequías y a los habitantes de Jerusalén de mano de Senaquerib, rey de Asiria, y de mano de todos los demás, y los guió[r] por todas partes. 23 Y muchos traían presentes al Señor en Jerusalén y presentes valiosos a Ezequías, rey de Judá, de modo que después de esto fue engrandecido delante de todas las naciones. 24 En aquellos días Ezequías cayó enfermo de muerte; y oró al Señor, y El le habló y le dio una señal. 25 Mas Ezequías no correspondió al bien que había recibido[s], porque su corazón era orgulloso[t]; por tanto, la ira vino sobre él, sobre Judá y sobre Jerusalén. 26 Pero después Ezequías humilló[u] el orgullo de su corazón, tanto él como los habitantes de Jerusalén, de modo que no vino sobre ellos la ira del Señor en los días de Ezequías. 27 Y tenía Ezequías inmensas riquezas y honores. Hizo para sí depósitos[v] para plata, oro, piedras preciosas, especias, escudos y toda clase de objetos de valor. 28 Hizo también almacenes para el producto de granos, vino y aceite, corrales para toda clase de ganado y apriscos para los rebaños[w]. 29 Se edificó ciudades y adquirió rebaños y ganados en abundancia, porque Dios le había dado muchísimas riquezas[x]. 30 Ezequías fue el que cegó la salida superior de las aguas de Gihón y las condujo al lado occidental de la ciudad de David. Ezequías prosperó en todo lo que hizo. 31 Aun en el asunto de los enviados por los gobernantes de Babilonia, que lo mandaron a él para investigar la maravilla que había acontecido en el país, Dios lo dejó solo para probarle, a fin de saber El todo lo que había en su corazón. 32 Los demás hechos de Ezequías y sus obras piadosas, he aquí, están escritos en la visión del profeta Isaías, hijo de Amoz, y en el libro de los reyes de Judá y de Israel. 33 Y durmió Ezequías con sus padres, y lo sepultaron en la parte superior de[y] los sepulcros de los hijos de David; y todo Judá y los habitantes de Jerusalén le rindieron honores en su muerte. Y su hijo Manasés reinó en su lugar. Un Encuentro Con la Palabra Promesas – El Señor de señores A medida que alabas a Dios, descubrirás que se calma el dolor asociado con un incidente o situación. Él es el Señor de señores, eso incluye cualquier cosa que trate de señorearse de ti. Salmo 28: 1-3 Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser bendiga su santo Nombre. Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios. El perdona todas tus iniquidades, y sana todas tus dolencias. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Apoyando a los que están en liderazgo en la Iglesia Publicado por Devocionales “CONFIRMANDO LOS ÁNIMOS DE LOS DISCÍPULOS” (Hechos 14.22) Pocos atletas tuvieron más fans que la estrella de baloncesto Michael Jordan. No obstante, cuando un reportero le preguntó por qué le gustaba que su padre presenciaba sus partidos, Jordan contestó: “¡Cuando él está ahí, sé que por lo menos tengo un admirador!”. Todos necesitamos ser animados, ¿verdad? No fueron ni su alto rango ni sus grandes logros los que produjeron la sanidad de Naamán. No, fue el ánimo de sus criados, que se acercaron lo suficiente para ver el verdadero problema, y después le introdujeron al Dios que tenía la solución. Hay una importante lección aquí: A menudo, cuando el Señor te acerca a alguien y hace que te enteres de cierta información, lo hace para que puedas “saber hablar palabras al cansado…” (Isaías 50:4). Él te ha puesto donde vas a marcar una diferencia, a lo mejor, como en el caso de Naamán, una diferencia que determinará si la persona vive o muere. Leemos que Pablo y Bernabé “confirmaron los ánimos de los discípulos” (Hechos 14:22). No estamos llamados a juzgar o a declarar culpable a la otros; eso es el trabajo de Dios. Nuestro trabajo es orar por ellos y el seguir animándoles. En este relato extraordinario, el Señor actuó a través de una muchacha de servicio para salvar a un general que estaba a punto de morir. ¿Pero qué hubiera pasado si se hubiera rebelado a hacer camas y lavar platos en la casa de Naamán, o hubiera decidido salir y cotillear acerca del problema? Hoy tienes que jugar un papel vital en el plan de Dios. Su mano está sobre ti para servir donde Él te haya puesto. Capta la visión; no hay espacio para la mediocridad. Él te ha llamado a servir con excelencia, así que, ¡empieza a hacerlo! http://unencuentroconlapalabra1.jimdo.com/ facebook un encuentro con la palabra http://www.amigosporisrael.org/

