viernes, 24 de junio de 2016

JONAS 1:3-15 DESOBEDIENCIA DE JONAS


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Jonás 1:3-15 La Biblia de las Américas (LBLA)

Desobediencia de Jonás



Vino palabra del Señor a Jonás, hijo de Amitai, diciendo: Levántate, ve a Nínive, la gran ciudad, y proclama contra ella, porque su maldad ha subido hasta[a] mí. Pero Jonás se levantó para huir a Tarsis, lejos de la presencia del Señor. Y descendiendo a Jope, encontró un barco que iba a Tarsis, pagó el pasaje y entró en él para ir con ellos a Tarsis, lejos de la presencia del Señor.
Y el Señor desató sobre el mar un fuerte viento, y hubo una tempestad tan grande en el mar que el barco estuvo a punto de romperse. Los marineros tuvieron miedo y cada uno clamaba a su dios; y arrojaron al mar la carga[b] que estaba en el barco para aligerarlo[c]. Pero Jonás había bajado a la bodega del barco, se había acostado y dormía profundamente. El capitán se le acercó y le dijo: ¿Cómo es que estás durmiendo? ¡Levántate, invoca a tu Dios! Quizás tu Dios piense en nosotros y no pereceremos. Y cada uno dijo a su compañero: Venid, echemos suertes para saber por causa de quién nos ha venido esta calamidad. Y echaron suertes, y cayó la suerte sobre Jonás. Entonces le dijeron: Decláranos ahora por causa de quién nos ha venido esta calamidad. ¿Qué oficio tienes, y de dónde vienes? ¿Cuál es tu tierra, y de qué pueblo eres? Y él les respondió: Soy hebreo, y temo al SeñorDios del cielo, que hizo el mar y la tierra[d].
10 Los hombres se atemorizaron en gran manera y le dijeron: ¿Qué es esto que has hecho? Porque ellos[e] sabían que él huía de la presencia del Señor, por lo que él les había declarado. 11 Entonces le dijeron: ¿Qué haremos contigo para que el mar se calme en torno nuestro[f]? Pues el mar se embravecía más y más. 12 Y él les dijo: Tomadme[g] y lanzadme al mar, y el mar se calmará en torno vuestro[h], pues yo sé que por mi causa ha venido esta gran tempestad sobre vosotros. 13 Los hombres se pusieron a remar con afán para volver a tierra firme, pero no pudieron, porque el mar seguía embraveciéndose contra ellos. 14 Entonces invocaron al Señor, y dijeron: Te rogamos, oh Señor, no permitas que perezcamos ahora por causa de la vida de este hombre, ni pongas sobre nosotros sangre inocente; porque tú, Señor, has hecho como te ha placido.
15 Tomaron[i], pues, a Jonás y lo lanzaron al mar; y el mar cesó en su furia. 16 Y aquellos[j] hombres temieron en gran manera al Señor; ofrecieron un sacrificio al Señor y le hicieron votos.
17 [k]Y el Señor dispuso un gran pez que se tragara a Jonás; y Jonás estuvo en el vientre del pez tres días y tres noches.



UN ENCUENTRO CON LA PALABRA
EFLEXION
2 Corintios 12:10: Por Lo Cual, Por Amor a Cristo Me Gozo
Publicado por: Pastor Carlos Vargas Valdez en Devocionales 0

