miércoles, 23 de julio de 2014
1 CORINTIOS 15:10 SISTESIS DEL EVANGELIO
1 Corintios 15:10
La Biblia de las Américas (LBLA)
Síntesis del evangelio
15 Ahora os hago saber, hermanos, el evangelio que os prediqué[a], el cual también recibisteis, en el cual también estáis firmes, 2 por el cual también sois salvos, si retenéis la palabra[b] que os prediqué[c], a no ser que hayáis creído en vano. 3 Porque yo os entregué en primer lugar lo mismo que recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4 que fue sepultado y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; 5 que se apareció a Cefas y después a los doce; 6 luego se apareció a más de quinientos hermanos a la vez, la mayoría de los cuales viven aún, pero algunos ya duermen; 7 después se apareció a Jacobo[d], luego a todos los apóstoles, 8 y al último de todos, como a uno nacido fuera de tiempo[e], se me apareció también a mí. 9 Porque yo soy el más insignificante de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, pues perseguí a la iglesia de Dios. 10 Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia para conmigo no resultó vana; antes bien he trabajado mucho más que todos ellos, aunque no yo, sino la gracia de Dios en mí. 11 Sin embargo, haya sido yo o ellos, así predicamos y así creísteis.
Un Encuentro Con la Palabra
REFLEXION
Tiempo de hablar
Hace muchos años tres mujeres conversaban animádamente en la plaza de un pueblo que estaba a las afueras de Londres.
Cada una compartía el cambio que había experimentado en su vida al conocer a Jesús.
Estaban tan absortas en la conversación, que no advirtieron que un hombre se había acercado lo suficiente como para poder oír todo lo que hablaban.
El caminante notó que aquellas palabras salían del fondo de sus corazones, esas humildes mujeres poseían algo real y sublime que él no tenía y que jamás había experimentado.
El impacto de estas palabras fue tal, que nunca pudo olvidarlas.
Por lo cual, un día se propuso, apartarse de sus malas compañías y buscar el tesoro espiritual que estas mujeres poseían.
Aquel hombre era John Bunyan, hoy conocido internacionalmente como el autor de su célebre obra “El Peregrino” (1678), y de tantos libros que impactaron a varias generaciones. Además se transformó en un tremendo predicador de gran impacto para su nación en su época.
Aunque todos conocemos a John Bunyan, nadie sabe los nombres de aquellas tres mujeres, que fueron de tanta influencia en su vida.
2 Timoteo 1:8 “Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios”
Cuando damos testimonio de lo que Dios ha hecho en nuestras vidas, nunca podremos saber con certeza quien está alrededor escuchando atentamente, ni tampoco cuales son las personas que pudieran ser impactadas por nuestras palabras.
Quizás nunca nos enteremos del fruto que finalmente dio la semilla que plantamos, pero podemos estar seguros que la palabra de Dios nunca volverá vacía.
El hecho de que no podamos ver el fruto, no quiere decir que este no exista.
No hace falta un relato extraordinario para captar la atención de la gente, simplemente que te animes a compartir lo que Dios ya hizo en tu vida.
Esto es un testimonio digno de contar, una historia que podrá llenar de fe a quien la escucha, levantar al caído, o bien quebrantar un corazón endurecido por la vida.
Hablar del evangelio que nos dio libertad no es echar palabras al viento, sino que esas palabras tienen poder para transformar a todo aquel que pueda escucharlas con apertura en su mente y corazón.
Es un arma poderosa que puede ser usada por quien se atreva a proclamar el poderoso mensaje del Evangelio.
¿Acaso habrá alguien que no tenga necesidad de escuchar la Palabra de Dios?
Al igual que aquellas tres mujeres, deja que el gozo de la salvación te invada y comienza a compartir las maravillas que Dios ha hecho en tu vida, quizás te esté escuchando el próximo John Bunyan que Dios ha levantado para esta generación.
Héctor Colque
CVCLAVOZ
Un Encuentro Con la Palabra
REFLEXION
Mi Verdad – Tu Verdad – La Verdad
Publicado por: Pastor Carlos Vargas Valdez en Devocional Cristiano
Encamíname en tu verdad, y enséñame, porque tú eres el Dios de mi salvación. Salmo 25:5.
La gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. Juan 1:17.
«Mi verdad»: se trata de los valores de los que estoy convencido personalmente.
A mi verdad le he dado forma y la he construido según mi carácter, mi personalidad y lo que he vivido.
«Tu verdad»: es lo que el otro cree y que me obligo a respetar, aun cuando su verdad es muy diferente de mis propias convicciones.
Doy pruebas de una mente abierta al admitir que nadie puede imponer reglas en cuanto a lo que se debe ser o pensar.
«A cada uno su verdad», traduce bien la actitud tolerante que nos imponemos con respecto a los demás.
No deseamos defender la intolerancia que trae el fanatismo y sus sangrientos excesos.
Pero, ¿no hay un problema cuando se considera siempre la verdad como relativa?
¿Es la verdad algo que cada uno domina y le da forma a su gusto?
¿Hemos reducido la verdad a lo que nuestro espíritu limitado puede concebir?
La Biblia presenta a Jesús como la verdad absoluta, la que ningún hombre puede dominar.
Se impone a toda la humanidad y no puede ser separada de la gracia y de la bondad de Dios.
Aceptemos humildemente ante Dios que nosotros mismos somos incapaces de construir la verdad.
Busquemos la verdad que Dios en su gracia nos comunica por medio de la Biblia.
En ella él nos dice la verdad acerca de nosotros mismos, declarando que estamos perdidos y alejados de él.
También nos dice que Jesucristo vino a buscar y a salvar a estos perdidos.
ECLESIASTES 2:11 VANIDAD DE LAS COSAS TERRENALES
Eclesiastés 2:11
La Biblia de las Américas (LBLA)
Vanidad de las cosas terrenales
2 Entonces me dije[a]: Ven ahora, te probaré con el placer; diviértete[b]. Y he aquí, también esto era vanidad. 2 Dije de la risa: Es locura; y del placer: ¿Qué logra esto? 3 Consideré en mi mente[c] cómo estimular mi cuerpo[d] con el vino, mientras mi mente[e] me guiaba con sabiduría, y cómo echar mano de la insensatez, hasta que pudiera ver qué hay de bueno bajo el cielo que los hijos de los hombres hacen en los contados días de su vida.4 Engrandecí mis obras, me edifiqué casas, me planté viñedos; 5 me hice jardines y huertos, y planté en ellos toda clase de árboles frutales; 6 me hice estanques de aguas para regar[f]el bosque con árboles en pleno crecimiento. 7 Compré esclavos y esclavas, y tuve esclavos nacidos en casa[g]. Tuve también ganados, vacas y ovejas, más que todos los que me precedieron en Jerusalén. 8 Reuní también para mí plata y oro y el tesoro de los reyes y de las provincias. Me proveí de cantores y cantoras, y de los placeres de los hombres, de muchas concubinas[h]. 9 Y me engrandecí y superé a todos los que me precedieron en Jerusalén; también la sabiduría permaneció conmigo. 10 Y de todo cuanto mis ojos deseaban, nada les negué, ni privé a mi corazón de ningún placer, porque mi corazón gozaba de todo mi trabajo, y ésta fue la recompensa de toda mi labor. 11 Consideré luego todas las obras que mis manos habían hecho y el trabajo en que me había empeñado[i], y he aquí, todo era vanidad y correr tras el viento[j], y sin provecho bajo el sol.
12 Yo volví, pues, a considerar la sabiduría, la locura y la insensatez, porque ¿qué hará el hombre que venga después del rey sino lo que ya ha sido hecho? 13 Y yo vi que la sabiduría sobrepasa a la insensatez, como la luz a las tinieblas.
14 El sabio tiene ojos en su cabeza,
mas el necio anda en tinieblas.
Pero yo sé también que ambos corren la misma suerte.
15 Entonces me dije[k]: Como la suerte del necio, así también será la mía[l]. ¿Para qué, pues, me aprovecha haber sido tan sabio? Y me dije[m]: También esto es vanidad. 16 Porque no hay memoria duradera[n] ni del sabio ni del[o] necio, ya que todos serán olvidados en los días venideros. ¡Cómo mueren tanto el sabio como[p] el necio! 17 Y aborrecí la vida, porque me era penosa[q] la obra que se hace bajo el sol, pues todo es vanidad y correr tras el viento.
18 Asimismo aborrecí todo el fruto de mi trabajo con que me había afanado bajo el sol, el cual tendré que dejar al hombre que vendrá después de mí. 19 ¿Y quién sabe si será sabio o necio? Sin embargo, él tendrá dominio sobre todo el fruto de mi trabajo con que me afané obrando sabiamente bajo el sol. También esto es vanidad. 20 Por tanto me desesperé en gran manera[r] por todo el fruto de mi trabajo con que me había afanado bajo el sol.21 Cuando hay un hombre que ha trabajado con sabiduría, con conocimiento y con destreza, y da su hacienda[s] al que no ha trabajado en ella, esto también es vanidad y un gran mal.22 Pues, ¿qué recibe el hombre de todo su trabajo y del esfuerzo de su corazón con que se afana bajo el sol? 23 Porque durante todos sus días su tarea es dolorosa y penosa; ni aun de noche descansa su corazón. También esto es vanidad.
24 Nada hay mejor para el hombre que comer y beber y decirse que su trabajo es bueno[t]. Esto también yo he visto que es de la mano de Dios. 25 Porque ¿quién comerá y quién se alegrará sin El[u]? 26 Porque a la persona que le agrada[v], El le ha dado sabiduría, conocimiento y gozo; mas al pecador le ha dado la tarea de recoger y amontonar para dárselo al que agrada a[w] Dios. Esto también es vanidad y correr tras el viento.
Un Encuentro Con la Palabra
REFLEXION
Devocional – 40 Cuarenta años muertos de miedo
Publicado por: Pastor Carlos Vargas Valdez en Devocional Cristiano
“Antes de que los espías se acostaran, Rajab subió al techo y les dijo: Yo sé que el Señor les ha dado esta tierra, y por eso estamos aterrorizados; todos los habitantes del país están muertos de miedo ante ustedes.” Josue 2:8-9
Los dos espías israelitas habían sido descubiertos. Los soldados de Jericó estaban en guardia y no fueron sorprendidos. Comenzó una feroz persecución y el final era predecible.
Si los agarraban eran hombres muertos. Subieron al muro y se encontraron arrinconados.
No había escapatoria.
Y cuando se pensaban muertos una puerta se abrió.
Una mujer los invita a pasar y esconderlos. Solo les pidió que le preserven la vida cuando destruyan la ciudad.
No era un pedido muy lógico para una mujer que estaba en la posición de pedir lo que quisiera. Tenía la vida de los dos espías en sus manos.
La explicación que les da es muy simple.
Sabemos que Dios les ha dado la tierra en sus manos, sabemos que ya hemos sido derrotados antes de comenzar a luchar y por eso hace 40 años que vivimos muertos de miedo.
Los espías seguramente se sorprendieron aún más.
Ellos habían crecido caminando en el desierto sin sentido la misma cantidad de años que los pobladores de la tierra prometida esperaban su final anunciado. Me imagino la ansiedad y asombro de esa generación que vivió vigilando los pasos del pueblo de Israel sin entender por que razón seguían dando vueltas sin sentido sabiendo que tenían el triunfo asegurado.
Muchas veces vivimos como los espías. Los que nos rodean saben que tenemos un Dios poderoso y eterno que está de nuestro lado, un Dios grande y maravilloso que sigue haciendo milagros, un Dios que nos da la victoria.
Pero nosotros seguimos dando vueltas en círculos viciosos sin sentido y sin disfrutar de los beneficios que Dios desea darnos. Caminamos en medio del calor de las malas decisiones y de la sequedad de nuestros caprichos en vez de disfrutar de la frescura y bendición de Dios.
Aprovechá hoy la bendición de Dios.
No sigas perdiendo el tiempo.
La simpleza de Dios es tan maravillosa que ofrece bendición con generosidad.
No seas que por tus malas decisiones pierdas el tiempo y no las puedas disfrutar ahora.
Reflexión : Hoy es el día de la bendición de Dios. Aprovechalo.
Un Encuentro Con la Palabra
REFLEXION
UN PARIENTE DE ORO
Devocionales
A medida que pasan los años, creo que vamos reconociendo en nuestras vidas a aquellas personas que nos demostraron su lealtad a través de los años, y cuando recordamos determinados hechos en los que ellos estuvieron presentes, cuánto lo valoramos.
Yo por ejemplo recuerdo a mi mamá, que siempre estuvo presente en todos los momentos de mi vida, pero los que más recuerdo son aquellos, en que nacieron mis hijos.
Ella siempre estuvo ahí, especialmente cuando me dijeron que probablemente no iba a nacer mi primer hijo (en este caso era una niña) recuerdo sus palabras de fe: “¡Oremos que Dios es poderoso y va a permitir que el bebé nazca!” te aseguro que momentos así, no te los olvidas más, porque eso era exactamente lo que yo necesitaba: ¡palabras de fe, de ánimo y de esperanza!
En este día te voy a compartir la historia de un tío y un sobrino, en donde vemos que ese tío también supo estar al lado de su sobrino, como si fuera su propio hijo. Sus nombres eran Abraham y Lot.
Lot, había quedado huérfano y le tocó compartir su vida con su tío Abraham, pero un día se tuvieron que separar, porque ambos tenían tantas riquezas y posesiones que el lugar en donde vivían era demasiado pequeño para los dos. Así que el tío le dijo a Lot: “elige tú primero” ¿No está toda la tierra delante de ti? “Si tú vas a la mano izquierda, yo iré hacia la derecha; pero si tú vas hacia la derecha yo iré hacia la izquierda”.
O sea Lot tenía un tío espectacular, un hombre buenísimo, que lo estimaba de verdad. La actitud de Abraham fue no sólo desinteresada y pacífica sino también generosa y condescendiente.
