lunes, 2 de marzo de 2015

2 PEDRO 2:14 PROFETAS Y MAESTROS FALSOS

http://unencuentroconlapalabra1.jimdo.com/ facebook un encuentro con la palabra http://www.amigosporisrael.org/ 2 Pedro 2 :14 La Biblia de las Américas (LBLA) Profetas y maestros falsos 2 Pero se levantaron falsos profetas entre el pueblo, así como habrá también falsos maestros entre vosotros, los cuales encubiertamente introduciránherejías destructoras, negando incluso al Señor que los compró[a], trayendo sobre sí una destrucción repentina. 2 Muchos seguirán su sensualidad, y por causa de ellos, el camino de la verdad será blasfemado; 3 y en su avaricia os explotarán con palabras falsas. El juicio de ellos, desde hace mucho tiempo no está ocioso, ni su perdición dormida. 4 Porque si Dios no perdonó a los ángeles cuando pecaron, sino que los arrojó al infierno y los entregó a fosos de tinieblas, reservados para juicio; 5 si[b] no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, un predicador[c] de justicia, con otros siete[d], cuando trajo el diluvio sobre el mundo de los impíos; 6 si condenó a la destrucción las ciudades de Sodoma y Gomorra, reduciéndolas a cenizas, poniéndolas de ejemplo para los que habrían de vivir impíamente después; 7 si rescató al justo Lot, abrumado por la conducta sensual de hombres libertinos[e] 8 (porque ese justo, por lo que veía y oía mientras vivía entre ellos, diariamente sentía su alma justa atormentada por sus hechos inicuos), 9 el Señor, entonces, sabe rescatar de tentación[f] a los piadosos, y reservar a los injustos bajo castigo para el día del juicio, 10 especialmente a los que andan tras la carne en sus deseos corrompidos y desprecian la autoridad. Atrevidos y obstinados, no tiemblan cuando blasfeman de las majestades angélicas[g], 11 cuando los ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio injurioso contra ellosdelante del Señor. 12 Pero éstos, como animales irracionales, nacidos como criaturas de instinto para ser capturados y destruidos[h], blasfemando de lo que ignoran, serán también destruidos con la destrucción de esas criaturas[i],13 sufriendo el mal como pago de su iniquidad. Cuentan por deleite andar en placeres disolutos durante el día; son manchas e inmundicias, deleitándose en sus engaños[j] mientras banquetean con vosotros. 14 Tienen los ojos llenos de adulterio y nunca cesan de pecar; seducen a las almas inestables; tienen un corazón ejercitado en la avaricia; son hijos de maldición. 15 Abandonando el camino recto, se han extraviado, siguiendo el camino de Balaam, el hijo de Beor, quien amó el pago de la iniquidad, 16 pero fue reprendido por su transgresión, pues una muda bestia de carga, hablando con voz humana, reprimió la locura del profeta. 17 Estos son manantiales sin agua, bruma impulsada por una tormenta, para quienes está reservada la oscuridad de las tinieblas. 18 Pues hablando con arrogancia y vanidad, seducen mediante deseos carnales, por sensualidad, a los que hace poco escaparon de los que viven en el error. 19 Les prometen libertad, mientras que ellos mismos son esclavos de la corrupción, pues uno es esclavo de aquello que le ha vencido. 20 Porque si después de haber escapado de las contaminaciones del mundo por el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, de nuevo son enredados en ellas y vencidos, su condición postrera viene a ser peor que la primera.21 Pues hubiera sido mejor para ellos no haber conocido el camino de la justicia, que habiéndolo conocido, apartarse del santo mandamiento que les fue dado.22 Les ha sucedido a ellos según el proverbio verdadero: EL PERRO VUELVE A SU PROPIO VOMITO, y: La puerca lavada, vuelve a revolcarse en el cieno. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Jovenes Cristianos – AFECTOS Pasaje clave: Génesis 47. Después de muchísimos años Jacob y su hijo predilecto José vuelven a reencontrarse (47:28-30). Ahora sí se cumplen aquellos sueños de Génesis 37 cuando José era apenas un adolescente. Ahora los manojos están postrados delante de él. Ahora el sol, la luna y once estrellas se inclinan ante José. El poder, la abundancia, la grandeza, la gloria le pertenecen a José. La necesidad y el hambre a su padre y sus hermanos. Pero José aprendió la dura lección de la humildad. Los duros años que la mano de Dios le hicieron vivir destruyeron su orgullo y arrancaron de su corazón toda raíz de soberbia. Su familia, sus afectos y sus recuerdos eran más importantes que toda la gloria de su posición real. La túnica que el faraón había mandado poner sobre él no borraba los recuerdos de aquella preciosa túnica de colores que su padre le había regalado en su adolescencia. Ni el pozo ni la cárcel lograron endurecer su corazón. Los años no lo tornaron duro e insensible. El poderosísimo Faraón era su suegro, pero Jacob, el Israel de Dios, era su papá. Y ahora él tenía las riquezas y el poder para exaltar a su papá y honrar a quienes lo habían humillado. Honrar a su padre y a sus propios hermanos. José no podía cambiar el pasado, ¿acaso tú y yo podemos hacerlo? Pero sí podía transformar su presente de tal manera que aquellos últimos años de vida junto a su papá y hermanos fueran los mejores. ¡Y lo hizo! Sí, te entiendo. Seguramente estás pensando en lo casi imposible que puede ser cambiar a un papá borracho, a una mamá que golpea y lastima, a un papá violador, a una mamá que se fue hace mucho tiempo abandonándolo todo. A un papá mujeriego o a una mamá depresiva. Es difícil, lo sé. Pero no dejes que tu corazón se endurezca. Tal vez ahora como adolescente no puedas hacer nada para cambiar estas realidades tan crudas y te preguntes una y otra vez, “¿por qué Dios lo permite?” No lo sé. Pero sí sé que si te entregas al amor de Jesús él hará algo ¡primeramente contigo! Tratará con tu corazón. Tratará con tus orgullos y resentimientos. Tratará también con tus afectos. ¡Entrégate al amor de Jesús! ¡No permitas que el odio, el dolor, la ira o la venganza llenen tu vida y te controlen! Llegará el día en que tú tengas el poder para decidir cómo tratar a tus padres y qué o no darles. No devuelvas maldición por maldición. No pagues con las mismas monedas de violencia y dolor. ¡Prepara tu corazón para ese día, para aquel día en que ellos necesiten de ti! Y dales lo que nunca te dieron. Dales con un corazón sano, con una actitud de bendición. No te estoy diciendo que sea fácil, te estoy diciendo que EN Cristo ¡es posible! Piénsalo. Extracto del libro: “Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes: Génesis” Por Edgardo Tosoni Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Yo quiero lo tuyo ¿Es natural que nos vayamos comparando? ¿Es bueno o malo? Si es para motivarnos a ser mejores no es malo, pero si ingresa la envidia en nuestro corazón pues ya es algo peligroso, pues es un sentimiento de dolor, tristeza o desdicha por no poseer uno mismo lo que otro tiene. Prácticamente daña la capacidad de gozar e impide disfrutar lo que uno posee, incluso es un síntoma de inferioridad y nunca produce nada positivo sino que es un sentimiento negativo que da origen a otros, como la amargura. Proverbios 14:30 (DHH) dice: “La mente tranquila es vida para el cuerpo, pero la envidia corroe hasta los huesos.” Desear lo que otro tiene y compararte para determinar si vas por buen camino no es nada provechoso, pues cada uno de nosotros tiene propósitos y tareas diferentes en esta vida y nuestra vida debe basarse en el gran manual: la Biblia. Si ves que alguien está prosperando indebidamente y tú que trabajas honestamente no lo estás haciendo pues tranquilo, el hecho que tenga dinero no es garantía de la paz y felicidad ni de bendición, pues dice que es mejor ser pobre y honesto que ser rico y deshonesto. Proverbios 28:6 (NTV) continúa con tus valores firmes y las bendiciones vendrán por añadidura. O si tú te estás guardando y te esfuerzas en obedecer la palabra de Dios para que un buen hombre/mujer de Dios sea tu esposo y aún no ves resultados, en cambio ves a que hay personas que no lo hacen ya tienen familia no tengas envidia, pues tu historia será diferente, será particular ¿acaso Dios no recompensará tu obediencia? ¡Si lo hará! Sólo ten paciencia y disfruta de tu presente estado civil. La envidia es un mal parámetro para determinar nuestra felicidad; Dios, quien conoce nuestra necesidad y capacidad nos dará conforme a su voluntad y siempre será para nuestro bien. Mientras tanto disfrutemos de lo que tenemos y si alguna vez nos comparamos con otros que sea para ser agradecidos y para motivarnos a superarnos sanamente. No envidies al hombre injusto, ni escojas ninguno de sus caminos. Proverbios 3:31 (RVR1960) Soraida Fuentes CVCLAVOZ