El matrimonio es hermoso y duro, todo al mismo tiempo. Hay una belleza en convertirse en uno en lo espiritual, emocional y físico. Sin embargo, también existe la aceptación diaria de los puntos débiles y fallas del otro. Si demasiada atención se centra en las fallas de su cónyuge, una semilla de descontento puede ser plantada en su corazón, lo que traerá muchos problemas en el futuro. ¿Cómo un cónyuge puede mantener una vida de satisfacción marital?. Aquí algunos consejos que le ayudarán a permanecer firme en su matrimonio.
1) Reconocer que usted ni su cónyuge son perfectos (Romanos 3:23).
A veces podemos quedar tan atrapados en mirar la paja en el ojo de nuestro cónyuge que descuidamos la viga que está en el nuestro. Debemos dar a nuestros cónyuges la misma gracia que nos es otorgada por nuestras propias faltas.
2) Rechazar la tentación de renunciar a su matrimonio debido a sus defectos (1 Corintios 10:13).
Un pacto conyugal delante del Señor es para toda la vida. Podemos resistir los ataques del enemigo ya que si no lo hacemos, estos nos conducirán a entretener pensamientos de separación y divorcio.
2 Corintios 12:10: Por Lo Cual, Por Amor a Cristo Me Gozo2
3) Aceptar a su cónyuge como un hermano en la fe en el Señor (1 Corintios 3:9).
A veces es más fácil aceptar a otras personas como hermanos en la fe, que aceptar a nuestro cónyuge como un hermano en Cristo también. Hay que tener en cuenta que nuestra pareja es todavía parte del cuerpo de Cristo y merece el mismo amor y respeto.
4) Respetar el papel de su cónyuge en el matrimonio, incluso si él o ella no está a la altura del mismo (Efesios 5:21).
Dios ha ordenado ciertos roles en el matrimonio de acuerdo a su voluntad. Como cónyuges, debemos caminar en obediencia en respetar los roles, cumplir con nuestras funciones, creer al Señor, y confiar en Dios por la fuerza para hacerlo.
5) Renovar el pacto de compromiso al Señor cuando está angustiado(a) (Malaquías 2:14).
En tiempos de dificultades matrimoniales, podemos volver a comprometer con el Señor nuestras intenciones de permanecer fiel a la alianza que hicimos. Cuando nos volvemos a Él, Él renovará nuestro propósito de mantenernos firmes.
6) Vuelva a su primer amor con su cónyuge (Cantares 2:4).
El descontento comienza en la mente y puede ser arrancado de raíz con una actitud de gratitud. El Señor anhela bendecir nuestro matrimonio a medida que seguimos manteniendo nuestra mente y corazón puro, con su palabra.
ORACIÓN:
Amado Señor, quiero caminar en el gozo espiritual, emocional y físico con mi esposo. Oro para que tu fuerza renueve mi vida. En el nombre de Jesús. Amén



UN ENCUENTRO CON LA PALABRA
REFLEXION
Paciencia en la prueba.


1 Samuel 17, relata la épica batalla entre David y Goliat. Aunque la referencia más común que se hace sobre esta historia es la del pequeño muchacho logrando la proeza de vencer a un gigante, la realidad es que tal afirmación podría ser desatinada.
Para empezar, Goliat era un hombre gigante que medía cerca de 3 metros, llevaba una armadura tremendamente pesada, una lanza, un escudo, una espada e iba acompañado por un escudero. Estos datos nos dicen que este guerrero era parte de la tropa de infantería, cuya cualidad principal era la lucha cuerpo a cuerpo.
En ese entonces había una tradición: el mejor guerrero de un ejército salía a retar a otro guerrero del ejército rival con la finalidad de medir fuerzas. Eso es precisamente lo que pasó en el valle de Ela, pero como sabemos, ningún hombre del ejército de Israel se atrevía a enfrentarlo. El Filisteo había terminado intimidando a todos por su altura, su brillante armadura y por sus palabras. 
En ese momento apareció David: un muchachito que se dedicaba a cuidar las ovejas de su padre. Al oír las amenazas del gigante se ofreció a sí mismo como voluntario para pelear contra el gigante y, aunque al principio hubo resistencia, al final fue enviado.
Aparentemente parecía estar en desventaja, pero no era así. Aunque no tenía la altura, la armadura o la espada de Goliat, David tenía una honda que en ese entonces era un arma tremendamente devastadora. Hoy en día sabemos que un profesional en el uso de este artefacto de cuero puede llegar a derribar un ave en pleno vuelo, ya que la velocidad a la que puede llegar una piedra lanzada es de 35 metros por segundo, semejante al disparo de una pistola calibre 45.
Cuando David tomó la honda en sus manos, se convirtió automáticamente en un miembro de la tropa de la artillería pesada, cuya cualidad es el uso de armamento pesado para la lucha a larga distancia.
Goliat era de la Infantería (lucha cuerpo a cuerpo) y David era de la artillería pesada (lucha a distancia). El pequeño pastor no necesitaba acercarse demasiado para girar su honda sobre su cabeza por unos cuantos segundos y disparar una piedra para herir de muerte al gigante. Considerando la velocidad a la que salió volando el proyectil, el Filisteo no tuvo tiempo para esquivar el impacto. Por si eso no fuera poco, David peleaba en el Nombre de Jehová.
“Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado.” 1 Samuel 17:45 Versión Reina-Valera 1960
Basándonos en estos datos, ¿Quién tenía la ventaja real en esta lucha? Sin duda alguna podemos decir que David. 
Dios ya había entrenado hace mucho tiempo atrás a ese pequeño pastorcito y no tenía que intervenir demasiado en esa batalla. Él ya había preparado un paladín que haga respetar Su Nombre y el de su ejército.
Recuerda que los gigantes no son lo que parece: su brillante armadura y sus enormes armas, no son nada si buscamos otra alternativa de lucha y sobre todo, si peleamos respaldados por Dios.
“Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel.” 1 Samuel 17:46 versión Reina-Valera 1960




