viernes, 24 de octubre de 2014

APOCALIPSIS 11:16 LA SEPTIMA TROMPETA

Apocalipsis 11:16 La Biblia de las Américas (LBLA) La séptima trompeta 15 El séptimo ángel tocó la trompeta, y se levantaron grandes voces en el cielo, que decían: El reino del mundo ha venido a ser el reino de nuestro Señor y de su Cristo[r]; y El reinará por los siglos de los siglos. 16 Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus tronos, se postraron sobre sus rostros y adoraron a Dios, 17 diciendo: Te damos gracias, oh Señor Dios Todopoderoso, el que eres y el que eras[s], porque has tomado tu gran poder y has comenzado a reinar[t]. 18 Y las naciones se enfurecieron, y vino tu ira y llegó el tiempo de juzgar a los muertos y de dar la recompensa a tus siervos los profetas, a los santos y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra. 19 El templo[u] de Dios que está en el cielo fue abierto; y el arca de su pacto se veía[v] en su templo[w], y hubo relámpagos, voces[x] y truenos, y un terremoto y una fuerte granizada[y]. Un Encuentro Con la Palabra · REFLEXION Jovenes Cristianos – LA CARETA DE LA SANTIDAD Pasaje clave: Levítico 10. Después de que Dios terminó de explicarle a Moisés cómo debían ofrecerse las ofrendas (6:8 al 7:38), y después que Aarón y sus hijos fueran consagrados a Dios como sacerdotes y ofrecieran sus primeros sacrificios delante de Él (capítulo 9) sucedió algo inesperado. Algo que no debería haber sucedido nunca. ¿Qué hicieron Nadab y Abiú delante de Dios? (10:1). Nadab y Abiú eran sacerdotes de Dios ¡pero solo en apariencia! Ellos tenían todo el aspecto exterior de sacerdotes. Cualquiera que los miraba podía identificarlos fácilmente: Pertenecían a la familia de los sacerdotes. Habían sido escogidos y ungidos como sacerdotes Vestían las túnicas blancas sacerdotales, símbolo de pureza y santidad. Habían puesto sus manos sobre la cabeza del animal del sacrificio identificándose con él. Ofrecieron ofrendas delante de Dios en el Tabernáculo. ¡Eran privilegiados entre todo el pueblo al poder servir a Dios! Podían hacer lo que millares del pueblo jamás llegarían a hacer. Ocupaban un lugar de honor y privilegio ¿quién podía dudar de ellos? Pero el corazón de Nadab y Abiú no era santo. Ellos tenían toda la apariencia de la santidad pero no lo eran en absoluto. Dentro del Tabernáculo de Dios ofrecieron un fuego extraño. Le ofrecieron a Dios un tipo de ofrenda que Él nunca les había mandado ofrecer. Probablemente, ambos estaban pasados de alcohol y quisieron “jugar a ser sacerdotes”. ¡Pobres tipos! No tuvieron en cuenta que Dios no juega con las cosas santas. El final ya lo conoces. Piénsalo. ¿Cómo estás viviendo? ¿Con apariencia de cristiano dentro de la iglesia o como un adolescente y joven auténticamente comprometido con Jesús aún fuera de las “blancas paredes“? ¿Estás ofreciendo delante de Dios las ofrendas que Él desea recibir: gratitud, confesión sincera de pecados, alabanza y adoración, sujeción a tus autoridades, oración, fe en su Palabra? ¿O tu ofrenda es un “fuego extraño” de desobediencia, de quejas y enojos, de pecados ocultos, de mezclar lo santo con el mundo, de apariencias? ¿Valoras el privilegio que tienes de ser un hijo de Dios y un sacerdote delante de Él? ¿Valoras el privilegio de poder servirlo? ¿Lo sirves con un corazón limpio y agradecido? ¿Renunciarías a tus “apariencias” para comprometerte totalmente con Él? Extracto del libro: “Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes: Éxodo/Levítico” Por Edgardo Tosoni Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Lo que puede hacer Dios La crucifixión es un método antiguo de ejecución, donde el condenado es atado o clavado en una cruz de madera y dejado allí hasta su muerte. Esta forma de ejecución fue ampliamente utilizada en Roma. La muerte de los sentenciados, en sus inicios, incluía el arrastrar un yugo de madera o su propia cruz