martes, 28 de junio de 2016

ISAIAS 41:17-18 PROMESA DE AYUDA A ISRAEL


Isaías 41:17 La Biblia de las Américas (LBLA)

Promesa de ayuda a Israel



41 Guardad silencio ante mí, costas[a],
y renueven sus fuerzas los pueblos;
acérquense y entonces hablen,
juntos vengamos a juicio.
¿Quién ha levantado del oriente
al que El llama en justicia a sus pies[b]?
Ante El entrega naciones,
y a reyes somete.
Los deja como polvo con su espada,
como hojarasca dispersa con su arco.
Los persigue, pasando seguros
por una senda por donde no habían andado[c] sus pies.
¿Quién lo ha hecho y lo ha realizado,
llamando a las generaciones desde el principio?
Yo, el Señor, soy el primero, y con los postreros soy.
Las costas[d] han visto y temen,
tiemblan los confines de la tierra,
se han acercado y han venido.
Cada uno ayuda a su prójimo,
y dice a su hermano: Sé fuerte.
El artífice anima al fundidor,
y el que alisa a martillo al que bate el yunque,
diciendo de la soldadura: Está bien.
Entonces[e] asegura su obra con clavos,
para que no se mueva.
Pero tú, Israel, siervo mío,
Jacob, a quien he escogido,
descendiente[f] de Abraham, mi amigo;
tú, a quien tomé de los confines de la tierra,
y desde sus lugares más remotos te llamé,
y te dije: “Mi siervo eres tú;
yo te he escogido y no te he rechazado:”
10 No temas, porque yo estoy contigo;
no te desalientes[g], porque yo soy tu Dios.
Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré,
sí, te sostendré con la diestra de mi justicia.
11 He aquí, todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y humillados[h];
los que contienden contigo serán como nada y perecerán.
12 Buscarás a los que riñen contigo, pero no los hallarás;
serán como nada, como si no existieran, los que te hacen guerra.
13 Porque yo soy el Señor tu Dios, que sostiene tu diestra,
que te dice: “No temas, yo te ayudaré.”
14 No temas, gusano de Jacob, vosotros hombres de Israel;
yo te ayudaré —declara el Señor— y tu Redentor es el Santo[i] de Israel.
15 He aquí, te he convertido en trillo nuevo, cortante, de doble filo;
trillarás los montes y los harás polvo,
y los collados dejarás como hojarasca.
16 Los aventarás, el viento se los llevará,
y la tempestad los dispersará;
pero tú te regocijarás en el Señor,
en el Santo de Israel te gloriarás.
17 Los afligidos[j] y los necesitados buscan agua, pero no la hay,
su lengua está reseca de sed.
Yo, el Señor, les responderé,
yo, el Dios de Israel, no los abandonaré.
18 Abriré ríos en las alturas desoladas,
y manantiales en medio de los valles;
transformaré el desierto en estanque de aguas,
y la tierra seca en manantiales.
19 Pondré en los desiertos el cedro,
la acacia, el mirto y el olivo[k];
pondré en el yermo el ciprés,
junto con el olmo y el boj,
20 para que vean y entiendan,
consideren y comprendan a una
que la mano del Señor ha hecho esto,
que el Santo de Israel lo ha creado.
21 Presentad[l] vuestra causa —dice el Señor.
Exponed vuestros fuertes argumentos
—dice el Rey de Jacob.
22 Que expongan y nos declaren lo que ha de suceder.
En cuanto a los hechos anteriores, declarad lo que fueron,
para que los consideremos[m] y sepamos su resultado,
o bien, anunciadnos lo que ha de venir.
23 Declarad lo que ha de venir después,
para que sepamos que vosotros sois dioses.
Sí, haced algo bueno o malo, para que nos desalentemos[n] y temamos a una.
24 He aquí, vosotros nada sois,
y vuestra obra es vana;
abominación es el que os escoge.
25 Del norte levanté a uno, y ha venido;
del nacimiento del sol invocará mi nombre,
y vendrá sobre los gobernantes, como sobre lodo,
como el alfarero pisotea el barro.
26 ¿Quién lo anunció desde el principio, para que supiéramos,
o desde tiempos antiguos, para que dijéramos: Tiene razón?
Ciertamente no había quien lo anunciara,
sí, no había quien lo proclamara,
ciertamente no había quien oyera vuestras palabras.
27 Dije primero a Sion: “Mira, aquí están”,
y a Jerusalén: “Os daré un mensajero de buenas nuevas.”
28 Pero cuando miro, no hay nadie,
y entre ellos[o] no hay consejeros
a quienes, si les pregunto, puedan responder.
29 He aquí, todos ellos son falsos[p];
sus obras inútiles,
viento y vacuidad sus imágenes fundidas.