Hector Colque
CVCLAVOZ

jueves, 23 de junio de 2016

JEREMIAS 47:2-5 PROFECIA SOBRE LOS FILISTEOS


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Jeremías 47:2-5 La Biblia de las Américas (LBLA)

Profecía sobre los filisteos



47 Palabra del Señor que vino al profeta Jeremías acerca de los filisteos, antes que Faraón conquistara[a] Gaza. Así dice el Señor:
He aquí que suben aguas del norte
y se convierten en torrente desbordante,
que inunda la tierra y su plenitud,
la ciudad y los que en ella habitan;
clamarán los hombres,
y gemirá todo habitante de la tierra
a causa del sonido de los[b] cascos de sus corceles[c],
del estruendo de sus carros y del estrépito de sus ruedas.
No se vuelven los padres para cuidar a sus hijos,
por la debilidad de sus brazos[d],
a causa del día que viene
para destruir a todos los filisteos,
para exterminar de Tiro y de Sidón
a todo aliado que quede;
porque el Señor destruirá a los filisteos,
al remanente de la costa de Caftor.
Le ha sobrevenido la calvicie a Gaza,
desolada ha sido Ascalón.
Remanente de su valle,
¿hasta cuándo te sajarás?
¡Ay, espada del Señor!
¿Hasta cuándo estarás inquieta[e]?
Vuélvete a tu vaina,
reposa y cálmate.
¿Cómo puede[f] estar quieta,
cuando el Señor le ha dado órdenes?
Contra Ascalón y contra la costa del mar,
allí la ha asignado.




UN ENCUENTRO CON LA PALABRA
REFLEXION
Versículos De La Biblia Sobre El Amor: 25 Versos Bíblicos
Publicado por: Pastor Carlos Vargas Valdez en Versículos Bíblicos - Textos Bíblicos, Versiculos de la Biblia 0