1 CRONICAS 29:16,21 OFRENDAS PARA EL TEMPLO

1 Crónicas 29:16,21 Ofrendas para el templo 29 Entonces el rey David dijo a toda la asamblea: Mi hijo Salomón, el único que Dios ha escogido, es aún joven y sin experiencia, y la obra es grande; porque el templo[a] no es para hombre, sino para el Señor Dios. 2 Con toda mi habilidad he provisto para la casa de mi Dios, el oro para las cosas de oro, la plata para las cosas de plata, el bronce para las cosas de bronce, el hierro para las cosas de hierro, la madera para las cosas de madera; tambiénpiedras de ónice, piedras de engaste, piedras de antimonio, piedras de varios colores, toda clase de piedras preciosas y piedras de alabastro en abundancia. 3 Y además, en mi amor por la casa de mi Dios, el tesoro que tengo de oro y de plata, lo doy a la casa de mi Dios, además de todo lo que ya he provisto para la santa casa, 4 es decir, tres mil talentos[b] de oro, del oro de Ofir, y siete mil talentos de plata acrisolada para revestir las paredes de los edificios[c]; 5 de oro para las cosas de oro, y de plata para las cosas de plata, es decir, para toda la obra hecha por los artesanos[d]. ¿Quién, pues, está dispuesto a dar su ofrenda[e] hoy al Señor? 6 Entonces los jefes de las casas paternas, y los jefes de las tribus de Israel, y los jefes de millares y de centenares, con los supervisores sobre la obra del rey, ofrecieron voluntariamente sus donativos; 7 y para el servicio de la casa de Dios dieron cinco mil talentos y diez mil monedas[f] de oro, diez mil talentos de plata, dieciocho mil talentos de bronce y cien mil talentos de hierro. 8 Y todos los que tenían[g] piedras preciosas las dieron al tesoro de la casa del Señor a cargo de[h] Jehiel gersonita. 9 Entonces el pueblo se alegró porque habían contribuido voluntariamente, porque de todo corazón hicieron su ofrenda alSeñor; y también el rey David se alegró en gran manera. 10 Y bendijo David al Señor en presencia de toda la asamblea. Y David dijo: Bendito eres, ohSeñor, Dios de Israel, nuestro padre por los siglos de los siglos. 11 Tuya es, oh Señor, la grandeza y el poder y la gloria y la victoria y la majestad, en verdad, todo lo que hay en los cielos y en la tierra; tuyo es el dominio, oh Señor, y tú te exaltas como soberano sobre todo.12 De ti proceden la riqueza y el honor; tú reinas sobre todo y en tu mano están el poder y la fortaleza, y en tu mano está engrandecer y fortalecer a todos. 13 Ahora pues, Dios nuestro, te damos gracias y alabamos tu glorioso nombre. 14 Pero ¿quién soy yo y quién es mi pueblo para que podamos ofrecer[i] tan generosamente todo[j] esto? Porque de tiproceden todas las cosas, y de lo recibido de tu mano te damos. 15 Porque somos forasterosy peregrinos delante de ti, como lo fueron todos nuestros padres; como una sombra son nuestros días sobre la tierra, y no hay esperanza. 16 Oh Señor, Dios nuestro, toda esta abundancia que hemos preparado para edificarte una casa para tu santo nombre procede de tu mano, y todo es tuyo. 17 Sabiendo yo, Dios mío, que tú pruebas el corazón y te deleitas en la rectitud, yo he ofrecido voluntariamente todas estas cosas en la integridad de mi corazón; y ahora he visto con alegría a tu pueblo, que está aquí, hacer sus ofrendas a ti voluntariamente. 18 Oh Señor, Dios de nuestros padres Abraham, Isaac e Israel, preserva esto para siempre en las intenciones del corazón[k] de tu pueblo, y dirige su corazón hacia ti; 19 y da a mi hijo Salomón un corazón perfecto para que guarde tus mandamientos, tus testimonios y tus estatutos, para que los cumpla todos y edifique el templo[l], para el cual he provisto. 20 Entonces David dijo a toda la asamblea: Bendecid ahora al Señor vuestro Dios. Y toda la asamblea bendijo al Señor, al Dios de sus padres, y se inclinaron y se postraron ante el Señor y ante el rey. 21 Y al día siguiente sacrificaron víctimas al Señor y le[m] ofrecieron holocaustos: mil novillos, mil carneros y mil corderos, con sus libaciones y sacrificios en abundancia por todo Israel. 22 Comieron, pues, y bebieron aquel día delante del Señor con gran alegría. Y por segunda vez proclamaron rey a Salomón, hijo de David, y lo ungieron como príncipe para el Señor, y a Sadoc como sacerdote. 23 Entonces Salomón se sentó en el trono del Señorcomo rey en lugar de su padre David; prosperó y le obedeció todo Israel. 24 Y todos los oficiales, los hombres valientes, y también todos los hijos del rey David juraron obediencia al rey[n] Salomón. 25 Y el Señor engrandeció en gran manera a Salomón ante los ojos de todo Israel, y le confirió un reinado glorioso como nunca había tenido ningún rey en Israel antes de él. 26 David, hijo de Isaí, reinó, pues, sobre todo Israel; 27 el tiempo que reinó sobre Israel fuede cuarenta años; reinó en Hebrón siete años y en Jerusalén reinó treinta y tres. 28 Y murió en buena vejez, lleno de días, riquezas y gloria; y su hijo Salomón reinó en su lugar. 29 Los hechos del rey David, desde el primero hasta el último, están escritos en las crónicas del vidente Samuel, en las crónicas del profeta Natán y en las crónicas del vidente Gad, 30 con todo su reinado, su poder y todos los acontecimientos que vinieron sobre él, sobre Israel y sobre todos los reinos de aquellas[o] tierras. Un Encuentro Con la Palabra Promesas – Confía hoy en Dios para que haga todas tus peleas Muchas personas dicen que tenemos que pelear nuestras propias batallas, pero la Palabra de Dios dice que el Señor peleará por nosotros. Confía hoy en Dios para que haga todas tus peleas. La Humildad puede hablar por ti. Gálatas 5:22-23 El fruto del Espíritu es… humildad. Eclesiastés 7:8 Mejor es el fin de un asunto que su comienzo; mejor es la paciencia de espíritu que la altivez de espíritu. Jeremías 33:6 he aquí, yo le traeré salud y sanidad; los sanaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad. Mateo 7:16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? Romanos 5:1 Por tanto, habiendo sido justificados por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, Romanos 8:5 Porque los que viven conforme a la carne, ponen la mente en las cosas de la carne, pero los que viven conforme al Espíritu, en las cosas del Espíritu. 1 Corintios 13:4 El amor es paciente, es bondadoso; el amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso, no es arrogante; Efesios 5:9 (porque el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad), Colosenses 3:12 Entonces, como escogidos de Dios, santos y amados, revestíos de tierna compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia; 1 Tesalonicenses 1:6 Y vosotros vinisteis a ser imitadores de nosotros y del Señor, habiendo recibido la palabra, en medio de mucha tribulación, con el gozo del Espíritu Santo, Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Desecha tus ídolos como la Biblia manda Publicado por Devocionales “DE TODOS VUESTROS ÍDOLOS OS LIMPIARÉ” (Ezequiel 36:25) Todo lo que ocupe el lugar de Dios en tu vida es un ídolo. ¡Deséchalo! Eso incluye “ídolos generacionales”. Cuando Gedeón destruyó el altar que erigió su padre a ídolos paganos, los hombres de la ciudad quisieron matarle (Ver Jueces 6:30). ¿Por qué? “Porque siempre fue así en nuestra ciudad”. ¿Te suena familiar? Si el sistema de las personas a tu alrededor excluye a Dios, ¡ha de ser cambiado! Los que no reconocen a Dios, ¡se ponen en lugar de Dios! El mandatario rico no estaba perdido por tener dinero sino porque el dinero le tenía a él (Ver Lucas 18:22,23). Le daba seguridad y autoestima. Sin embargo, ¡nadie sino Dios puede darte esas cosas! ¿Y qué de tus relaciones? La Biblia dice: “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos” (2 Corintios 6:14). No puedes poner un buey y un asno con los mismos arreos y conseguir que aren, ¡porque sus naturalezas son distintas! Cuando Dios te dice que sueltes a alguien, pero te mantienes apegado a él, es idolatría (y locura). Dios te dice hoy: “¡Quiero limpiarte de todos tus ídolos!”. El proceso del “destete” puede ser doloroso, porque “todos queremos lo que queremos, cuando lo queremos”. Supone auténtica confianza saber que puedes dejar lo que tienes y recibir algo mejor a cambio. Sea un empleo, una relación, un servicio o la elección de una carrera mediocre, tu Padre quiere “destetarte” de lo más pequeño y darte lo más grande. Sus planes son mucho mejores que los tuyos, de modo que, cueste lo que cueste, ¡vale la pena hacer el cambio! http://unencuentroconlapalabra1.jimdo.com/ facebook un encuentro con la palabra http://www.amigosporisrael.org/