sobre los hombros hasta el lugar de ejecución donde la víctima era flagelada; por lo general el instrumento que se usaba era un látigo corto con varias tiras de cuero sueltas o trenzadas, de largo diferente, que tenían atadas a intervalos bolitas de hierro o pedazos afilados de hueso de oveja. Cuando los soldados romanos azotaban vigorosamente en la espalda de la víctima, las bolas de hierro causaban contusiones profundas, y las tiras de cuero con huesos de oveja cortaban la piel en los tejidos subcutáneos. Entonces, a medida que continuaban los azotes, las heridas se profundizaban hasta llegar a los músculos del esqueleto y producían sangrado interno. La víctima también era desnudada y llevada a un monte alto para que todo el mundo viera su vergüenza al ser clavado en la cruz con los brazos estirados. Finalmente, si no morían en la crucifixión, se les quebraban las piernas para que no pudiera incorporarse y muriera irremediablemente por asfixia. Hoy en día se cree que la muerte en una cruz podía suceder por múltiples razones, como shock hipovolémico debido a la hemorragia causada por los azotes y los clavos, o sepsis generalizada por las heridas infectadas. También podía suceder por la combinación de una serie de otras causas como deshidratación, insolación, cansancio crónico, que eventualmente podían llevar a un paro cardíaco, etc. Pero no estamos tomando en cuenta la tremenda tortura emocional que significaba estar clavado en una cruz con los brazos sujetos y sin poder cubrir la desnudez. Sin dejar de mencionar lo que provocaba verse en esa circunstancia delante de amigos y enemigos, padres y hermanos, extraños y conocidos, etc. Tampoco podemos negar que la tortura tenía la misión de atemorizar a todos los que observaban. Los romanos querían hacer ver la vergüenza y la tortura a la que se exponía cualquiera que se levante en contra de sus leyes. Toda esta información sugiere que la cruz de madera debe representar perdición, vergüenza y muerte. Por ningún lado que mires, esta invención de tortura humana, puede ser considerada algo más que un símbolo de la degradación, maldad y perversidad humana. Gálatas 3:13 dice: “Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero” Jesús, Dios hecho hombre, tuvo su momento más débil al permitir que lo clavaran en una cruz, atravesando todos los flagelos mencionados, dejando que todo el mundo vea su desnudez y lo desfigurado que había quedado después de su tortura. Ahora, al mirar la cruz, recordamos ese sacrificio y nos llena de esperanza, porque sabemos que Él murió para darnos vida. Pues precisamente, ese es el poder de Dios, que tomando un símbolo de muerte y de perdición, lo convirtió en uno de esperanza y de vida. Esta misma gloria mostrada en la cruz, es una lección del poder de Dios porque cuando algo está en sus manos, no importa lo que sea, puede convertirse para bien. Romanos 8:28 (RVR 1960) Debe fortalecer nuestra vida ver como un símbolo que determinaba la muerte, en las manos de Dios, pudo convertirse en el camino a la vida. ¿Tienes algún problema que exceden tus fuerzas? Escases, soledad, muerte, infidelidad, enfermedad, perdida, etc. En las manos de Dios todo eso se puede convertirse en eventos de esperanza y de vida, que te recordarán su fidelidad. Si no estás seguro, sólo voltea y mira la cruz, lo que fue antes y lo que vino a ser hoy. Apocalipsis 21:5 dice: “He aquí, yo hago nuevas todas las cosas.” (RVR 1960) Héctor Colque CVCLAVOZ

jueves, 23 de octubre de 2014

APOCALIPSIS 7:11 LOS REDIMIDOS DE TODAS LAS NACIONES