La Biblia está llena de grandes versículos y pasajes sobre el tema del amor. el amor de Dios por nosotros es un ejemplo perfecto y punto de partida para estudiar el amor a fondo. También hay grandes versículos sobre el amor en relación con el matrimonio, el amor fraternal la amistad y el amor al prójimo. Aquí está una colección de algunas de las mayores citas sobre el amor en la Biblia. ¿Cuál es su versículo preferido con respecto al amor?.
¡Compartalo con nosotros en los comentarios!.
Versículo Destacado en la Biblia: 1 Corintios 13: 4-8 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará..
Versículos Bíblicos Sobre El Amor de Dios
No deberíamos poder hablar del amor en la Biblia sin hablar ante del amor de Dios por cada uno de nosotros. Este es el amor que ha abierto un camino para la vida eterna. ¡Alabado sea el Señor!
Juan 3:16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”.
Romanos 5:8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
Romanos 8:37-39 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
Gálatas 2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
1 Juan 3:1 3 Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.
Versículos De La Biblia Sobre El Amor Los Unos a Los Otros.
Romanos 13:8 No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.
Gálatas 5:13 Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.
Efesios 4:2 con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor,
1 Pedro 1:22 Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro.
1 Juan 4:7 Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios.
Mateo 5:43-48 “Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;
para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto”.
Mateo 6:24-25 “Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?”.
Marcos 12:28-30 Acercándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.
Juan 14: 21-24 El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él. Le dijo Judas (no el Iscariote): Señor, ¿cómo es que te manifestarás a nosotros, y no al mundo? Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió..
Juan 15:9-17 Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer. No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé. Esto os mando: Que os améis unos a otros.
Versículos De La Biblia Sobre El Amor En El Matrimonio.
Cantares 8:6-7 Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo; Porque fuerte es como la muerte el amor; Duros como el Seol los celos; Sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama. Las muchas aguas no podrán apagar el amor, Ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor, De cierto lo menospreciarían.
Efesios 4:2-3 con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.
Filipenses 2:2 completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa.
1 Juan 3:18 Hijitos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.
Textos y Versos De La Escritura Sobre El Amor En Los Proverbios y Los Salmos.
Salmo 23:5-6 Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.
Salmo 31:16 Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo; Sálvame por tu misericordia.
Salmo 63:3 Porque mejor es tu misericordia que la vida; Mis labios te alabarán.
Proverbios 10:12 El odio despierta rencillas; Pero el amor cubrirá todas las faltas.
Proverbios 17:17 En todo tiempo ama el amigo, Y es como un hermano en tiempo de angustia.
Frases Y Citas Celebres Sobre El Amor.
El hambre de amor es mucho más difícil de eliminar que el hambre de pan. ~ Teresa De Calcuta
La Biblia nos dice para amar a nuestro prójimo y también para amar a nuestros enemigos; probablemente porque ellos son la misma persona. ~ G.K. Chesterton
Dios te ama tal como eres, pero él se niega a dejarte de esa manera. Él quiere que seas como Jesús. – Max Lucado
“Se puede ver a Dios desde cualquier lugar si su vida está puesta en amar y obedecerle” ~ A. W. Tozer



UN ENCUENTRO CON LA PALABRA
REFLEXION
Paciencia en la prueba.


Hay ocasiones en las que los problemas que enfrentamos parecen interminables. Empezamos con mucha fuerza a luchar contra ellos, a hacerles frente, pero al cabo de un tiempo pareciera que ya no nos quedan fuerzas y pedimos a Dios que nos saque de ellos rápidamente.
Lo cierto es que toda prueba tiene su propósito y tiene un tiempo en el que Dios puede moldearnos. Es como el caso de la mariposa.
Cuentan que un hombre encontró un capullo de una mariposa y se lo llevó a casa para poder presenciar el momento en el que el hermoso ser saliera.
Un día se percató de que había un pequeño orificio y entonces se sentó a observar por varias horas cómo la mariposa luchaba por abrirlo más grande y así poder salir.
El hombre vio que la mariposa forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño agujero, hasta que llegó un momento en el que pareció haber cesado de forcejear, pues aparentemente no progresaba en su intento.
Entonces el hombre, en su bondad y creyendo que la mariposa se había atascado, decidió ayudarla y con una pequeña tijera cortó al lado del agujero para hacerlo más grande y así la mariposa, finalmente, pudo salir del capullo.
Sin embargo, cuando esto sucedió, la mariposa tenía el cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas.
Aquel hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas fueran a desdoblarse y crecieran lo suficiente para soportar al cuerpo, el cual se contraería al reducir lo hinchado que estaba.
Nada de eso sucedió y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas. Nunca pudo llegar a volar.
Lo que el hombre en su bondad y apuro no entendió, fue que la restricción de la apertura del capullo y la lucha requerida por la mariposa, para salir.
por el diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba al líquido del cuerpo de la mariposa hacia sus alas, para que estuviesen grandes y fuertes y luego pudiese volar.
La libertad y el volar solamente podrán llegar después de la lucha. Al privar a la mariposa del esfuerzo propio de salir del capullo, también le fue privada su salud.
Si Dios nos permitiese progresar en nuestras vidas sin obstáculos
nos convertiría en inválidos. No podríamos crecer y ser tan fuertes como podríamos ser.
Dios quiere bendecirnos, tiene grandes planes para nuestras vidas, pero más allá de eso, desea ir moldeándonos, trabajando en nosotros a través de las circunstancias difíciles, pero puedes tener la certeza de que nunca nos dará una prueba mayor a la que podamos soportar.
“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”. Jeremías 29:11




