martes, 3 de mayo de 2016

MARCOS 10:29-30 PELIGRO DE LAS RIQUEZAS

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Marcos 10: 29-30 La Biblia de las Américas (LBLA)

Peligro de las riquezas



23 Jesús, mirando en derredor, dijo* a sus discípulos: ¡Qué difícil será para los que tienen riquezas entrar en el reino de Dios! 24 Y los discípulos se asombraron de sus palabras. Pero Jesús respondiendo de nuevo, les dijo*: Hijos, ¡qué difícil es entrar en el reino de Dios[h]! 25 Es más fácil que un camello pase por el ojo de una[i]aguja, que el que un rico entre en el reino de Dios. 26 Ellos se asombraron aún más, diciendo entre sí[j]: ¿Y quién podrá salvarse?27 Mirándolos Jesús, dijo*: Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque todas las cosas son posibles para Dios.28 Entonces Pedro comenzó a decirle: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido. 29 Jesús dijo: En verdad os digo: No hay nadie que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o madre, o padre, o hijos o tierras por causa de mí y por causa del evangelio, 30 que no reciba cien veces más ahora en este tiempo: casas, y hermanos, y hermanas, y madres, e hijos, y tierras junto con persecuciones; y en el siglo venidero, la vida eterna. 31 Pero muchos primeros serán últimos, y los últimos, primeros.



UN ENCUENTRO CON LA PALABRA

REFLEXION
¿Cómo Tener Consuelo En La Tribulación? 5 Claves Bíblicas
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“DIOS LA AYUDARÁ AL CLAREAR LA MAÑANA”. (Salmo 46:5)
Cuando tu mundo se viene de repente abajo, recuerda: ¡los planes de Dios para tu vida no han sido anulados! Cuando te sientas atrapado, sin ver la salida por ninguna parte, recuerda lo siguiente:
1) Busca el río.
“Del río sus corrientes alegran la ciudad de Dios”. (Salmo 46:4). En el simbolismo del Antiguo Testamento, el río representa la provisión de Dios para cualquiera de tus necesidades. Cuando parezca que todas las fuentes de abastecimiento humanas se han secado, no temas, busca el río.
2) Busca la ciudad.
Dios ha plantado Su “ciudad de Dios, la santa habitación del Altísimo” (Salmo 46:4, NVI), en medio de tus circunstancias. La ciudad de Dios, el símbolo de Su presencia y poder, garantiza que Él sigue en control y que va a restaurar paz y orden a tu mundo descompuesto.
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3) Busca las señales de la presencia de Dios.
“Dios la ayudará al clarear la mañana” (Salmo 46:5). La aurora, el símbolo de un nuevo comienzo, te da confianza de que más allá de este tiempo de problemas y pruebas, se acerca un nuevo día. “Nunca decayeron sus misericordias; nuevas son cada mañana. ¡Grande es tu fidelidad!” (Lamentaciones 3:22-23).
4) “Venid, ved las obras del Señor” (Salmo 46:8).
Al recordar la lista de sus hechos poderosos, tu fe se edifica y te recuerda que Él es “el mismo, ayer, hoy y por los siglos” (Hebreos 13:8). Si en circunstancias pasadas, Él tuvo cuidado de ti, también lo hará ahora.
5) Mira a Dios y ten paz.
Basado en los cimientos probados y comprobados de Su poder y fidelidad, puedes vivir según este versículo: “Estad quietos y conoced que yo soy Dios” (Salmo 46:10).



UN ENCUENTRO CON LA PALABRA
REFLEXION
¡Nueva es cada mañana!