martes, 13 de mayo de 2014

DEUTERONOMIO 30:9 PROMESAS DE RESTAURACION

Deuteronomio 30:9 Promesa de restauración 30 Y sucederá que cuando todas estas cosas hayan venido sobre ti, la bendición y la maldición que he puesto delante de ti, y tú las recuerdes[a] en todas las naciones adonde elSeñor tu Dios te haya desterrado, 2 y vuelvas al Señor tu Dios, tú y tus hijos, y le obedezcas[b] con todo tu corazón y con toda tu alma conforme a todo lo que yo te ordeno hoy, 3 entonces el Señor tu Dios te hará volver de tu cautividad[c], y tendrá compasión de ti y te recogerá de nuevo de entre todos los pueblos adonde el Señor tu Dios te haya dispersado. 4 Si tus desterrados están en los confines de la tierra[d], de allí el Señor tu Dios te recogerá y de allí te hará volver[e]. 5 Y el Señor tu Dios te llevará a la tierra que tus padres poseyeron, y tú la poseerás; y El te prosperará y te multiplicará más que a tus padres. 6 Además, el Señor tu Dios circuncidará tu corazón y el corazón de tus descendientes[f], para que ames al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas. 7 El Señor tu Dios pondrá todas estas maldiciones sobre los enemigos y sobre los aborrecedores que te persiguieron. 8 Y tú volverás a escuchar la voz del Señor, y guardarás todos sus mandamientos que yo te ordeno hoy. 9 Entonces el Señor tu Dios te hará prosperar abundantemente[g] en toda la obra de tu mano, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu ganado y en el producto[h] de tu tierra, pues el Señor de nuevo se deleitará en ti para bien, tal como se deleitó en tus padres, 10 si obedeces a[i] la voz del Señor tu Dios, guardando sus mandamientos y sus estatutos que están escritos en este libro de la ley, y si te vuelves al[j] Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma. 11 Este mandamiento que yo te ordeno hoy no es muy difícil para ti, ni está fuera de tu alcance[k]. 12 No está en el cielo, para que digas[l]: “¿Quién subirá por nosotros al cielo para traérnoslo y hacérnoslo oír a fin de que lo guardemos?” 13 Ni está más allá del mar, para que digas[m]: “¿Quién cruzará el mar por nosotros para traérnoslo y para hacérnoslo oír, a fin de que lo guardemos?” 14 Pues la palabra está muy cerca de ti, en tu boca y en tu corazón, para que la guardes. 15 Mira, yo he puesto hoy delante de ti la vida y el bien[n], la muerte y el mal[o]; 16 pues te ordeno hoy amar al Señor tu Dios, andar en sus caminos y guardar sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y te multipliques, a fin de que el Señor tu Dios te bendiga en la tierra que vas a entrar para poseerla. 17 Pero si tu corazón se desvía y no escuchas, sino que te dejas arrastrar y te postras ante otros dioses y los sirves, 18 yo os declaro hoy que ciertamente pereceréis. No prolongaréis vuestros días en la tierra adonde túvas, cruzando el Jordán para entrar en ella y[p] poseerla. 19 Al cielo y a la tierra pongo hoy como testigos contra vosotros de que he puesto ante ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Escoge, pues, la vida para que vivas, tú y tu descendencia[q], 20 amando al Señortu Dios, escuchando su voz y allegándote a El; porque eso[r] es tu vida y la largura de tus días, para que habites en la tierra que el Señor juró dar a tus padres Abraham, Isaac y Jacob. Un Encuentro Con la Palabra Promesas – Aprender Sé que estaré vencido cuando me encuentre con cualquier ser humano y no sea capaz de aprender de él. Proverbios 1:5 El sabio oirá y crecerá en conocimiento, y el inteligente adquirirá habilidad. Proverbios 9:9 Da instrucción al sabio, y será aún más sabio, enseña al justo, y aumentará su saber. Proverbios 14:6 El escarnecedor busca sabiduría, y no la halla, pero para el hombre entendido el conocimiento es fácil. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION LA FE ME LLEVA… Es fácil creer en lo que se puede ver o en lo que nuestra mente cree que es posible, sin embargo no es fácil creer en lo que para todo el mundo es imposible. Ocurre que en ocasiones cuando nos enfrentamos a situaciones que demandan de nosotros fe nos vemos en vueltos en un enorme problema porque nuestra mente se rehúsa a creer lo que humanamente es imposible de realizar, pero he allí la virtud de la fe. La fe me lleva a creer en lo que la mayoría de las personas no creen, la fe es la que me motiva a esperar lo mejor sabiendo que Dios es el Soberano y que gobierna todo. Cuando tengo fe puedo estar tranquilo aun cuando a mi alrededor haya una tormenta indescriptible, cuanto tengo fe puedo descansar en las promesas que Dios ya hizo. Y quizá la mayoría de personas creerán que estamos locos o que somos “fanáticos” pero la fe no es que me haga fanático, sino un devoto que por experiencia propia ha visto la mano poderosa de Dios actuar en los momentos en que todos esperaban un fracaso o un mal final. Para la gran mayoría de gente esperar algo bueno de algo malo es ilógico, para la mayoría de personas tener fe es “no vivir en la realidad”, pero al final algo de cierto tiene, porque mi fe tiene que sobrepasar esta realidad, pero sobre todo lo natural, pues la fe puede provocar algo sobrenatural. La Biblia dice: “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.” 1 Corintios 2:14 (Reina-Valera 1960). Este mismo versículo en la Traducción lenguaje actual dice: “Los que no tienen el Espíritu de Dios no aceptan las enseñanzas espirituales, pues las consideran una tontería. Y tampoco pueden entenderlas, porque no tienen el Espíritu de Dios.” 1 Corintios 2:14 (Traducción en lenguaje actual). Para muchos tener fe en lo imposible puede ser una tontería, pero nadie puede tener fe por ti más que tu mismo, es decir, si quieres ver cosas maravillosas en tu vida tienes que practicar la fe, fortalecer tu fe, pero sobre todo aprender a esperar en Dios. ¿Qué es lo que la gente cree que no pasará?, ¿Cuál es el milagro que todos esperan que no ocurra?, ¿Cuál es tu actitud frente a la actitud negativa de los demás?, ¡Es hora de activar esa fe que te va llevar a ver cumplido lo que para todo el mundo era imposible! Lo maravilloso de la fe es que Dios premia a los hombres y mujeres que activan su fe, a todos aquellos que creen sin dudar en lo que Él es capaz de hacer, pues la misma Biblia dice: “Pues las Escrituras nos dicen: «Abraham le creyó a Dios, y Dios consideró a Abraham justo debido a su fe»” Romanos 4:3 (Nueva Traducción Viviente). Que nadie te diga lo que va o no a pasar en tu vida, que nadie te haga pensar lo contrario de lo que tu fe sí te puede llevar a alcanzar, la fe puede llevarte a ver las cosas más sorprendentes de tu vida. ¡No te desanimes!, ¡No dejes de creer!, ¡Mantén tu fe intacta y lejos de disminuirla, auméntala! Dios honrará tu fe, porque Dios honra siempre a los que le creen. La fe me lleva a creer en lo increíble, la fe me lleva a confiar en lo que naturalmente no puede ser, pero que en lo sobrenatural Dios lo puede hacer. ¡TEN FE, DIOS TE HONRARÁ! Autor: Enrique Monterroza http://unencuentroconlapalabra1.jimdo.com/ facebook un encuentro con la palabra http://www.amigosporisrael.org/