Apocalipsis 7:11 La Biblia de las Américas (LBLA) Los redimidos de todas las naciones 9 Después de esto miré, y vi[b] una gran multitud, que nadie podía contar, de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en las manos. 10 Y clamaban[c] a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero. 11 Y todos los ángeles estaban de pie alrededor del trono y alrededor de los ancianos y de los cuatro seres vivientes, y cayeron sobre sus rostros delante del trono, y adoraron a Dios, 12 diciendo: ¡Amén! La bendición, la gloria, la sabiduría, la acción de gracias, el honor, el poder y la fortaleza, sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén. 13 Y uno de los ancianos habló[d] diciéndome: Estos que están vestidos con vestiduras blancas, ¿quiénes son y de dónde han venido? 14 Y yo le respondí[e]: Señor mío, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que vienen de la gran tribulación, y han lavado sus vestiduras y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. 15 Por eso están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo[f]; y el que está sentado en el tronoextenderá su tabernáculo sobre ellos. 16 Ya no tendrán hambre ni sed, ni el sol los abatirá[g], ni calor alguno, 17 pues el Cordero en medio del trono los pastoreará y los guiará a manantiales de aguas de vida, y Dios enjugará toda lágrima de sus ojos. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Jovenes Cristianos – ¡¿QUE HACES?! Pasaje clave: Levíticos 5 al 6:7. La ofrenda por las TRANSGRESIONES. Cuando Dios y las personas que están en autoridad te ponen límites lo hacen para tu bien. Te dicen “hasta acá puedes llegar”. Pero cuando tú decides hacer tu propia voluntad y cruzas esos límites estás transgrediendo esa orden. En otras palabras: estás cruzando los límites y al hacerlo, pecas. Una transgresión es cruzar el límite, rebelarte contra la orden. Las transgresiones son el resultado del pecado que está en nosotros. Cada vez que transgredimos con malos pensamientos, malas actitudes, comentarios fuera de lugar o reacciones impulsivas, pecamos y necesitamos nuevamente buscar a Dios para ser perdonados y restaurados. Los cuatro tipos de transgresiones son: A. No testificar de algo que viste o sabes (5:1). B. ¿Cuántas veces “ves”, “escuchas” o “te enteras” de lo que otros hacen mal y cierras tu boca y lo ocultas porque no quieres denunciarlos? Al tener esta actitud, tú estás participando del pecado de ellos. Es como si estuvieras pecando con ellos. Eres cómplice al esconderlo. No tienes que actuar como un chismoso contándoselo a todo el mundo (porque no todos deben enterarse de eso que tú sabes), pero sí tienes la responsabilidad de hablar con las personas que están en autoridad y decírselo a ellas para que quedar libre de ese pecado. ¿O cuántas veces sentiste miedo o vergüenza de contarles a otros acerca de tu relación personal con Jesús sabiendo que Dios te pide que seas testigo de su amor y salvación? Esto también es transgredir porque no estás dando testimonio de lo que sabes. C. Tocar el cadáver de un animal inmundo (5:2). ¿Cuántas veces “oyes” cosas relacionadas con la muerte? ¿Cuántas veces “matas” tu vida espiritual y tu relación con Dios oyendo las críticas negativas, los comentarios malintencionados o las palabras mentirosas contra los líderes y pastores o en contra de otros hermanos? Al escucharlas es como si tocaras un cadáver. Hay personas que son como cadáveres: están llenos de muerte. Son amargados, resentidos, vengativos, y todo lo que hablan o dicen es para destruir a otros. Cuando pasas mucho tiempo oyendo a esas personas te contagias de la muerte que hay en ellos. ¡No pierdas el tiempo escuchándolos! ¡Huelen a cadáver de muchos años de putrefacción! ¡Aléjate de ellos! ¡Manténte limpio y vivo en tu corazón! D. Tocar la inmundicia de un hombre (5:3). Son muchas las cosas inmundas de las personas sin Cristo, pero una de las más graves es la fornicación. Fornicar es tener relaciones sexuales con alguien. Tener sexo sin estar casado con esa persona. Pero ¿sabías que también fornicas cuando te calientas la cabeza con alguien que te gusta? ¿O cuando miras pornografía o programas eróticos? ¿O cuando tu mente vuela con música sugerentemente erótica? Todo