Es imprescindible que sepamos lo importante que es empezar de nuevo cada mañana. Imagina que hace una semana has trabajado intensamente en la limpieza de tu casa, la has pintado y te has ensuciado completamente, pero hasta ahora no te has cambiado de ropa, ni te has bañado ¿Cómo te sentirías? Personalmente incómoda, avergonzada, y sin ganas de salir afuera.
Muchas veces nos encontramos así delante de Dios, hemos pecado y le hemos pedido perdón por fallarle pero continuamos llevando la culpa en nuestra espalda, es decir, la misma ropa, por lo que nos da vergüenza acercarnos a Él, no podemos empezar de nuevo, ni emprender lo grande que tiene para nosotros.
Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. Lamentaciones 3:22-23
¡Dios es tan bueno que su palabra dice que cada mañana es nueva! ¿Te imaginas si Él trajera cada día los errores que hemos cometido en el pasado? Nunca tendríamos paz. Es trascendental que comprendas que para Él no es importante tu pasado, sino lo que hagas este nuevo día que te dio, cómo lo utilizarás, que alcanzarás, avanzarás o retrocederás.
Este nuevo día te animo a cambiarte de ropa y dejar el pasado atrás. Te sugiero empezar haciendo que tus rodillas toquen primero el suelo antes que tus pies, pídele perdón de los pecados que has cometido, después cántale una canción y ¡empieza de nuevo! Acepta el perdón de Dios y comienza a luchar para alcanzar lo que te ha prometido.
También busca ser como Él porque como hijos debemos seguir sus pasos. La amargura y resentimiento no vienen de Dios, sino del enemigo porque a él no le gusta avanzar sino retroceder, así que si alguien te falló o estás enojado con alguien dale otra oportunidad. No mires su pasado, sino tu futuro, ¡no con tus ojos sino con los ojos de Dios!



Shirley Chambi 
CVCLAVOZ

lunes, 2 de mayo de 2016

MATEO 22:5 PARABOLA DEL BANQUETE DE BODAS

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Mateo 22: La Biblia de las Américas (LBLA)

Parábola del banquete de bodas

22 Tomando Jesús la palabra, les habló otra vez en parábolas, diciendo:El reino de los cielos puede compararse a[a] un rey[b] que hizo unbanquete de bodas para su hijo. Y envió a sus siervos a llamar a los que habían sido invitados a las bodas, pero no quisieron venir. De nuevo envió otros siervos, diciendo: Decid a los que han sido invitados: “Ved, ya he preparado mi banquete; he matado mis novillos y animales cebados, y todo está aparejado; venid a las bodas.” Pero ellos no hicieron caso y se fueron: uno a su campo, otro a sus negocios, y los demás, echando mano a los siervos, los maltrataron y los mataron.Entonces el rey se enfureció, y enviando sus ejércitos, destruyó a aquellos asesinos e incendió su ciudad. Luego dijo* a sus siervos: “La boda está preparada, pero los que fueron invitados no eran dignos. “Id, por tanto, a las salidas de los caminos, e invitad a las bodas a cuantos encontréis.” 10 Y aquellos siervos salieron por los caminos, y reunieron a todos los que encontraron, tanto malos como buenos; y el salón de bodas se llenó de comensales[c]. 11 Pero cuando el rey entró a ver a los comensales, vio allí a uno que no estaba vestido con traje de boda, 12 y le dijo*: “Amigo, ¿cómo entraste aquí sin[d] traje de boda?” Y él enmudeció. 13 Entonces el rey dijo a los sirvientes: “Atadle las manos y los pies, y echadlo a las tinieblas de afuera; allí será el llanto y el crujir de dientes.” 14 Porque muchos son llamados[e], pero pocos son escogidos.