UN ENCUENTRO CON LA PALABRA
REFLEXION
¿Estás Huyendo de Dios?
Publicado por: Devocionales en Preguntas y Respuestas Cristianas, Respuestas Cristianas 0


PERO JONÁS SE LEVANTÓ PARA HUIR A TARSIS (Jonás 1:3)
La ciudad de Nínive estaba a unos 880 kilómetros al este del lugar donde se encontraba Jonás. Tarsis, a más de 4.000 kilómetros al oeste. Pero en lugar de hacer 880 kms en la voluntad de Dios, Jonás decidió recorrer 4.000 fuera de ella. ¿Has hecho eso alguna vez? Dios dice: “Ven aquí” pero tú decides ir allá. Lo malo es que no sólo vas a tener que hacer de vuelta los 4.000 kms que fuiste en la dirección opuesta, sino que también tendrás que recorrer los 880 que Dios te indicó al principio. Y además, siempre que huyes de Dios, tendrás que pagar el precio del pasaje.
Encontró una nave que partía para Tarsis; pagó su pasaje (Jonás 1:3). Lo bueno de ir a Nínive es que Dios pagará el pasaje. Lo malo de ir a Tarsis es que a ti te pasarán la factura. Muchos de nosotros estamos pagando un precio muy alto por nuestro viaje a Tarsis, mientras que si hubiéramos escogido la voluntad de Dios, Él lo habría pagado. Y date cuenta de algo más: cuando desobedeces al Señor, no sólo te perjudicas a ti mismo, sino también a los que te rodean. Los pobres soldados del barco donde iba Jonás no merecían lo que les sucedió por culpa de éste, pero tuvieron que sufrir las consecuencias. ¿Estás perjudicando a otros con tu rebeldía? Piénsalo bien; si el viento, el mar y la ballena tuvieron que obedecer a Dios, ¿qué posibilidades de escapar tenía Jonás? Éste no cayó en cuenta de eso hasta que no fue tragado por la ballena, y muchos de nosotros no vamos a hacer la voluntad de Dios hasta que no nos encontremos en circunstancias similares. A veces Dios permite situaciones tan adversas que nuestra única alternativa es acudir a Él, en lugar de huir de Él. ¿Te está hablando hoy Dios al respecto?.
EL SEÑOR SE DIRIGIÓ POR SEGUNDA VEZ A JONÁS (Jonás 3:1)
Jonás oró fervientemente dentro del vientre de la ballena; se arrepintió de sus prejuicios y aprendió a amar a la gente que despreciaba. Fue allí donde se dispuso a predicar un mensaje que la gente no quería escuchar. Y fíjate en algo más: Dios no intervino hasta que no se arrepintió. Casi todos queremos que Dios actúe antes de que nosotros actuemos. Pero no es así; Jonás dio el primer paso y entonces Dios respondió. Le dio órdenes al gran pez y éste vomitó a Jonás en la arena, desde donde el profeta fugitivo preguntó el camino a Nínive. A veces, por culpa de nuestro espíritu rebelde, no acertamos hasta el segundo matrimonio. O hasta que tenemos cincuenta años. O no superamos nuestras adiciones hasta después de pasado el tiempo, cuando bien podríamos haberlo hecho mucho antes. Al igual que Jonás, tenemos que tocar fondo. Pero Dios hará lo que sea necesario para sacarnos; puedes ir a Nínive por ti mismo o Dios te llevará allí. Aunque es mucho más fácil obedecer a la primera.
La historia de Jonás es una prueba de que el Señor es un Dios de las segundas oportunidades. El Señor se dirigió por segunda vez a Jonás (Jonás 3:1). Lo bueno es que aunque hayas huido de Dios, hecho de tu vida un total fracaso y te sientas como que te estás hundiendo, Dios te redimirá y restaurará si te vuelves a Él. Te dará una segunda oportunidad en tu matrimonio, tu ministerio o tu vocación. Sólo hay una condición: Dios no va a cambiar de planes para acomodar tus deseos, así que tú tendrás que cambiar tu forma de pensar y tus actitudes y hacer lo que Él te pida. ¿Estás dispuesto?