viernes, 27 de febrero de 2015

MATEO 5:28 ENSEÑANZA DE JESUS SOBRE EL ADULTERIO

http://unencuentroconlapalabra1.jimdo.com/ facebook un encuentro con la palabra http://www.amigosporisrael.org/ Mateo 5 :28 La Biblia de las Américas (LBLA) Enseñanza de Jesús sobre el adulterio 27 Habéis oído que se dijo: “NO COMETERAS ADULTERIO.” 28 Pero yo os digo que todo el que mire a una mujer para codiciarla ya cometió adulterio con ella en su corazón. 29 Y si tu ojo derecho te es ocasión de pecar[s], arráncalo y échalo de ti; porque te es mejor que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno[t]. 30 Y si tu mano derecha te es ocasión de pecar, córtala y échala de ti; porque te es mejor que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo vaya al infierno[u]. 31 También se dijo: “CUALQUIERA QUE REPUDIE A SU MUJER, QUE LE DE CARTA DE DIVORCIO.” 32 Pero yo os digo que todo el que se divorcia de[v] su mujer, a no ser por causa de infidelidad, la hace cometer adulterio; y cualquiera que se casa con una mujer divorciada[w], comete adulterio. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Jovenes Cristianos – ¿SANTO MOISES? Pasaje clave: Éxodo 1 y 2. Seguramente habrás escuchado alguna vez el nombre de Moisés. Y seguramente habrás visto una o varias películas acerca de él, especialmente cuando divide las aguas del mar, o cuando recibe de Dios las tablas con los mandamientos. ¡El gran Moisés! Capaz de enfrentar a los hechiceros del Faraón, o ser líder de casi 1.000.000 de personas guiándolas por el desierto hasta la tierra prometida. Dispuesto a hacer polvo un becerro de oro o a suplicarle a Dios para que no destruyera al pueblo idólatra. Capaz de pegarle a una roca con su vara y hacer salir agua de ella, o de sentarse, el día entero, a escuchar los problemas de las personas y aconsejarlos con muchísima sabiduría. Capaz de estar solo con Dios 40 días sin necesidad de comer, hablando con Él como con un amigo. Capaz de organizar, dirigir, enseñar, aconsejar o disciplinar. Capaz de soportar las rebeliones de algunos celosos y violentos sin descontrolarse ni perder la paz. Y contar con el apoyo de Dios diciéndole: “Yo voy a ir contigo”. ¡Genio total! ¡Maestro de maestros! Me encantaría parecerme un poquito a Moisés. PERO… (¿en qué historia no hay un pero?), el gran Moisés no fue siempre un “santo”. Hubo una época de su vida, antes de ser el gran Moisés, que fue de todo menos santo. Moisés creció en el ambiente pagano de Egipto, y a pesar de que su propia madre lo crió y educó los primeros años de su vida, él fue formado en el conocimiento de las ciencias y de la magia de ellos (Hechos 7:22). Vivió los primeros ¡40 años! de su vida rodeado de un ambiente en el que no se honraba a Dios sino a los ídolos. Donde la práctica de la magia, la brujería y el curanderismo, era algo de todos los días y era parte de la “sabiduría” egipcia que él aprendió. Pero, además de todo esto, el “no tan santo Moisés” la hizo muy, muy fea, cuando quiso “solucionar” problemas raciales según sus propias ideas personales ¿¡Moisés ASESINO!? Lamentablemente sí. ¿¡Moisés conocedor de la magia y la hechicería!? Sí. ¿¡Moisés impulsivo y descontrolado!? Sí y sí. A los 40 años, Moisés el príncipe terminó siendo Moisés el forastero (2:21- 22). Piénsalo. Si alguien te contara que una persona como Moisés sería elegido para llegar a ser el gran Moisés (y santo), ¿le creerías? Mírate a ti mismo por un momento, con tus arrebatos, con tus pecados “secretos”, con tus crisis personales, con tus actitudes descontroladas, o con tus diarias depresiones. Si alguien dijera que puedes llegar a ser alguien totalmente distinto (santo, útil, renovado), ¿le creerías? Hay alguien que piensa en ti y no quiere dejarte así como estás. Él quiere hacerte aún mejor. No importa lo que hoy eres, importa lo que serás si te dejas tratar y guiar por Dios, como el santo Moisés. Extracto del libro: “Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes: Éxodo/Levítico” Por Edgardo Tosoni Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Permite que Dios resucite tus sueños Todos hemos escuchado alguna vez la historia de la resurrección de Lázaro, que se encuentra en el capítulo 11 de Juan. El relato dice que Lázaro enfermó y sus hermanas Martha y María mandaron a llamar a Jesús. En el versículo 3 dice que el mensaje era: “Señor, he aquí el que amas está enfermo”. No mucha gente se animaría a mandar un mensaje así, salvo que hayan tenido una relación cercana con el Maestro. Martha, María y Lázaro habían sido testigos de los milagros que Jesús había estado haciendo y compartieron con Él, eran sus amigos. Probablemente estaban seguros de que Jesús vendría inmediatamente al escuchar la noticia y haría un gran milagro como los que habían visto. Lejos de lo que podrían haber creído, Jesús deliberadamente demoró y llegó 4 días después de que Lázaro había muerto. Y seguramente puedes pensar que Jesús era un mal amigo o que no le importaba realmente lo que sentían pero no es así, más adelante dice que Jesús lloró y que estaba conmovido pero Él tenía un plan más grande para la vida de sus amigos, los haría protagonistas de algo nunca antes visto. Cuando Jesús llegó al lugar, Martha salió a su encuentro y le dijo: “Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto.” A veces creemos que hemos llegado al final de nuestras vidas. Tal vez estás enfrentando una enfermedad por la que pediste tanto tiempo a Dios que te sanara o quizás sientes que ya no podrás salir de la dura situación económica en la que te encuentras o tu familia está en la crisis más grande que jamás atravesó y tal vez te has resignado y estás abandonando tus sueños y tu oración es parecida a la de Martha y le dices: Señor, si hubieses estado aquí, si hubieras llegado a tiempo… No importa cuánto tiempo llevas pidiéndole a Dios un milagro, ni cuán mala sea tu situación económica, familiar o si el diagnóstico que te dieron es irreversible. Dios está en control y Él siempre llega a tiempo, no en nuestro tiempo, si no en Su tiempo. Imagina lo que es que Lázaro llevara 4 días de muerto. Tal vez, si Lázaro llevara media hora de muerto todavía la esperanza de María y Martha estaría a flote pero cuatro días no daban lugar a dudas de que Lázaro estaba muerto. Hay ocasiones en las que Dios nos pone en un tiempo de espera tan largo que estamos seguros de que es el final, que Jesús no llegó a tiempo y bueno, que hay que enterrar nuestras esperanzas, nuestros sueños y seguir adelante, conformándonos con lo que hay. Pero es ahí, cuando ya no puedes más que Jesús llega y resucita aquello que dimos por muerto. Y es que cuando nosotros nos rendimos es Dios quien mueve su mano y le da vida a lo que enterramos y hace posible lo imposible. Dios quiere glorificarse en tu vida, quiere bendecirte y sin importar cuánto tiempo llevas esperando por un milagro, Dios llegará a tiempo. No entierres tus sueños, no te des por vencido, deja que Dios haga un gran milagro en tu vida y si por alguna razón ya los enterraste corre a Sus brazos y dale la oportunidad de resucitar lo que está muerto. Recuerda que Él es especialista en imposibles. “porque nada hay imposible para Dios” Lucas 1:37 (RVR1960). Ana María Frege Issa CVCLAVOZ