UN ENCUENTRO CON LA PALABRA

REFLEXION
¿Cómo Llevar A Otros A Jesús?
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“…EL PODER DEL SEÑOR ESTABA CON ÉL PARA SANAR” (Lucas 5:17)
En cierta ocasión cuando Jesús estaba predicando en una casa, cuatro hombres trajeron a un amigo paralítico para que lo sanara. Puesto que no podían pasar a causa de la multitud subieron al tejado, abrieron un boquete y bajaron al hombre al lugar donde Jesús se encontraba. Y Jesús lo sanó. La Biblia nos dice: “…El poder del Señor estaba con Él para sanar” (Lucas 5:17). Los fariseos estaban sentados al lado y el poder de Dios estaba presente ahí para sanarlos a ellos también, sin embargo no lo recibieron. Es increíble pero cierto; puedes estar en la presencia de Jesús y salir sin cambios. ¿Por qué? Porque tu actitud y tu enfoque determinan el resultado. El orgullo y los prejuicios —pensar que sabes todo de Dios— pueden impedirte recibir lo que necesitas.
Pablo escribió: “También a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; a ellos de nada les sirvió haber oído la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron” (Hebreos 4:2). Aquellos dirigentes religiosos no tenían fe. Les interesaba más envolver a Jesús en argumentos teológicos que ver demostrado el poder Dios con la sanidad del paralítico. Puedes tener un cerebro repleto de teología y el corazón lleno de dudas y no recibir nada del Señor. En el capítulo cinco de Lucas leemos: “Al ver Él la fe de ellos, le dijo: … Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa. Al instante se levantó … y se fue a su casa glorificando a Dios. Y todos … glorificaban a Dios … decían: —Hoy hemos visto maravillas” (Lucas 5:20-26).
“…VINIERON A ÉL … UNOS TRAYENDO A UN PARALÍTICO … CARGADO POR CUATRO” (Marcos 2:3)
Algunos tienen que ser “llevados” a Jesús porque no pueden ir a Él solos. Como el hombre en la historia bíblica, están paralizados. ¿Paralizados por qué? Paralizados por un comportamiento fuera de control; por un sistema de creencias que te dice que eres demasiado pecador para que Dios te pueda amar y redimir; por el recuerdo de algo que pasó en tu infancia y del que te da miedo hablar; por adicción a sustancias ilegales, a medicamentos, al juego, a la pornografía, al alcohol, al trabajo o al dinero. Sea cual sea tu adicción, una cosa es cierta: te paraliza. Puedes estar paralizado por temor, ansiedad, depresión, el sentir de que no vales nada o una niñez de abuso y descuido que fue como una pesadilla. Por otra parte, también puedes ser alguien que se ha hecho a sí mismo y estás paralizado por el éxito, el materialismo, la avaricia, o un narcisismo que no te deja reconocer la necesidad de Dios en tu vida.
¿Te identificas con algo de lo de anterior? Jesús comenzó su ministerio con estas palabras: “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón, a pregonar libertad a los cautivos y vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos y a predicar el año agradable del Señor” (Lucas 4:18-19). Otra versión de la Biblia (NTV) parafrasea la última parte del versículo 19 así “…Ha llegado el tiempo del favor del Señor”. Hay buenas noticias: aunque la vida no te haya tratado bien, la gracia, el favor y la sonrisa de Dios pueden cambiar todo eso; desde hoy mismo.
“NO HALLANDO CÓMO HACERLO … SUBIERON ENCIMA DE LA CASA Y POR EL TEJADO…” (Lucas 5:19)
Cuando llevas la carga de otra persona, a veces te resulta muy pesada para ti solo. Consideremos lo siguiente:
1) Se necesitaron cuatro personas para llevar al paralítico a Jesús.
A veces necesitas refuerzos. Cuando has orado por alguien y no parece que pase nada, aquí hay una gran versículo: “…Si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra acerca de cualquier cosa que pidan, les será hecho por mi Padre que está en los cielos, porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mateo 18:19-20).
2) Fue a la fe de los amigos, no la del paralítico, a la que respondió Jesús. “Al ver Él la fe de ellos, le dijo: —Hombre, tus pecados te son perdonados” (Lucas 5:20).
El pobre hombre había estado en esa condición durante tanto tiempo que su fe se encontraba probablemente tan muerta como sus piernas. Pero eso no es un problema para Dios; Él responderá a tu fe y tocará a tus seres queridos.
3) No se dieron por vencidos con el enfermo.
Necesitas una fe tenaz que se niega a rendirse. El hecho de que hayas hablado con alguien acerca del Señor antes y no haya respondido no significa que no vaya a responder ahora. A lo mejor en ese momento no estaba listo y ahora sus circunstancias han cambiado. A lo mejor no lo hiciste de la manera apropiada y ahora tu enfoque es mejor. La clave es: tú haces tu parte, Dios hará la Suya. “Así que no nos cansemos de hacer el bien porque, si seguimos haciéndolo, Dios nos premiará a su debido tiempo” (Gálatas 6:9 TLA).