ISAIS 55:7 MISERICORDIA PARA TODOS

Isaías 55:7 Misericordia para todos 55 Todos[a] los sedientos, venid a las aguas; y los que no tenéis dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad vino y leche sin dinero y sin costo alguno. 2 ¿Por qué gastáis dinero[b] en lo que no es pan, y vuestro salario en lo que no sacia? Escuchadme atentamente, y comed lo que es bueno, y se deleitará vuestra alma en la abundancia[c]. 3 Inclinad vuestro oído y venid a mí, escuchad y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros un pacto eterno, conforme a las fieles misericordias mostradas a[d] David. 4 He aquí, lo he puesto por testigo a los pueblos, por guía y jefe de las naciones. 5 He aquí, llamarás a una nación que no conocías, y una nación que no te conocía, correrá a ti a causa del Señor tu Dios, el Santo de Israel; porque El te ha glorificado. 6 Buscad al Señor mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cerca. 7 Abandone el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase al Señor, que tendrá de él compasión, al Dios nuestro, que será amplio en perdonar. 8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos —declara el Señor. 9 Porque como los cielos son más altos que la tierra, así mis caminos son más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos. 10 Porque como descienden de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelven allá sino que riegan[e] la tierra, haciéndola producir y germinar, dando semilla al sembrador y pan al que come, 11 así será mi palabra que sale de mi boca, no volverá a mí vacía sin haber realizado lo que deseo, y logrado el propósito para el cual la envié. 12 Porque con alegría saldréis, y con paz seréis conducidos; los montes y las colinas prorrumpirán en gritos de júbilo delante de vosotros, y todos los árboles del campo batirán palmas. 13 En lugar del espino crecerá el ciprés, y en lugar de la ortiga crecerá el mirto; y esto[f] será para gloria[g] del Señor, para señal eterna que nunca será borrada. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION ¡Siempre Más que suficiente! Publicado por Devocionales “…MI COPA ESTÁ REBOSANDO” (Salmo 23:5b) F.B. Meyer escribió: “Cualquiera que sea la bendición de tu copa, seguro que rebosará. Con Dios, el becerro es siempre el becerro gordo (Ver Lucas 15:27), la túnica es siempre la mejor túnica (Ver Génesis 37:3b), el gozo es inefable (Ver 1 Pedro 1:8), y la paz sobrepasa todo entendimiento (Ver Filipenses 4:7). Los caminos de Dios están siempre caracterizados por la sobreabundancia”. La última cosa por la que debemos preocuparnos en esta tierra, ¡es por no tener suficiente! Nuestra “copa está rebosando” (Salmo 23:5b). Por ejemplo, vamos a hablar de la gracia: “…cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia…” (Romanos 5:20b). El tener en abundancia significa tener un excedente, una medida exorbitante. ¿Se preocupan acaso los peces por quedarse sin el océano, o están ansiosos los pájaros por no tener suficiente espacio para volar? La copa que el Señor te da, rebosa de misericordia. ¿Temes que llegue a secarse, que tu garantía caduque, que tus faltas sean demasiado grandes para la gracia de Dios? ¡De ninguna manera! Antes de que Pablo alentase a los cristianos, los perseguía para matarlos. ¿Cómo vivirías tú con eso? Sin embargo, escribió: “la gracia fue más abundante” (1Timoteo 1:14). En las Escrituras, la copa rebosante era un símbolo poderoso. Mientras tu copa estaba rebosando, significaba que eras bienvenido; sin embargo, cuando se quedaba vacía, el anfitrión te estaba sugiriendo que era hora de que te fueras. No obstante, si él realmente disfrutaba de tu compañía, se preocupaba de rellenar siempre la copa, hasta desbordarla, y se derramaba su contenido sobre la mesa. ¿Está tu copa rebosante hoy? ¿Está tu mesa mojada? Eso significa: (a) Que eres bienvenido a la mesa; (b) Que tu asiento está reservado; nadie más va a ocupar tu sitio; (c) Que tus necesidades serán suplidas en abundancia. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Publicado por Devocionales “CIERTAMENTE, EL BIEN Y LA MISERICORDIA ME SEGUIRÁN TODOS LOS DÍAS DE MI VIDA…” (Salmo 23:6) David no dijo: “Puede ser, posiblemente, o tengo el presentimiento”. No, dijo: “Ciertamente, el bien y la misericordia” (Salmo 23:6). ¡Con Dios es algo seguro! Santiago escribió: “...en el cual no hay mudanza ni sombra de variación” (Santiago 1:17b). Nuestro estado de ánimo puede cambiar, nuestra forma de pensar puede alterarse, nuestra devoción puede flaquear, pero Dios nunca cambia. Escucha: “si somos infieles, Él permanece fiel, porque no puede negarse a Sí mismo” (2Timoteo 2:13). En los peores momentos de tu vida puedes seguir diciendo: “Ciertamente, el bien y la misericordia me seguirán” (Salmo 23:6). ”me seguirán…”.Se parece a otra promesa que Dios hizo: “vendrán sobre ti y te alcanzarán todas estas bendiciones…” (Deuteronomio 28:2). Fíjate en las palabras ‘seguirán’, ‘vendrán’ y ’alcanzarán’. ¡No puedes escaparte de ellas! Las bondades de Dios siguieron a Jonás hasta las profundidades del mar (Ver Jonás 2:3), a Daniel hasta el foso de los leones (Ver Daniel 6:22), y a Juan en el exilio, abriéndole el cielo (Apocalipsis 1:1,2). Detente y mira atrás: Piensa en los apuros de los que Dios te ha sacado, los líos que te ha ayudado a resolver, las puertas que Él ha abierto para ti, y ¿qué es lo que ves? Bendiciones que no te mereces, de las que no puedes escapar ¡y que son nuevas cada mañana! ¿”todos los días de mi vida”? Piensa en los días venideros y ¿qué ves? ¿Días en los que estarás sacando adelante una familia? ¿Días de trabajo en “un callejón sin salida”? ¿Días de soledad o de falta de salud? ¿Días ocupados en cuidar a un ser querido enfermo? ”Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida” (Salmo 23:6) “el bien” porque el Señor provee y ‘la misericordia’ porque Él perdona; ¡nunca pasarás un día sin esto! Puede que digas: “Pero algunos días no siento la presencia de Dios”. ¡Entonces, en esos días confía en su promesa! http://unencuentroconlapalabra1.jimdo.com/ facebook un encuentro con la palabra http://www.amigosporisrael.org/

lunes, 12 de mayo de 2014

SALMO 147:5 ALABANZA POR LA RESTAURACION Y PROSPERIDAD DE ISRAEL

Salmos 147:5 Alabanza por la restauración y prosperidad de Jerusalén 147 ¡Aleluya[a]! Porque bueno es cantar alabanzas a nuestro Dios, porque agradable y apropiada es la alabanza[b]. 2 El Señor edifica a Jerusalén; congrega a los dispersos de Israel; 3 sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas[c]. 4 Cuenta el número de las estrellas, y a todas ellas les pone nombre[d]. 5 Grande es nuestro Señor, y muy poderoso; su entendimiento es infinito[e]. 6 El Señor sostiene[f] al afligido y humilla a los impíos hasta la tierra. 7 Cantad al Señor con acción de gracias; cantad alabanzas con la lira[g] a nuestro Dios, 8 el que cubre de nubes los cielos, el que provee lluvia para la tierra, el que hace brotar la hierba en los montes. 9 El da su alimento al ganado y a la cría de los cuervos cuando[h] chillan. 10 No se deleita en la fuerza del caballo, ni se complace en las piernas ágiles del hombre. 11 El Señor favorece a los que le temen, a los que esperan en su misericordia. 12 ¡Alaba al Señor, oh Jerusalén! ¡Alaba a tu Dios, oh Sion! 13 Porque ha reforzado los cerrojos[i] de tus puertas; ha bendecido a tus hijos dentro de ti. 14 El hace la paz en tus fronteras[j]; te sacia con lo mejor[k] del trigo. 15 Envía sus órdenes[l] a la tierra; su palabra corre velozmente. 16 Manda[m] la nieve como lana; esparce la escarcha cual ceniza. 17 Arroja su hielo como migas de pan; ¿Quién puede resistir ante su frío? 18 Envía su palabra y los derrite; hace soplar su viento y el agua corre. 19 Declara su palabra a Jacob, y sus estatutos y sus ordenanzas[n] a Israel. 20 No ha hecho así con ninguna otra nación; y en cuanto a sus ordenanzas[o], no las han conocido. ¡Aleluya[p]! Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION 3 consejos prácticos para cultivar más humildad Publicado por Devocionales “POR AMOR DE SU NOMBRE” (Salmo 23:3b) ¡Dios odia la arrogancia porque no hemos hecho nada de que enorgullecernos! ¿Premian los críticos de arte a la brocha? ¿Hay un Premio Pulitzer para la tinta? No, ¡son sólo herramientas! ¿Y por qué siquiera nos va a usar el Señor? “por amor de su Nombre” (Salmo 23:3b). Sólo hay un Nombre en la marquesina, ¡el suyo! “¿Y qué pasa con eso?”, te preguntarás. “¿Tiene Dios acaso un problema de ego?”. No, ¡pero nosotros sí! Con la misma intensidad con la que Él odia el orgullo, ama la humildad. “Yo habito en… el… humilde de espíritu” (Isaías 57:15b). Así que, aquí hay unos consejos prácticos para cultivar más humildad: (1) Evalúate honestamente. cada cual que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno” (Romanos 12:3b). (2) Aprende a alabar a los demás. “…con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo” (Filipenses 2:3b). Cada logro en la vida es un esfuerzo de equipo. Sé como aquél niño que volvió a casa después de las pruebas para elegir a los actores del teatro del colegio y anunció: “¡Mamá, me eligieron! ¡Me han elegido para sentarme en la audiencia y animar!”. Cuando puedas hacer eso, “tu cabeza podrá por fin caber en tu sombrero” (3) No anuncies tus éxitos antes de que ocurran. “no se alabe tanto el que se ciñe las armas, como el que las desciñe” (1 Reyes 20:11b). Cuando uno de los alumnos de Spurgeon subió a predicar con gran seguridad en sí mismo, y acabó haciéndolo fatal, Spurgeon le dijo: “Si hubieras subido de la misma forma que bajaste, habrías bajado de la misma forma que subiste”. Dios honra solamente lo que se hace “por amor de su Nombre” (Salmo 23:3b). ¡No lo olvides! Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Cristiano, ¿necesitas un descanso? Publicado por Devocionales “EN LUGARES DE DELICADOS PASTOS ME HARÁ DESCANSAR…” (Salmo 23:2) Cristiano, ¿necesitas un descanso? La única criatura a quien le cuesta más dormir que a nosotros es la oveja. Todo tiene que estar bien: sin lobos, sin bichos y sin hambre. Como las ovejas no pueden protegerse, echarse insecticida ni encontrar pastos, necesitan un pastor. ¡Igual que nosotros! Escucha: “En lugares de delicados pastos me hará descansar…” (Salmo 23:2). Date cuenta: nuestro Pastor elige el sendero, prepara el pasto, y protege a las ovejas. ¿Cuál es nuestra parte? ¡Sencillamente seguir, comer, descansar, y quedarnos cerca! De los Diez Mandamientos que Dios dio a Moisés, ¿cuál crees que es el que tiene más palabras? ¿”No cometerás adulterio”?: Tres palabras. ¿”No matarás”?: Dos palabras. ¿”Acuérdate del sábado para santificarlo”?: ¡Noventa y cuatro palabras (Ver Éxodo 20:8-11)! Dios nos conoce tan bien. ostarás y descansarás. Después de todo, Yo descansé en el séptimo día y el mundo no se vino abajo. Así que, hijo mío, repite conmigo: “A mí no me corresponde dirigir el mundo”. Spurgeon decía: “Hasta el mar descansa con la subida y la bajada de las mareas, la tierra guarda el sábado en los meses de invierno, y el hombre debe descansar, o si no, se desmayará, recortar la lámpara, o si no, se quemará entera. A largo plazo, vamos a conseguir más, haciendo menos a veces”. Hoy, si se lo permites, el Señor dará descanso a tu mente, a tu cuerpo, y sobre todo, a tu alma. http://unencuentroconlapalabra1.jimdo.com/ facebook un encuentro con la palabra http://www.amigosporisrael.org/