La cuestión es que Lot eligió el lugar más bello, sin dudarlo se “quedó con lo mejor”, ese lugar era de una vegetación abundante, mientras que el tío se fue hacia otra ciudad, no tan prometedora. Ahora, a la vista, el lugar que Lot eligió era realmente hermoso y así “fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma”.
Lot representa a la gente inmadura, se le pegó a Abraham, pero no para capturar la mentalidad de Abraham y lograr lo que Abraham tenía, sino para disfrutar de las bendiciones de Abraham
Sodoma era un lugar de perversión, allí la gente vivía como se le antojaba, no había ninguna clase de respeto por la vida. Una vez instalado allí, sucedió un imprevisto. Unos reyes atacaron al rey de Sodoma tomando toda la riqueza de la ciudad, sus provisiones y también tomaron a Lot y sus bienes. Lot en vez de capturar la mentalidad de Abraham, le dice que se va a separar de él y se va para el otro lado con sus ovejas y entonces termina secuestrado.
Pronto la mala noticia llegó a los oídos de su tío Abraham, quien reaccionó rápidamente y fue en su rescate, dice la historia que “armó a sus criados” o sea tomó a la gente más confiable que tenía para esta noble misión y pudo rescatar a su sobrino y recobró todos sus bienes, a las mujeres y demás gente.
Esto realmente es “jugarse por alguien”, ya que Abraham arriesgó su vida por la de su sobrino. Abraham lo fue a recuperar, porque le quiso dar una nueva oportunidad.
Pero les quiero contar algo más, eso no fue todo lo que hizo el tío Abraham, ¡hay más!
Como les mencioné Sodoma era una ciudad corrompida, por lo cual Dios la iba a destruir, estaba completamente determinado a hacerlo. Pero hay un detalle, dice la Biblia que Dios era Amigo de Abraham y se dijo a sí mismo: “¿encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer?”, o sea Dios le contó a Abraham que iba a destruir la ciudad, Abraham se entristeció por esa noticia, pues allí vivía su sobrino, al cual amaba y entonces muy decidido intercedió por Lot y le preguntó por seis veces a Dios, si él consideraría no destruir la ciudad si se hallara gente justa allí, a lo que Dios le respondió que por supuesto no lo haría, si hallara aunque sea, a diez personas justas allí.
Sólo alguien que Ama Mucho puede hacer lo que hizo Abraham. Lo crió prácticamente a su sobrino, lo ayudó a enriquecerse, le dio a elegir el lugar que quisiera para vivir, lo rescató cuando estuvo prisionero y ahora, está Intercediendo ante Dios por él, esto es lo que llamo: UN PARIENTE DE ORO, como dice ese refrán: “QUE VALE LO QUE PESA“.
El único mandamiento con promesa es: “honra a tu padre y a tu madre”, porque así tendremos una larga vida sobre la tierra, y quizás hay muchos como en el caso de Lot, que no tuvo papá y mamá que lo criasen, pero tuvieron a alguien que se ocupó de ustedes y que les hicieron más fácil el paso por esta vida.
Me gustaría reconocer en este momento a aquellas personas, sean parientes, amigos, mentores etc. que hicieron un aporte a nuestra vida.
Piensa en alguno de ellos; seguramente existió alguien así que estuvo cerca en aquellos momentos “en que todo era oscuro para ti”. Y si aún vive, te sugiero que lo llames o le escribas y lo bendigas.
Cuando reconocemos en nuestras vidas a las personas que en algún momento nos lideraron, nos enseñaron o como en el caso de Abraham “se jugaron” por nosotros, ¡bendigámoslos dándoles la honra que se merecen! Alguna vez alguien hizo algo por ti, ahora te toca a ti, hacer algo por otros.
Esta anécdota nos ilustra la importancia de nuestras acciones al pasar por esta vida:
Un hijo y su padre estaban caminando por las montañas
De repente el hijo cayó, se lastimó y gritó: ¡Cha!
Para su sorpresa, oyó una voz repitiendo en algún lugar de la montaña: ¡cha!
Con curiosidad el niño grito: “¿quién eres tú?”
Recibió la respuesta: “¿quién eres tú?”
Enojado con la contestación respondió: ¡cobarde!
Le contesto la montaña: ¡cobarde!
Miró a su padre y le preguntó: ¿qué sucede papá?
El padre sonrío y dijo: ” hijo mío, presta atención”.
Y entonces el padre miró a la montaña: ¡te admiro!
La voz respondió: ¡te admiro!
De nuevo el hombre grito: ¡eres un campeón!
La voz contestó: ¡eres un campeón!
El niño estaba asombrado, pero no entendía.
Luego el padre explicó:
“la gente lo llama eco, pero en realidad es la vida misma”.
Te devuelve todo lo que dices o haces.
Nuestra vida es simplemente el reflejo de nuestras acciones.
Si deseas más amor en el mundo, crea más amor a tu alrededor.
La vida te devolverá exactamente aquello que tú le has hecho.
Tu vida no es una coincidencia, es un reflejo de ti.
Autora: Silvia Truffa
martes, 22 de julio de 2014
JUAN 5:17,19 JESUS CENSURADO POR SANAR EN EL DIA DE REPOSO
Juan 5:17,19
La Biblia de las Américas (LBLA)
Jesús censurado por sanar en el día de reposo
Y aquel día era día de reposo. 10 Por eso los judíos decían al que fue sanado: Es día de reposo, y no te es permitido cargar tu camilla. 11 Pero él les respondió: El mismo que me sanó, me dijo: “Toma tu camilla y anda.” 12 Le preguntaron: ¿Quién es el hombre que te dijo: “Toma tu camilla y anda”? 13 Pero el que había sido sanado no sabía quién era, porque Jesús, sigilosamente, se había apartado de la multitud que estaba en aquel lugar.14 Después de esto Jesús lo halló* en el templo y le dijo: Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te suceda algo peor. 15 El hombre se fue, y dijo a los judíos que Jesús era el que lo había sanado. 16 A causa de esto los judíos perseguían a Jesús, porque hacía estas cosas en el día de reposo. 17 Pero El les respondió: Hasta ahora mi Padre trabaja, y yo también trabajo. 18 Entonces, por esta causa, los judíos aún más procuraban matarle, porque no sólo violaba el día de reposo, sino que también llamaba a Dios su propio Padre, haciéndose igual a Dios.
Un Encuentro Con la Palabra
Promesas – Lo Mejor está por Venir
Todo hombre tiene momentos de entusiasmo.
Algunos lo poseen por treinta minutos, otros por treinta días, pero el que lo posee por treinta años es el que triunfa en la vida.
Mire siempre delante y hacia las alturas.
Sus mayores contribuciones hacia la vida, sus mejores entregas, sus mejores cuidados, lo mejor de su amor, ¡aún está por darse!
Corramos con paciencia la carrera
que tenemos por delante.
Hebreos 12:1
Romanos 13:12
La noche está muy avanzada, y el día está cerca. Por tanto, desechemos las obras de las tinieblas y vistámonos con las armas de la luz.
1 Corintios 9:24
¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos en verdad corren, pero sólo uno obtiene el premio? Corred de tal modo que ganéis.
1 Corintios 9:26
Por tanto, yo de esta manera corro, no como sin tener meta; de esta manera peleo, no como dando golpes al aire,
Gálatas 2:2
Subí por causa de una revelación y les presenté el evangelio que predico entre los gentiles, pero lo hice en privado a los que tenían alta reputación, para cerciorarme de que no corría ni había corrido en vano.
Efesios 4:22
que en cuanto a vuestra anterior manera de vivir, os despojéis del viejo hombre, que se corrompe según los deseos engañosos,
Un Encuentro Con la Palabra
REFLEXION
DE CONFUSIÓN A MILAGRO
Publicado por: Pastor Carlos Vargas Valdez en Devocional Cristiano
La boca del necio es quebrantamiento para sí, y sus labios son lazos para su alma. Proverbios 18:7
Lo que decimos se convierte en realidad: esta es una verdad que vemos en la Biblia.
La vemos en Marcos 11:23, Mateo 21:21, Santiago 3:2 y muchos versículos más.
Pero a menudo se nos olvida eso porque hablamos como el mundo en lugar de hablar la Palabra, y con el tiempo recibimos lo que hemos estado articulando: una gran confusión.
Si ha tenido esa experiencia, recuerde que lo que tiene en su vida es producto de sus palabras.
A no ser que pueda cambiar lo que tiene, deberá cambiar lo que sale de su boca.
Para cambiar el rumbo de su vida – de la muerte a la vida, de la enfermedad a la salud, del fracaso al éxito – , tendrá que medir sus palabras.
Eso es más fácil decirlo que hacerlo. Pero esa es la clave: tiene que decirlo para que sea hecho. ¿Cómo se empieza?
Tenga presente que este problema no se puede solucionar con lo natural, sino con poder espiritual, porque estamos hablando de una ley espiritual.
Santiago 3:7-8 dice que la lengua no puede ser domada con el mismo poder con que se doma a los animales; se necesita la sabiduría de Dios.
La Palabra es la sabiduría de Dios (Proverbios 2:6).
Jesús dijo que sus palabras son espíritu y son vida. Eso significa que se necesitan las palabras de Dios para domar nuestra lengua.
Segundo, arrepiéntase por haber permitido que otros, además del Espíritu Santo, usaran su lengua.
Luego, entréguele su lengua a Jesús y decida que va a hablar palabras de amor, de fe, de gozo, de paz y de gracia. Las palabras de fe detienen los dardos de fuego del infierno.
Tercero, haga lo que Jesús dice en Marcos 4:24: “mirad lo que oís”.
O sea, considere sus palabras: “¿quiero que lo que acabo de decir se haga realidad?” Si la respuesta es no, deténgase y corríjase en ese momento, y reemplace las palabras negativas con alabanzas (Efesios 5:4).
Si no ha medidio sus palabras, cámbielas para que pueda cambiar el rumbo de su vida. Pida al Señor que guarde su boca (Salmos 141:3).
Ponga el poder de la lengua a trabajar a su favor; deje de usarla para causar confusión y empiece a usarla para hacer milagros. En su boca hay un milagro.
Escritura Devocional para leer:
Proverbios 18:7
La boca del necio es quebrantamiento para sí, y sus labios son lazos para su alma.
ECLESIASTES 3:22 TODO TIENE SU TIEMPO
Eclesiastés 3:22
La Biblia de las Américas (LBLA)
Todo tiene su tiempo
3 Hay un tiempo señalado para todo, y hay un tiempo para cada suceso[a] bajo el cielo:
2 tiempo de nacer[b], y tiempo de morir;
tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;
3 tiempo de matar, y tiempo de curar;
tiempo de derribar, y tiempo de edificar;
4 tiempo de llorar, y tiempo de reír;
tiempo de lamentarse, y tiempo de bailar;
5 tiempo de lanzar piedras, y tiempo de recoger piedras;
tiempo de abrazar, y tiempo de rechazar el abrazo;
6 tiempo de buscar, y tiempo de dar por perdido;
tiempo de guardar, y tiempo de desechar;
7 tiempo de rasgar, y tiempo de coser;
tiempo de callar, y tiempo de hablar;
8 tiempo de amar, y tiempo de odiar;
tiempo de guerra, y tiempo de paz.
9 ¿Qué saca el trabajador de aquello en que se afana? 10 He visto la tarea que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que en ella se ocupen. 11 El ha hecho todo apropiado a[c] su tiempo. También ha puesto la eternidad en sus corazones; sin embargo[d], el hombre no descubre la obra que Dios ha hecho desde el principio hasta el fin.
12 Sé que no hay nada mejor para ellos que regocijarse y hacer el bien en su vida;13 además, que todo hombre que coma y beba y vea lo bueno en todo su trabajo, eso es don de Dios.
14 Sé que todo lo que Dios hace será perpetuo;
no hay nada que añadirle
y no hay nada que quitarle;
Dios ha obrado así
para que delante de El teman[e] los hombres.
15 Lo que es, ya ha sido,
y lo que será, ya fue,
y Dios busca[f] lo que ha pasado.
16 Aun he visto más bajo el sol:
que en el lugar del derecho, está[g] la impiedad,
y en el lugar de la justicia, está[h] la iniquidad.
17 Yo dije en mi corazón:
al justo como al impío juzgará Dios,
porque[i] hay un tiempo para cada cosa[j] y para cada obra.
18 Dije además en mi corazón en cuanto a los hijos de los hombres: Ciertamente Dios los ha probado para que vean que son sólo animales. 19 Porque la suerte de los hijos de los hombres y la suerte de los animales es la misma[k]: como muere el uno así muere el otro. Todos tienen un mismo aliento de vida; el hombre no tiene ventaja sobre los animales, porque todo es vanidad.
20 Todos van a un mismo lugar.
Todos han salido del polvo
y todos vuelven al polvo.
21 ¿Quién sabe que el aliento de vida del hombre asciende hacia arriba y el aliento de vidadel animal desciende hacia abajo, a la tierra? 22 Y he visto que no hay nada mejor para el hombre que gozarse en sus obras, porque esa es su suerte. Porque ¿quién le hará ver lo que ha de suceder después de él?
Un Encuentro Con la Palabra
REFLEXION
La Perla preciosa y el Reino de los Cielos
Publicado por: Pastor Carlos Vargas Valdez en Devocional Cristiano
También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas, que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró. Mateo 13:45-46.
Apreciamos una cosa según lo que nos costó. Asimismo Cristo aprecia a la Iglesia por lo que le costó poseerla.
Él “amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella”, pagando así un altísimo precio, es decir, todo lo que tenía.
Renunció a todo: su lugar, su paz, su gloria, todos sus derechos como Hijo de Dios y, por encima de todo, se dio a sí mismo.
No podía dar más que su vida, no podía hacer más ni soportar más.
Su amor fue puesto a prueba al extremo, pero él permaneció como una roca.
“Las muchas aguas no podrán apagar el amor” (Cantar de los Cantares 8:7).
Pero, para nosotros existe otra manera de evaluar una cosa. Podemos estimarla por lo que es en sí misma según nuestro parecer.
Así ocurrió con Jesús, cuyo corazón pensó en la Iglesia desde la eternidad.