UN ENCUENTRO CON LA PALABRA
REFLXION
Apóyate en Él.


He visto muchas veces caer a personas de sillas o por apoyarse en algún objeto que no está firme.
Todos nos apoyamos en alguien o en algo, como un ser querido, alguien que nos da la confianza para sostenernos cuando estamos muy agotados o abrumados porque sabemos que en esa persona hallaremos fortaleza.
Es Dios quien ha puesto a nuestro alrededor a gente que es de inspiración, fortaleza y guía, a pesar de que también son falibles, sin embargo no siempre estarán con nosotros, ¿entonces en quién confiaremos?
Asaf, quien era un célebre músico del tiempo de David, levita y uno de los directores de la música del templo, dijo en el Salmo 73: 22-26: Tan torpe era yo, que no entendía; era como una bestia delante de ti. Con todo, yo siempre estuve contigo; me tomaste de la mano derecha. Me has guiado según tu consejo, y después me recibirás en gloria. ¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra. Mi carne y mi corazón desfallecen; más la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
En realidad todos somos torpes, nos equivocamos, tomamos decisiones malas hasta somos tercos, orgullosos y demás; pero debemos permanecer a pesar de todo apoyados en Dios porque Él es quien nos guía y no nos desecha. La gente nos desecha cuando cometemos un error o les fallamos, ya no confía en nosotros, pero ocurre de manera diferente con nuestro Señor.
Él permanece con nosotros, nos perdona, restaura, fortalece y transforma nuestro ser, es en quién debemos apoyarnos siempre, en todo tiempo y circunstancia porque su amor no cambia por nosotros.
Apóyate en la Roca firme y aunque caigas Él te levantará.



Soraida Fuentes 
CVCLAVOZ


viernes, 29 de abril de 2016

ISAIAS 61:5 BUENAS NUEVAS DE SALVACION

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Isaías 61:5 La Biblia de las Américas (LBLA)

Buenas nuevas de salvación

61 El Espíritu del Señor Dios[a] está sobre mí,
porque me ha ungido el Señor
para traer buenas nuevas a los afligidos[b];
me ha enviado para vendar a los quebrantados de corazón,
para proclamar libertad a los cautivos
y liberación a los prisioneros[c];
para proclamar el año favorable del Señor,
y el día de venganza de nuestro Dios;
para consolar a todos los que lloran,
para conceder que a los que lloran en Sion
se les dé diadema en vez de ceniza,
aceite de alegría en vez de luto,
manto de alabanza en vez de espíritu abatido;
para que sean llamados robles[d] de justicia,
plantío del Señor, para que El sea glorificado.
Entonces reedificarán las ruinas antiguas,
levantarán los lugares devastados de antaño,
y restaurarán las ciudades arruinadas,
los lugares devastados de muchas generaciones.
Se presentarán extraños y apacentarán vuestros rebaños,
e hijos de extranjeros serán vuestros labradores y vuestros viñadores.
Y vosotros seréis llamados sacerdotes del Señor;
ministros de nuestro Dios se os llamará.
Comeréis las riquezas de las naciones,
y en su gloria[e] os jactaréis.
En vez de vuestra vergüenza tendréis doble porción,
y en vez de humillación ellos gritarán de júbilo por su herencia.
Por tanto poseerán el doble en su tierra,
y tendrán alegría eterna.
Porque yo, el Señor, amo el derecho,
odio el latrocinio en el holocausto[f].
Fielmente les daré su recompensa,
y haré con ellos un pacto eterno.
Entonces su descendencia[g] será conocida entre las naciones,
y sus vástagos en medio de los pueblos;
todos los que los vean los reconocerán,
porque son la simiente que el Señor ha bendecido.
10 En gran manera me gozaré en el Señor,
mi alma se regocijará en mi Dios;
porque El me ha vestido de ropas de salvación,
me ha envuelto en manto de justicia
como el novio se engalana con una corona,
como la novia se adorna con sus joyas.
11 Porque como la tierra produce sus renuevos,
y como el huerto hace brotar lo sembrado en él,
así el Señor Dios[h] hará que la justicia y la alabanza
broten en presencia de todas las naciones.