SALMO 145:7 BONDAD Y MAJESTAD DE DIOS

Salmos 145:7 Bondad y majestad de Dios 145 Te exaltaré mi Dios, oh Rey, y bendeciré tu nombre eternamente y para siempre. 2 Todos los días te bendeciré, y alabaré tu nombre eternamente y para siempre. 3 Grande es el Señor, y digno de ser alabado en gran manera; y su grandeza es inescrutable. 4 Una generación alabará tus obras a otra generación, y anunciará tus hechos poderosos. 5 En el glorioso esplendor de tu majestad[a], y en tus maravillosas obras meditaré. 6 Los hombres hablarán del poder[b] de tus hechos portentosos, y yo contaré tu grandeza. 7 Ellos proclamarán con entusiasmo la memoria de tu mucha bondad, y cantarán con gozo de tu justicia. 8 Clemente y compasivo es el Señor, lento para la ira y grande en misericordia. 9 El Señor es bueno para con todos, y su compasión, sobre todas sus obras. 10 Señor, tus obras todas te darán gracias, y tus santos te bendecirán. 11 La gloria de tu reino dirán, y hablarán de tu poder, 12 para dar a conocer a los hijos de los hombres tus[c] hechos poderosos, y la gloria de la majestad de tu[d] reino. 13 Tu reino es reino por todos los siglos, y tu dominio permanece por todas las generaciones. 14 El Señor sostiene a todos los que caen, y levanta[e] a todos los oprimidos[f]. 15 A ti miran[g] los ojos de todos, y a su tiempo tú les das su alimento. 16 Abres tu mano, y sacias el deseo de todo ser viviente. 17 Justo es el Señor en todos sus caminos, y bondadoso en todos sus hechos. 18 El Señor está cerca de todos los que le invocan, de todos los que le invocan en verdad. 19 Cumplirá el deseo de los que le temen, también escuchará su clamor y los salvará. 20 El Señor guarda a todos los que le aman, pero a todos los impíos destruirá. 21 Mi boca proclamará[h] la alabanza del Señor; y toda carne bendecirá su santo nombre eternamente y para siempre. Un Encuentro Con la Palabra Promesas - Matrimonio Exitoso Los matrimonios de mayor éxito son esos donde tanto el esposo como la esposa procuran edificar la autoestima del otro. 1 Tesalonicenses 5:11 Por eso, anímense y edifíquense unos a otros. Efesios 4:29 No salga de vuestra boca ninguna palabra mala, sino sólo la que sea buena para edificación, según la necesidad del momento, para que imparta gracia a los que escuchan. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION ¿CÓMO ESCUCHASTE EL DESPERTADOR SI ESTABAS DORMIDO? Lo escuchaste por el oído, porque no duerme está abierto, despierto. Así El Espíritu Santo, trae vida al espíritu y éste se despierta. El cuerpo sigue al alma y al espíritu. Adán y Eva tenían un espíritu perfecto que era su naturaleza profunda, con la que hablaban con Dios, no había envidias, locuras ni miedos. El cuerpo era perfecto no había artritis, ciática, ni lumbalgia. Solo había que respetar una ley: “si me obedecen va a andar todo bien, yo quiero que sean libres” pueden comer de todos los árboles menos del árbol del conocimiento del bien y del mal. Puso esa ley para que ellos pudiesen elegir, no quería robots. Para que haya libertad tiene que haber decisión. Satanás les dice a Adán y Eva: “Dios te está reprimiendo, escondiendo cosas lindas”; a Eva la engañó, al hombre ni hubo que engañarlo, la mujer sólo le dijo: “toma, come”. Decidieron alejarse de Dios, y ¿qué pasó? se murió todo: El espíritu: la parte que se comunicaba con Dios, quedó desconectada. El alma: empezaron los problemas emocionales. El cuerpo: iba a volver al polvo. Físicamente, ese día no murieron, murieron espiritualmente, y le dieron la espalda a Dios. El espíritu nuestra parte profunda se murió y el alma se fracturó en dos partes. Ahora el alma empezó a mandar al ser humano, Dios nos creó para que el espíritu le ordene al alma y al cuerpo. Pero al morirse el espíritu, el alma se puso delante del carruaje. Nacemos con el espíritu muerto y con un alma fracturada en dos partes (carnal e inmadura) que manda al cuerpo y al espíritu dormido. Hay una parte del alma que es sana; evalúa, piensa, reflexiona. Personalidad carnal: La parte carnal es parte de nuestra alma caída, la vieja naturaleza quiere lo malo, el pecado: “dale una trompada a ese que te molesta”, “échate una canita al aire”, (es envidiosa, conflictiva). En Gálatas 5 habla del fruto de la carne; esa parte quiere estas cosas, quiere comer del pecado. Cuando peco, me viene la culpa, pido perdón. Si sigo pecando me siento con poder, ya es un hábito pecaminoso, ya no se trata de confesar porque lo vuelvo a hacer, ahora el pecado está arraigado y se hizo un hábito, una adicción, el pecado es un hábito de poder. Se te mete de tal manera que a ti no te importa nada ni nadie; el cerebro está fracturado, funciona de una manera y de otra. La parte carnal tiene hambre quiere comer (todo lo malo viene de allí). Personalidad Inmadura: Estado de “estupidismo”: es la parte que le gusta recibir, “quiero que me atiendan”, “nunca me bendicen”. Es reactiva: “no me saludaron”, “no me llamaron” y se enoja. Es una parte cambiante: busca agradar a todos, le echa la culpa a la gente; “tienen la culpa mis hijos, mi marido” Es la que grita: “me van a atender ahora”, “yo viví cosas muy feas”. Idealiza: “toqué el púlpito”, “ese predicador es único”, “como esta iglesia no hay otra”. La inmadurez te enferma, por eso Juan 15 habla de que, si llevamos fruto, seremos “podados” en aquellas cosas que deben salir de nosotros para crecer y madurar. El alma no es mala; hay una parte buena que tiene que crecer, y otra tiene que morir. El alma es emocional y el espíritu es espiritual. Puedo adorar con el alma; hay algunos que cantan, pero no adoran porque todavía no conocen bien lo espiritual. ¿Quiere decir entonces, que el alma no sirve? Por el contrario: debo amar a Dios con toda mi alma, mi hambre espiritual nace también en mi alma, cuando escucho, la Palabra entra por mi alma hasta mi espíritu. 3 cosas que pasan en el espíritu cuando recibimos a Cristo: Te da revelación: no va a tu alma, va a tu espíritu. Al alma va la información, la revelación va directo a tu espíritu. Comunión: adoro, oro, es una experiencia del espíritu “el Padre busca verdaderos adoradores”; no hay que juzgar cuando alguien llora, porque puede ser del espíritu. Pablo dijo: “nadie me juzgue, cada uno mire su propia vida. Poder: la fe nace de tu espíritu, tu vida cambia. La creencia nace de tu alma “hasta el diablo cree”. Dios nos dejó el manuscrito para que nutra nuestro espíritu y no nos dejemos llevar por todo el mundo. Hay gente almática con la que nos llevamos bien pero hay un punto en el que no conectamos. Cuando la carne está muerta, el alma crece y tu espíritu gobierna, somos del reino del espíritu; “mi reino no es de este mundo, vine a cambiar al mundo, cambiaré su mente”. Al inmaduro nadie le puede enseñar, porque es necio: cree que “ya se las sabe todas”. Por esto mismo cree que él es su mejor consejero y no soporta que alguien le diga lo que tiene que hacer, entonces no se sujeta a nadie. El maduro: aprende de todos, busca mentores que ya lograron lo que el anhela alcanzar, no teme pedirles consejo, porque sabe que ellos le pueden ahorrar años de sufrimiento. El Espíritu Santo nos da los clavos y el martillo para crucificar la carne. “niéguese a sí mismo” (no nuestra autoestima) que muera la parte carnal, cada día hay que crucificar la carne. Solo Jesús da vida al espíritu. Su amor nos hace exclusivos, tu vida espiritual es exclusiva. El Señor dijo: “Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu…”separa el alma del espíritu, para que así el espíritu pueda gobernar y sea fortalecido para que tome el control de nuestra alma. Autora: Silvia Truffa http://unencuentroconlapalabra1.jimdo.com/ facebook un encuentro con la palabra http://www.amigosporisrael.org/