Para él, ella era la perla preciosa que su corazón deseaba. Vendió todo lo que tenía para poseerla.
Él apreció el valor de esa perla antes de comprarla. Quería poseerla, cualquiera fuera su precio.
¡Cuán maravilloso es su amor!
Él vio algo hermoso en aquellos que estaban en sus pecados y habían caído en la pobreza moral y la indignidad.
Esto parece demasiado maravilloso para ser verdad. Sin embargo, así es, pues la Palabra de Dios lo afirma: “Cristo nos amó y se entregó a sí mismo por nosotros” (Efesios 5:1). En Proverbios 8:31 él dice: “Mis delicias son con los hijos de los hombres”.
Un Encuentro Con la Palabra
REFLEXION
JESÚS YO CONFÍO EN TI
Devocionales, Meditaciones, Reflexión
No sé qué podrás estar pasando en este momento, tal vez te sientes sin fuerzas, no encuentras esperanza, no encuentras salida y piensas que lo que estás viviendo no es tan fácil de superar.
A veces nos sentimos realmente desolados y lo que obra a nuestro alrededor pareciera hundirnos más en ese estado de desesperación, de angustia y de ansiedad.
Hoy quiero decirte que no importa lo que estas pasando, no importa cuán grande es el pantano en el que te estás hundiendo, el Señor no nos desampara, Él pronto estirará su mano y te ayudará a salir del fango en el que te encuentras.
Así que pongan sus preocupaciones en las manos de Dios, pues Él tiene cuidado de ustedes. 1 Pedro 5:7 (Traducción en Lenguaje Actual).
Algo que me alienta en cada situación difícil que atravieso, es que por más difícil que parezca, para el Señor es mucho mejor, pues su nombre será mayormente glorificado; piensa bien, cómo podría el Señor hacer milagros en nuestra vida si no existieran las crisis, realmente si estuviéramos bien y ocurrieran los milagros, no los alcanzaríamos a notar, porque cuando todo está en calma, nosotros estamos tranquilos, entonces el nombre de Jesús no se glorifica; pero cuando estamos en crisis y todo empieza a oscurecer, de repente llega Él con su luz, de la nada y resplandece todo. Me alegra saber que no estamos solos, me llena de satisfacción saber que en Él estamos seguros, que Él no va a fallarnos porque no es como nosotros, que sus ojos siempre nos están mirando y que su mano victoriosa siempre está dispuesta a salvarnos.
No olvides que Jesús murió por ti, no olvides que Jesús entregó su vida por nosotros, Él pagó el precio por nuestros pecados y nuestras necesidades; para Él no hay absolutamente nada imposible, todo esto que quizá estas atravesando y que te duele, con toda seguridad obrará para tu bien y al final verás la luz del Señor brillar en tu vida e iluminar todo que hace parte de ti.
Él es fiel, Él cumple sus promesas; toma su palabra, come del pan de vida que es Jesús y confía plenamente en que tu vida está en sus manos, Él no fracasará contigo, Él te llevará a lo alto y en lo alto tú le darás la gloria porque grandes maravillas hará Él con la situación que estás viviendo.
Si te encuentras en un pantano, no te angusties, en cualquier momento llegará su mano a rescatarte, en cualquier momento Él aparecerá y te sorprenderá; es más, Él nunca se ha ido de tu lado, Él está pendiente de ti.
No dudes de Él, confía en su amor y en su fidelidad, dile gracias, dile te amo, dile Jesús yo confío en ti y sé que todo lo que estoy viviendo será para glorificar tu Santo Nombre.
No olvides que la palabra de Dios es infalible, si así no fuera se negaría a sí mismo y Él no sería Dios; pero esto nunca va a pasar porque Él es Dios, nuestro único Dios, el Todopoderoso, Bueno, Justo y Misericordioso.
Dios cumple fielmente sus promesas, tu sólo espera en Él, no es fácil pero es lo más seguro que tienes, tu garantía son sus promesas.
Pero una cosa quiero tener presente y poner en ella mi esperanza: El amor del Señor no tiene fin, ni se han agotado sus bondades. Cada mañana se renuevan; ¡qué grande es su fidelidad! Y me digo: ¡El Señor lo es todo para mí; por eso en Él confío! El Señor es bueno con los que en Él confían, con los que a Él recurren. Es mejor esperar en silencio a que el Señor nos ayude.
Lamentaciones 3:21-26 (Dios Habla Hoy).
EN LAS BUENAS Y EN LAS MALAS SIEMPRE DILE: “JESÚS, YO CONFÍO EN TI”
Autora: Marisela Ocampo Otálvaro
lunes, 21 de julio de 2014
ECLESIASTES 11:5
Eclesiastés 11:5
La Biblia de las Américas (LBLA)
11 Echa tu pan sobre las aguas,
que después de[a] muchos días lo hallarás.
2 Reparte tu porción con siete, o aun con ocho,
porque no sabes qué mal puede venir sobre la tierra.
3 Si las nubes están llenas,
derraman lluvia sobre la tierra;
y caiga el árbol al sur o al norte,
donde cae el árbol allí se queda.
4 El que observa el viento no siembra,
y el que mira las nubes no siega.
5 Como no sabes cuál es el camino del viento,
o cómo[b] se forman[c] los huesos en el vientre de la mujer encinta[d],
tampoco conoces la obra de Dios que hace todas las cosas.
6 De mañana siembra tu semilla
y a la tarde no des reposo a tu mano,
porque no sabes si esto o aquello prosperará,
o si ambas cosas serán igualmente buenas.
Un Encuentro Con la Palabra
Promesas – No Podrás Lograrlo->
Son miles lo que te dicen que no se puede lograr. Son miles lo que profetizan el fracaso; son miles los que te señalan, uno por uno, los peligros que hay en el camino.
Pero tú, con una leve mueca en el rostro, abróchate con firmeza el cinturón, quítate la chaqueta y manos a la obra.
Comienza a cantar mientras atacas aquello que no se puede lograr, y lograrás hacerlo.
Proverbios 23:7
Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él.
Proverbios 23:19
Escucha, hijo mío, y sé sabio, y dirige tu corazón por el buen camino.
Deuteronomio 4:9
Por tanto, cuídate y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, y no se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; sino que las hagas saber a tus hijos y a tus nietos.
Proverbios 4:23
Con toda diligencia guarda tu corazón, porque de él brotan los manantiales de la vida.
Mateo 15:18
Pero lo que sale de la boca proviene del corazón, y eso es lo que contamina al hombre.
Mateo 15:19
Porque del corazón provienen malos pensamientos, homicidios, adulterios, fornicaciones, robos, falsos testimonios y calumnias.
Proverbios 26:24
El que odia, disimula con sus labios, mas en su corazón acumula engaño.
Proverbios 26:25
Cuando su voz sea agradable, no lo creas, pues hay siete abominaciones en su corazón.
Lucas 6:45
El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo que es bueno; y el hombre malo, del mal tesoro saca lo que es malo; porque de la abundancia del corazón habla su boca.
Proverbios 4:23
Con toda diligencia guarda tu corazón, porque de él brotan los manantiales de la vida.
Proverbios 6:6
Ve, mira la hormiga, perezoso, observa sus caminos, y sé sabio.
Proverbios 9:6
Abandonad la necedad y viviréis, y andad por el camino del entendimiento.
Un Encuentro Con la Palabra
REFLEXION
EL DOLOR DE PECAR
Devocionales, Enrique Monterroza, Meditaciones
Es una realidad que todos tenemos luchas diarias, áreas de nuestra vida con las que tenemos años de venir luchando por tratar de cambiar, pero en muchos casos, no hemos avanzado mucho.
Si realmente eres nacido de nuevo, sientes un dolor muy profundo por fallar quizá en las mismas áreas todo el tiempo, te sientes mal, quizá lloras muchas veces al ver que no puedes sostener tu palabra de no volverlo a hacer.
Para aquellos que un día conocimos al Señor y tuvimos un encuentro real con Él, no es una sensación bonita la que se siente fallarle a Dios. De hecho cuando le fallamos sentimos como que todo se nos vino abajo, como que si Dios ya esta cansado de nosotros o como que si nunca fuésemos a cambiar.
¿Te ha pasado?, ¿Has experimentado esa sensación de saber que no tienes que hacer eso, pero a pesar de ello lo haces y luego te sientes muy mal contigo mismo?, y es que la mayoría de nosotros sabemos muy bien que no tenemos que actuar de ciertas maneras, quizá en ocasiones mientras has estado llevando a cabo tu falla, has sentido que no tienes que hacerlo, sin embargo no puedes parar a pesar que sabes que después te sentirás mal.
Si alguien no se identifica con situaciones como estas o parecidas, es porque quizá no es de este planeta, pero para los demás humanos, TODOS hemos sentido esa horrible sensación de saber que le fallamos a Dios a pesar que sabíamos muy bien que no teníamos que hacerlo.
¿Sabes una cosa?, ese dolor que te causa fallarle a Dios es una muy buena señal que todavía hay oportunidad para ti.
Ese mal sabor de boca que te deja el fallarle habla de que el Espíritu Santo de Dios esta en tu vida redarguyéndote todavía.
Fuese un gran problema que fallaras y no sintieras el mínimo dolor por hacerlo, esa es una señal que estas a punto de morir espiritualmente, pero si sientes dolor por hacerlo, entonces tienes que tener la seguridad que hay una oportunidad más para ti.
Sentir dolor por pecar o fallarle a Dios, habla que tenemos conciencia real del error que cometimos y que nuestro corazón y espíritu no quisiera hacer eso, pero que lastimosamente nos dejamos dominar por nuestros deseos carnales y pecaminosos.
Ahora bien, es necesario detectar que es lo que esta pasando, por qué fácilmente estas cayendo en ese error, estoy seguro que en la mayoría de casos es porque estamos descuidando nuestra vida espiritual, seguro estas orando menos, seguro hasta dejaste de leer la Biblia, quizá no te estas congregando o no estas teniendo contacto con personas que espiritualmente te pueden ayudar, sino que estas haciendo todo lo contrario y teniendo comunicación constante con personas que lo menos que te enseñaran es a ser agradable a Dios.
¿Por qué no comenzamos de nuevo?, sí, si sientes dolor al pecar, si sientes dolor al fallarle a Dios, es porque HAY OPORTUNIDAD PARA TI, ¿Qué es lo que tienes que hacer?, solo recuerda los episodios de tu vida en los que te sentiste plenamente feliz, estoy seguro que esos fueron aquellos en los que estabas muy cerca de Dios y que al estar cerca de Él en tu mente no cabía otro pensamiento que no fuese el de agradarlo.
A veces al ver el deterioro de nuestro estado espiritual, se nos olvida que no estuvimos así todo el tiempo, que hubieron momentos en los que dimos todo de nosotros y que nos sentimos plenamente gozosos, que hubieron tiempos en los que espiritualmente avanzamos mucho, quizá porque dispusiste tu corazón o quizá porque renunciaste con determinación a aquello que era tu perdición.
Hoy quiero invitarte a volver a esos momentos, a que hagas lo mismo que en esos momentos de felicidad plena hacías, comienza a orar nuevamente, comienza a leer la Biblia otra vez, congregarte más seguido, sírvele al Señor, se humilde, que tus oídos se vuelvan tan humildes que no importando a quien escuches predicar la Palabra puedas aprender algo que te ayude en tu vida.
Quita de tu vida todo orgullo que no te deja prosperar y que te esta arruinando, no te creas que lo sabes todo o que nadie te puede enseñar nada nuevo que no sepas, mejor aprende como un niño, como que si fuera la primera vez que estas aprendiendo de Dios, porque si sigues creyendo que lo sabes todo, la realidad es que no sabes nada, porque la sabiduría de una persona no se cataloga en toda la teoría que sabe, sino en su forma de poner en practica su conocimiento y vivirlo.
“Pónganse mi yugo. Déjenme enseñarles, porque yo soy humilde y tierno de corazón, y encontrarán descanso para el alma.”
Mateo 11:29 (Nueva Traducción Viviente)
La única forma efectiva para comenzar de nuevo y triunfar en la vida espiritual es ser humilde para reconocer donde estamos fallando y tener la suficiente determinación para decidir salir de ese lodo en el que hemos caído, entonces, Dios te dará la fuerza que necesitas para salir adelante de cualquier situación, pues tu humildad y determinación son la llave que abrirá la bendición de Dios sobre tu vida.
¡ADELANTE, TÚ PUEDES PORQUE DIOS ESTA CONTIGO!
“Dios está obrando entre ustedes.
Él despierta en ustedes el deseo de hacer lo que a él le agrada y les da el poder para hacerlo.”
Filipenses 2:13 (Palabra de Dios para Todos)
Autor: Enrique Monterroza
LUCAS 1:17 ANUNCIO DEL NACIMIENTO DE JUAN EL BAUTISTA
Lucas 1
La Biblia de las Américas (LBLA)
Anuncio del nacimiento de Juan el Bautista
5 Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, cierto sacerdote llamado Zacarías, del grupo de Abías, que tenía por mujer una de las hijas de Aarón[f] que se llamaba Elisabet. 6 Ambos eran justos delante de Dios, y se conducían intachablemente en todos los mandamientos y preceptos del Señor. 7 No tenían hijos, porque Elisabet era estéril, y ambos eran de edad avanzada[g].
8 Pero aconteció que mientras Zacarías[h] ejercía su ministerio sacerdotal delante de Dios según el orden indicado a su grupo, 9 conforme a la costumbre del sacerdocio, fue escogido por sorteo para entrar al templo del Señor y quemar incienso. 10 Y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora de la ofrenda de incienso. 11 Y se le apareció un ángel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso. 12 Al verlo, Zacarías se turbó, y el temor se apoderó de[i] él. 13 Pero el ángel le dijo: No temas, Zacarías, porque tu petición ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y lo llamarás[j] Juan. 14 Y tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán por su nacimiento. 15 Porque él será grande delante del Señor; no beberá ni vino ni licor, y será lleno del Espíritu Santo aun desde el vientre de su madre. 16 Y él hará volver a muchos de los hijos de Israel al Señor su Dios. 17 E irá delante de El en el espíritu y poder de Elías para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y a los desobedientes a la actitud de los justos, a fin de preparar para el Señor un pueblo bien dispuesto.