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REFLEXION
Papá No Te Limites A Decirlo, ¡Hazlo Cumplir!
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“PORQUE EL SEÑOR AL QUE AMA, DISCIPLINA” (Hebreos 12:6)
La Biblia pregunta: ¿Qué clase de padre es el que no corrige a su hijo? La respuesta es: ¡no muy bueno!
No sabemos si así es cómo empezó Elí, el Sumo Sacerdote, con sus hijos Ofni y Finees. Simplemente leemos: “Porque sus hijos se han envilecido, y él no los ha estorbado” (1 Samuel 3.13 Reina Valera Antigua). Es posible que Elí oyera las cosas terribles que sus hijos hacían y que simplemente se limitara a decirles: “Hijos, ya sabéis que eso no está bien y no debéis hacerlo”, a lo que los hijos replicaban: “Sí, papá, tienes razón, pero luego seguían defraudando a los fieles que llegaban al templo y seduciendo a las mujeres”.
La cuestión no es que Elí no les dijera a sus hijos lo correcto, sino que no hizo valer sus palabras. Seguro que no conoces a ningún padre que le diga a su hijo: “Anda, ve y roba un banco, diez o veinte años en la cárcel te sentarán muy bien”. Claro que no, todos los padres, por lo general, dicen las cosas adecuadas. Muchos de los padres de los reclusos en las cárceles también les dijeron lo que era correcto. Pero lo que falla a menudo en muchos de los padres bien intencionados es hacer valer sus palabras. Elí no hizo valer la verdad, sólo la expuso. No quitó a sus hijos de sus puestos ni les privó de sus beneficios. Les dejó que siguieran haciendo lo que quisieran, al mismo tiempo que les instaba a tener mejor comportamiento. Padres, no os limitéis a decir lo correcto, ¡hacedlo cumplir! Si tus hijos van por mal camino y no intervienes, te estarás preservando a ti mismo pero sacrificándolos a ellos. Lo mejor que puedes hacer como padre o madre es disciplinar a tus hijos en amor.


UN ENCUENTRO CON LA PALABRA
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REFLEXION
Golpeando la carne.