sábado, 10 de mayo de 2014

SALMO 130:7 CLAMOR DE UN PECADOR

Salmos 130 Clamor de un pecador 130 Desde lo más profundo, oh Señor, he clamado a ti. 2 ¡Señor, oye mi voz! Estén atentos tus oídos a la voz de mis súplicas. 3 Señor[b], si tú tuvieras en cuenta[c] las iniquidades, ¿quién, oh Señor, podría permanecer[d]? 4 Pero en ti[e] hay perdón, para que seas temido[f]. 5 Espero en el Señor; en El espera mi alma, y en[g] su palabra tengo mi esperanza. 6 Mi alma espera al Señor más que los centinelas a la mañana; sí, más que los centinelas a la mañana. 7 Oh Israel, espera en el Señor, porque en[h] el Señor hay misericordia, y en[i] El hay abundante redención; 8 El redimirá a Israel de todas sus iniquidades. Un Encuentro Con la Palabra Promesas de Dios – Piense en su Trabajo de Manera Creativa Promesas de Dios -> Incluso el pájaro carpintero debe su éxito a que usa la cabeza. Puede ser que trabaje con la última tecnología, pero incluso así existe siempre una mejor manera de realizar las tareas básicas de su trabajo. Piense en su trabajo de manera creativa. Cuestione los métodos y el equipamiento que emplea. El siguiente gran invento puede estar solo a una idea de distancia. Eclesiastés 2:14 El sabio tiene los ojos bien puestos, pero el necio anda a oscuras. Proverbios 17:24 En presencia del que tiene entendimiento está la sabiduría, pero los ojos del necio están en los extremos de la tierra. Eclesiastés 3:19 Porque la suerte de los hijos de los hombres y la suerte de los animales es la misma: como muere el uno así muere el otro. Todos tienen un mismo aliento de vida; el hombre no tiene ventaja sobre los animales, porque todo es vanidad. Eclesiastés 6:6 Aunque el hombre viva dos veces mil años, pero no disfruta de cosas buenas, ¿no van todos al mismo lugar? Eclesiastés 9:2 A todos les sucede lo mismo: Hay una misma suerte para el justo y para el impío; para el bueno, para el limpio y para el inmundo; para el que ofrece sacrificio y para el que no sacrifica. Como el bueno, así es el pecador; como el que jura, así es el que teme jurar. Eclesiastés 9:3 Este mal hay en todo lo que se hace bajo el sol: que hay una misma suerte para todos. Además, el corazón de los hijos de los hombres está lleno de maldad y hay locura en su corazón toda su vida. Después se van a los muertos. Promesas de Dios – Renuevo.net Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Un Ejemplo de lo que significa la diligencia y ser diligente Publicado por Devocionales “…MAS LOS DILIGENTES SERÁN PROSPERADOS” (Proverbios 13:4b) Un Ejemplo de lo que significa la diligencia y ser diligente Thomas Starzls se interesaba por los transplantes de órganos cuando se encontraba en la escuela de medicina como cirujano. En el año 1958 implantó nuevos hígados a perros cuyos hígados les habían sido extirpados, pero todos ellos murieron al cabo de dos días después de la operación. Un año más tarde, encontró una formula para estabilizar la circulación de la sangre y los perros sobrevivían una semana. En marzo del 1963 ejecutó el primer transplante de hígado humano, pero su paciente se desangró. Ese fracaso, además de la epidemia de hepatitis que se esparcía por todo el mundo alrededor del año 1960 en los centros de transplantes de riñones artificiales, le obligó a abandonar su proyecto de transplantes de hígado. ¡Pero rehusó a rendirse! En el año 1968 Starzls comunicó los resultados de nuevos intentos de transplante: del total de siete niños que habían sido intervenido, todos sobrevivieron, aunque cuatro murieron al cabo de seis meses – un resultado alentador pero no estelar. Para el año 1975, sólo dos programas de transplantes de hígado quedaban en todo el mundo. Veintitrés años después del inicio de sus actividades, Starzls y su equipo tuvieron éxito – ¡diecinueve de sus veinte pacientes vivieron por largos periodos de tiempo! Starzls fue criticado, incluso vilipendiado por la institución médica por procurar transplantes de hígado. Pero él perseveró. ¡Y deberíamos estar todos contentos de que lo hizo! Hoy en día los transplantes de hígado se hacen rutinariamente en hospitales por todo el mundo y personas que en otros tiempos no tenían esperanza alguna, pueden vivir ahora vidas alegres y productivas. Diligencia: ¿Qué significa? Jack London escribió: “La función adecuada del hombre es vivir – no solamente existir. Por eso no malgastaré mis días intentando prolongarlos. ¡Aprovecharé mi tiempo!”. Eso lo dice todo, ¿no es así? No lo olvides, esto es un principio del reino de Dios: “…MAS LOS DILIGENTES SERÁN PROSPERADOS” (Proverbios 13:4b) http://unencuentroconlapalabra1.jimdo.com/ facebook un encuentro con la palabra http://www.amigosporisrael.org/