esto es como tocar inmundicia. E. Jurar a la ligera (5:4). Jurar a la ligera es hablar por hablar. Es hablar sin necesidad, apresuradamente, de cosas buenas o malas. Se refiere a todo lo que hablas que no edifica y no bendice, aún cuando no sea malo. Son puras palabras y nada más. Especialmente cuando opinas de personas o cosas sin conocerlas bien. ¿Qué debía hacer la persona que transgredía en alguna de estas maneras? (5:5 al 13). Confiésales tu pecado a Dios y a las personas contra las que transgrediste en alguna de estas maneras para ser perdonado. Y pon la Palabra de Dios en tu mente y corazón para ser sanado. Extracto del libro: “Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes: Éxodo/Levítico” Por Edgardo Tosoni Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Diferentes Se cuenta que cierto famoso filántropo incrédulo, ordenó a sus empleados un sábado, que el domingo por la mañana fuesen al puerto a descargar un buque recién llegado. Un joven amanuense suyo contestó tranquilamente: - Señor G., no puedo trabajar los domingos. - Ya conoce usted el reglamento - contestó el filántropo. - Sí señor, lo conozco, y aunque soy el sostén de mi anciana madre, no puedo trabajar los domingos. - Bueno, en ese caso, suba al despacho y el cajero le entregará su cheque- dijo el señor G. Después de ser despedido, por el espacio de tres semanas, el joven estuvo buscando trabajo. Cierto día un banquero se presentó al famoso filántropo, preguntándole si podía recomendarle persona honrada y fiel para cajero de un banco que iba a abrirse. El hombre mencionó al joven que había despedido, recomendándolo como la persona indicada para el puesto. - Pero usted lo despidió, contestó sorprendido el banquero. - Sí señor, respondió el filántropo, lo despedí porque no quería trabajar los domingos. Pero un hombre que puede perder su puesto por no violentar su conciencia, servirá bien de cajero de confianza. En el mundo en el que estamos viviendo, cada vez se ven menos personas honestas, fieles a sus principios, que sepan cumplir su palabra, que no se vendan por cualquier beneficio material que se les ofrezca y, lamentablemente, son las que más se necesitan. Como personas que conocen del amor y la fidelidad de Dios, no debemos permitir que nada ni nadie nos haga actuar contra nuestros principios. Sin importar las circunstancias, si permanecemos fieles a Dios, veremos nuestra fe recompensada y la gente sabrá que somos diferentes y puede confiar en nosotros. “Entonces aquellos que no son creyentes respetarán la manera en que ustedes viven, y ustedes no tendrán que depender de otros”. 1 Tesalonicenses 4:12 (NTV) No permitas que ninguna circunstancia te haga perder tu testimonio, que todos los que te rodean sepan que eres una persona con valores fuertes y que pueden confiar en ti. ¡Marca la diferencia! Ana María Frege Issa CVCLAVOZ

miércoles, 22 de octubre de 2014

APOCALIPSIS 5:8-14 EL CORDERO Y EL LIBRO DE LOS SIETE SELLOS

Apocalipsis 5:8-14 La Biblia de las Américas (LBLA) El Cordero y el libro de los siete sellos 5 Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro[a] escrito por dentro y por fuera[b], sellado con siete sellos. 2 Y vi a un ángel poderoso[c] que pregonaba a gran voz: ¿Quién es digno de abrir el libro y de desatar sus sellos? 3 Y nadie, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro ni mirar su contenido[d]. 4 Y yo lloraba mucho, porque nadie había sido hallado digno de abrir el libro ni de mirar su contenido[e]. 5 Entonces uno de los ancianos me dijo*: No llores; mira, el León de la tribu de Judá, la Raíz de David, ha vencido para abrir el libro y sus siete sellos. 6 Miré, y vi entre el trono (con los cuatro seres vivientes) y los ancianos[f], a un Cordero, de pie, como inmolado, que tenía siete cuernos y siete ojos, que son los siete Espíritus de Diosenviados por toda la tierra. 