18 Entonces Zacarías dijo al ángel: ¿Cómo podré saber esto? Porque yo soy anciano y mi mujer es de edad avanzada[k]. 19 Respondiendo el ángel, le dijo: Yo soy Gabriel, que estoy en[l] la presencia de Dios, y he sido enviado para hablarte y anunciarte estas buenas nuevas. 20 Y he aquí, te quedarás mudo, y no podrás hablar hasta el día en que todo esto acontezca, por cuanto no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su debido tiempo. 21 Y el pueblo estaba esperando a Zacarías, y se extrañaba de su tardanza en el templo. 22 Pero cuando salió, no podía hablarles, y se dieron cuenta de que había visto una visión en el templo; y él les hablaba por señas, y permanecía mudo. 23 Y[m] cuando se cumplieron los días de su servicio sacerdotal, regresó a su casa.
24 Y después de estos días, Elisabet su mujer concibió, y se recluyó[n] por cinco meses, diciendo: 25 Así ha obrado el Señor conmigo en los días en que se dignó mirarme para quitar mi afrenta entre los hombres.
Un Encuentro Con la Palabra
Promesas – Aprende a Soltar y deja que Dios se encargue del asunto
Promesas-> No te aferres hoy a una situación negativa que pueda estarte robando vitalidad, energía, creatividad y el entusiasmo de vivir.
Como dice el dicho: Aprende a Soltar y deja que Dios se encargue del asunto.
Confía en que el Señor te guiará hacia el consejo sabio y las nuevas oportunidades que tiene reservadas para ti.
Filipenses 3:13-14
Olvidando ciertamente lo que queda atrás.
y extendiéndome a lo que está delante,
prosigo a la meta del supremo llamamiento
de Dios en Cristo Jesús.
Romanos 8:28
Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a su propósito.
Romanos 11:29
porque los dones y el llamamiento de Dios son irrevocables.
1 Corintios 9:24
¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos en verdad corren, pero sólo uno obtiene el premio? Corred de tal modo que ganéis.
Filipenses 3:3
porque nosotros somos la verdadera circuncisión, que adoramos en el Espíritu de Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no poniendo la confianza en la carne,
Colosenses 2:18
Nadie os defraude de vuestro premio deleitándose en la humillación de sí mismo y en la adoración de los ángeles, basándose en las visiones que ha visto, hinchado sin causa por su mente carnal,
2 Timoteo 1:9
quien nos ha salvado y nos ha llamado con un llamamiento santo, no según nuestras obras, sino según su propósito y según la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús desde la eternidad,
Hebreos 3:1
Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad a Jesús, el Apóstol y Sumo Sacerdote de nuestra fe.
Hebreos 6:1
Por tanto, dejando las enseñanzas elementales acerca de Cristo, avancemos hacia la madurez, no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas y de la fe hacia Dios,
Un Encuentro Con la Palabra
REFLEXION
No recibo lo malo – Reflexiones
Devocionales
En una oportunidad un hombre insultaba a un sabio quien se mantuvo en un estado de imperturbable serenidad y silencio.
Al terminar el hombre con los insultos, el discípulo del sabio se sintió impotente por los insultos que recibió su maestro. El sabio le dijo: “Si yo te regalara un caballo pero tú no lo aceptas ¿de quién es el regalo?” El discípulo contestó: “Si no lo acepto sería tuyo todavía”.
El sabio respondió: “Pues no acepto los insultos de este hombre, así que estos se quedarán con él”.
Todo lo bueno, todo lo justo, todo lo honesto, lo abrazo. Todo lo malo no me afecta porque no lo recibo, va de vuelta con el que me lo envió.
Así debemos obrar en la vida, cuando recibimos algo negativo de parte de quien sea. Debe quedarse con el que lo dijo, esto requiere de una fuerza de espíritu grande, pues sin duda que lo primero que nos viene a la mente, es devolverle la ofensa, o el insulto a quien nos lo dijo.
Personalmente yo no reacciono de entrada, pero una vez que medito en el tema, lo retomo y lo aclaro, si es que vale la pena hacerlo. Hay veces que no debemos aclarar nada, porque entendemos que los que dirigen palabras duras contra nosotros no saben realmente lo que dicen.
Pero otras, nos damos cuenta que esa persona tiene realmente un problema con nosotros y es mejor tratarlo, máxime si las ofensas se repiten.
Por ejemplo, esto sucede en algunas familias; a mí me tocó tener un padre que no medía sus palabras, y que fue muy difícil convivir con él, no sólo para mí, sino para el resto de mi familia.
Otro lugar fue el trabajo, y especialmente si conocen tu forma de pensar en cuanto a Dios, también va a ser motivo de “cargadas” de diferentes tipos.
Recuerdo que cuando trabajaba en una oficina, mi jefa era una mujer buena, y me permitía poner algún cuadro que hablara de Dios, y los que entraban a mi despacho decían: “llegamos a la capillita”, eso no era en realidad ofensivo para mí; lo tomaba en broma, aunque sonara un poco sarcástico. Y también entre el círculo de cristianos lamentablemente, hay mucha crítica respecto de los métodos que usamos para hacer tal o cual cosa.
Hay predicadores que quiero y respeto muchísimo, que son literalmente “bombardeados” con palabras hirientes e irrespetuosas.
Mi pastor sabiamente dice: “sean libres de la gente”, esto es algo que debemos tener presente todos los días de nuestra vida.
Él comenta que uno nunca tiene problemas con el gato o con el perro, los problemas tanto como las bendiciones vendrán a través de las personas. Por eso es necesario aprender a tratar a la gente.
La humillación es una de las experiencias universales que hasta el mismo Jesús pasó. ¿Quién no fue maltratado, humillado por una pareja, por un amigo, por un compañero de trabajo? Ser humillado según el diccionario, es sentirse rebajado, inferiorizado, sometido, ultrajado por otro. Ser humillado no es lo mismo que hacer una broma. Humillar a alguien tiene el objetivo de destruir a esa persona, destruir su corazón, su vida, su sueño.
En la Biblia se habla de que cuando Saúl fue elegido rey, hubo gente que lo menospreció, por eso algunos dijeron:
“¿Cómo nos ha de salvar éste? Y le tuvieron en poco, y no le trajeron presente, más él disimuló”.
Esa fue una actitud correcta de parte de Saúl, en lugar de “hacerse el fuerte” y empezar a hacer uso de la autoridad que se le había conferido por medio del profeta Samuel, hizo de cuenta que no había escuchado nada y tampoco hizo caso al hecho de que no le trajeron regalos.
En los países orientales, el honor del soberano y el esplendor de su casa real se apoyaban no en una tarifa fija de impuestos, sino en los obsequios traídos en ciertas épocas por oficiales y hombres de recursos, desde todas partes del reino, según las riquezas del individuo, las cuales tenían un valor reconocido.
Por eso al rehusar, llevarle ese tributo, Saúl no pudo establecer su reino por un tiempo. Pero el disimuló, soportando el insulto con prudencia y magnanimidad, cualidades muy útiles en el principio de su gobierno.
¿Cómo relacionamos esto con nuestra vida? No van a faltar situaciones en las que algo semejante nos pueda pasar, quizás te ascendieron en el trabajo y hubo algunas caras disgustadas, o te sacaste la mejor nota en un examen y no faltó el envidioso que te dijo algo para molestarte, y lamentablemente en muchos hogares también pasa, cuando nos comparan con nuestros hermanos y nunca es suficiente lo que hacemos para agradarles a nuestra familia, “siempre nos falta algo” nunca logramos satisfacerlos del todo.
Por eso el consejo de Dios para tu vida es NO RECIBAS LO MALO.
No dejes que te traspasen las críticas, los desprecios, las palabras negativas, los insultos NO TIENES QUE PERMITIR QUE ENTREN A TU CORAZÓN.
Yo sé que no es fácil, y más si convives con un maltratador verbal. Pero quiero decirte que va a haber un día en que eso se va a terminar en tu vida. En gran medida depende de ti, si ya eres mayor de edad, para pedirle a Dios que te ayude a encaminar tu vida de tal manera que ya no tengas que escuchar más ninguna palabra que te lastime.
CUANDO NOS ANIMAMOS A CAMBIAR DEJAMOS DE SER VÍCTIMAS.
Debo Perdonar y soltar de mi vida a todos los que me lastimaron:
Perdonar es algo que haces por vos, no por el otro.
Perdonar no es olvidar: “No pasó nada”, “Ya fue”.
Perdonar es: “Me lastimaste, tengo derecho a venganza, pero no me voy vengar, Dios es mi venganza”.
Y te desatas de esa persona, porque si no perdonas llevas esa carga; a esa persona, en el mundo espiritual, la llevas encima de ti, pero el perdón nos coloca por encima de la autoridad de nuestro ofensor; nos pone en un nivel espiritual más alto, porque ya “lo solté de mi vida”. Cuando esto sucede en tu vida, en ese momento Dios puede comenzar a sanar tu herida.
Siempre detrás de tus sueños va a haber cuervos: gente que te va a venir a molestar; gente que odia que vos sueñes lo que soñás.
Dicen que los cuervos molestan a las águilas; pero las águilas nunca atacan a los cuervos: levantan vuelo. Porque los cuervos no pueden levantar tanto vuelo.
Yo quiero decirte: si hay cuervos delante de ti, levantá vuelo; volá más alto.
Decí: “Yo no tengo ningún enemigo, porque Dios me ha dicho: estás volando tan alto que has pasado a todos los cuervos que te han querido molestar.” Decí: yo sigo levantando vuelo.
No pelees con los cuervos.
¿Saben cuánto vuela un águila? mil ochocientos metros sobre el nivel del mar ¿Y un cuervo? no sé cuánto vuela; pero mil ochocientos metros no, ¡los perdí de vista ya no sé cuándo!
Autora: Silvia Truffa
viernes, 18 de julio de 2014
FILIPENSES 2:1-4 HUMILLACION Y EXALTACION DE CRISTO
Filipenses 2:1-4
La Biblia de las Américas (LBLA)
Humillación y exaltación de Cristo
2 Por tanto, si hay algún estímulo en Cristo, si hay algún consuelo de amor, si hay alguna comunión del Espíritu, si algún afecto[a] y compasión, 2 haced completo mi gozo, siendo[b] del mismo sentir, conservando el mismo amor, unidos en espíritu, dedicados a un mismo propósito. 3 Nada hagáis por egoísmo[c] o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo, 4 no buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás. 5 Haya, pues, en[d] vosotros esta actitud[e] que hubo también en Cristo Jesús, 6 el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, 7 sino que se despojó a sí mismo[f] tomando forma de siervo, haciéndose[g] semejante a los hombres. 8 Y hallándose en forma de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. 9 Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le confirió el nombre que es sobre todo nombre, 10 para que al[h] nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en el cielo, y en la tierra, y debajo de la tierra, 11 y toda lengua confiese que Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.
1. Un Encuentro Con la Palabra
Promesas – Los Momentos Difíciles No Son Eternos!
Cuando todo salga mal y ya intentaste todas las alternativas, no te desesperes… Dios proveerá de una solución.
EL ES UN DIOS FIEL Y TE GUARDARÁ DE TODO MAL.
¡Los momentos difíciles no son eternos!
Son como tempestades, sólo duran un momento.
Mira hacia atrás y ve cuantas cosas peores ya pasaste y superaste.
Marcos 4:39 – 40
Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: ¡Cálmate, sosiégate! Y el viento cesó, y sobrevino una gran calma.
Entonces les dijo: ¿Por qué estáis amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?
Salmos 65:7
el que calma el rugido de los mares, el estruendo de las olas, y el tumulto de los pueblos.
Salmos 89:9
Tú dominas la soberbia del mar; cuando sus olas se levantan, tú las calmas.
Salmos 107:29
Cambió la tempestad en calma y las olas del mar callaron.
Mateo 8:26
Y El les dijo: ¿Por qué estáis amedrentados, hombres de poca fe? Entonces se levantó, reprendió a los vientos y al mar, y sobrevino una gran calma.
Lucas 8:25
Y El les dijo: ¿Dónde está vuestra fe? Pero ellos estaban atemorizados y asombrados, diciéndose unos a otros: ¿Quién, pues, es éste que aun a los vientos y al agua manda y le obedecen?
eprendió al viento, y dijo al mar: ¡Cálmate, sosiégate! Y el viento cesó, y sobrevino una gran calma.
Entonces les dijo: ¿Por qué estáis amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?
Salmos 65:7
el que calma el rugido de los mares, el estruendo de las olas, y el tumulto de los pueblos.
Salmos 89:9
Tú dominas la soberbia del mar; cuando sus olas se levantan, tú las calmas.
Salmos 107:29
Cambió la tempestad en calma y las olas del mar callaron.
Mateo 8:26
Y El les dijo: ¿Por qué estáis amedrentados, hombres de poca fe? Entonces se levantó, reprendió a los vientos y al mar, y sobrevino una gran calma.
Lucas 8:25
Y El les dijo: ¿Dónde está vuestra fe? Pero ellos estaban atemorizados y asombrados, diciéndose unos a otros: ¿Quién, pues, es éste que aun a los vientos y al agua manda y le obedecen?
Devocional Diario – «Lo haré, pero no enseguida»
Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo.
El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. 1 Juan 5:11-12.
El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él. Juan 3:36.
Al final de una predicación un joven se acercó al predicador y le dijo: –Usted tiene razón, debo convertirme a Jesucristo… Lo haré, pero no enseguida; todavía quiero aprovechar un poco de la vida. El predicador le respondió: –¿Sólo un poco? ¡Qué falta de ambición, querido amigo! ¡Acuda a Jesús y tendrá la vida eterna!