jueves, 26 de febrero de 2015

ROMANOS 7:3 ANALOGIA TOMADA DEL MATRIMONIO

http://unencuentroconlapalabra1.jimdo.com/ facebook un encuentro con la palabra http://www.amigosporisrael.org/ Romanos 7:3 La Biblia de las Américas (LBLA) Analogía tomada del matrimonio 7 ¿Acaso ignoráis, hermanos (pues hablo a los que conocen la ley), que la ley tiene jurisdicción sobre una persona mientras vive? 2 Pues la mujer casada está ligada por la ley a su marido mientras él vive; pero si su marido muere, queda libre de la ley en cuanto al marido. 3 Así que, mientras vive su marido, será llamada adúltera si ella se une a otro hombre; pero si su marido muere, está libre de la ley, de modo que no es adúltera aunque se una a otro hombre. 4 Por tanto, hermanos míos, también a vosotros se os hizo morir a la ley por medio del cuerpo de Cristo, para que seáis unidos a otro, a aquel que resucitó de entre los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios. 5 Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas despertadas por la ley, actuaban en los miembros de nuestro cuerpo[a] a fin de llevar fruto para muerte. 6 Pero ahora hemos quedado libres de la ley, habiendo muerto a lo que nos ataba, de modo que sirvamos en la novedad del Espíritu[b] y no en el arcaísmo de la letra. 7 ¿Qué diremos entonces? ¿Es pecado la ley? ¡De ningún modo! Al contrario, yo no hubiera llegado a conocer el pecado si no hubiera sido por medio de la ley; porque yo no hubiera sabido lo que es la codicia[c], si la ley no hubiera dicho:NO CODICIARAS. 8 Pero el pecado, aprovechándose del[d] mandamiento, produjo en mí toda clase de codicia[e]; porque aparte de la ley el pecado está muerto. 9 Y en un tiempo yo vivía sin la ley, pero al venir el mandamiento, el pecado revivió, y yo morí; 10 y este mandamiento, que era para vida, a mí me resultó para muerte; 11 porque el pecado, aprovechándose del[f] mandamiento, me engañó, y por medio de él me mató. 12 Así que la ley es santa, y el mandamiento es santo, justo y bueno. 13 ¿Entonces lo que es bueno vino a sercausa de muerte para mí? ¡De ningún modo! Al contrario, fue el pecado, a fin de mostrarse que es pecado al producir mi muerte por medio de lo que es bueno, para que por medio del mandamiento el pecado llegue a ser en extremo pecaminoso. 14 Porque sabemos que la ley es espiritual, pero yo soy carnal[g], vendido a la esclavitud del pecado[h]. 15 Porque lo que hago, no lo entiendo; porque no practico lo que quiero hacer, sino que lo que aborrezco, eso hago.16 Y si lo que no quiero hacer, eso hago, estoy de acuerdo con la ley,reconociendo que es buena. 17 Así que ya no soy yo el que lo hace, sino el pecado que habita en mí. 18 Porque yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno; porque el querer está presente en mí, pero el hacer el bien, no. 19 Pues no hago el bien que deseo, sino que el mal que no quiero, eso practico. 20 Y si lo que no quiero hacer, eso hago, ya no soy yo el que lo hace, sino el pecado que habita en mí. 21 Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo la ley de que el mal está presente en mí. 22 Porque en el[i] hombre interior me deleito con la ley de Dios, 23 pero veo otra ley en los miembros de mi cuerpo[j]que hace guerra contra la ley de mi mente, y me hace prisionero de[k] la ley del pecado que está en mis miembros. 24 ¡Miserable de mí[l]! ¿Quién me libertará de este cuerpo de muerte[m]? 25 Gracias a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que yo mismo, por un lado, con la mente sirvo a la ley de Dios, pero por el otro, con la carne, a la ley del pecado. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Devocional Diario – MANIPULADOS POR LAS CULPAS Pasaje clave: Romanos 8:1. Hay personas (pueden ser padres, hijos, amigos, pareja, etc.) que usan los sentimientos de culpas para manipular a los demás y obtener ventajas para sí mismos. Por ejemplo: La persona que le dice a su pareja: “Si me dejas, me mato”. “Si me quieres de verdad tienes que hacerlo” (prostituirte, tener sexo, drogarte, robar, lo que fuere). La mujer (o el hombre) que llora y se enferma cada vez que su pareja quiere hacer algo con lo cual ella (o él) no está de acuerdo. Cuando nos presionan a hacer cosas incorrectas o malas, amenazándonos. El padre (o la madre) que le dice a su hijo: “Si me desobedeces una vez más me voy de esta casa”. “Nosotros hacemos todo por ti y tú eres un desagradecido”. La madre soltera que se somete a todos los caprichos y reclamos de su hijo por la culpa que siente como madre soltera. “Nunca me diste un padre” (o una familia, un hogar, etc.). Entiende que dejarte manipular es malo, enfermizo y destructivo para tu vida. Cuando te manipulen tu reacción será la ira o la depresión. Necesitas reconocer que te están manipulando y no permitirlo. Por lo tanto, trata firmemente con la manipulación: Asume tus propias responsabilidades. Si te equivocaste, lastimaste o dañaste pide perdón. Hazte cargo. Lo que te hace sentir mal, dilo, no lo escondas. ¡Pero no te responsabilices por las decisiones de los demás! No eres responsable de las decisiones, acciones y pensamientos de nadie. Si alguien quiere matarse, lastimarse, deprimirse o abandonarte tratando de hacerte sentir culpable, ¡déjalo que lo haga! Es su problema, su decisión y su responsabilidad, no el tuyo. Recuerda que aunque hayas hecho algo incorrecto en el pasado (que Dios ya perdonó y olvidó) no es razón ni motivo para que otros, aprovechándose de eso, controlen tu vida. Dios te hizo libre, no somos esclavos de nadie. No te ates a nadie. Por Edgardo Tosoni Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Todo es para bien Pasamos por tragedias y problemas, tal vez hemos sido traicionados, sufrimos la pérdida de un ser querido, tuvimos una serie de momentos difíciles que hemos vivido desde nuestra niñez o adolescencia; en fin, cosas que harían que pensemos que Dios nos ha abandonado o que no le importamos. José era una persona que sufrió varias adversidades, conocemos su historia, fue vendido por sus hermanos como esclavo, fue encarcelado por algo que no hizo, etc. Podríamos decir que todo lo que le pasaba mostraba que su vida iba de desgracia en desgracia y que al parecer no tenía el respaldo de Dios. Sin embargo, debemos ver cómo Dios estuvo en cada etapa, cada vivencia, porque cada cosa que le sucedió le sirvió para ser más sabio, aprender y llegar a ser quien fue, pues si no hubiese sido vendido, no hubiera trabajado para Potifar donde fue acusado de acoso y si no hubiese sido encarcelado, no hubiera descifrado los sueños del Faraón, por lo que no habría llegado a ser una persona importante en la tierra de Egipto. Dios vuelve toda maldición y tragedia en bendición, tal cual nos señala este pasaje donde José dice: “Ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros.” (RV-1960) Dios puede hacer grandes cosas en tu vida y con tu tristeza, es sólo cuestión de cambiar la perspectiva de las cosas y ver que Dios tiene un propósito con todo y que al final la bendición llegará. Dios está involucrado en todo lo que te sucede y tiene un plan muy bueno. “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.” Romanos 8:28 (RV-1960) No dejes de pensar y creer que Dios está en medio de todo lo que te pasa y que al final todo es por nuestro bien pues estamos con Él. Telma Céspedes CVCLAVOZ