Rocky era un boxeador italoamericano desconocido que se ejercita todos los días en el gimnasio de su barrio. Pero se convirtió en toda una celebridad cuando tuvo la oportunidad de pelear ante el campeón de peso completo y aunque perdió, al final dio una gran pelea.
Su situación económica mejoró y se sintió contento, porque creía que nunca saldría de la tercera categoría en la que parecía haberse quedado estancado. Pero él pensó en retirarse porque su condición médica empeoró tras su última pelea y no pudo darse el lujo de arriesgar su vida, ya que tenía una esposa y un hijo que cuidar. 
Sin embargo, una nueva oportunidad se abrió delante de él, porque Apollo, campeón actual de box, fue criticado por los medios de comunicación deportivos porque según ellos no era digno del llevar el cinturón ya que en su última pelea ante un anónimo dejó un amargo sabor a derrota a sus fanáticos y seguidores; él cedió a la presión y retó públicamente al “El Semental Italiano” a una pelea que definiría todo. Aunque al principio Rocky no tiene muchos deseos de subir nuevamente al cuadrilátero, terminó aceptando el reto.
Este es un fragmento de la trama de la película “Rocky II” estrenada en el año 1979. Aunque ha pasado mucho tiempo desde entonces, la cinta ha quedado como un ícono del cine. Muchos la recuerdan por la banda sonora y por varias escenas emblemáticas como por ejemplo, la parte en la que Rocky subió trotando las escalinatas del Museo de Arte de Filadelfia perseguido por una muchedumbre repleta especialmente de niños.
Personalmente me gusta más la escena cuando entrena golpeando la carne colgada desde un barrote en una carnicería; ya que muestra gráficamente lo que cualquier cristiano debe hacer espiritualmente a diario.
Gálatas 5:17 dice: “Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.”
Sabemos que la carne es todo deseo pecaminoso que habita en nosotros para llevarnos en contra de los mandamientos de Dios. Pero al recibir en nuestro corazón a Jesús como Salvador, recibimos también su Espíritu. Estos dos, carne y Espíritu, luchan entre sí por el dominio del uno sobre el otro.
Alimentar la carne es consentir que el pecado domine, pero fortalecer el Espíritu es permitir que Dios dirija nuestras vidas. Es importante mencionar que el crecimiento no es automático, uno tiene que invertir tiempo supliendo su necesidad espiritual, para resistir cuando llegue el momento de la tentación.
La Biblia advierte: “Sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.” Santiago 1:14 Versión Reina-Valera 1960
El reto está lanzado y el contrincante vive dentro de nosotros. Toma el ejemplo de ese boxeador: entrena duro para que cuando llegue la tentación puedas vencer, golpea la carne y dale crecimiento al Espíritu.




Hector Colque 
CVCLAVOZ

jueves, 28 de abril de 2016

JEREMIAS 31:24 GOZO EN LUGAR DE DUELO

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Jeremías 31:24 La Biblia de las Américas (LBLA)