Ana Marìa Frege Issa
CVCLAVOZ

miércoles, 22 de junio de 2016

SALMO 106:9-11 LA REBELDIA DE ISRAEL Y LA LIBERACION DEL SEÑOR


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Salmos 106:9-11 La Biblia de las Américas (LBLA)

La rebeldía de Israel y la liberación del Señor



106 ¡Aleluya[a]!
Dad gracias al Señor, porque es bueno;
porque para siempre es su misericordia.
¿Quién puede relatar los poderosos hechos del Señor,
o expresar toda su alabanza?
Bienaventurados los que guardan el juicio[b],
los que practican[c] la justicia en todo tiempo.
Acuérdate de mí, oh Señor, en tu bondad hacia[d] tu pueblo;
visítame con tu salvación,
para que yo vea la prosperidad de tus escogidos,
para que me regocije en la alegría de tu nación,
para que me gloríe con tu heredad[e].
Nosotros hemos pecado como[f] nuestros padres,
hemos hecho iniquidad, nos hemos conducido impíamente.
Nuestros padres en Egipto no entendieron tus maravillas;
no se acordaron de tu infinito amor[g],
sino que se rebelaron junto al mar, en el mar Rojo[h].
No obstante, los salvó por amor de su nombre,
para manifestar su poder.
Reprendió, pues, al mar Rojo, y se secó;
y los condujo por las profundidades, como por un desierto.
10 Los salvó de mano[i] del que los odiaba,
y los redimió de mano[j] del enemigo.
11 Las aguas cubrieron a sus adversarios,
ni uno de ellos escapó.
12 Entonces creyeron en sus palabras,
y cantaron su alabanza.
13 Pero pronto se olvidaron de sus obras;
no esperaron su consejo.
14 Tuvieron apetitos desenfrenados en el desierto,
y tentaron[k] a Dios en las soledades.
15 El les concedió lo que pedían,
pero envió una plaga mortal sobre ellos[l].
16 Cuando en el campamento tuvieron envidia de Moisés,
y de Aarón, el santo del Señor,
17 la tierra se abrió y tragó a Datán,
y se cerró sobre[m] el grupo[n] de Abiram.
18 Un fuego ardió contra su grupo[o],
la llama consumió a los impíos.
19 Hicieron un becerro en Horeb,
y adoraron una imagen de fundición;
20 cambiaron su gloria
por la imagen de un buey que come hierba.
21 Se olvidaron de Dios su Salvador,
que había hecho grandes cosas en Egipto,
22 maravillas en la tierra de Cam,
y cosas asombrosas en el mar Rojo.
23 El dijo que los hubiera destruido,
de no haberse puesto Moisés, su escogido, en la brecha delante de El,
a fin de apartar su furor para que no los destruyera.
24 Aborrecieron la tierra deseable,
no creyeron en su palabra,
25 sino que murmuraron en sus tiendas,
y no escucharon la voz del Señor.
26 Por tanto, les juró[p]
abatirlos en el desierto,
27 y esparcir su simiente entre las naciones,
y dispersarlos por las tierras.
28 Se unieron también a Baal-peor[q],
y comieron sacrificios ofrecidos a los muertos.
29 Le provocaron, pues, a ira con sus actos,
y la plaga se desató entre ellos.
30 Entonces Finees se levantó e intervino[r],
y cesó la plaga.
31 Y le fue contado por justicia
por todas las generaciones para siempre.
32 También le hicieron enojarse en las aguas de Meriba[s],
y le fue mal a Moisés por culpa de ellos,
33 puesto que fueron rebeldes contra su Espíritu[t],
y él habló precipitadamente con sus labios.
34 No destruyeron a los pueblos,
como el Señor les había mandado,
35 sino que se mezclaron con las naciones,
aprendieron sus costumbres[u],
36 y sirvieron a sus ídolos
que se convirtieron en lazo para ellos.
37 Sacrificaron a sus hijos y a sus hijas a los demonios,
38 y derramaron sangre inocente,
la sangre de sus hijos y de sus hijas,
a quienes sacrificaron a los ídolos de Canaán,
y la tierra fue contaminada con sangre.
39 Así se contaminaron en sus costumbres[v],
y fueron infieles[w] en sus hechos.
40 Entonces se encendió la ira del Señor contra su pueblo,
y El aborreció su heredad[x].
41 Los entregó en mano de las naciones[y],
y los que los aborrecían se enseñorearon sobre ellos.
42 Sus enemigos también los oprimieron,
y fueron subyugados bajo su poder[z].
43 Muchas veces los libró;
ellos, sin embargo, fueron rebeldes a su consejo,
y se hundieron en su iniquidad.
44 Sin embargo, El vio su angustia
al escuchar su clamor;
45 y por amor a ellos se acordó de su pacto,
y se arrepintió[aa] conforme a la grandeza de su misericordia.
46 Les hizo también objeto de compasión
en presencia de todos los que los tenían cautivos.
47 Sálvanos, oh Señor, Dios nuestro,
y reúnenos de entre las naciones,
para dar gracias a tu santo nombre,
y para gloriarnos[ab] en tu alabanza.
48 Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
desde la eternidad y hasta la eternidad.
Y todo el pueblo diga: Amén.
¡Aleluya[ac]!