UN ENCUENTRO CON LA PALABRA
REFLEXION
¿Ser libre o tener un padre que controle?


La mayoría de los adolescentes anhelan independizarse con ansias, piensan que saliendo de sus hogares podrán disfrutar de la libertad que desean, puesto que no seguirán reglas que constantemente son repetidas por sus padres, no tendrán que pedir permiso o tolerar las llamadas de atención a causa de su desobediencia.
La realidad es que los adolescentes que no tuvieron el privilegio de vivir con sus padres, han sufrido de muchas carencias, entre las principales el afecto y las necesidades básicas como ser: alimentación y vestimenta. Muchos han tenido que trabajar desde niños para su propio sustento, por lo que hubieran deseado tener una familia que se preocupe por ellos.
Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Josué 1:7
A veces una persona no desea seguir a Jesús porque tiene conocimiento de que será necesario que se esfuerce y sea valiente para obedecer la palabra de Dios; entonces, prefiere seguirlo de lejos, pero cuando recapacita y decide acercarse, existe un sentimiento de arrepentimiento por el tiempo perdido lejos de Él. 
Por el contrario, un creyente puede pensar que las personas que no conocen a Dios viven mejor porque no tienen que preocuparse por obedecer y cambiar su vida, pero cuando deja de seguir a Cristo reconocen que sin Él nunca podrán llegar lejos.
La realidad es que los mandamientos de Dios son para cuidarnos, prosperarnos y salvar nuestras vidas. Es posible que quieras hacer las cosas a tu modo, a pesar de que son desagradables para Dios, sin darte cuenta que estás actuando como un niño o adolescente que en su tiempo recibirá las consecuencias de sus decisiones. Recuerda que es mejor obedecer y estar en casa que en la calle sin saber a dónde o a quién acudir.
Por este motivo te animo a levantarte y pedirle a Dios que sea tu Padre, recíbelo en tu corazón, toma la decisión de esforzarte y ser muy valiente para obedecer su palabra, pedir perdón o perdonar, apoyar al prójimo, no mentir, robar, anunciar el mensaje de salvación, orar, y estudiar su palabra porque entonces serás prosperado en todas las cosas que emprendas.
¡Es mejor estar en los brazos del padre!



Shirley Chambi
CVCLAVOZ

lunes, 27 de junio de 2016

2 PEDRO 3:6 LA PROMESA DE LA VENIDA DEL SEÑOR


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2 Pedro 3:6 La Biblia de las Américas (LBLA)

La promesa de la venida del Señor




Amados, esta es ya la segunda carta que os escribo, en las cuales, como recordatorio, despierto en vosotros vuestro sincero entendimiento[a], para que recordéis las palabras dichas de antemanopor los santos profetas, y el mandamiento del Señor y Salvadordeclarado por vuestros apóstoles. Ante todo, sabed esto: que en los últimos días vendrán burladores, con su sarcasmo, siguiendo sus propias pasiones, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su venida? Porque desde que los padres durmieron, todo continúa tal como estaba desde el principio de la creación. Pues cuando dicen esto, no se dan cuenta de que[b] los cielos existían desde hace mucho tiempo, y también la tierra, surgida del agua y establecida entre las aguas por la palabra de Dios,por lo cual el mundo de entonces fue destruido, siendo inundado con agua; pero los cielos y la tierra actuales están reservados por su palabra para el fuego, guardados para el día del juicio y de la destrucción de los impíos.



UN ENCUENTRO CON LA PALABRA
REFLEXION
Salmo 121:1 Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro?
Publicado por: Pastor Carlos Vargas Valdez en Devocionales 0