miércoles, 25 de febrero de 2015

PROVERBIOS 30:20 PALABRAS DE AGUR

http://unencuentroconlapalabra1.jimdo.com/ facebook un encuentro con la palabra http://www.amigosporisrael.org/ Proverbios 30 :20 La Biblia de las Américas (LBLA) Palabras de Agur 30 Palabras de Agur, hijo de Jaqué: el oráculo[a]. Declaración del hombre a Itiel, a Itiel y a Ucal. 2 Ciertamente soy el más torpe de los hombres, y no tengo inteligencia humana. 3 Y no he aprendido sabiduría, ni tengo conocimiento del Santo. 4 ¿Quién subió al cielo y descendió? ¿Quién recogió los vientos en sus puños? ¿Quién envolvió las aguas en su[b] manto? ¿Quién estableció todos los confines de la tierra? ¿Cuál es su nombre o el nombre de su hijo? Ciertamente tú lo sabes. 5 Probada es toda palabra de Dios; El es escudo para los que en El se refugian. 6 No añadas a sus palabras, no sea que El te reprenda y seas hallado mentiroso. 7 Dos cosas te he pedido, no me las niegues antes que muera: 8 Aleja de mí la mentira y las palabras engañosas, no me des pobreza ni riqueza; dame a comer mi porción de pan, 9 no sea que me sacie y te niegue, y diga: ¿Quién es el SEÑOR?, o que sea menesteroso y robe, y profane el nombre de mi Dios. 10 No difames al esclavo ante su amo, no sea que te acuse[c] y seas hallado culpable. 11 Hay gente[d] que maldice a su padre, y no bendice a su madre; 12 gente que se tiene por pura[e], pero no está limpia de su inmundicia; 13 gente de ojos altivos, cuyos[f] párpados se alzan en arrogancia; 14 gente cuyos dientes son espadas, y sus muelas cuchillos, para devorar a los pobres de la tierra, y a los menesterosos de entre los hombres. 15 La sanguijuela tiene dos hijas, que dicen: ¡Dame! ¡Dame! Hay tres cosas que no se saciarán, y una cuarta que no dirá: ¡Basta! 16 El Seol[g], la matriz estéril, la tierra que jamás se sacia de agua, y el fuego que nunca dice: ¡Basta! 17 Al ojo que se mofa del padre, y escarnece[h] a la madre, lo sacarán los cuervos del valle, y lo comerán los aguiluchos. 18 Hay tres cosas que son incomprensibles para mí, y una cuarta que no entiendo: 19 el camino del águila en el cielo, el camino de la serpiente sobre la roca, el camino del barco en medio del mar, y el camino del hombre en la doncella. 20 Así es el camino de la mujer adúltera: come, se limpia la boca, y dice: No he hecho nada malo. 21 Por tres cosas tiembla la tierra, y por una cuarta no se puede sostener: 22 por el esclavo cuando llega a ser rey, por el necio cuando se sacia de pan, 23 por la mujer odiada cuando se casa, y por la sierva cuando suplanta a su señora. 24 Cuatro cosas son pequeñas en la tierra, pero son sumamente sabias: 25 las hormigas, pueblo sin fuerza, que preparan su alimento en el verano; 26 los tejones, pueblo sin poder, que hacen su casa en la peña; 27 las langostas, que no tienen rey, pero todas salen en escuadrones; 28 y el lagarto, que se puede agarrar con las manos, pero está en los palacios de los reyes. 29 Hay tres cosas majestuosas en su marcha, y una cuarta de elegante caminar: 30 el león, poderoso entre las fieras, que no retrocede ante ninguna; 31 el gallo, que se pasea erguido[i], asimismo el macho cabrío, y el rey cuando tiene el ejército con él. 32 Si has sido necio en ensalzarte, o si has tramado el mal, pon la mano sobre tu boca; 33 porque batiendo la leche se saca[j] mantequilla, y apretando la nariz sale sangre, y forzando[k] la ira se produce[l] contienda. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Jovenes Cristianos – ESTA BIEN, ESTA MAL Pasaje clave: Levítico 18 al 20. Seguramente te preguntaste muchas veces qué cosas están bien y qué cosas están mal especialmente cuando ves o escuchas que cada uno hace lo que se le da la gana. Si muchas personas (ricos, famosos o las minorías que reclaman y exigen sus derechos) hacen determinada cosa, ¿estará bien y será bueno? Y si muchos otros no lo hacen, ¿será malo y no habrá que hacerlo? Si muchos creen en “algo” y lo practican, ¿será correcto creerlo y practicarlo? Si una ley afirma que se puede practicar la prostitución callejera, el matrimonio gay y la homosexualidad, y que se puede fumar droga, ¿será correcto? ¿Todo lo legal es bueno? ¿Lo legal es siempre justo? ¿Las leyes expresan el bien para la mayoría? ¿Qué cosas están bien y cuáles están mal? ¿Qué cosas puedo hacer sin pecar y de cuáles me conviene cuidarme para no “caer” como un tonto? Si estas son algunas de tus dudas préstale muchísima atención a estos capítulos. Vas a encontrar de todo. ¿Cómo quiénes no te conviene ser y qué es lo que si te conviene seguir? ¿Por qué? (18:1 al 5). ¿De qué tienes que cuidarte sexualmente hablando? (18:6 al 19). ¿Cuántos desnudos ves por T.V, en videos, en revistas, por Internet, calentándote la cabeza, sintiendo ganas de masturbarte y pecando contra Dios? ¿O pecando en tu mente contra tu novia/o, o esposa/o? ¡Pero todos lo hacen! ¿Y? Que lo hagan. ¡Pero tú no te contamines! No eres como ellos. Tú eres santo y no eres menos hombre o menos mujer por no hacerlo, por abstenerte sexualmente o por cuidar tu virginidad. ¿Qué otras cosas no están bien en lo referente al sexo? (18:20 y 22, 19:29. 