Quizá nuestro lector ha oído el Evangelio, siente el peso de sus pecados, la necesidad de arrepentirse y aceptar el perdón de Dios, pero teme que tal decisión lo comprometa a llevar una vida de ermitaño, triste y sin gozo. Usted se equivoca, o más bien, Satanás, el enemigo de su alma, trata de impedirle, mediante tales pensamientos, acudir a Jesús. Intenta retenerle aturdiéndole con placeres pasajeros que a menudo tienen un sabor amargo; y de aventuras en desilusiones, el tiempo pasa… Deténgase ahora, escuche la voz de su conciencia y la advertencia de Aquel que le dice: “¿Qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?” (Marcos 8:36).
Ante Dios usted está muerto en sus “delitos y pecados” (Efesios 2:1). Crea en el Hijo de Dios, acepte sin tardar la vida eterna, ese don gratuito. Entonces podrá aprovechar “las abundantes riquezas de su gracia” y andar “en vida nueva” (Romanos 6:4).
MATEO 5:44-45 EL AMOR VERDADERO Y SU RECOMPENSA
Mateo 5:44-45
La Biblia de las Américas (LBLA)
El amor verdadero y su recompensa
43 Habéis oído que se dijo: “Amaras a tu projimo y odiarás a tu enemigo.” 44 Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen, 45 para que seáis[ae] hijos de vuestro Padre que está en los cielos; porque El hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. 46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tenéis? ¿No hacen también lo mismo los recaudadores de impuestos[af]? 47 Y si saludáis solamente a vuestros hermanos, ¿qué hacéis más que otros? ¿No hacen también lo mismo los gentiles? 48 Por tanto, sed vosotros perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto.
Un Encuentro Con la Palabra
Promesas de Dios -> Si uno no toma sus propias decisiones, otro lo hará.
Recuerde que no tomar una decisión ya es una decisión.
La indecisión suele ser peor que equivocarse.
Santiago 1:7-8
Quien es así, no crea que va a recibir nada del Señor,
porque hoy piensa una cosa y mañana otra,
y no es constante en su conducta.
Santiago 1:6
Pero que pida con fe, sin dudar; porque el que duda es semejante a la ola del mar, impulsada por el viento y echada de una parte a otra.
Santiago 1:8
siendo hombre de doble ánimo, inestable en todos sus caminos.
Santiago 4:8
Acercaos a Dios, y El se acercará a vosotros. Limpiad vuestras manos, pecadores; y vosotros de doble ánimo, purificad vuestros corazones.
2 Pedro 2:14
Tienen los ojos llenos de adulterio y nunca cesan de pecar; seducen a las almas inestables; tienen un corazón ejercitado en la avaricia; son hijos de maldición.
1 Reyes 18:21
Elías se acercó a todo el pueblo y dijo: ¿Hasta cuándo vacilaréis entre dos opiniones? Si el SEÑOR es Dios, seguidle; y si Baal, seguidle a él. Pero el pueblo no le respondió ni una palabra.
Mateo 6:24
Nadie puede servir a dos señores; porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o se apegará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.
Josué 24:15
Y si no os parece bien servir al SEÑOR, escoged hoy a quién habéis de servir: si a los dioses que sirvieron vuestros padres, que estaban al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa, serviremos al SEÑOR.
Un Encuentro Con la Palabra
REFLEXION
Devocionales, Meditaciones, Reflexión
NO ES MUCHO O POCO AMOR, ES ORGULLO
El orgullo siempre se ha definido como una estima exagerada de sí mismo, altivez, soberbia, egoísmo, arrogancia y vanidad; entonces, cuando vemos este tipo de características en una persona nos resulta fácil señalar y de inmediato tacharla de “orgullosa”.
Pero qué podemos decir de aquellos que se muestran como mansos, humildes y hasta pareciera que no mataran una mosca, los “súper buenos, los súper perfectos”, aquellos que tras una máscara de hipocresía ocultan lo que realmente hay en su corazón.
Perdón si estoy utilizando un lenguaje muy brusco, pero es que me cansa la hipocresía.
¿Por qué se nos olvida tan fácil, que a Dios no lo podemos engañar?
Él conoce el corazón del hombre y sabe perfectamente si lo que aparenta es real o simplemente es un formalismo más que practica, para que los que se encuentran alrededor se fijen en lo “bueno” que es. De qué vale procurar agradar al hombre si se está desagradando a Dios. “No se engañen: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra”. Gálatas 6:7 (Nueva Versión Internacional).
A lo que pretendo llegar con este artículo, es que entendamos que el orgullo no todas las veces se muestra como tal, en ocasiones anda por ahí disfrazado de cordero.
No todo lo que brilla es oro, a veces lo que parece bueno por fuera resulta oliendo muy mal, pues por dentro está lleno de podredumbre y así mismo es un corazón que se muestra humilde pero por dentro anda sucio, lleno de odio, falta de perdón, envidia y quién sabe cuántas cosas más. Es decir, si realmente hay humildad en el corazón, también hay pureza.
Analicemos lo siguiente, si una de las definiciones del orgullo trata de la estimación que tenemos de sí mismos, sea exagerada o subvalorada; se puede llegar a la conclusión de que en ambos casos está presente el orgullo, porque en los dos casos se está pensando en satisfacerse a sí mismo y en satisfacer a los demás.
Ahondemos en esta situación y lo veremos:
Una persona con una estimación exagerada de sí misma es egoísta, pues está pensando en sí misma, en que se le reconozca, se le entienda, se le apruebe, se le comprenda, se le ame y se le respete; y qué, si esta misma persona tuviera en lugar de ello, una estimación subvalorada de sí misma ¿acaso no es igual de egoísta? pues cuando esto sucede la persona se decepciona porque no se le está supuestamente valorando, no se le está reconociendo, no se le comprende, no se le ama, no se le respeta, no se le atiende, etc. esto qué es, es egoísmo también, está pensando en sí misma, en pretender que el mundo gire en torno a ella porque si no, no está satisfecha.
En pocas palabras, si realmente no existiera orgullo en nuestro corazón, nunca sentiríamos enojo, rabia, dolor o decepción por lo que otros nos hacen o por lo que no hacen.
En conclusión, no es falta de amor o exagerado amor lo que hay en nuestro corazón, es orgullo.
Nos amamos tanto que somos orgullosos, tanto que pretendemos que todo a nuestro alrededor sea como queremos.
Ser humilde no necesariamente es carecer de orgullo, ser humilde es que a pesar de reconocer que somos orgullosos nos rendimos a Dios, le entregamos a Él ese orgullo que tenemos para que Él lo cambie por su humildad, humillándonos ante Él en reverencia para que nos transforme el corazón y nos de uno conforme al suyo.
Si no te humillas reverencialmente ante Dios, sí eres verdaderamente orgulloso, pero si tu orgullo lo rindes a Él, estas dejando de serlo.
El orgullo raya con la terquedad en pesar que no lo necesitamos a Él, hay muchos orgullosos disfrazados de humildad y hay muchos humildes que piensan que no son orgullosos; pero Dios nos desenmascara, Él se opone a los orgullosos y da gracia a los que de corazón son humildes. (Santiago 4:6).
Si reconocemos que tenemos orgullo en nuestro corazón, vamos por buen camino, debemos arrepentirnos delante del Señor y pedir su perdón para que el orgullo no nuble nuestro entendimiento y no nos lleve a la destrucción; más bien, que el Señor con su amor y su gracia nos cubra para que disfrutemos de las bendiciones que Él tiene para los humildes de corazón
. “Recompensa de la humildad y del temor del Señor son las riquezas, la honra y la vida”. Proverbios 22:4 (Nueva Versión Internacional).
¡Ser mansos y humildes de corazón es reconocer que sin el Señor nada podemos hacer!
Autora: Marisela Ocampo Otálvaro
jueves, 17 de julio de 2014
GENESIS 31:2,5 JACOB DECIDE VOLVER A CANAAN
Génesis 31 :2,5
La Biblia de las Américas (LBLA)
Jacob decide volver a Canaán
31 Pero Jacob oyó las palabras de los hijos de Labán, que decían[a]: Jacob se ha apoderado de todo lo que era de nuestro padre, y de lo que era de nuestro padre ha hecho toda esta riqueza[b]. 2 Y Jacob observó[c] la actitud[d] de Labán, y he aquí, ya no era amigable para con él como antes. 3 Entonces el Señor dijo a Jacob: Vuelve a la tierra de tus padres y a tus familiares, y yo estaré contigo. 4 Jacob, pues, envió a llamar a Raquel y a Lea al campo, donde estaba su rebaño[e], 5 y les dijo: Veo que el semblante de vuestro padre, no es amigable para conmigo como antes; pero el Dios de mi padre ha estado conmigo. 6 Y vosotras sabéis que he servido a vuestro padre con todas mis fuerzas. 7 No obstante vuestro padre me ha engañado, y ha cambiado mi salario diez veces; Dios, sin embargo, no le ha permitido perjudicarme. 8 Si él decía: “Las moteadas serán tu salario”, entonces todo el rebaño paría moteadas; y si decía: “Las rayadas serán tu salario”, entonces todo el rebaño paría rayadas. 9 De esta manera Dios ha quitado el ganado a vuestro padre y me lo ha dado a mí. 10 Y sucedió que por el tiempo cuando el rebaño estaba en celo[f], alcé los ojos y vi en sueños; y he aquí, los machos cabríos que cubrían las hembras[g] eran rayados, moteados y abigarrados. 11 Entonces el ángel de Dios me dijo en el sueño: “Jacob”; y yo respondí: “Heme aquí.” 12 Y él dijo: “Levanta ahora los ojos y ve que todos los machos cabríos que están cubriendo las hembras[h] son rayados, moteados y abigarrados, pues yo he visto todo lo que Labán te ha hecho. 13 “Yo soy el Dios de Betel, donde tú ungiste un pilar, donde me hiciste un voto. Levántate ahora, sal de esta tierra, y vuelve a la tierra donde naciste[i].” 14 Y Raquel y Lea respondieron, y le dijeron: ¿Tenemos todavía nosotras parte o herencia alguna en la casa de nuestro padre? 15 ¿No nos ha tratado como extranjeras? Pues nos ha vendido, y también ha consumido por completo el[j] precio de nuestra compra[k]. 16 Ciertamente, toda la riqueza que Dios ha quitado de nuestro padre es nuestra y de nuestros hijos; ahora pues, todo lo que Dios te ha dicho, hazlo.
Un Encuentro Con la Palabra
Promesas-> ¿Cómo enfrentarás los desafíos del día hoy?
Puedes volverte más egoísta, recluso, pesimista o inclusive llenarte de odio.
O, con la ayuda de Dios, puedes crecer y ser más comprensivo, optimista, generoso y amoroso.
Dios te ha dado este día para que crezcas.
¿Lo vas a hacer a tu manera o a la manera de Dios?
Efesios 4:13
Hasta que todos lleguemos a la unidad e la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.
Juan 1:16
Pues de su plenitud todos hemos recibido, y gracia sobre gracia.
Juan 6:69
Y nosotros hemos creído y conocido que tú eres el Santo de Dios.
1 Corintios 2:6
Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; pero una sabiduría no de este siglo, ni de los gobernantes de este siglo, que van desapareciendo,
1 Corintios 14:20
Hermanos, no seáis niños en la manera de pensar; más bien, sed niños en la malicia, pero en la manera de pensar sed maduros.
Gálatas 4:19
Hijos míos, por quienes de nuevo sufro dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros,
Efesios 1:17
pidiendo que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en un mejor conocimiento de El.
Efesios 1:23
la cual es su cuerpo, la plenitud de aquel que lo llena todo en todo.
Efesios 4:3
esforzándoos por preservar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.
Efesios 4:5
un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo,
Filipenses 3:8
Y aún más, yo estimo como pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor, por quien lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo,
Filipenses 3:10
y conocerle a El, el poder de su resurrección y la participación en sus padecimientos, llegando a ser como El en su muerte,
Colosenses 1:28
A El nosotros proclamamos, amonestando a todos los hombres, y enseñando a todos los hombres con toda sabiduría, a fin de poder presentar a todo hombre perfecto en Cristo.
Hebreos 5:14
Pero el alimento sólido es para los adultos, los cuales por la práctica tienen los sentidos ejercitados para discernir el bien y el mal.
2 Pedro 1:4
por medio de las cuales nos ha concedido sus preciosas y maravillosas promesas, a fin de que por ellas lleguéis a ser partícipes de la naturaleza divina, habiendo escapado de la corrupción que hay en el mundo por causa de la concupiscencia.
Un Encuentro Con la Palabra
REFLEXION
CRISTO EL MAYOR HABITA EN MI !
Publicado por: Pastor Carlos Vargas Valdez en Devocional Cristiano
CRISTO EN USTED – MAYOR ES EL QUE ESTA EN NOSOTROS
A quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria. Colosenses 1:27
Hace algunos años, estaba orando en nuestra pequeña casa en Tulsa, Oklahoma. Caminaba de un lado para otro, confesando 1 Juan 4:4: “porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo”. ¡Mayor es Él! ¡Mayor es Él! De repente, fui lleno de conocimiento revelado y dije: “¡Oh! ¡Dios está en mí!”
Eso me impresionó tanto que sentí como si alguien me hubiera golpeado con un trapo mojado. Entonces comencé a pisotear por toda la casa. De pronto, dejé de ser el pobre predicador que vivía en esa casucha.
¡Yo era la morada del Dios Altísimo! Eso cambió mi manera de pensar en cuanto a muchas cosas.
Vi mis manos y pensé: “Sus dedos están en mis dedos”. Vi mis piernas y dije: “Sus piernas están en mis piernas.
Sus pies están en mis pies.
Si ando en peligro, Él anda en peligro”.
Ahora, cuando oigo a la gente decir: “Hermano Copeland, mis oraciones no suben más allá del techo de mi casa”, deseo contestarles:
“¿Más allá del techo?
No tienen que ir más allá de su nariz, porque Él está en usted.
El Autor de sus oraciones y de su fe, Jesús de Nazaret, vive en usted.
¡Aleluya!”
Algunos creen que para ser lleno del Espíritu Santo hay que recibir el bautismo en el Espíritu Santo.
Pero no es así.
El Espíritu Santo entró en su vida cuando usted recibió a Jesús como su Señor, cuando nació de nuevo.