¿Alguna vez has estado en una situación en la que sólo se puede orar por “ayuda”? A veces la vida nos lanza una situación que no vimos venir. Podría ser una enfermedad crónica, la ruptura de una relación, la muerte de un ser querido, la pérdida del empleo, etc. Estamos en un estado tal que en realidad no podemos formar las palabras adecuadas para orar correctamente a Dios. En esos momentos, podemos buscarlo siguiendo los siguientes 4 consejos:
1) Jehová, escucha mi oración, Y llegue a ti mi clamor. (Salmo 102:1)
Si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, sabemos que él nos oye. Conocer en nuestro corazón a través de la seguridad del Espíritu Santo que el creador del cielo y de la tierra nos escucha hace una gran diferencia en nuestra vida de oración.
2) Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento. (Salmo 23:4)
Cuando la prueba viene de esta manera, podemos descansar en la comodidad de la paz de Dios. Nuestros problemas no son mayores que nuestro Dios, podemos encontrar la presencia de Dios que aumenta nuestra fe, la paz, y la alegría incluso en medio de la angustia y tribulación.
3) Sea tu misericordia, oh Jehová, sobre nosotros, Según esperamos en ti.(Salmo 33:22)
Como creyentes en el Señor Jesucristo, somos muy amados por nuestro Padre en el cielo. Él anhela llenarnos con la certeza de su amor incondicional que nos mantendrá constantes cuando los vientos soplan en nuestra contra.
4) Aparta de mí el camino de la mentira, Y en tu misericordia concédeme tu ley.(Salmo 119:29)
Cuando clamamos por ayuda, también tenemos que rectificar nuestras mentes y corazones, si hemos estado caminando en desobediencia. Nuestro Padre amoroso permitirá que el dolor se infiltre en nuestras vidas si obstinadamente resistimos a la voz del Espíritu Santo.
ORACIÓN:
Amado Señor, Tú eres mi fuente de esperanza y de paz en medio de esta tribulación. Ayúdame a seguir puesto los ojos en ti, para tener la fuerza que necesito en este tiempo de angustia. En el nombre de Jesús. Amén.


UN ENCUENTRO CON LA PALABRA
REFLEXION
Es por tu bien
Todos tenemos conciencia, una alarma que suena antes de pasar un límite, que nos indica cuando algo malo puede pasar, pero en ocasiones le damos la contra y como resultado vienen las consecuencias negativas.
En Isaías capítulo 1, el profeta, en nombre de Dios, muestra su pecado a Israel y lo declara culpable; ante Sus ojos debe sufrir las consecuencias, pero algo pasa que continúa diciendo: “Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.” Isaías 1:16-18
Un comentarista añade, acerca de este pasaje: “El pecado de un rojo intenso y de sangre equivale a un crimen capital, a un pecado mortal que hace que se pierda el derecho a vivir. Y esos pecados ahora se volverán como la nieve, como blanca lana. Dios quiere cambiar los pecados como la grana al blanco más brillante y centelleante. El blanco es el color de la inocencia, y significa santidad y justicia. El pueblo de Judá está ante Dios cargado con lo que equivale a un crimen capital. Pero Dios ya no quiere ver estos graves pecados. No sólo quiere verlos como si no existieran, sino quiere cambiar estos pecados a lo opuesto, a pura inocencia y justicia. Quiere mirar como si Israel hubiera hecho tanto bien como ha hecho mal. Dios otorga a Israel justicia pura y perfecta. Como resultado de esta sentencia, Israel queda justo y puro ante Dios.”
La disciplina viene juntamente con la gracia restauradora de Dios, grande es su misericordia dice la Palabra, es inexplicable y a pesar de que los resultados de nuestras acciones son dolorosos, tienen como objetivo implantarnos enseñanzas, muy profundas para corregir nuestras malas decisiones, carácter y experimentar el amor de nuestro Padre, quien a pesar de todo sigue confiando en nosotros.
Dios nos llama a cambiar el rumbo de nuestro mal camino y nos ofrece limpieza, santidad, amor, redención, justicia y misericordia; ¿lo aceptas?





Soraida Fuentes
CVCLAVOZ

viernes, 24 de junio de 2016

JONAS 1:3-15 DESOBEDIENCIA DE JONAS


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Jonás 1:3-15 La Biblia de las Américas (LBLA)