Gozo en lugar de duelo



31 En aquel tiempo —declara el Señor— yo seré el Dios de todas las familias de Israel, y ellos serán mi pueblo. Así dice el Señor:
Ha hallado gracia en el desierto
el pueblo que escapó[a] de la espada,
Israel, cuando iba en busca de su reposo.
Desde lejos el Señor se le[b] apareció, diciendo:
Con amor eterno te he amado,
por eso te he atraído con misericordia.
De nuevo te edificaré, y serás reedificada,
virgen de Israel;
de nuevo tomarás[c] tus panderos,
y saldrás a las danzas con[d] los que se divierten.
De nuevo plantarás viñas
en los montes de Samaria;
los plantadores las plantarán
y las disfrutarán[e].
Porque habrá un día en que clamarán los guardas
en la región montañosa de Efraín:
“Levantaos y subamos a Sion,
al Señor nuestro Dios.”
Porque así dice el Señor:
Gritad con alegría por Jacob,
y dad voces por la primera de las naciones;
proclamad, dad alabanza, y decid:
“Oh Señor, salva a tu pueblo,
al remanente de Israel.”
He aquí, yo los traigo del país del norte,
y los reuniré de los confines de la tierra,
entre ellos los ciegos y los cojos,
la mujer encinta y también la que está dando a luz;
una gran compañía[f] volverá acá.
Con llanto vendrán,
y entre súplicas los guiaré;
los haré andar junto a arroyos de aguas,
por camino derecho en el cual no tropezarán;
porque soy un padre para Israel,
y Efraín es mi primogénito.
10 Oíd, naciones, la palabra del Señor,
anunciad en las costas lejanas,
y decid: El que dispersó a Israel lo reunirá,
y lo guardará como un pastor a su rebaño.
11 Porque el Señor ha rescatado a Jacob,
y lo ha redimido de manos más fuertes que él.
12 Vendrán y gritarán de júbilo en lo alto de Sion,
y radiarán de gozo por la bondad del Señor:
por el grano, por el vino y por el aceite,
y por las crías de las ovejas y de las vacas.
Su alma será como huerto regado,
y nunca más languidecerán.
13 Entonces la virgen se alegrará en la danza,
y los jóvenes y los ancianos a una;
cambiaré su duelo en gozo,
los consolaré y los alegraré de su tristeza.
14 Y llenaré[g] con abundancia[h] el alma de los sacerdotes,
y mi pueblo se saciará de mi bondad —declara el Señor.
15 Así dice el Señor:
Se oye una voz en Ramá,
lamento y llanto amargo.
Raquel llora por sus hijos;
rehúsa ser consolada, por sus hijos
que ya no existen.
16 Así dice el Señor:
Reprime tu voz del llanto,
y tus ojos de las lágrimas;
hay pago para tu trabajo —declara el Señor—,
pues volverán de la tierra del enemigo.
17 Y hay esperanza para tu porvenir —declara el Señor—,
los hijos volverán a su territorio.
18 Ciertamente he oído a Efraín lamentarse:
“Me has castigado, y castigado fui
como becerro indómito.
Hazme volver para que sea restaurado,
pues tú, Señor, eres mi Dios.
19 “Porque después que me aparté[i], me arrepentí,
y después que comprendí, me di golpes en el muslo;
me avergoncé y también me humillé,
porque llevaba el oprobio de mi juventud.”
20 ¿No es Efraín mi hijo amado?
¿No es un niño encantador?
Pues siempre que hablo contra él,
lo recuerdo aún más;
por eso mis entrañas se conmueven por él,
ciertamente tendré de él misericordia —declara el Señor.
21 Levanta para ti señales,
coloca para ti majanos;
presta atención[j] a la calzada,
al camino que anduviste.
Vuelve, virgen de Israel,
vuelve a estas tus ciudades.
22 ¿Hasta cuándo andarás errante,
hija infiel?
Porque el Señor ha creado algo nuevo en la tierra:
la mujer rodeará al hombre.
23 Así dice el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: Otra vez hablarán esta palabra en la tierra de Judá y en sus ciudades, cuando yo restaure su bienestar[k]:
“El Señor te bendiga, morada de justicia,
monte santo.”
24 Y morarán juntamente en ella Judá y todas sus ciudades, los labradores y los que van con los rebaños. 25 Porque yo he de satisfacer al alma cansada y he de saciar[l] a toda alma atribulada. 26 En esto me desperté y miré, y mi sueño me resultó agradable.



UN ENCUENTRO CON LA PALABRA
REFLEXION
Cristiano ¡No deseches tu mañana!
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“…SANTIFICAOS, PORQUE JEHOVÁ HARÁ MAÑANA MARAVILLAS ENTRE VOSOTROS” (Josué 3:5)