Ser bautizado en el Espíritu Santo es otra cosa: es recibir el poder del Espíritu para ministrar (Hechos 1:8).
Eso quiere decir que aunque haya nacido de nuevo hace dos segundos, Jesús está en usted.
Él vive dentro de usted, y estará ahí para siempre.
¿Entiende bien eso?
Si se pone a pensar y a meditar en esa verdad, podrá recibir revelación en cuanto a eso como yo la recibí.
Y esa revelación empezará a llenar su espíritu, y con el tiempo cambiará toda su vida.
“… como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo” (2 Corintios 6:16).
Jesús está en usted.
Esa es la verdad más gloriosa de la Palabra de Dios. Deje que esa verdad cobre vida en usted hoy.
Escritura Devocional para leer :
Colosenses 1:27
A quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria.
Por Kenneth Copeland
HECHOS 22:24 PABLO BAJO VIGILANCIA DEL COMANDANTE
Hechos 22 :24
La Biblia de las Américas (LBLA)
Pablo bajo vigilancia del comandante
22 Lo oyeron hasta que dijo esto[l], y entonces alzaron sus voces y dijeron: ¡Quita de la tierra a ese individuo! No se le debe permitir que viva. 23 Como ellos vociferaban y arrojaban sus mantos y echaban polvo al aire, 24 el comandante[m] ordenó que lo llevaran al cuartel, diciendo que debía ser sometido a[n] azotes para saber la razón por qué gritaban contra él de aquella manera. 25 Cuando lo estiraron con[o] correas, Pablo dijo al centurión que estaba allí: ¿Os es lícito azotar a un ciudadano[p] romano sin haberle hecho juicio? 26 Al oír esto el centurión, fue al comandante y le avisó, diciendo: ¿Qué vas a hacer? Porque este hombre es romano. 27 Vino el comandante a Pablo y le dijo: Dime, ¿eres romano? Y él dijo: Sí. 28 Y el comandante respondió: Yo adquirí esta ciudadanía por una gran cantidad de dinero. Y Pablo dijo: Pero yo soy ciudadano de nacimiento. 29 Entonces los que iban a someterlo a[q] azotes, al instante lo soltaron[r]; y también el comandante tuvo temor cuando supo que Pablo era romano, y porque lo había atado con cadenas.
Un Encuentro Con la Palabra
Promesas – Matrimonio Exitoso
Los matrimonios de mayor éxito son esos donde tanto el esposo como la esposa procuran edificar la autoestima del otro.
1 Tesalonicenses 5:11
Por eso, anímense y edifíquense unos a otros.
Efesios 4:29
No salga de vuestra boca ninguna palabra mala, sino sólo la que sea buena para edificación, según la necesidad del momento, para que imparta gracia a los que escuchan.
Judas 1:20
Pero vosotros, amados, edificándoos en vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo,
Eclesiastés 10:12
Llenas de gracia son las palabras de la boca del sabio, mientras que los labios del necio a él consumen.
Romanos 14:19
Así que procuremos lo que contribuye a la paz y a la edificación mutua.
Romanos 15:2
Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno para su edificación.
Efesios 5:4
ni obscenidades, ni necedades, ni groserías, que no son apropiadas, sino más bien acciones de gracias.
Colosenses 3:8
Pero ahora desechad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, maledicencia, lenguaje soez de vuestra boca.
Colosenses 4:6
Que vuestra conversación sea siempre con gracia, sazonada como con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada persona.
Un Encuentro Con la Palabra
REFLEXION
Publicado por: Pastor Carlos Vargas Valdez en Devocional Cristiano
LA SANIDAD – DIOS QUIERE QUE USTED ESTÉ BIEN
Mas yo haré venir sanidad para ti, y sanaré tus heridas… Jeremías 30:17
Dios quiere que usted esté bien. El quiere que sea saludable y fuerte en todo aspecto de su vida: fuerte en el espíritu, fuerte en la fe, fuerte en la Palabra, fuerte en la redención, fuerte en el amor de Dios.
El desea que esté bien mentalmente y que sea fuerte y estable en su estado de ánimo.
El desea que usted tenga una voluntad sana, una voluntad que se acople a la voluntad de El.
El desea que su cuerpo esté bien.
Lo desea libre de las ataduras del dolor, de la enfermedad y de los afanes; libre de las preocupaciones y aflicciones de esta vida terrenal.
Su Padre celestial quiere que usted esté bien.
Es más, en este día y hora, Él necesita que usted esté bien, que viva en victoria y sanidad para que enseñe a otros cómo hacerlo.
Estamos llegando al tiempo en que esa clase de conocimiento es una necesidad.
Es hora de que el Cuerpo de Cristo deje de andar cojeando y deje de ignorar las maquinaciones del diablo y de estar desprevenido contra sus ataques.
Es más, el Señor me dijo lo siguiente:
“Cuanto más avances, más peligrosas serán las cosas en el mundo.
Es necesario que los creyentes crezcan en las verdades de la redención y en cómo vivir por la fe, para que puedan vivir de la manera grandiosa y victoriosa que he planificado para ellos”.
Jesús se dio a sí mismo hasta la muerte para que nosotros pudiéramos estar bien.
El resucitó, y está siempre haciendo intercesión por nosotros para que podamos estar bien.
Él desea que seamos sanos y fuertes para que seamos testimonio de su amor, su gracia y su poder en estos últimos días a un mundo lleno de terror.
Reciba el poder sanador de Jesús en todos los aspectos de su vida.
Empiece a aplicarlo por la fe en este momento.
Comprométase a estar bien y a fortalecerse en todo aspecto de su vida.
Escritura Devocional para leer :
Jeremías 30:17
Mas yo haré venir sanidad para ti, y sanaré tus heridas…
miércoles, 16 de julio de 2014
HECHOS 19:34 EL TUMULTO DE LOS PLATEROS
Hechos 19:34
La Biblia de las Américas (LBLA)
El tumulto de los plateros
23 Por aquel tiempo se produjo un alboroto no pequeño por motivo del Camino. 24 Porque cierto platero que se llamaba Demetrio, que labraba templecillos de plata de Diana[n] y producía no pocas ganancias a los artífices, 25 reunió a éstos junto con los obreros de oficios semejantes, y dijo: Compañeros[o], sabéis que nuestra prosperidad depende de[p] este comercio. 26 Y veis y oís que no sólo en Efeso, sino en casi toda Asia, este Pablo ha persuadido a una gran cantidad de gente, y la ha apartado, diciendo que los dioses hechos con las manos no son dioses verdaderos. 27 Y no sólo corremos el peligro de que nuestro oficio caiga en descrédito, sino también de que el templo de la gran diosa Diana[q] se considere sin valor, y que ella, a quien adora toda Asia y el mundo entero[r], sea despojada de su grandeza. 28 Cuando oyeron esto, se llenaron de ira, y gritaban, diciendo: ¡Grande es Diana[s] de los efesios! 29 Y la ciudad se llenó de confusión, y a una se precipitaron en el teatro, arrastrando[t] consigo a Gayo y a Aristarco, los compañeros de viaje de Pablo, que eran de Macedonia. 30 Cuando Pablo quiso ir a la asamblea[u], los discípulos no se lo permitieron. 31 También algunos de los asiarcas[v], que eran amigos de Pablo[w], enviaron a él y repetidamente le rogaron que no se aventurara[x] a presentarse en el teatro. 32 Así que unos gritaban una cosa y otros otra, porque había confusión en la asamblea[y], y la mayoría no sabía por qué razón[z] se habían reunido. 33 Y algunos de la multitud dedujeron que se trataba de Alejandro[aa], puesto que los judíos lo habían empujado hacia adelante. Entonces Alejandro, haciendo señal de silencio con la mano, quería hacer su defensa ante la asamblea[ab]. 34 Mas cuando se dieron cuenta de que era judío, un clamor se levantó de todos ellos, gritando como por dos horas: ¡Grande es Diana[ac] de los efesios! 35 Entonces el secretario[ad], después de calmar a la multitud, dijo*: Ciudadanos[ae] de Efeso, ¿hay acaso algún hombre que no sepa que la ciudad de los efesios es guardiana del templo de la gran Diana[af] y de la imagen que descendió del cielo[ag]? 36 Puesto que estos hechos son innegables, debéis guardar calma y no hacer nada precipitadamente. 37 Porque habéis traído a estos hombres que ni roban templos, ni blasfeman a nuestra[ah] diosa[ai]. 38 Así pues, si Demetrio y los artífices que están con él tienen queja contra alguno, los tribunales están abiertos y los procónsules[aj] dispuestos; presenten sus acusaciones unos contra otros. 39 Pero si demandáis algo más que esto, se decidirá en asamblea[ak] legítima[al]. 40 Porque ciertamente corremos peligro de ser acusados de sedición en relación con lo acontecido hoy, ya que no existe causa justificada para esto, y por ello no podremos explicar este alboroto[am]. 41 Y habiendo dicho esto, despidió la asamblea[an].
Un Encuentro Con la Palabra
Promesas – Confía hoy en Dios para que haga todas tus peleas
Muchas personas dicen que tenemos que pelear nuestras
propias batallas, pero la Palabra de Dios dice que el Señor peleará por nosotros.
Confía hoy en Dios para que haga todas tus peleas.
La Humildad puede hablar por ti.
Gálatas 5:22-23
El fruto del Espíritu es… humildad.
Eclesiastés 7:8
Mejor es el fin de un asunto que su comienzo; mejor es la paciencia de espíritu que la altivez de espíritu.
Jeremías 33:6
he aquí, yo le traeré salud y sanidad; los sanaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad.
Mateo 7:16
Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos?
Romanos 5:1
Por tanto, habiendo sido justificados por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo,
Romanos 8:5
Porque los que viven conforme a la carne, ponen la mente en las cosas de la carne, pero los que viven conforme al Espíritu, en las cosas del Espíritu.
1 Corintios 13:4
El amor es paciente, es bondadoso; el amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso, no es arrogante;
Efesios 5:9
(porque el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad),
Colosenses 3:12
Entonces, como escogidos de Dios, santos y amados, revestíos de tierna compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia;
1 Tesalonicenses 1:6
Y vosotros vinisteis a ser imitadores de nosotros y del Señor, habiendo recibido la palabra, en medio de mucha tribulación, con el gozo del Espíritu Santo,
Un Encuentro Con la Palabra
REFLEXION
MENTIRAS
Arun Gandhi, en cierta oportunidad, compartió la siguiente historia:
Yo tenía 16 años y junto a mis padres vivíamos en las afueras de la ciudad.
Estábamos bien al interior del país y no teníamos vecinos, así que a mis dos hermanas y a mí siempre nos entusiasmaba el poder ir a la ciudad a visitar amigos o ir al cine.
Un día mi padre me pidió que lo llevara a la ciudad para asistir una conferencia que duraba el día entero y yo aproveché esa oportunidad. Como iba a la ciudad, mi madre me dio una lista de cosas del supermercado que necesitaba y como iba a pasar todo el día en la ciudad, mi padre me pidió que me hiciera cargo de algunas cosas pendientes, como llevar el auto al taller.
Cuando me despedí de mi padre él me dijo: Nos vemos aquí a las 5 p.m. y volvemos a la casa juntos.
Después de completar muy rápidamente todos los encargos, me fui hasta el cine más cercano.
Me concentré tanto en la película, una película doble de John Wayne, que me olvidé del tiempo.
Eran las 5:30 p. m. cuando me acordé.
Corrí al taller, conseguí el auto y me apuré hasta donde mi padre me estaba esperando. Eran casi las 6 p.m.
Él me preguntó con ansiedad:
- ¿Por qué llegas tarde?.
Me sentía mal por eso y no le podía decir que estaba viendo una película de John Wayne; entonces le dije que el auto no estaba listo y tuve que esperar... esto lo dije sin saber que mi padre ya había llamado al taller.
- Algo no anda bien en la manera como te he criado, puesto que no te he dado la confianza de decirme la verdad.
Voy a reflexionar que es lo que hice mal contigo.
Voy a caminar las 18 millas a la casa y a pensar sobre esto.
Así que vestido con su traje y sus zapatos elegantes, empezó a caminar hasta la casa por caminos que no estaban ni pavimentados ni alumbrados.
No lo podía dejar solo... así que yo conduje el auto 5 horas y media detrás de él... viendo a mi padre sufrir la agonía de una mentira que yo había dicho.
Decidí desde ahí que nunca más iba a mentir.
En muchas ocasiones para salir del apuro hemos dicho una mentira, al igual que este joven, sin darnos cuenta que dañamos a la persona a la que hemos mentido.
Uno de los mandamientos que Dios nos ha dado es “no mentiras” y varias veces hemos sido tentados en romper este mandamiento, pensando que será lo más sencillo, sin saber que esto puede traer muchos problemas.
Pero la mentira es como el ajo, cuando lo masticas su olor se desprende de tu boca cuando la abres y te sientes incomodo.
Pruebas de todo para sacar ese mal olor pero no sale con nada, permanece ahí siempre y eso afecta a todas las personas que hablan contigo.
Así es la mentira, cuando tú no dices la verdad tu conciencia está ahí para recriminarte tu falta, pues al mentir puedes dañar a otra persona.
El mejor método para quitarte ese mal olor es la confesión, confesar a Dios tu mentira y pedirle perdón a Él y a la persona a la que le has mentido, sólo así podrás sentirte limpio y, de ahora en adelante, a pesar de que puedas meterte en problemas asume tu responsabilidad y di la verdad.