7 Y vino, y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. 8 Cuando tomó el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; cada uno tenía un arpa y copas[g] de orollenas de incienso, que son las oraciones de los santos. 9 Y cantaban* un cántico nuevo, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos, porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre compraste[h] para Dios a gente de toda tribu, lengua, pueblo y nación. 10 Y los has hecho[i] un reino y sacerdotes para nuestro Dios; y reinarán[j] sobre la tierra. 11 Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono y de los seres vivientes y delos ancianos; y el número de ellos era miríadas de miríadas, y millares de millares, 12 que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado digno es de recibir el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, el honor, la gloria y la alabanza. 13 Y a toda cosa creada que está en el cielo, sobre la tierra, debajo de la tierra y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el dominio por los siglos de los siglos. 14 Y los cuatro seres vivientes decían: Amén. Y los ancianos se postraron y adoraron[k]. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Jovenes Cristianos – PERDONADOS!!! Pasaje clave: Levítico 4. Ofrendas por el PECADO. Seguramente te llamó la atención la expresión “si pecare por yerro” (¡queeé!). Esto quiere decir “pecar por ignorancia” (¡aaahhh!). Muchas veces pecamos a propósito, deliberadamente. Sabemos que no hay que hacerlo y lo hacemos (después inventamos un montón de excusas torpes, pero ese es otro tema), pero en otras oportunidades pecamos ignorando que eso es malo para nosotros. Pero, a pesar de todo, sea a propósito o por ignorancia, Dios no nos tira con un misil desde el cielo. Es paciente, aunque odia profundamente el pecado que cometimos. ¿Sabes por qué Dios toma esta actitud paciente y perdonadora? Por dos razones: 1º. Porque así es Dios. Sí, aunque te suene muy simple. Ser paciente, ser perdonador y darnos más oportunidades de las que merecemos es su forma de ser. Pero que te quede claro: Él aborrece el pecado y también nos disciplina cuando es necesario. 2º. Porque Él sabe que tenemos una inclinación natural a pecar y que por nosotros mismos no podemos “ganarle” al pecado. El pecado como poder está en nosotros desde nuestra gestación y seguirá hasta nuestra muerte. Pero esto no significa que podamos pecar libremente o nos excusemos diciendo: “No puedo, no puedo, el poder del pecado me hace pecar, quiero pero no puedo”. ¡Mentiras! Pecas porque quieres no porque estés obligado a hacerlo. Jesús te dio libertad y su vida en la tuya te da un poder mayor al del pecado, el poder y la fuerza para amar la santidad y honrar a Dios. Cuando pecas, ¿qué tipo de actitudes tomas? A. ¿Acusas y culpas a otros por lo que decidiste hacer o decir? B. ¿Le buscas explicaciones, excusas o justificaciones racionales a tu pecado para hacerlo parecer “menos malo” o “menos grave”? C. ¿Ocultas lo que hiciste poniendo cara de “no pasa nada”, “todo está bien” o “yo jamás haría algo así”? D. ¿Buscas escapismos para no pensar en lo que hiciste? Videojuegos, T.V., juegos de rol, música, estudiar o trabajar como un loco, dormir todo el día, etc. E. ¿Reconoces que pecaste y aceptas tu responsabilidad por lo que hiciste, buscando a Dios para confesarle tu pecado y creyendo que Él puede limpiarte y perdonarte completamente? Solamente esta última opción es la correcta, porque es la única que te soluciona el grave problema del pecado. Sólo Dios puede hacerse cargo de nuestra pecaminosidad, por eso necesitas a Jesús para que su sangre te limpie y su vida te santifique. Y recuerda que el único pecado que Dios no perdona es aquel que tú no le confiesas. Extracto del libro: “Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes: Éxodo/Levítico” Por Edgardo Tosoni Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION De lo malo, lo bueno Categorías: Estilo de Vida Sin excepción, todo individuo ha pasado por dificultades en la vida, algunos desde el vientre ya vienen experimentando los estragos del dolor, sufrimiento o rechazo de su madre. Otros se enfrentan a las adversidades de una enfermedad, accidentes, crisis económica, relaciones rotas, pérdida de seres queridos, entre otras situaciones que están fuera de su control. Sin embargo, estas adversidades por más difíciles que parezcan no significa que tienen que definir el andar de manera negativa. No se puede ir por la vida justificando los fracasos por culpa de lo malo que nos ha tocado vivir. De ser así no existirían personas de ejemplo a seguir, que a pesar de sus errores, fracasos y dificultades han sabido sacar lo bueno de lo malo. Así que ¡ánimo! de toda mala situación se puede dar algo bueno, siempre y cuando lo enfrentes así: 1) Seguir adelante sin mirar atrás Nada ni nadie va cambiar las circunstancias de tu pasado, ni los errores cometidos, pero sí puedes cambiar la actitud negativa ante lo vivido. Imagina los beneficios para ti y los que te rodean si te quejas menos, evitas echar la culpa a los demás y aprendes a responsabilizarte de tus acciones. Después de todo no eres la única en el mundo que has o estás pasando por dificultades. La diferencia va ser cómo luchas para seguir adelante y no dejar que el pasado te paralice, como le pasó a la esposa de Lot. El personaje bíblico que escapó con su familia de Sodoma y Gomorra, con la advertencia de que al irse de dichas ciudades no mirarán atrás, pero por curiosidad, nostalgia o miedo, no sabemos porqué, “la esposa de Lot miró hacia atrás y se quedó convertida en estatua de sal”. Génesis 19:26 De alguna manera eso también le pasa a quienes se escudan en los problemas y errores del pasado, porque seguir mirando atrás paraliza y no permite ver hacia delante. 2) Oportunidades de cambio Por más difícil que sea de sobrellevar las dificultades y errores, son oportunidades de cambios, depende de ti, si los aprovechas para mejorar, o usar de excusas para compadecerte. Si optas por la segunda, verás que al final ese modo de vida no trae nada positivo; o qué de bueno puede tener un mal carácter, un vicio, malos hábitos, la amargura, enojo, frustración, orgullo, entre otras cosas, al contrario, te afecta y no permite avanzar. Pero, si optas por una actitud de cambio positivo, no sólo te ayudará a vencer la adversidad, si no que te fortalecerás ante cualquier otra situación no deseada y aprenderás a discernir todo aquello que no quieres para tu vida. Por ejemplo, hay quienes crecieron en hogares donde hubo maltrato, unos harán todo lo que esté a su alcance para que sus hijos no pasen por lo mismo, pero otros, por desgracia, estarán repitiendo patrones de conducta. Mismas condiciones, diferentes resultados, la diferencia radica en la actitud de cómo reaccionan ante lo vivido. 3) Si otros pueden por qué tú no Dios nos dio el libre albedrío para elegir el camino que queremos seguir. Con o sin dificultades, el individuo tiende a seguir ejemplos, para bien o para mal, pero lo ideal es que sea de gente que supo afrontar las situaciones menos deseadas de la vida. Ahí tenemos a los grandes personajes bíblicos como Moisés, Abraham, David, Jonás, Job, Ana, Sara, Esther, entre otros que después de superar grandes sufrimientos, usaron ese mal para cosas positivas, que hasta la fecha siguen repercutiendo en la historia de la humanidad. Al igual que ellos, tú también puedes hacer de tu experiencia, algo bueno, ya sea que te ayude a mejorar la forma de relacionarse con los demás, de habla, actuar, etc. Ten en cuenta que Dios es experto en transformar el mal en bien para lograr sus propósitos. Por último, recuerda que esta vida es única, y aún con adversidades hay que vivirla lo mejor que se pueda, cumpliendo el propósito de Dios en tu vida.