20:10 al 14, 21). ¿Qué dice acerca de las perversiones sexuales? (18:23 al 25 y 20:15-16). ¡Pero todos lo hacen! ¡Cualquiera tiene sexo con la mujer que le gusta! ¡Y cualquier chica encara a algún muchacho para acostarse con él! ¡Un montón de hombres son gays y está lleno de lesbianas! La sociedad los acepta como un tercer sexo. ¿Y? Que lo hagan. ¡Pero tú no te contamines! No eres como ellos. Tú eres santo y no eres menos hombre o menos mujer por no hacerlo. Dios juzga estas perversiones porque para Dios no existe “un tercer sexo”. Él nos creó como hombres y mujeres. Punto. Y aunque la ley de muchos países nos obligue a aceptar todo esto, tienes que saber que no es moralmente aceptable ni éticamente correcto. Que algo sea legal no lo transforma en bueno. También tienes que saber que por pensar de esta forma serás tildado de “discriminador”, “homófobo” (fobia a la homosexualidad), “ignorante”, “represor”, “intolerante”. Pero, tranquilo, no eres lo que la gente dice que eres. Como hijos de Dios amamos y respetamos a todos los seres humanos, sean o no homosexuales, se prostituyan o no, pero no aceptamos sus valores, no aceptamos sus principios de vida, ni estamos de acuerdo con sus prácticas, y tenemos el mismo derecho a opinar que ellos, que no aceptan nuestros valores ni están de acuerdo con nuestra fe. Pero tú, vive de acuerdo a los valores de Dios y te irá bien en toda tu vida. ¿Y con respecto al satanismo, al ocultismo, a la adivinación y a la idolatría? (18:21, 19:4, 26, 28 y 31, 20:2 al 6 y 27). ¡Pero todos lo hacen! Todos tienen ídolos, van a los curanderos, rezan a los santos y a las vírgenes. Todos se atan cintas rojas y hacen promesas. Se ponen aritos, se hacen tatuajes en el cuerpo y leen el horóscopo. Creen en Sai Baba o toman extraños brebajes. ¿Y? Que lo hagan. ¡Pero tú no te contamines! No eres como ellos. Tú eres santo y no necesitas nada de esto porque en todas estas prácticas hay perturbaciones espirituales. Pero tú tienes la vida de Cristo. Disfrútala porque eres más que cualquier seguidor de demonios. Mira lo que dice acerca de la manera de hablar (19:11-12, 14 y 16). ¡Pero todos lo hacen! Todos insultan, se burlan, mienten, son chismosos. ¿Y? ¡Que lo hagan! ¡Pero tú no te contamines! No eres como ellos. Tú eres santo y no eres “tontito” por no hacerlo. ¡Y hay más! Pero todo esto no es para convertirte en un “tonto de iglesia” amargado y aburrido, sino para que vivas bendecido y bendiciendo a otros. No te contamines. Sé santo. La santidad no es una larga lista de prohibiciones, sino una cobertura de protección sobre tu vida para que disfrutes de todo en libertad. Extracto del libro: “Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes: Éxodo/Levítico” Por Edgardo Tosoni Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Me cuesta perdonar Entonces los soldados del gobernador llevaron a Jesús al palacio. Reunieron a toda la compañía de soldados alrededor de él. Le quitaron la ropa y le pusieron un manto de color morado. Hicieron una corona hecha de espinas, se la colocaron en la cabeza y le pusieron una caña en la mano derecha. Se arrodillaron ante él y se burlaban, diciendo: «¡Viva el rey de los judíos!» Luego le escupieron, tomaron la caña y le pegaron en la cabeza. Cuando acabaron de burlarse de él, le quitaron el manto, le pusieron su ropa y lo sacaron para crucificarlo. Mateo 27:27- 31 (PDT) Esta es una de las escenas más tristes y dolorosas que vivió nuestro Señor Jesucristo, porque no sólo fue herido físicamente sino también emocionalmente. Al leer estos versículos podemos ver que Él fue acusado, burlado, insultado, golpeado, herido y humillado injustamente. ¿Cómo crees que se sentía Jesús en ese momento? O ¿Cómo te sentirías tú? Me imagino que muy afligido y adolorido. Pero aunque no lo creas, la reacción de Jesús frente a una situación tan dolorosa y humillante fue: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.” Lucas 23:34 Es complicado hablar de amor cuando alguien nos ha hecho mucho daño física y emocionalmente. Es más, es difícil decir que amas y perdonas a alguien que ha dejado marcas profundas de dolor en tu vida. Lo aparentemente normal es que dejas de amar a esa persona, dejas de hablarle, ya no confías, tienes miedo, pierdes toda clase de esperanza, actúas con poca paciencia y poco a poco entra el resentimiento, la amargura, el enojo, el odio y por último la venganza. Lo cual viene del diablo. Piensa un momento en los golpes, ofensas, y humillaciones que Jesús sufrió. Luego piensa en las cosas parecidas que te hicieron a ti. Ahora medita en la palabra que Jesús dijo a favor de aquellos que lo humillaron. “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.” A pesar de todo lo que sufrió, Jesús tuvo misericordia y extendió su amor a todos los que le hicieron daño. Y antes de morir, y resucitar al tercer día, Él los perdono. Jamás disfrutarás de libertad y paz en tu corazón sino perdonas a los que te han hecho daño. Porque donde está el Señor, ahí hay libertad. La clave está en guardar y obedecer su palabra. “Bendecid a los que os persiguen; bendecid y no maldigáis…No paguéis a nadie mal por mal, procurad lo bueno delante de todos los hombres. No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.” Romanos 12:14-19. Si obedeces la palabra de Dios, comenzarás a experimentar una paz hermosa en tu corazón. “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.”Mateo 5:7 Diego Jora CVCLAVOZ