Desobediencia de Jonás



Vino palabra del Señor a Jonás, hijo de Amitai, diciendo: Levántate, ve a Nínive, la gran ciudad, y proclama contra ella, porque su maldad ha subido hasta[a] mí. Pero Jonás se levantó para huir a Tarsis, lejos de la presencia del Señor. Y descendiendo a Jope, encontró un barco que iba a Tarsis, pagó el pasaje y entró en él para ir con ellos a Tarsis, lejos de la presencia del Señor.
Y el Señor desató sobre el mar un fuerte viento, y hubo una tempestad tan grande en el mar que el barco estuvo a punto de romperse. Los marineros tuvieron miedo y cada uno clamaba a su dios; y arrojaron al mar la carga[b] que estaba en el barco para aligerarlo[c]. Pero Jonás había bajado a la bodega del barco, se había acostado y dormía profundamente. El capitán se le acercó y le dijo: ¿Cómo es que estás durmiendo? ¡Levántate, invoca a tu Dios! Quizás tu Dios piense en nosotros y no pereceremos. Y cada uno dijo a su compañero: Venid, echemos suertes para saber por causa de quién nos ha venido esta calamidad. Y echaron suertes, y cayó la suerte sobre Jonás. Entonces le dijeron: Decláranos ahora por causa de quién nos ha venido esta calamidad. ¿Qué oficio tienes, y de dónde vienes? ¿Cuál es tu tierra, y de qué pueblo eres? Y él les respondió: Soy hebreo, y temo al SeñorDios del cielo, que hizo el mar y la tierra[d].
10 Los hombres se atemorizaron en gran manera y le dijeron: ¿Qué es esto que has hecho? Porque ellos[e] sabían que él huía de la presencia del Señor, por lo que él les había declarado. 11 Entonces le dijeron: ¿Qué haremos contigo para que el mar se calme en torno nuestro[f]? Pues el mar se embravecía más y más. 12 Y él les dijo: Tomadme[g] y lanzadme al mar, y el mar se calmará en torno vuestro[h], pues yo sé que por mi causa ha venido esta gran tempestad sobre vosotros. 13 Los hombres se pusieron a remar con afán para volver a tierra firme, pero no pudieron, porque el mar seguía embraveciéndose contra ellos. 14 Entonces invocaron al Señor, y dijeron: Te rogamos, oh Señor, no permitas que perezcamos ahora por causa de la vida de este hombre, ni pongas sobre nosotros sangre inocente; porque tú, Señor, has hecho como te ha placido.
15 Tomaron[i], pues, a Jonás y lo lanzaron al mar; y el mar cesó en su furia. 16 Y aquellos[j] hombres temieron en gran manera al Señor; ofrecieron un sacrificio al Señor y le hicieron votos.
17 [k]Y el Señor dispuso un gran pez que se tragara a Jonás; y Jonás estuvo en el vientre del pez tres días y tres noches.



UN ENCUENTRO CON LA PALABRA
EFLEXION
2 Corintios 12:10: Por Lo Cual, Por Amor a Cristo Me Gozo
Publicado por: Pastor Carlos Vargas Valdez en Devocionales 0

El matrimonio es hermoso y duro, todo al mismo tiempo. Hay una belleza en convertirse en uno en lo espiritual, emocional y físico. Sin embargo, también existe la aceptación diaria de los puntos débiles y fallas del otro. Si demasiada atención se centra en las fallas de su cónyuge, una semilla de descontento puede ser plantada en su corazón, lo que traerá muchos problemas en el futuro. ¿Cómo un cónyuge puede mantener una vida de satisfacción marital?. Aquí algunos consejos que le ayudarán a permanecer firme en su matrimonio.
1) Reconocer que usted ni su cónyuge son perfectos (Romanos 3:23).
A veces podemos quedar tan atrapados en mirar la paja en el ojo de nuestro cónyuge que descuidamos la viga que está en el nuestro. Debemos dar a nuestros cónyuges la misma gracia que nos es otorgada por nuestras propias faltas.
2) Rechazar la tentación de renunciar a su matrimonio debido a sus defectos (1 Corintios 10:13).
Un pacto conyugal delante del Señor es para toda la vida. Podemos resistir los ataques del enemigo ya que si no lo hacemos, estos nos conducirán a entretener pensamientos de separación y divorcio.
2 Corintios 12:10: Por Lo Cual, Por Amor a Cristo Me Gozo2
3) Aceptar a su cónyuge como un hermano en la fe en el Señor (1 Corintios 3:9).
A veces es más fácil aceptar a otras personas como hermanos en la fe, que aceptar a nuestro cónyuge como un hermano en Cristo también. Hay que tener en cuenta que nuestra pareja es todavía parte del cuerpo de Cristo y merece el mismo amor y respeto.
4) Respetar el papel de su cónyuge en el matrimonio, incluso si él o ella no está a la altura del mismo (Efesios 5:21).
Dios ha ordenado ciertos roles en el matrimonio de acuerdo a su voluntad. Como cónyuges, debemos caminar en obediencia en respetar los roles, cumplir con nuestras funciones, creer al Señor, y confiar en Dios por la fuerza para hacerlo.
5) Renovar el pacto de compromiso al Señor cuando está angustiado(a) (Malaquías 2:14).
En tiempos de dificultades matrimoniales, podemos volver a comprometer con el Señor nuestras intenciones de permanecer fiel a la alianza que hicimos. Cuando nos volvemos a Él, Él renovará nuestro propósito de mantenernos firmes.
6) Vuelva a su primer amor con su cónyuge (Cantares 2:4).
El descontento comienza en la mente y puede ser arrancado de raíz con una actitud de gratitud. El Señor anhela bendecir nuestro matrimonio a medida que seguimos manteniendo nuestra mente y corazón puro, con su palabra.
ORACIÓN:
Amado Señor, quiero caminar en el gozo espiritual, emocional y físico con mi esposo. Oro para que tu fuerza renueve mi vida. En el nombre de Jesús. Amén