martes, 21 de octubre de 2014

APOCALIPSIS 4:8-11 VISION DEL TRONO DE DIOS

Apocalipsis 4:8-11 La Biblia de las Américas (LBLA) Visión del trono de Dios 4 Después de esto miré, y vi[a] una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que yo había oído, como sonido de trompeta que hablaba conmigo, decía: Sube acá y te mostraré las cosas que deben suceder después de éstas. 2 Al instante estaba yo en el Espíritu[b], y vi[c] un trono colocado en el cielo, y a uno sentado en el trono. 3 Y el que estaba sentado era de aspecto semejante a una piedra de jaspe y sardio[d], y alrededor del trono había un arco iris[e], de aspecto semejante a la esmeralda. 4 Y alrededor del trono había veinticuatro tronos; y sentados en los tronos, veinticuatro ancianos vestidos de ropas blancas, con coronas de oro en la cabeza. 5 Del trono salían relámpagos, voces[f]y truenos; y delante del trono había siete lámparas de fuego ardiendo, que son los siete Espíritus de Dios. 6 Delante del trono había como un mar transparente semejante al cristal; y en medio del trono y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos por delante y por detrás. 7 El primer ser viviente era semejante a un león; el segundo ser era semejante a un becerro; el tercer ser tenía el rostro como el de un hombre, y el cuarto ser era semejante a un águila volando. 8 Y los cuatro seres vivientes, cada uno de ellos con[g] seis alas, estaban llenos de ojos alrededor y por dentro, y día y noche no cesaban de decir[h]: Santo, Santo, Santo, es el Señor Dios, el Todopoderoso, el que era, el que es y el que ha de venir. 9 Y cada vez que[i] los seres vivientes dan gloria, honor y acción de gracias al que está sentado en el trono, al que vive por los siglos de los siglos, 10 los veinticuatro ancianos se postran[j] delante del que está sentado en el trono, y adoran[k] al que vive por los siglos de los siglos, y echan[l] sus coronas delante del trono, diciendo: 11 Digno eres, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria y el honor y el poder, porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen[m] y fueron creadas. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Tarta de manzanas vs Pastel de cerezas Cuenta una historia que un hombre fue invitado a la casa de unos amigos para cenar. La comida estuvo muy rica a excepción de la tarta de manzana. A pesar de ello, él encontró algo bueno que decir sobre ella. Luego de varias semanas, el hombre visitó nuevamente a sus amigos, esta vez el postre fue un pastel de cereza que estaba absolutamente delicioso pero el visitante no dijo ni nada al respecto. Esto molestó a la anfitriona, por lo que finalmente dijo: “La última vez que estuviste aquí, serví un pastel del cual me sentí avergonzada, sin embargo dijiste varias cosas buenas del mismo y ésta noche he servido lo que creo que es la mejor tarta que he hecho, y no has dicho ni una sola palabra sobre ella. ¿Por qué?” El hombre sonrió y respondió: “El pastel de cerezas de esta noche estuvo riquísimo pero la tarta de manzanas de aquella vez que no estaba tan buena necesitaba más elogios”. En muchas ocasiones me he topado con personas que siempre tienen algo negativo que decirme. Hace unas semanas decidí cambiar el color de mi cabello, lo cual nunca lo había hecho, yo me sentí muy cómoda y muchas personas me dijeron lo bien que me quedaba, pero me encontré con otras que hasta me dijeron que no debí hacerlo o tal vez sí, pero de otra forma. Estos últimos comentarios me hicieron dudar si debí hacerlo o no, pero cuando las demás personas empezaron a decirme lo bien que me quedaba empecé a sentirme mejor. Las palabras tiene mucho poder: “La muerte y la vida están en el poder de la lengua y el que la ama comerá de sus frutos” Proverbios 18:21 (RVR 160). Las palabras negativas y positivas que expresas pueden levantar o hundir a los demás. Cada vez que dices una palabra, estás