UN ENCUENTRO CON LA PALABRA
REFLEXION
¿Cómo Vencer El Miedo A La Escasez Según La Biblia?
Publicado por: Devocionales en Versículos Bíblicos - Textos Bíblicos, Versiculos de la Biblia 0


“…PERO LOS QUE BUSCAN [REQUIEREN, ANHELAN] AL SEÑOR [CON EL DERECHO QUE LES CONFIERE SU NECESIDAD Y LA AUTORIDAD DE SU PALABRA] NO TENDRÁN FALTA DE NINGÚN BIEN” (Salmos 34:10 parafraseado).
Crecer en la pobreza no es un problema, mientras la pobreza no crezca en ti y condicione tu forma de pensar. A un personaje famoso le preguntaron cómo se sentía respecto a haber crecido en una familia pobre. Curiosamente confesó que todavía sufría de ansiedad de no tener lo suficiente para el futuro. Por ello solía ser extremadamente frugal, consideraba su dinero como algo ficticio y no se relajaba y disfrutada de las bendiciones que depara el éxito. Su esposa, por el contrario había traído equilibro a la relación con una mentalidad justa de dar, gastar, y ahorrar. ¿Quién crees que es responsable de tus logros, tú o Dios? Si crees que eres tú serás siempre vulnerable a la gente, las circunstancias y la coyuntura económica.
Pero cuando estás convencido de que Dios es responsable de tu éxito, lo que ganas lo puedes mantener. Solo hay dos alternativas: ¡confiar en ti o confiar en Dios! Escribe el salmista: “Temed al Señor vosotros sus santos, pues nada falta a los que lo temen. Los leoncillos necesitan, y tienen hambre; “pero los que buscan [requieren, anhelan] al Señor [con el derecho que les confiere su necesidad y la autoridad de Su Palabra] no tendrán falta de ningún bien” (Salmos 34:10 parafraseado). Quizás pienses que esa es una promesa solo del Antiguo Testamento. Pues aquí tienes una del Nuevo: “…Poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo necesario, abundéis para toda buena obra” (2 Corintios 9:8).
“EL SEÑOR ES MI PASTOR, NADA ME FALTARÁ” (Salmos 23:1)
¿Por qué nos compara la Biblia a ovejas? Porque estas son las criaturas más dependientes del mundo y tienen que confiar en el pastor para que supla todas sus necesidades. Así es como Dios quiere que vivas: dependiendo de Él. Cuando estás de continuo lleno de temor a la escasez no estás confiando en Dios lo suficiente. Este temor conlleva otros, como el miedo a quedarnos incapacitados, o a envejecer, o a invertir, o a jubilarnos pobres. En su forma más extrema el temor a la escasez puede causar tal ansiedad que necesites tomar medicamentos y tranquilizantes. También es una de las causas de la avaricia. Puedes estar tan obsesionado con asegurarte de tener lo suficiente que acaparas más de lo que nunca vayas a necesitar.
También te puede hacer un adicto al trabajo, visto como medio para que ni tú ni tus hijos nunca sufráis incomodidades, contrariedades o desesperación. Y como todos los temores, está basado en un concepto erróneo de Dios, y sobre todo de Su capacidad de cuidarte y Su disposición a hacerlo. “El Señor es mi pastor [quien me alimenta, guía y protege], nada me faltará” (Salmos 23:1). Deja de vivir como si no creyeras lo que Dios te ha prometido. Una buena estrategia es aprender las promesas bíblicas, entender las que son condicionales, cumplir las condiciones y descansar en Su amor y fidelidad. Eso no significa que te quedes con los brazos cruzados y esperes a que Dios haga lo que tú eres capaz de hacer. Tú debes llevar a cabo lo natural y confiarle a Él lo sobrenatural.
“A AQUEL QUE ES PODEROSO PARA HACER TODAS LAS COSAS MUCHO MÁS ABUNDANTEMENTE DE LO QUE PEDIMOS O ENTENDEMOS, SEGÚN EL PODER QUE ACTÚA EN NOSOTROS” (Efesios 3:20).
A continuación presentamos unas estrategias bíblicas para vencer el miedo a la escasez:
1) Dale a Dios el diezmo de tus ingresos (véase Malaquías 3:8-12; Mateo 23:23).
No debatas si es una regla del Antiguo Testamento o un requisito del Nuevo. ¿No prefieres hacer más de lo demandado que comprobar demasiado tarde que te quedaste corto de las expectativas de Dios?
2) Vive de acuerdo a la regla 10-10-80.
Después de dar a Dios el primer 10 por ciento de tus ingresos, ahorra el segundo 10 por ciento y cíñete a vivir con el 80 por ciento restante.
3) Confronta las áreas en las que tu temor a la escasez es mayor.
¿La comida? ¿La vivienda? ¿El transporte? ¿La salud? ¿La jubilación? Ahora desecha esas imaginaciones y sustitúyelas con esta promesa: “Poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo necesario, abundéis para toda buena obra” (2 Corintios 9:8).
4) No dependas exclusivamente de tus credenciales, tu capacidad de venderte, tus contactos e influencias o la seguridad de tu provisión financiera.
Sácale el máximo rendimiento a tus capacidades pero en última estancia confía únicamente en el poder de Dios. Jesús dijo: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10). Aquí Él no está hablando solo de la vida espiritual sino también de todos los otros aspectos vitales. En este día, cree y recibe lo que Jesús ha prometido por fe y empieza a vivir en abundancia.