martes, 24 de febrero de 2015

SALMO 50:18 DIOS, JUEZ DEL JUSTO Y DEL IMPIO

http://unencuentroconlapalabra1.jimdo.com/ facebook un encuentro con la palabra http://www.amigosporisrael.org/ Salmos 50:18 La Biblia de las Américas (LBLA) Dios, juez del justo y del impío Salmo de Asaf[a]. 50 El poderoso Dios[b], el SEÑOR, ha hablado, y convocado a la tierra, desde el nacimiento del sol hasta su ocaso. 2 Desde Sion, perfección de hermosura, Dios ha resplandecido. 3 Que venga nuestro Dios y no calle; el fuego consume delante de El, y a su derredor hay gran tempestad. 4 El convoca a los cielos desde lo alto, y a la tierra, para juzgar a su pueblo, 5 y dice: Juntadme a mis santos, los que han hecho conmigo pacto con sacrificio. 6 Y los cielos declaran su[c] justicia, porque Dios mismo es el juez. (Selah[d]) 7 Oye, pueblo mío, y hablaré; Israel, yo testificaré contra ti. Yo soy Dios, tu Dios. 8 No te reprendo por tus sacrificios, ni[e] por tus holocaustos, que están continuamente delante de mí. 9 No tomaré novillo de tu casa, ni machos cabríos de tus apriscos. 10 Porque mío es todo animal del bosque, y el ganado sobre mil colinas[f]. 11 Toda ave de los montes conozco, y mío es[g] todo lo que en el campo se mueve. 12 Si yo tuviera hambre, no te lo diría a ti; porque mío es el mundo y todo lo que en él hay[h]. 13 ¿Acaso he de comer carne de toros[i], o beber sangre de machos cabríos? 14 Ofrece a Dios sacrificio de acción de gracias, y cumple tus votos al Altísimo; 15 e invócame en el día de la angustia; yo te libraré[j], y tú me honrarás. 16 Pero al impío Dios le dice: ¿Qué derecho tienes tú de hablar de mis estatutos, y de tomar mi pacto en tus labios[k]? 17 Pues tú aborreces la disciplina, y a tus espaldas echas mis palabras. 18 Cuando ves a un ladrón, te complaces con él[l], y con adúlteros te asocias[m]. 19 Das rienda suelta a[n] tu boca para el mal, y tu lengua trama engaño. 20 Te sientas y hablas contra tu hermano; al hijo de tu propia madre calumnias. 21 Estas cosas has hecho, y yo he guardado silencio; pensaste que yo era tal como tú; pero te reprenderé, y delante de tus ojos expondré tus delitos. 22 Entended ahora esto, los que os olvidáis de Dios, no sea que os despedace, y no haya quien os libre. 23 El que ofrece sacrificio de acción de gracias me honra; y al que ordena[o] bien su camino, le mostraré la salvación de Dios. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Jovenes Cristianos – PREMIOS Pasaje clave: Levítico 26:1 al 13. El último versículo de las bendiciones (vs.13) confirma tu libertad EN Cristo: 1º. Fuiste sacado del gobierno de Satanás. “…de Egipto…” ¿Te acuerdas que Egipto es símbolo del mundo? Y en el mundo Satanás ejerce dominio y autoridad porque él es su príncipe. Pero tú, como parte de la iglesia de Jesús, aunque vives en este mundo NO PERTENECES a él, ni estás bajo la autoridad del maligno. Perteneces a los salvos de Jesús y estás bajo la autoridad de Dios. 2º. Ya no eres un esclavo del pecado. “…para que no sean siervos…” No más sirvientes del pecado. No más esclavos del pasado. Ahora eres siervo de Jesucristo. Le perteneces a Él. Estás a su entera disposición para vivir de acuerdo a su voluntad. 3º. Eres libre en Jesús para escoger lo bueno y rechazar lo malo. “…rompí las coyundas de su yugo…” No estás obligado a pecar. No estás obligado a hacer lo malo. No estás obligado a volver a vivir como vivías antes de conocer a Jesús. Eres libre. Tú escoges y eliges. Hazlo con sabiduría. 4º. EN Jesús eres ALGUIEN especial. “…los he hecho andar con el rostro erguido…” Basta de sentirte lo último, lo peor, la más fea o el más tonto. Basta de desvalorizarte a ti mismo como si no le importaras a nadie y no sirvieras para nada. ¡Basta de creer las absurdas mentiras de Satanás! ¡Basta de tener lástima de ti mismo! ¡Eres alguien especial para Jesús! ¡Vales para Él! ¡Sirves! ¡Eres útil! ¡Eres importante para Dios! ¡Anímate a creerlo y a disfrutarlo! ¡Vale la pena! Extracto del libro: “Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes: Éxodo/Levítico” Por Edgardo Tosoni Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION El tesoro Un campesino estaba haciendo un pozo en su campo. Cuando llevaba horas cavando encontró un cofre enterrado. Lo sacó de allí y al abrirlo vio lo que nunca había visto en su vida: un fabuloso tesoro, pues contenía diamantes, monedas de oro, joyas bellísimas, collares de perlas, esmeraldas, zafiros y un sin fin de objetos preciosos que harían las delicias de cualquier rey. Pasado el primer momento de sorpresa, el campesino se quedó mirando el cofre. Viendo las riquezas que contenía pensó que era un regalo que Dios le había hecho; pero aquello no podía ser para él solo, era demasiado. Él era un simple campesino que vivía feliz trabajando la tierra. Seguramente, había habido alguna equivocación. Muy decidido, cargó el cofre en una carretilla. Tomó el camino que conducía a la casa donde vivía Dios para devolvérselo. Al rato de ir por allí, encontró a una mujer llorando al borde del camino. Sus hijos no tenían nada para comer y los iban a echar de la casa donde vivían por no poder pagar el alquiler. El campesino se compadeció de aquella mujer y, pensando que a Dios no le importaría, abrió el cofre y le dio un puñado de diamantes y monedas de oro. Lo suficiente para solucionar el problema. Más adelante vio un carromato parado en el camino. El caballo que tiraba de él había muerto. El dueño estaba desesperado. Se ganaba la vida transportando cosas de un lugar a otro. Ahora ya no podría hacerlo. No tenía dinero para comprar otro caballo. El campesino abrió el cofre y le dio lo necesario para un nuevo caballo. Al anochecer, llegó a una aldea donde un incendio había arrasado todas las cosas. Los aldeanos dormían en la calle. El campesino pasó la noche con ellos y a la mañana siguiente, les dejó lo suficiente para que reconstruyeran toda la aldea e nuevo. Y así iba recorriendo el camino aquel campesino. Siempre se cruzaba con alguien que tenía algún problema. Fueron tantos que, cuando ya le faltaba poco para llegar a la casa de Dios, sólo le quedaba un diamante. Era lo único que le había quedado para devolverle a Dios. Aunque poco le duró, porque cayó enfermo de unas fiebres y una familia le recogió para cuidarle. En agradecimiento, les dio el diamante que le quedaba. Cuando llegó a la casa de Dios, éste salió a recibirle. Y, antes de que el campesino pudiera explicarle todo lo ocurrido, Dios le dijo: -Menos mal que has venido, amigo. Fui a tu casa para decirte una cosa, pero no te encontré. Mira, en tu campo hay enterrado un tesoro. Por favor, encuéntralo y repártelo entre todos los que lo necesiten. El campesino de la historia no dudó en compartir diligentemente el tesoro que estaba en sus manos. ¿Qué hubieras hecho tú? A lo mejor no tenemos ese tipo de riquezas materiales sin embargo poseemos riquezas espirituales que son eternas y que están en nuestras manos. La palabra dice: ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas! Romanos 10: 14-15 Posiblemente no podremos cambiar la situación difícil que están pasando las personas con necesidad pero sí cambiaremos el rumbo de su destino en la eternidad y abriremos una puerta de bendición para que Dios mismo sea el que transforme sus vidas. El Señor nos llamó a ser de bien a los demás no dejemos de compartir el tesoro de la eternidad. Soraida Fuentes CVCLAVOZ