UN ENCUENTRO CON LA PALABRA
REFLEXION
Paciencia en la prueba.


1 Samuel 17, relata la épica batalla entre David y Goliat. Aunque la referencia más común que se hace sobre esta historia es la del pequeño muchacho logrando la proeza de vencer a un gigante, la realidad es que tal afirmación podría ser desatinada.
Para empezar, Goliat era un hombre gigante que medía cerca de 3 metros, llevaba una armadura tremendamente pesada, una lanza, un escudo, una espada e iba acompañado por un escudero. Estos datos nos dicen que este guerrero era parte de la tropa de infantería, cuya cualidad principal era la lucha cuerpo a cuerpo.
En ese entonces había una tradición: el mejor guerrero de un ejército salía a retar a otro guerrero del ejército rival con la finalidad de medir fuerzas. Eso es precisamente lo que pasó en el valle de Ela, pero como sabemos, ningún hombre del ejército de Israel se atrevía a enfrentarlo. El Filisteo había terminado intimidando a todos por su altura, su brillante armadura y por sus palabras. 
En ese momento apareció David: un muchachito que se dedicaba a cuidar las ovejas de su padre. Al oír las amenazas del gigante se ofreció a sí mismo como voluntario para pelear contra el gigante y, aunque al principio hubo resistencia, al final fue enviado.
Aparentemente parecía estar en desventaja, pero no era así. Aunque no tenía la altura, la armadura o la espada de Goliat, David tenía una honda que en ese entonces era un arma tremendamente devastadora. Hoy en día sabemos que un profesional en el uso de este artefacto de cuero puede llegar a derribar un ave en pleno vuelo, ya que la velocidad a la que puede llegar una piedra lanzada es de 35 metros por segundo, semejante al disparo de una pistola calibre 45.
Cuando David tomó la honda en sus manos, se convirtió automáticamente en un miembro de la tropa de la artillería pesada, cuya cualidad es el uso de armamento pesado para la lucha a larga distancia.
Goliat era de la Infantería (lucha cuerpo a cuerpo) y David era de la artillería pesada (lucha a distancia). El pequeño pastor no necesitaba acercarse demasiado para girar su honda sobre su cabeza por unos cuantos segundos y disparar una piedra para herir de muerte al gigante. Considerando la velocidad a la que salió volando el proyectil, el Filisteo no tuvo tiempo para esquivar el impacto. Por si eso no fuera poco, David peleaba en el Nombre de Jehová.
“Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado.” 1 Samuel 17:45 Versión Reina-Valera 1960
Basándonos en estos datos, ¿Quién tenía la ventaja real en esta lucha? Sin duda alguna podemos decir que David. 
Dios ya había entrenado hace mucho tiempo atrás a ese pequeño pastorcito y no tenía que intervenir demasiado en esa batalla. Él ya había preparado un paladín que haga respetar Su Nombre y el de su ejército.
Recuerda que los gigantes no son lo que parece: su brillante armadura y sus enormes armas, no son nada si buscamos otra alternativa de lucha y sobre todo, si peleamos respaldados por Dios.
“Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel.” 1 Samuel 17:46 versión Reina-Valera 1960




Hector Colque
CVCLAVOZ