“Guarda tu lengua del mal, y tus labios de hablar engaño”. Salmos 34:13 (RVR1960)
MARCOS 15:13-14 JESUS O BARRABAS
Marcos 15 :13-14
La Biblia de las Américas (LBLA)
Jesús o Barrabás
6 Ahora bien, en cada fiesta él acostumbraba soltarles un preso, el que ellos pidieran. 7 Y uno llamado Barrabás había sido encarcelado con los sediciosos que habían cometido homicidio en la insurrección. 8 Y subiendo la multitud, comenzó a pedirle que hiciera como siempre les había hecho. 9 Entonces Pilato les contestó, diciendo: ¿Queréis que os suelte al Rey de los judíos? 10 Porque sabía que los principales sacerdotes le habían entregado por envidia. 11 Pero los principales sacerdotes incitaron a la multitud para que le pidiera que en vez de Jesús les soltara a Barrabás. 12 Y Pilato, tomando de nuevo la palabra, les decía: ¿Qué haré, entonces, con el que llamáis el Rey de los judíos? 13 Ellos le respondieron a gritos[c]: ¡Crucifícale! 14 Y Pilato les decía: ¿Por qué? ¿Qué mal ha hecho? Y ellos gritaban aún más: ¡Crucifícale! 15 Pilato, queriendo complacer a la multitud, les soltó a Barrabás; y después de hacer azotar a Jesús, le entregó para que fuera crucificado.
Un Encuentro Con la Palabra
Promesas – Llaves de la Felicidad
Tres puntos de vista se mencionan como las llaves de la felicidad:
1.) No te preocupes -Él te ama (juan 13:1)
2.) No desfallezcas -Él te sostiene (Salmo 139:10)
3.) No temas -Él te guarda (Salmo 121:5)
Es factible tenerlo “todo”, si permitimos que Dios sea nuestro “todo”.
Salmo 73:25-26
¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti?
Y fuera de ti, nada deseo en la tierra.
Mi carne y mi corazón pueden desfallecer,
pero mi Dios es la fortaleza de mi corazón
y mi porción para siempre.
Filipenses 3:8
Y aún más, yo estimo como pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor, por quien lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo,
Salmos 16:2
Yo dije al SEÑOR: Tú eres mi Señor; ningún bien tengo fuera de ti.
Salmos 73:25
¿A quién tengo yo en los cielos, sino a ti? Y fuera de ti, nada deseo en la tierra.
Salmos 140:6
Dije al SEÑOR: Tú eres mi Dios; escucha, oh SEÑOR, la voz de mis súplicas.
Un Encuentro Con la Palabra
REFLEXION
DEVOCIONAL – SÁLGA DE LA SOMBRA DEL PECADO
Publicado por: Pastor Carlos Vargas Valdez en Devocional Cristiano
El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Juan 1:29
Jesús vino a quitar el pecado.
¿Se da cuenta usted de lo que eso significa?
Quiere decir que Dios, mediante la sangre de Jesús, ha anulado el poder del pecado para que usted, como creyente nacido de nuevo, pueda vivir como si ese pecado nunca hubiera existido. Usted puede salirse de la sombra del pecado de una vez por todas.
Tenga presente que salirse de la sombra del pecado no es garantía de que llevará una vida pura.
Quizá caiga algunas veces en pecado, pero tiene una promesa de Dios, sellado con la sangre de Jesús, que dice que cuando usted confiesa ese pecado, Él es fiel y justo para perdonarle y limpiarle de toda maldad.
Usted no tiene que vivir ni un momento bajo la sombra del pecado si tiene sentido común para arrepentirse y recibir el perdón de Dios.
“¡Pero hermano Copeland, me siento tan mal acerca de eso!”
No importa como se sienta al respecto. Hágalo por fe. Esté dispuesto a arrepentirse; luego, levántese y ríase en la cara del diablo.
Recuerdo una experiencia que tuve.
Había cometido un error garrafal y debía predicar esa noche.
Me sentía tan culpable que dije: “Señor, tendrás que conseguirte otra persona que predique esta noche porque yo no voy a hacerlo”.
De repente, el Espíritu me habló al corazón, diciéndome: “Kenneth, ya me confesaste ese pecado, ¿cierto?”
- Sí, ya lo hice.
- Entonces, ¿consideras la sangre por la que has sido santificado como una cosa inmunda?
- Oh, de ninguna manera, Dios mío.
- Pues, eso es lo que estás haciendo. Mi Palabra dice que cuando confiesas tu pecado no sólo voy a perdonarte, sino también a limpiarte y a echar ese pecado en el mar del olvido.
Así que, no es agradable que continúes tocando este tema.
Entonces, me olvidé del asunto, fui al culto y prediqué por dos horas y media sobre el perdón de Dios.
No permita que los sentimientos de culpabilidad e indignidad le priven del poder de la sangre de Jesús.
Arrepiéntase y salga, por la fe, de la sombra del pecado a la poderosa luz del perdón de Dios.
Escritura Devocional para leer:
Juan 1:29
El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
martes, 15 de julio de 2014
LUCAS 9:38 JESUS SANA A UN MUCHACHO ENDEMONIADO
Lucas 9 :38
La Biblia de las Américas (LBLA) :38
Jesús sana a un muchacho endemoniado
37 Y aconteció que al día siguiente, cuando bajaron del monte, una gran multitud le salió al encuentro. 38 Y he aquí, un hombre de la multitud gritó, diciendo: Maestro, te suplico que veas a mi hijo, pues es el único que tengo[u], 39 y sucede que un espíritu se apodera de él, y de repente da gritos, y el espíritu le hace caer con convulsiones, echando[v] espumarajos; y magullándole, a duras penas se aparta de él. 40 Entonces rogué a tus discípulos que lo echaran fuera, y no pudieron. 41 Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros y os he de soportar? Trae acá a tu hijo. 42 Cuando éste se acercaba, el demonio lo derribó y lo hizo caer con convulsiones. Pero Jesús reprendió al espíritu inmundo, y sanó al muchacho y se lo devolvió a su padre. 43 Y todos estaban admirados de la grandeza[w] de Dios.
Un Encuentro Con la Palabra
Promesas – Amas a Dios?
Señor, te amo con todo mi corazón, con toda mi alma y con todas mis fuerzas.
Marcos 12:30
Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas.
Deuteronomio 6:5
Amarás al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza.
Deuteronomio 10:12
Y ahora, Israel, ¿qué requiere de ti el SEÑOR tu Dios, sino que temas al SEÑOR tu Dios, que andes en todos sus caminos, que le ames y que sirvas al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma,
Mateo 22:38
Este es el grande y el primer mandamiento.
1 Juan 4:8
El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.
1 Juan 3:10
En esto se reconocen los hijos de Dios y los hijos del diablo: todo aquel que no practica la justicia, no es de Dios; tampoco aquel que no ama a su hermano.
1 Juan 4:7
Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios, y todo el que ama es nacido de Dios y conoce a Dios.
1 Juan 4:16
nosotros hemos llegado a conocer y hemos creído el amor que Dios tiene para nosotros. Dios es amor, y el que permanece en amor permanece en Dios y Dios permanece en él.
Un Encuentro Con la Palabra
REFLEXION
DEVOCIONAL – LA SANIDAD SIEMPRE VIENE
Publicado por: Pastor Carlos Vargas Valdez en Devocional Cristiano
Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán. Marcos 16:17-18
Antes me enojaba con las personas sobre las cuales imponía las manos y no se sanaban.
Un día estaba hablando con Dios acerca de esto.
Él habló a mi espíritu y dijo: “La sanidad siempre viene”. Recuerdo que dije:
“¿Cómo que la sanidad siempre viene?
No todas las personas son sanadas”.
“Yo no dije que todos la reciben”, respondió.
Luego me habló con firmeza, diciendo:
“Yo cumplo mi parte, y he dicho que se recuperarán”.
Esas palabras me golpearon como una tonelada de ladrillos.
Dios dijo que ellos se recuperarán.
Él nunca miente.
Si Él dijo que se recuperarán, entonces eso significa que la sanidad siempre viene.
No es Dios quien la retiene, sino los que no la reciben.
Desde entonces, no he tenido ningún problema al imponer las manos sobre las personas y creer que van a ser sanadas.
Ya sea que ellas se vayan sanas o no, yo solo permanezco en la fe por ellas.
De hecho, sé que si esa persona, que se va enferma, llega a poner en línea su fe con Dios y conmigo (no importa que sea dentro de cinco años) se sanará.
Si ha impuesto las manos sobre alguien que no recibió la sanidad, no retire su fe para que no se corte el poder de Dios.
Permanezca firme.
Siga creyendo que “la sanidad siempre viene”, y quizá más adelante esa persona enferma decida estar firme y ponerse de acuerdo con usted.
MATEO 15:23 JESUS SANA A LA HIJA DE UNA CANANEA
Mateo 15 :23
La Biblia de las Américas (LBLA)
Jesús sana a la hija de una cananea
21 Saliendo Jesús de allí, se retiró a la región de Tiro y de Sidón. 22 Y he aquí, una mujer cananea que había salido de aquella comarca, comenzó a gritar, diciendo: Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí; mi hija está terriblemente endemoniada. 23 Pero El no le respondió palabra. Y acercándose sus discípulos, le rogaban, diciendo: Atiéndela[j], pues viene gritando tras nosotros. 24 Y respondiendo El, dijo: No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 25 Pero acercándose ella, se postró[k] ante El, diciendo: ¡Señor, socórreme! 26 Y El respondió y dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echárselo a los perrillos. 27 Pero ella dijo: Sí, Señor; pero[l] también los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos. 28 Entonces, respondiendo Jesús, le dijo: Oh mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas. Y su hija quedó sana desde aquel momento[m].
Un Encuentro Con la Palabra
PROMESAS
Guarda Silencio!
Es fácil encontrar faltas en otros, cuando no conocemos las circunstancias o motivos que fomentaron sus actos.
También es impresionante cómo escasos sucesos , pueden alterar para siempre nuestra percepción de una situación.
Cuando nos sintamos inclinados a juzgar, será un buen momento para suplicar a Dios la sabiduría y paciencia para entender las acciones.
Proverbios 11:12
El que menosprecia a su prójimo carece de entendimiento,
pero el hombre prudente guarda silencio.
Proverbios 11:13
El que anda en chismes revela secretos, pero el de espíritu leal oculta las cosas.
Proverbios 12:23
El hombre prudente oculta su conocimiento, pero el corazón de los necios proclama su necedad.
Proverbios 19:11
La discreción del hombre le hace lento para la ira, y su gloria es pasar por alto una ofensa.
Proverbios 20:19
El que anda murmurando revela secretos, por tanto no te asocies con el chismoso.
Proverbios 25:9
Discute tu caso con tu prójimo y no descubras el secreto de otro,
Un Encuentro Con la Palabra
REFLEXION
Devocionales, Reflexión
Cambiá Vos
Un rey caminaba por un pueblo todo rocoso, y se enojó y dijo:
“Quiero que maten todas las vacas y que me alfombren todo el pueblo”.
Se juntaron todos los sabios y le dijeron:
“Muy bien rey, tenemos que matar diez mil vacas, curtir todo el cuero y en diez años tendremos alfombrado todo el reino para que nuestro rey no se lastime”.
Y vino un bufón que le pidió permiso para decir algo:
“¿Por qué no matan una vaca, le sacan el cuero y le hacen unos zapatos?”
Y el rey aprendió que era mejor cambiarse uno mismo que tratar de cambiar a todo el pueblo.
No gastes tus energías queriendo cambiar a tu esposo, esposa, novio, novia, suegros, hijos, porque si la persona no quiere, no cambia.
Al pretender cambiar a alguien estamos queriendo ocupar el lugar que le corresponde al Espíritu Santo, entonces se activa en la persona un mecanismo de defensa, que hace que se resista.
Sólo Dios cambia a la gente y si estás tomando su lugar, Él no puede operar.
Hay una historia en la Biblia en donde se narra el cambio que tuvo un hombre llamado Saúl, que fue ungido rey, por el profeta Samuel:
”Tomando entonces Samuel una redoma de aceite, la derramó sobre su cabeza y le dijo:
¿No te ha ungido Jehová por príncipe sobre su pueblo Israel?
El Espíritu de Jehová vendrá sobre ti con poder, y profetizarás con ellos, y serás MUDADO en otro hombre”.
Del anonimato a la fama:
Saúl era un hombre que pertenecía a la tribu más pequeña del pueblo de Israel y su familia no era de renombre, al contrario según el mismo Saúl dijo que era “la más pequeña de todas las familias de la tribu de Benjamín”.
Saúl por lo que se puede entrever, tenía problemas con su estima, pues se consideraba a sí mismo, una persona “muy insignificante”.
Cuando Samuel le dijo que todo lo bueno y codiciable que había en Israel, sería para él y su familia, a Saúl le sonó tan raro, que le parecía una locura que alguien como él, fuera el candidato al trono.
Pero Samuel le había dicho que cuando el Espíritu de Dios viniera sobre él, sería cambiado en otro hombre.
Sufriría una transformación interna, de tal manera que aún profetizaría junto a una compañía de profetas.
Cuando Saúl fue encontrado por Samuel, andaba buscando unas asnas que se le habían perdido a su padre, o sea hasta ese momento su vida era muy rutinaria, no había emoción para nada y de repente por elección divina, dejaría de ser un hombre común y corriente para ser el hombre más importante del pueblo.
Él sería el futuro rey de Israel.
¿Te preguntaste cuántas cosas extraordinarias puede hacer Dios con tu vida, si sólo le darías lugar, para que él te muestre cosas excelentes que tiene preparadas para ti?
“Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido al corazón del hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman”.
Una mente pobre, transformada en una mente brillante:
Lo único que hizo que Saúl sintiera que él era apto para tan grande responsabilidad, fue que el Espíritu Santo cayó sobre él con poder.
O sea la única Persona que puede convencernos de que hay algo más para nosotros es Él y sólo Él, SIEMPRE QUE LE DEMOS LUGAR, no pienses que esto es algo mágico.
Fíjate que en el libro del profeta Joel dice:
“convertíos a mí con todo vuestro corazón”, ¡y le está hablando a su pueblo!
Convertirse es abrir nuestra vida a la obra del Espíritu Santo, dejar de ponerle límites a Dios, dejar de decirle cómo debe moverse, y cómo debe actuar.
Es poner los dos oídos, los ojos y la boca a disposición de la voz y la guía del Espíritu Santo.
Un converso es alguien que ha dejado de ponerle límites a Dios y vive con la unción del Espíritu Santo.