lunes, 23 de febrero de 2015

JOB 24:15 QUEJA DE JOB

http://unencuentroconlapalabra1.jimdo.com/ facebook un encuentro con la palabra http://www.amigosporisrael.org/ Job 24:15 La Biblia de las Américas (LBLA) Queja de Job 24 ¿Por qué no se reserva los tiempos[a] el Todopoderoso[b], y por qué no ven sus[c] días los que le conocen? 2 Algunos quitan los linderos, roban y devoran[d] los rebaños. 3 Se llevan los asnos de los huérfanos, toman en prenda el buey de la viuda. 4 Apartan del camino a los necesitados, hacen que se escondan enteramente los pobres de la tierra. 5 He aquí, como asnos monteses en el desierto, salen con afán en busca de alimento[e] y de pan[f] para sus hijos en el yermo. 6 Cosechan su forraje en el campo, y vendimian la viña del impío. 7 Pasan la noche desnudos, sin ropa, y no tienen cobertura contra el frío. 8 Mojados están con los aguaceros de los montes, y se abrazan a la peña por falta de abrigo. 9 Otros arrancan al huérfano del pecho, y contra el pobre exigen prenda. 10 Hacen que el pobre ande desnudo, sin ropa, y al hambriento quitan las gavillas. 11 Entre sus paredes producen aceite; pisan los lagares, pero pasan sed. 12 Desde la ciudad gimen los hombres, y claman las almas de los heridos, pero Dios no hace caso a su oración[g]. 13 Otros han estado con los que se rebelan contra la luz; no quieren conocer sus caminos, ni morar en sus sendas. 14 Al amanecer se levanta el asesino; mata al pobre y al necesitado, y de noche es como un ladrón. 15 El ojo del adúltero espera el anochecer, diciendo: “Ningún ojo me verá”, y disfraza[h] su rostro. 16 En la oscuridad minan las casas, y de día se encierran; no conocen la luz. 17 Porque para él la mañana es como densa oscuridad, pues está acostumbrado a los terrores de la densa oscuridad. 18 Sobre la superficie de las aguas son insignificantes[i]; maldita es su porción sobre la tierra, nadie se vuelve hacia[j] las viñas. 19 La sequía y el calor consumen[k] las aguas de la nieve, y el Seol[l] a los que han pecado. 20 La madre[m] lo olvidará; el gusano lo saboreará hasta que nadie se acuerde de él, y la iniquidad será quebrantada como un árbol. 21 Maltrata a la mujer estéril[n], y no hace ningún bien a la viuda. 22 Pero El arrastra a los poderosos con su poder; cuando se levanta, nadie está seguro de la vida. 23 Les provee seguridad y son sostenidos, y los ojos de El están en sus caminos. 24 Son exaltados por poco tiempo, después desaparecen; además son humillados y como todo, recogidos; como las cabezas de las espigas son cortados. 25 Y si no, ¿quién podrá desmentirme, y reducir a nada mi discurso? Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Jovenes Cristianos – EL EJEMPLO DE LOS PRINCIPES Pasaje clave: Números 7. Ser líder, Ser ejemplo. Una vez que el Tabernáculo y todos sus utensilios estuvieron listos, ¿qué hicieron los príncipes de las doce tribus de Israel? (7:2-11, 84-88). Una ofrenda especial, abundante, ofrecida por cada líder en representación de su propia tribu. Durante 12 días, los 12 príncipes, uno cada día, traerían su ofrenda especial delante de Dios para el sustento de los levitas (recuerda que la función de ellos no les permitía dedicarse a otras actividades y dependían, para su sustento, de las ofrendas y diezmos de los demás). Mira la ofrenda de cada uno de los príncipes: Un plato de plata de 1,482 kilo (casi un kilo y medio) (130 siclos). Un jarrón de plata que pesaba 798 gramos (70 siclos). Ambos (plato y jarrón) llenos flor de harina. Una cuchara de oro cuyo peso era de 114 gramos (10 siclos) llena de incienso. ¿Y cuántos animales ofrecieron? (7:15 al 17). De esta manera fue dedicado el Tabernáculo y estaba listo para comenzar sus funciones. Pero lo que más me llama la atención fue la decisión de Dios con respecto a los líderes del pueblo. Ellos, y no otros, debían hacer la ofrenda especial delante de todo el pueblo. Ellos eran el modelo a seguir por todos los demás. ¡Qué mal hubiera quedado delante de su propia tribu, del pueblo entero y de Dios mismo, aquel líder que se opusiera, que quisiera hacerlo de otra manera o que fuera mezquino a la hora de ofrendar! Los que vamos delante de ti (líderes, pastores, maestros, aunque habría que empezar por tus propios padres) somos tu modelo (o deberíamos serlo). Modelo de obediencia, de compromiso, de sujeción, de lealtad a Dios. Modelo de santidad. Un modelo de vida. Y digo, deberíamos serlo, porque yo no puedo hablar en nombre de todos los líderes (y menos de los tuyo porque no los conozco), sin embargo, la experiencia demuestra que no todos son el modelo que tú necesitas para andar, vivir y crecer en Cristo. Hay pastores y líderes muy truchos, y padres borrados de su paternidad. Hay quienes son líderes solo a la hora de la reunión o en el momento de pasar al púlpito para dar un mensaje. Y hay quienes sólo te exigen sin darse ellos mismos. Bueno… hay de todo. Pero gracias a Dios por todos aquellos líderes y pastores que influyen positivamente sobre tu vida, por aquellos que te desafían a vivir en santidad, por aquellos que están fuertemente involucrados contigo. Por aquellos que tienen claro su llamado y trabajan con excelencia para que seas formado a la imagen y semejanza de Jesús. ¡Sí, muchas gracias por todos ellos! Extracto del libro: “Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes: Números/Deuteronomio” Por Edgardo Tosoni Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION El rumor Lucía era una niña de 4 años que estaba empezando a ir a la escuela, pero nunca se imaginó a lo que se enfrentaría en su primera semana. Entre las niñas de su misma clase, comenzó a correr el rumor de una criatura espelúznate que recorría las viejas y desgastadas cloacas que estaban bajo su escuela. Se trataba de un hambriento y enorme cocodrilo cuya boca podía abrirla tan grande que era capaz de tragarse a un adulto de un solo bocado, y que de vez en cuando, sacaba la cabeza por uno de los escusados del baño. El rumor fue cobrando cada vez más fuerza y ya ninguna de las pequeñas quería ir al baño sola, todas se ponían de acuerdo para ir en conjunto o mínimamente de dos en dos. La pequeña Lucía terminó convenciéndose de aquella mentira y se negaba a ir al baño sola, lo peor, ninguna de sus compañeritas quería acompañarla y cada vez que alguien mencionaba algo del cocodrilo, ella no podía esconder el temor que tenía. Algunas niñas alimentaban más el rumor comentando que habían visto al cocodrilo, otras decían que por poco y las atrapa, pero que se habían salvado de puro milagro. Angustiada por la tremenda mentira y por la actitud de sus compañeritas, nuestra protagonista no aguantó más y fue a pedirle a su maestra que por favor la acompañara al baño porque tenía miedo del cocodrilo. Al oír todo eso y tras un corto silencio, la maestra arrugó el entrecejo, se quitó los anteojos, volteó a ver a la pequeña y le preguntó con voz apacible, ¿qué tenía que ver el baño con un cocodrilo? Al terminar la historia de todo el rumor, la maestra se arrodilló para ponerse a la altura de la pequeña, se sonrió levemente, trató de consolarla y con serenidad, le explicó que todo era sólo una mentira. Al final todo quedó aclarado. Quizás presa de su misma inocencia, Lucía terminó creyendo las mentiras que algunas de sus mal entretenidas compañeritas habían creado. Pero con un poco de madurez, resulta hasta gracioso el hecho de que alguien pueda creer que un hambriento cocodrilo pueda atacar sacando la cabeza por el escusado del baño. Pero la realidad es que mentiras tan absurdas como esas, son las que nos atacan todos los días y lo peor es que las creemos. Una de las más típicas es la que viene tras el pecado y que dice: “Dios ya no te va a perdonar” o cuando no tenemos sensaciones físicas cuando oramos, “Dios no está escuchando”. Podría continuar llenando la plana con más ejemplos: “Dios no tiene tiempo para tus pequeñeces, a él tienes que molestarlo por cosas grandes”, “Jesús está enojado contigo”, “Tus problemas financieros son grandes y orar no te ayuda”, “Dios te está castigando por tus pecados”, etc. Estas son mentiras que tienen el mismo grado de inocencia que la del cocodrilo, pero nuestro adversario se ocupa de repetirlas con tanta insistencia que terminamos creyéndolas y cuando comenzamos a ser presas de una mentira, es cuando nuestra fe en Dios es derribada. A través de las líneas escritas en la biblia, podemos ver un sinfín de promesas e historias que nos ayudarán a madurar para no caer ante cualquier falso rumor que el enemigo haya plantado en nuestro camino. Salmos 9:10 dice: “Señor, los que te conocen, confían en ti, pues nunca abandonas a quienes te buscan.” Versión Dios Habla Hoy Ponte en marcha, comienza a buscar a Dios y líbrate de esas mentiras. Héctor Colque CVCLAVOZ