UN ENCUENTRO CON LA PALABRA
REFLEXION
Fuiste perdonado, ahora hazlo tú.


“Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.” Efesios 4:32
Necesitamos tanto el perdón para nuestras almas como alimento para nuestros cuerpos.
Como humanos somos sensibles a las ofensas, ya sea en acción, omisión o palabras; nos sentimos tan afectados cuando ocurren que las creemos imperdonables. Pero, ¿Por qué no pensamos en aquellas cosas con las que agraviamos a Dios?. Lo deshonramos tanto que nos vemos impedidos de gozar de su amor.
Nuestra culpa, aun cuando procuramos rechazarla, nos pesa y esa es la fuente de muchos sufrimientos e incluso enfermedades.
El mensaje esencial de las escrituras consiste en que Jesucristo pagó las deudas por nuestras ofensas y cuando fallamos el perdón de Dios se hace evidente en nuestras vidas.
Nosotros también debemos perdonar a quienes nos han ofendido. Pero, ¿Cómo responder a una ofensa? No podemos negar el hecho, ni aun reconciliarnos, teniendo en poco el asunto sin tratarlo a fondo; es decir, perdonar sólo en palabras o ignorarlo no ayuda.
¿Qué hacer? Con humildad y dispuesto a reconocer nuestras propias faltas, debemos acercarnos a quienes nos ofendieron y perdonar. No es una tarea fácil pero Dios te dará el valor para perdonar y eso permitirá no sólo tu curación y liberación sino también la de la otra persona.
Otorgar el perdón es imitar a Jesús y sobre todo recordar que nosotros mismos fuimos perdonados.
“Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente.” 1 Pedro 2:21-23.


Telma Céspedes
CVCLAVOZ