La gente nos puede llenar de consejos, darnos palabras de ánimo, de estímulo, y de consuelo; pero NADIE NOS PUEDE CAMBIAR LA MANERA DE PENSAR.
Y no olvides que esto es tú decisión, porque tampoco va a haber cambios en tu vida, si no le das lugar a la Palabra de Dios.
Los cambios te llevarán hacia la cima:
En el ejemplo de Saúl, vemos que si por él hubiera sido, nunca hubiera aceptado ser rey, porque él no se veía dirigiendo los caminos de todo un pueblo.
No cambió, porque Samuel le anunció su asunción al trono, sino porque Dios mismo lo convenció para que lo hiciera.
En el tiempo de Saúl, el Espíritu Santo tenía una morada temporal sobre quienes Dios designaba para tareas específicas.
Pero en este presente siglo, ya no es así, su morada es permanente.
Ahora, no es Dios quien elige a las personas, sino al revés, son las personas que tienen la libertad de elegirlo a Él. Que alguien quiera cambiar es una DECISIÓN PERSONAL, como el rey del cuento que decidió cambiar él y no cambiar a todos los demás.
Por eso Jesús “llama a la puerta” no la fuerza, ni siquiera él, que es el Dios de toda la tierra, nos obliga, más bien nos invita a recibirle.
Por eso, el cambio más importante que tenemos que lograr es hacia NOSOTROS MISMOS, nunca pretendas cambiar a nadie, mejor decidí cambiar vos.
Por ejemplo, a veces quizás tienes ideas brillantes para llevar a cabo, pero no encuentras la gente que te acompañe en la visión, y de repente te desilusionas y terminas hablando mal de ellos.
Pero así, no vas a lograr nada, lo que tendrías que hacer es buscar personas que tengan una visión como la tuya y así emprender el proyecto que tienes pensado.
A veces quieres cambiar a tu mamá o a tu papá y les repites una y otra vez las mismas cosas, sin darte cuenta que ellos ya tienen una vida hecha, y que sus costumbres están muy arraigadas en su corazón, quizás te escuchan un día, pero al otro día, van a estar haciendo lo que a ellos les parece correcto.
Cuando hay mucha oferta de consejos hay muy poca demanda, nadie te va a agradecer los consejos que no te pidió. Los consejos se dan cuando alguien te los pide, no cuando no te los piden, porque si no el consejo no sirve de nada.
Debemos ser libres de la gente y entender que no para todos es igual el proceso de maduración emocional y espiritual.
Pero nosotros debemos seguir “renovándonos en el espíritu de nuestra mente”.
Porque esa es la voluntad de Dios para cada uno de nosotros.
Tienes que creer que tienes capacidad, que todas las cosas te van a salir bien, cree, que vivirás cosas grandes y gloriosas.
No hay condenación sobre tu vida, empieza a fluir en tu vida; no te resistas.
Depende de ti, vivir tu vida como un esclavo o como una persona libre.
Tú decides vivir la vida con miedo, o disfrutándola.
Tienes dos opciones, o tienes miedo a lo nuevo, o empiezas a disfrutar lo nuevo que viene.
O tienes miedo a perder lo que tienes, o disfrutas lo que viene para tu vida.
Sólo tú puedes decidir si vivir como una persona renovada o una persona atada al pasado.
¡Este es el día para tomar una decisión, para empezar a hacer las cosas con excelencia!
Porque la excelencia no es hacer las cosas mejor que otros:
excelencia es que te superes cada día, es que seas la mejor versión de vos mismo.
Autora: Silvia Truffa
lunes, 14 de julio de 2014
DANIEL 4:13-14 SUEÑO Y LOCURA DE NABUCODONOSOR
Daniel 4 :13-14
La Biblia de las Américas (LBLA)
Sueño y locura de Nabucodonosor
4 [a]Nabucodonosor, rey, a todos los pueblos, naciones y lenguas que habitan en toda la tierra: Que abunde vuestra paz[b]. 2 Me ha parecido bien declarar las señales y maravillas que ha hecho conmigo el Dios Altísimo.
3 ¡Cuán grandes son sus señales,
y cuán poderosas sus maravillas!
Su reino es un reino eterno,
y su dominio de generación en generación.
4 [c]Yo, Nabucodonosor, estaba tranquilo en mi casa y próspero en mi palacio. 5 Tuve[d] un sueño que me hizo temblar; y estas fantasías, estando en mi cama, y las visiones de mi mente[e] me aterraron. 6 Por lo cual di órdenes que trajeran ante mí a todos los sabios de Babilonia para que me dieran a conocer la interpretación del sueño. 7 Entonces vinieron los magos[f], los encantadores, los caldeos[g] y los adivinos y les[h] conté el sueño; pero no pudieron darme su interpretación. 8 Pero al fin vino ante mí Daniel, cuyo nombre es Beltsasar, como el nombre de mi dios, en quien está el espíritu de los dioses santos[i], y yo le[j] conté el sueño, diciendo: 9 “Oh Beltsasar, jefe de los magos, ya que sé que en ti está el espíritu de los dioses santos y que ningún misterio te confunde, declárame las visiones del sueño que he visto, y su interpretación. 10 “Y las visiones de mi mente[k], que vi estando en mi cama, fueron así:
Vi un árbol en medio de la tierra,
cuya altura era muy grande.
11 “El árbol creció y se hizo fuerte,
su copa[l] llegaba hasta el cielo,
y era visible desde los confines de la tierra.
12 “Su follaje era hermoso y su fruto abundante,
y en él había alimento para todos.
Debajo de él hallaban sombra las bestias del campo,
las aves del cielo hacían morada en sus ramas,
y de él se alimentaban todos los seres vivientes[m].
13 “En las visiones de mi mente[n] que vi estando en mi cama, he aquí, un vigilante, un santo, descendió del cielo. 14 “Clamando fuertemente, dijo así:
‘Derribad el árbol, cortad sus ramas,
arrancad su follaje, desparramad su fruto;
huyan las bestias que están debajo de él,
y las aves de sus ramas.
15 ‘Pero dejad en tierra el tocón[o] con[p] sus raíces,
con ataduras de hierro y bronce
entre la hierba del campo;
que se empape con el rocío del cielo,
y comparta[q] con las bestias la[r] hierba de la tierra.
16 ‘Sea cambiado su corazón de hombre,
y séale dado corazón de bestia,
y pasen sobre él siete tiempos[s].
17 ‘Esta sentencia es por decreto de los vigilantes,
y la orden es por decisión de los santos,
con el fin de que sepan los vivientes
que el Altísimo domina sobre el reino de los hombres,
y se lo da a quien le place,
y pone sobre él al más humilde de los hombres.’
18 “Este es el sueño que yo, el rey Nabucodonosor, he tenido[t]. Y tú, Beltsasar, dime su interpretación, ya que ninguno de los sabios de mi reino ha podido darme a conocer su interpretación; pero tú puedes, porque el espíritu de los dioses santos está en ti.”
19 Entonces Daniel, a quien llamaban Beltsasar, se quedó atónito por un momento, y le turbaron sus pensamientos. El rey habló, y dijo: “Beltsasar, no dejes que el sueño ni su interpretación te turben.” Beltsasar respondió, y dijo: “Señor mío; sea el sueño para los que te odian, y su interpretación para tus adversarios. 20 “El árbol que viste, que se hizo fuerte y corpulento, cuya copa[u] llegaba hasta el cielo y que era visible en toda la tierra, 21 y cuyo follaje era hermoso y su fruto abundante, y en el que había alimento para todos, debajo del cual moraban las bestias del campo y en cuyas ramas anidaban las aves del cielo, 22 eres tú, oh rey, que te has hecho grande y fuerte, y tu grandeza ha crecido y ha llegado hasta el cielo, y tu dominio hasta los confines de la tierra. 23 “Y en cuanto al vigilante, al santo que el rey vio, que descendía del cielo y decía: ‘Derribad el árbol y destruidlo, pero dejad el tocón con[v] sus raíces en la tierra, con ataduras de hierro y bronce en la hierba del campo, y que se empape con el rocío del cielo, y que comparta[w] con las bestias del campo, hasta que pasen sobre él siete tiempos[x],’ 24 esta es la interpretación, oh rey, y este es el decreto del Altísimo que ha venido sobre mi señor el rey: 25 Serás echado de entre los hombres, y tu morada estará con las bestias del campo, y te darán hierba para comer como al ganado, y serás empapado con el rocío del cielo; y siete tiempos[y] pasarán sobre ti, hasta que reconozcas que el Altísimo domina sobre el reino de los hombres y que lo da a quien le place. 26 “Y en cuanto a la orden de dejar el tocón con[z] las raíces del árbol, tu reino te será afirmado[aa] después que reconozcas que es el Cielo el que gobierna. 27 “Por tanto, oh rey, que mi consejo te sea grato: pon fin a[ab] tus pecados haciendo justicia, y a tus iniquidades mostrando misericordia a los pobres; quizás sea prolongada tu prosperidad.”
28 Todo esto le sucedió al rey Nabucodonosor. 29 Doce meses después, paseándose por la azotea del palacio real de Babilonia, 30 el rey reflexionó[ac], y dijo: “¿No es ésta la gran Babilonia que yo he edificado como residencia[ad] real con la fuerza de mi poder y para gloria de mi majestad?” 31 Aún estaba la palabra en la boca del rey, cuando una voz vino[ae] del cielo: “Rey Nabucodonosor, a ti se te declara: El reino te ha sido quitado, 32 y serás echado de entre los hombres, y tu morada estará con las bestias del campo; te darán hierba para comer como al ganado, y siete tiempos[af] pasarán sobre ti, hasta que reconozcas que el Altísimo domina sobre el reino de los hombres, y que lo da a quien le place.” 33 En aquel mismo instante se cumplió la palabra acerca de Nabucodonosor: fue echado de entre los hombres, comía hierba como el ganado y su cuerpo se empapó con el rocío del cielo hasta que sus cabellos crecieron como las plumas de las águilas y sus uñas como las de las aves.
34 Pero al fin de los días, yo, Nabucodonosor, alcé mis ojos al cielo, y recobré mi razón[ag], y bendije al Altísimo y alabé y glorifiqué al que vive para siempre;
porque su dominio es un dominio eterno,
y su reino permanece de generación en generación.
35 Y todos los habitantes de la tierra son considerados como nada,
mas El actúa conforme a su voluntad en el ejército del cielo
y entre los habitantes de la tierra;
nadie puede detener[ah] su mano,
ni decirle: “¿Qué has hecho?”
36 En ese momento recobré mi razón[ai]. Y mi majestad y mi esplendor me fueron devueltos para gloria de mi reino, y mis consejeros[aj] y mis nobles vinieron a buscarme; y fui restablecido en mi reino[ak], y mayor grandeza me fue añadida. 37 Ahora yo, Nabucodonosor, alabo, ensalzo y glorifico al Rey del cielo, porque sus obras son todas verdaderas[al] y justos[am] sus caminos; El puede humillar a los que caminan con soberbia.
Un Encuentro Con la Palabra
Promesa – No vuelva a Trabajar
Una maestra de preescolar comentó en cierta oportunidad respecto de los niños de la clase de 5 años: Construyen, desarman y vuelven a construir en un días más de lo que un obrero en una construcción hace en semanas, pero jamás llaman “trabajo” a lo que hacen.
¡Para ellos es jugar!
Ya sea que trabaje con las manos o con la mente, amar lo que uno hace es el secreto para divertirse mientras se gana dinero.
En realidad, el trabajo deja de ser un “trabajo”.
Descubra qué es lo que le gusta hacer y jamás volverá a “trabajar” en su vida.
Jeremías 6:16
Deténganse en los caminos y miren;
pregunten por los senderos antiguos.
Pregunten por el buen camino,
y no se aparten de él. Así hallarán
el descanso anhelado.
Un Encuentro Con la Palabra
REFLEXION
CÓMO TRANSFORMAR LAS PÉRDIDAS EN VÍCTORIAS
Publicado por: Pastor Carlos Vargas Valdez en Devocional Cristiano
Pero el don no fue como la transgresión, porque si por la transgresión de aquel uno muchos murieron, la gracia y el don de Dios abundaron para muchos por la gracia de un solo hombre, Jesucristo. Romanos 5:15
Si usted está pasando por una mala racha y necesita que alguien le diga cómo cambiar las cosas, busque a Dios.
Él es experto en la materia.
Él ha sufrido las mayores pérdidas que jamás alguien haya sufrido.
Dios perdió a Lucifer, el ángel de mayor rango y el más ungido.
También perdió como un tercio de todos los ángeles cuando Lucifer se rebeló.
Luego perdió al hombre y a la mujer que había creado; y como les había dado dominio sobre la tierra, también perdió ese dominio.
Esa fue una gran pérdida de bienes raíces.
No obstante, Dios no es de los que pierden.
Él es el mejor ganador de todos los tiempos. ¿Sabe por qué?
Porque Él sabe cómo transformar las pérdidas; sabe cómo poner en práctica el principio de dar y recibir para transformar las pérdidas en ganancias.
Dad y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo… (Lucas 6:38): este es el gran principio contra las malas rachas.
¿No es esto asombroso?
Dios tenía a la mano todas las opciones posibles para recuperar las cosas que había perdido.
Tenía toda la sabiduría y el poder a su disposición.
Sin embargo, de todas las opciones posibles, Él escogió el principio de dar.
Dios dio algo que no podía ser reemplazado: su Hijo unigénito.
Luego respaldó ese regalo con su propia fe.
Y cuando el principio de dar y recibir había cumplido su propósito, Dios Padre todopoderoso no sólo recibió a su Hijo unigénito, sino también a millones de otros hijos con Él.
No se desespere por sus pérdidas, redímalas como Dios redimió las de Él.
Dé, y ponga en práctica el principio más poderoso del universo a trabajar a su favor.
Escritura Devocional para leer :
Romanos 5:15
Pero el don no fue como la transgresión, porque si por la transgresión de aquel uno muchos murieron, la gracia y el don de Dios abundaron para muchos por la gracia de un solo hombre, Jesucristo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)