SALMO 106:7 LA REBELDIA DE ISRAEL Y LIBERACION DEL SEÑOR

Salmos 106:7 La rebeldía de Israel y la liberación del Señor 106 ¡Aleluya[a]! Dad gracias al Señor, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia. 2 ¿Quién puede relatar los poderosos hechos del Señor, o expresar toda su alabanza? 3 Bienaventurados los que guardan el juicio[b], los que practican[c] la justicia en todo tiempo. 4 Acuérdate de mí, oh Señor, en tu bondad hacia[d] tu pueblo; visítame con tu salvación, 5 para que yo vea la prosperidad de tus escogidos, para que me regocije en la alegría de tu nación, para que me gloríe con tu heredad[e]. 6 Nosotros hemos pecado como[f] nuestros padres, hemos hecho iniquidad, nos hemos conducido impíamente. 7 Nuestros padres en Egipto no entendieron tus maravillas; no se acordaron de tu infinito amor[g], sino que se rebelaron junto al mar, en el mar Rojo[h]. 8 No obstante, los salvó por amor de su nombre, para manifestar su poder. 9 Reprendió, pues, al mar Rojo, y se secó; y los condujo por las profundidades, como por un desierto. 10 Los salvó de mano[i] del que los odiaba, y los redimió de mano[j] del enemigo. 11 Las aguas cubrieron a sus adversarios, ni uno de ellos escapó. 12 Entonces creyeron en sus palabras, y cantaron su alabanza. 13 Pero pronto se olvidaron de sus obras; no esperaron su consejo. 14 Tuvieron apetitos desenfrenados en el desierto, y tentaron[k] a Dios en las soledades. 15 El les concedió lo que pedían, pero envió una plaga mortal sobre ellos[l]. 16 Cuando en el campamento tuvieron envidia de Moisés, y de Aarón, el santo del Señor, 17 la tierra se abrió y tragó a Datán, y se cerró sobre[m] el grupo[n] de Abiram. 18 Un fuego ardió contra su grupo[o], la llama consumió a los impíos. 19 Hicieron un becerro en Horeb, y adoraron una imagen de fundición; 20 cambiaron su gloria por la imagen de un buey que come hierba. 21 Se olvidaron de Dios su Salvador, que había hecho grandes cosas en Egipto, 22 maravillas en la tierra de Cam, y cosas asombrosas en el mar Rojo. 23 El dijo que los hubiera destruido, de no haberse puesto Moisés, su escogido, en la brecha delante de El, a fin de apartar su furor para que no los destruyera. 24 Aborrecieron la tierra deseable, no creyeron en su palabra, 25 sino que murmuraron en sus tiendas, y no escucharon la voz del Señor. 26 Por tanto, les juró[p] abatirlos en el desierto, 27 y esparcir su simiente entre las naciones, y dispersarlos por las tierras. 28 Se unieron también a Baal-peor[q], y comieron sacrificios ofrecidos a los muertos. 29 Le provocaron, pues, a ira con sus actos, y la plaga se desató entre ellos. 30 Entonces Finees se levantó e intervino[r], y cesó la plaga. 31 Y le fue contado por justicia por todas las generaciones para siempre. 32 También le hicieron enojarse en las aguas de Meriba[s], y le fue mal a Moisés por culpa de ellos, 33 puesto que fueron rebeldes contra su Espíritu[t], y él habló precipitadamente con sus labios. 34 No destruyeron a los pueblos, como el Señor les había mandado, 35 sino que se mezclaron con las naciones, aprendieron sus costumbres[u], 36 y sirvieron a sus ídolos que se convirtieron en lazo para ellos. 37 Sacrificaron a sus hijos y a sus hijas a los demonios, 38 y derramaron sangre inocente, la sangre de sus hijos y de sus hijas, a quienes sacrificaron a los ídolos de Canaán, y la tierra fue contaminada con sangre. 39 Así se contaminaron en sus costumbres[v], y fueron infieles[w] en sus hechos. 40 Entonces se encendió la ira del Señor contra su pueblo, y El aborreció su heredad[x]. 41 Los entregó en mano de las naciones[y], y los que los aborrecían se enseñorearon sobre ellos. 42 Sus enemigos también los oprimieron, y fueron subyugados bajo su poder[z]. 43 Muchas veces los libró; ellos, sin embargo, fueron rebeldes a su consejo, y se hundieron en su iniquidad. 44 Sin embargo, El vio su angustia al escuchar su clamor; 45 y por amor a ellos se acordó de su pacto, y se arrepintió[aa] conforme a la grandeza de su misericordia. 46 Les hizo también objeto de compasión en presencia de todos los que los tenían cautivos. 47 Sálvanos, oh Señor, Dios nuestro, y reúnenos de entre las naciones, para dar gracias a tu santo nombre, y para gloriarnos[ab] en tu alabanza. 48 Bendito sea el Señor, Dios de Israel, desde la eternidad y hasta la eternidad. Y todo el pueblo diga: Amén. ¡Aleluya[ac]! Un Encuentro Con la Palabra Promesas – Sé Amable Promesas -> Una parte de la amabilidad consiste en amar a la gente más de lo que merece. Más bien sean buenos y comprensivos unos con otros, perdonándose mutuamente como Dios los perdonó en Cristo. Efesios 4: 32 1 Corintios 13:4 El amor es paciente, es bondadoso; el amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso, no es arrogante; 2 Corintios 2:7 así que, por el contrario, vosotros más bien deberíais perdonar lo y consolar lo, no sea que en alguna manera éste sea abrumado por tanta tristeza. 2 Corintios 2:10 Pero a quien perdonéis algo, yo también lo perdono; porque en verdad, lo que yo he perdonado, si algo he perdonado, lo hice por vosotros en presencia de Cristo, Colosenses 3:12 Entonces, como escogidos de Dios, santos y amados, revestíos de tierna compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia; Colosenses 3:13 soportándoos unos a otros y perdonándoos unos a otros, si alguno tiene queja contra otro; como Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. 1 Pedro 3:8 En conclusión, sed todos de un mismo sentir, compasivos, fraternales, misericordiosos y de espíritu humilde; Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION ¿QUÉ ES NACER DE NUEVO? nacer de nuevoLa manera más simple de explicar lo que significa “nacer de nuevo” es que dejamos nuestra antigua forma pecaminosa y carnal de pensar, de hablar y de actuar. Sin embargo, el nacer de nuevo va más allá del cambio y la transformación que un verdadero creyente anhela alcanzar, pues decir que somos nuevas criaturas porque creemos en Jesucristo y porque hacemos cosas para Él es fácil, lo difícil es vivir eso que decimos y para hacerlo sólo tenemos una forma: “la muerte” ¿Muerte? ¿Cómo así? Algo también sencillo de decir, pero vivirlo un proceso doloroso y complejo; sin embargo, la muerte es lo que tenemos que experimentar todos los días de nuestra vida mientras que llega la hora de reunirnos con Papá Dios en las regiones celestiales. Muchas personas saben, dicen que creen y que entienden el sacrificio que Jesucristo hizo en la cruz, entonces su “sabiduría” los lleva a ver ese momento sobrenatural como un evento más, religioso e histórico. No obstante, considero que todos los días encontraremos una nueva enseñanza que nos revela la sabiduría de este gran suceso divino ¿por qué? porque la mayoría decimos que somos cristianos, que creemos en Jesucristo como el Salvador de la humanidad, que somos nuevas criaturas porque un día hicimos una oración de fe y que es Él quien gobierna nuestras vidas, pero a la hora de demostrarlo con los frutos se puede evidenciar algo totalmente diferente a lo que Jesús quiere que vivamos; por ejemplo, no podemos decir que hemos nacido de nuevo si estamos llenos de orgullo, soberbia, odio, resentimiento, ira, enojo, irrespeto, chisme, envidia, mentira, avaricia y engaño, etc. ¿Cómo puede ser posible esto? El Señor quiere que nos entreguemos a Él como un sacrificio vivo y santo cada día de nuestra existencia, esta es la verdadera forma de adorarlo, no imitando las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejando que Dios nos transforme en personas nuevas al renovar nuestra mente conforme su palabra; entonces todo lo que pensemos, hablemos y hagamos será conforme su voluntad que por cierto es buena, agradable y perfecta; por lo tanto lo que pensemos, hablemos y hagamos debe ser bueno, agradable y perfecto, no malo, odioso y destructivo. (Ver Romanos 12:1-2). Cuando estás dispuesto a morir para Jesucristo significa que estás dispuesto a dejar de pecar así te guste pecar, decides dejar de ser el centro de atención y le das ese lugar a quien le corresponde, a tu Señor y Salvador; entonces, si eres irresponsable dejar de ser irresponsable, si eres ladrón dejas de robar, si eres mentiroso dejas de mentir, si eres grosero dejas de serlo, si eres orgulloso te vuelves humilde, si eres rencoroso te vuelves amoroso, si eres adultero o infiel no lo vuelves a ser, si eres fornicario decides guardarte para el Señor, si tienes vicios decides abandonarlos, si eres rebelde te vuelves manso y humilde, etc. el pecado es normal para el mundo pero si hemos recibido a Jesucristo con seriedad en nuestra vida, entonces ya no pertenecemos a los del mundo y dejamos de hacer lo que ellos hacen porque lo que hacen agrada a Satanás. El nacer de nuevo requiere de nuestra muerte diaria al pecado y a la maldad, es una tarea constante y permanente porque el pecado anda a nuestro alrededor asechándonos para atraparnos; pero si realmente confesamos a Jesucristo y creemos en Él como lo decimos, vamos a tomar dominio sobre el pecado y vamos a morir a la necesidad de pecar así nos duela y nos cueste. Por lo menos no se la dejemos tan fácil al pecado y démosle guerra. Que el Señor vea nuestro esfuerzo por no pecar, nuestras ganas de agradarlo en todo y que sea Él dándonos el poder del Espíritu para vencer nuestra carne cada vez que pretenda levantarse y si llega a levantarse, crucifiquémosla de nuevo en Cristo Jesús para que cada día pierda mayor fuerza y seamos regidos por el Espíritu y no por nuestra naturaleza pecaminosa. Los invito a que nos unamos en contra del pecado, oremos los unos por los otros para que nos fortalezcamos en el amor, la fe, el perdón, la justicia, la paz y la santidad que debemos ejercer como hijos de Dios. Cristo venció el pecado en la cruz, ahora nos toca a nosotros vivir conforme su sacrificio y su resurrección al participar de la nueva vida que nos concede por su infinita gracia y misericordia. Si vivimos para Él también podemos experimentar su victoria, su resurrección cada día de nuestras vidas. “Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo quien vive, sino que es Cristo quien vive en mí”. Gálatas 2:19b-20ª (Dios Habla Hoy). ¡Esforcémonos por agradar a Dios en todo, Él hará lo que es más difícil para nosotros “ayudarnos a morir al pecado”! Autora: Marisela Ocampo Otálvaro http://unencuentroconlapalabra1.jimdo.com/ facebook un encuentro con la palabra http://www.amigosporisrael.org/