Tu ayer te ha hecho lo que eres hoy, pero tu mañana puede hacer de ti lo que Dios siempre quiso que fueras. Josué hablaba a una nación cuyo pasado era una larga lista de repetidos fracasos y de rebeldía contra Dios. Muchas veces habían sido juzgados, condenados, castigados y restituidos por el Dios contra el cual habían pecado deliberadamente. Lo lógico es que hubieran sido cortados completamente de la bendición de Dios y despojados de cualquier bendición futura. Sin embargo, “Josué dijo al pueblo: Santificaos, porque Jehová hará mañana maravillas entre vosotros” (Josué 3:5).
Conságrate, vuelve a encauzar tu vida dentro del plan de Dios y serás testigo de cómo Él actúa. Justo cuando el enemigo te tiene convencido de que con tu pasado Dios no puede de ninguna manera tener un futuro para ti, el Señor te hace un llamado para que te prepares y así poder bendecirte. Dios conoce todo detalle de tu vida pasada, pero a Él le interesa mucho más tu futuro. ¿Por qué desechar nuestro mañana cuando tanto lo necesitamos? Cuando Jesús clamó en la cruz: “Todo se ha cumplido”. (Juan 19:30 NVI), sus discípulos lo malentendieron y pensaron que ahí acababa todo. Así que se escabulleron y se fueron a contemplar un futuro que pensaron nunca llegaría a suceder. Pero con Dios, cada fin es un nuevo comienzo y tres días más tarde, el ángel les anunció la resurrección y el nuevo mañana que garantizaría el futuro para todos los creyentes. Todo (tu ayer) se ha cumplido.No renuncies a tu futuro poniendo en un pedestal los fallos del pasado.
Reconócelos, confiésalos y deja que tu ayer quede crucificado con Cristo. “…Santificaos, porque Jehová hará mañana maravillas entre vosotros” (Josué 3:5).




UN ENCUENTRO CON LA PALABRA
REFLEXION
Tú puedes.


Cierto hombre tenía una esposa que no era fuerte físicamente, y que imaginaba ella estar peor de lo que estaba.
Ya que él era un hombre fuerte hacía todo lo que a ella se le antojaba, hasta llevarla en brazos de una pieza a otra.
Naturalmente, sucedió que con el tiempo ella se debilitó más y llegó a ser tan inútil como una muñeca.
Algunos de los amigos íntimos de aquel esposo le aconsejaron que volviera a educarla y enseñarle a andar y a cuidarse ella misma. Así que la forzó a hacerlo. Cuando ella tropezaba o estaba a punto de caer, él se veía tentado a correr a su, lado y ayudarla pero el hombre sabía que si no se hacía a un lado, ella jamás volvería a andar.
Lo mismo sucede con nosotros en algunas ocasiones, deseamos alcanzar ciertas metas, soñamos con hacer grandes cosas o simplemente deseamos que Dios nos conceda una petición que tenemos, pero al no sentirnos capaces lograrlo, creemos que dejándole todo a Dios es suficiente.
Si bien Dios es soberano y Todopoderoso, Él está esperando que nosotros también hagamos nuestra parte, que pongamos en práctica los talentos que nos ha dado, que realicemos nuestro mejor esfuerzo para alcanzar las metas que nos propusimos.
Dios siempre estará ahí para ayudarnos, si resbalamos Él nos sostiene, si hay peligros nos cuida y defiende, si nos sentimos débiles nos fortalece, pero Él no va a hacer nuestra parte.
Hay mucha gente que le pide a Dios trabajo y espera que lo llamen sin haber postulado a ninguno, existen otras personas que desean ser libres de las deudas pero siguen sin un plan económico, hay otros que desean salvar su familia pero no hacen nada por ellos y existen aquellos que desean ser libres de una adicción pero siguen frecuentando los lugares inapropiados y manteniendo amistades que los atan más a sus vicios.
Dios quiere ayudarte, desea que cumplas el plan que tiene para tu vida, pero debes poner de tu parte. Él sólo te pide que hagas tu mejor esfuerzo y lo demás, déjaselo en sus manos.
El orden de Dios para nosotros es la misma que le dio a Josué cuando Moisés murió: “Nadie podrá hacerte frente mientras vivas.
Pues yo estaré contigo como estuve con Moisés. No te fallaré ni te abandonaré... Mi mandato es: “¡Sé fuerte y valiente! No tengas miedo ni te desanimes, porque el Señor tu Dios está contigo dondequiera que vayas”. Josué 1:5,9 (NTV)
Vamos, tú puedes ser todo aquello que soñaste y anhelas, puedes conquistar todo lo que deseas pero necesita ser fuerte, esforzado y valiente; ponte a trabajar y Dios te sorprenderá haciendo lo que tu consideras imposible.


Ana María Frege Issa 
CVCLAVOZ