viernes, 20 de febrero de 2015

OSEAS 3:1 MATRIMONIO SIMBOLICO DE OSEAS

http://unencuentroconlapalabra1.jimdo.com/ facebook un encuentro con la palabra http://www.amigosporisrael.org/ Oseas 3 :1 La Biblia de las Américas (LBLA) Matrimonio simbólico de Oseas 3 Y el SEÑOR me dijo: Ve otra vez, ama a una mujer amada por otro[a] y adúltera, así como el SEÑOR ama a los hijos de Israel a pesar de que ellos se vuelven a otros dioses y se deleitan con tortas de pasas. 2 La compré, pues, para mí por quince siclos[b] de plata y un homer[c] y medio[d] de cebada. 3 Y le dije: Te quedarás conmigo por muchos días. No te prostituirás, ni serás de otrohombre, y yo también seré para ti. 4 Porque por muchos días los hijos de Israel quedarán sin rey y sin príncipe, sin sacrificio y sin pilar sagrado, y sin efod y sin ídolos domésticos[e]. 5 Después los hijos de Israel volverán y buscarán al SEÑORsu Dios y a David su rey; y acudirán temblorosos al SEÑOR y a su bondad en los últimos días. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Jovenes Cristianos – ESTO LO ESCUCHE ANTES Pasaje clave: Números 5:5-31. Y otra vez… Confesar y Restituir. ¿Qué tenían que hacer aquellos que pecaban además de confesar su pecado? (5:5-8). Si tu pecado fue contra otras personas no alcanza con “llorar un poquito” y decirle “perdóname por toooodo lo que te hice”. No. Además de pedirle perdón tienes que compensar el daño que le causaste. Por ejemplo: Si robaste, devuélvelo. Si agrediste públicamente pide perdón públicamente. Si rompiste algo, repáralo o cómpralo nuevo. Si vendiste lo que no era tuyo, recupéralo. Si te enojaste, gritaste y trataste muy mal, empieza a bendecir con tus palabras y actitudes. ¿Hablaste mal de alguien? Entonces, ahora, habla de las virtudes de esa persona. Esto es restitución. Pero no te confundas. No significa “convertirte en esclavo del otro“, significa restituirlo. Así era la ley de la restitución. ¿Y con los celos, qué? ¿Cómo trataban el problema de los celos matrimoniales? (5:11 al 31) ¡Imagínate el desfile de panzas hinchadas y muslos caídos que veríamos en la iglesia si practicáramos la ley de los celos! Hoy estamos libres de aquellas consecuencias físicas pero no de las consecuencias espirituales y emocionales que generan los celos: amargura, dolor, distanciamientos, desconfianzas, inseguridades, dudas, acusaciones, culpas… ¿quién puede ser bendecido y bendecir a otros con todo esto en su corazón? ¿Estás celoso? Los celos nacen de la inseguridad y de la auto desvalorización, del temor a ser abandonado, del egoísmo, de la desconfianza. Limpia tu corazón, confiesa tus pecados, aprende a verte y a valorarte en Cristo. Aprende a creer en los demás. Poco a poco, aprende a crecer y a madurar. Extracto del libro: “Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes: Números/Deuteronomio” Por Edgardo Tosoni Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Enemigos de Humo Muchos lo llaman paranoia, otros, delirio de persecución pero la verdad es que muchas personas viven atemorizadas por enemigos de humo. Tal vez sea hora de dejar de vivir amedrentados por cosas que ni siquiera ocurrirán. Podemos recordar la historia en la que Jacob quien usurpó la identidad de su hermano para recibir la bendición de su Padre, después huyó de su casa y fue perseguido por su hermano durante mucho tiempo. Jacob incluso le enviaba regalos a Esaú para que éste no lo matara. Jacob creía que su hermano estaba lleno de rencor, odio, con ansias de venganza. Vivía y dormía atemorizado por algo que él creía que sucedería encuanto lo encontrara Esaú, y más aún cuando le dijeron que éste estaba llegando acompañado de 400 hombres. Esto puede compararse con nuestras relaciones con otras áreas como la familia, los amigos, negocios, trabajo, la salud, etc. Estamos atemorizados por lo que puede salir mal o pasar, esto es porque no están en nuestro control y creemos siempre lo peor. Pero, ¿Qué sucedió cuando Esaú encontró a Jacob? Todo lo que él pensaba que pasaría, no sucedió. Al contrario la Biblia nos cuenta lo que aconteció: “¿Y qué eran todos esos rebaños y esas manadas que encontré en el camino? preguntó Esaú. Son un regalo, mi señor, para asegurar tu amistad contestó Jacob. Hermano mío, yo tengo más que suficiente dijo Esaú. Guarda para ti lo que tienes. No insistió Jacob, si he logrado tu favor, te ruego que aceptes este regalo de mi parte. ¡Y qué alivio es ver tu amigable sonrisa! ¡Es como ver el rostro de Dios!” Génesis 33:8-10 (NTV) Podemos ver que ese temor era en vano, su hermano lo estaba buscando porque lo quería de regreso, no le guardaba rencor y lo había perdonado. Dejemos de vivir llenos de temor, creyendo cosas que no son reales, vivamos confiando en que Dios está en control, que nuestro Padre tiene misericordia si sabemos reconocer nuestras fallas. Aparta de ti todo miedo y todo pensamiento negativo que hace que no puedas descansar tranquilo o que puedas vivir plenamente como Dios quiere. Telma Céspedes CVCLAVOZ