viernes, 9 de mayo de 2014

SALMO DE SUPLICA Y CONFIANZA

Salmos 86: 5,15 Salmo de súplica y confianza 86 Inclina, oh Señor, tu oído y respóndeme, porque estoy afligido y necesitado. 2 Guarda mi alma[a], pues soy piadoso; tú eres mi Dios; salva a tu siervo que en ti confía. 3 Ten piedad de mí, oh Señor, porque a ti clamo todo el día. 4 Alegra el alma de tu siervo, porque a ti, oh Señor, elevo mi alma. 5 Pues tú, Señor, eres bueno y perdonador, abundante en misericordia para con todos los que te invocan. 6 Escucha, oh Señor, mi oración, y atiende a la voz de mis súplicas. 7 En el día de la angustia te invocaré, porque tú me responderás. 8 No hay nadie como tú entre los dioses, oh Señor, ni hay obras como las tuyas. 9 Todas las naciones que tú has hecho vendrán y adorarán delante de ti, Señor, y glorificarán tu nombre. 10 Porque tú eres grande y haces maravillas[b]; sólo tú eres Dios. 11 Enséñame, oh Señor, tu camino; andaré en tu verdad; unifica mi corazón para que tema tu nombre. 12 Te daré gracias, Señor mi Dios, con todo mi corazón, y glorificaré tu nombre para siempre. 13 Porque grande es tu misericordia para conmigo, y has librado mi alma de las profundidades del Seol[c]. 14 Oh Dios, los arrogantes se han levantado contra mí, y una banda[d] de violentos ha buscado mi vida[e], y no te han tenido en cuenta[f]. 15 Mas tú, Señor, eres un Dios compasivo y lleno de piedad, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad[g]. 16 Vuélvete hacia mí, y tenme piedad; da tu poder a tu siervo, y salva al hijo de tu sierva. 17 Muéstrame[h] una señal de bondad, para que la vean los que me aborrecen y se avergüencen, porque tú, oh Señor, me has ayudado y consolado. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Los destructores del amor en pareja En 1977 el Dr. Harley desarrolló un concepto revolucionario, El Banco Emocional del Amor, para explicar cómo los sentimientos de amor se crean y se destruyen. De manera que cada experiencia que tenemos con nuestra pareja afecta radicalmente el saldo en nuestro Banco del Amor. A través del día, la semana, el mes y el año hacemos depósitos o retiros a la cuenta. Cuando las cosas van bien en la relación es porque hemos hecho varios depósitos y esos depósitos son acreditados a nuestra cuenta; somos felices y nos sentimos amados. Sin embargo, cuando las cosas no van bien es porque hemos hecho varios retiros del Banco Emocional; somos infelices y nos sentimos frustrados. Las relaciones que están a punto del fracaso se debe a que su cuenta en El Banco del Amor está sobregirada; y esa relación es caracterizada por sentimientos de odio, indiferencia y apatía. En su libro, Love Busters, el Dr. Harley identifica seis hábitos que destruyen el amor romántico: 1. Exigencias – Forzar a tu pareja a hacer algo a base de amenazas o castigos si él/ella se niega hacerlo. 2. Quejas Condenatorias – Intentar cambiar las actitudes, creencias, y comportamiento de tu pareja al tratar de forzar tu manera de pensar a través de regaños, críticas, amenazas, sarcasmo, y ridiculizar. 3. Arranques de Ira – Intencionalmente herir a tu pareja para castigarlo o “enseñarle” una lección a través de los gritos, la humillación y el abuso físico. 4. Deshonestidad – Fallar en revelarle a tu pareja tus pensamientos, sentimientos, gustos, disgustos, historial personal, actividades diarias, y planes futuros. Ocultarle información o darle una falsa impresión. 5. Costumbres Irritantes – Costumbres que te molestan de tu pareja como su mala postura, sus hábitos de comer, su tono de voz, su estilo de vestir, sus hábitos de limpieza, etc. 6. Conductas Independientes – Comportamientos realizados sin tomar en consideración los sentimientos de tu pareja. Planear y realizar actividades sin tomar en cuenta la opinión de tu pareja. Como puedes ver, estos hábitos causan enormes retiros en el Banco del Amor y por consiguiente destruyen el amor en la relación. De manera que si quieres reactivar sentimientos de amor, evita a todo coste hacer retiros y esfuérzate por hacer depósitos. Al hacerlo, te garantizo que el amor volverá a brillar. Jorge Cota Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION ¡No hay nadie como Él! Parte 1 Publicado por Devocionales “YO, YO SOY EL SEÑOR, Y FUERA DE MÍ NO HAY QUIEN SALVE” (Isaías 43:11) En los Diez Mandamientos se les ordenó a los israelitas que no hicieran ninguna “imagen tallada” de Dios. ¿Por qué? Porque Él nos hizo, no nosotros a Él. El dios que tú haces es uno que puedes controlar y a quien puedes pedirle que cumpla todos tus deseos. Los griegos tenían una multitud de dioses, todos creados por el hombre. Algunos demandaban sacrificios humanos, otros permitían la prostitución, y hasta la fomentaban en sus templos. Cuando alteramos el orden y empezamos a crear a Dios a nuestra imagen (de acuerdo a nuestra imaginación), éstos son algunos de los dioses que creamos: 1) Un dios político, conservador o liberal, beligerante o pacífico, un dios que los candidatos políticos sacan a relucir en época electoral para conseguir votos, aunque en realidad no lo sirven. 2) Un dios flexible que nos deja hacer lo que queramos, pero a quien responsabilizamos de nuestros actos, diciendo: ‘Sentí de Dios que tenía que hacer eso’. 3) Un dios que promete bendecir a sus hijos, pero nunca disciplinarlos. 4) Un dios a quien puedas “arrinconar” hasta que lo necesites. 5) Un dios que no reina supremo, sino que se conforma con ser una de las tantas deidades que ofrecen un camino al cielo. ¡Falso! Dios dice: “Yo, yo soy el Señor, y fuera de mí no hay quien salve” (Isaías 43:11). Y Jesús afirmó: “…Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí” (Juan 14:6). Jesús no necesita un cambio de imagen para poder encajar en esta era espacial y de internet. ¡Él es el Señor! De hecho, si no es Señor de todas las áreas de tu vida, ¡entonces no es Señor de nada! http://unencuentroconlapalabra1.jimdo.com/ facebook un encuentro con la palabra http://www.amigosporisrael.org/