dando muerte o vida, y si hablas demasiado cosecharán las consecuencias (Proverbios 18:21 NTV). En este ejemplo, el hombre encontró algo positivo que decir aún cuando la tarta de manzanas no salió tan rica. Lo mismo sucede en nuestro diario vivir, porque encontraremos personas que necesitarán más aliento que otras. Sin importa los defectos que tengan los demás, debes ser capaz de encontrar algunas características que puedas elogiar. Si no tienes algo bueno que decir, es mejor que te quedes callado, evita hacer comentarios negativos. Recuerda que con tus palabras puedes edificar o destruir a una persona. “Las palabras calmadas de una lengua bondadosa son tan refrescantes como el roció y tan reconfortantes como un bálsamo. En cambio los comentarios malintencionados de una lengua perversa le aplastan el ánimo a cualquiera” Anónimo. Lourdes Villarroel CVCLAVOZ Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Jovenes Cristianos – OLOR DE PAZ Pasaje clave: Levítico 3. Ofrenda de PAZ. Muchas veces no disfrutamos de la paz de Dios porque nuestra comunión no es tan fuerte o porque no estamos totalmente entregados a Él. Aunque creo que la razón más común está en la inclinación que aún tenemos a pecar. Nuestra conciencia nos acusa y nos sentimos intranquilos, nerviosos o preocupados, entonces necesitamos volver a recuperar esa paz en nuestros corazones. Esto es lo que representa la ofrenda de paz. Sin defecto. Esto era lo más importante. Significa libre de pecados y de imperfecciones. Tú ya sabes que el único con estas características fue Jesús. Poner las manos sobre el animal. Esto significa identificación y unión. El animal es sacrificado pero es como si la misma persona hubiera sido sacrificada. Cuando Jesús moría, tú y yo moríamos con Él. La sangre derramada. Representa a la sangre que Jesús derramó en la cruz por nosotros. Es un simbolismo de su vida entregada. Su sangre, además de borrar tus pecados también limpia tu conciencia para que nada pueda perturbarte. Si confesaste tus pecados a Jesucristo y le pediste que te limpie ¡no dejes que nada ni nadie te haga sentir culpable! ¡Todo el mundo busca paz! Todos tratan de sentirse tranquilos, inclusive tú y yo. Pero ¿sabes cuál es el problema? El problema es tratar de buscar la paz y la tranquilidad en los lugares equivocados. Hay una paz auténtica, real y duradera y hay una paz falsa y aparente. La falsa y aparente es la que te ofrece el mundo que te rodea. Ella se basa en el “tener cosas”, “hacer cosas” o en “probar cosas”. Mientras tienes lo que quieres o mientras pruebas o haces algo determinado te sientes momentáneamente tranquilo, pero cuando “eso paso”, otra vez la locura, el malhumor, la intranquilidad interior. Y de nuevo… a probar las mismas cosas para llegar a los mismos inútiles resultados. ¿Qué cosas “prueban” los que están más cerca de ti para tratar de calmar sus conciencias y tener paz? Y tú como hijo de Dios, ¿cuántas veces te enganchaste a querer probar esas mismas cosas? ¿Lograste una paz con Dios duradera o aumentaron los sentimientos de culpa y la intranquilidad interior? ¿Cuántas veces sentiste que por tener o lograr determinada cosa ibas a estar más tranquilo? Tal vez en el momento te sentiste fantástico, pero ¿después qué? Piénsalo. Solamente en una relación íntima y diaria con Dios aprenderás a disfrutar su paz, aún en medio de las situaciones más difíciles que te toquen vivir. Porque la paz de Dios se agranda en medio de las situaciones complicadas cuando tu vida es totalmente para Él. No pierdas tu tiempo tratando de tener o de probar nuevas cosas para sentir paz. Búscalo a Dios y duerme tranquilo. Extracto del libro: “Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes: Éxodo/Levítico” Por Edgardo Tosoni

lunes, 20 de octubre de 2014

APOCALIPSIS 1:17 VISION DE CRISTO

Apocalipsis 1:17 La Biblia de las Américas (LBLA) Visión de Cristo 9 Yo, Juan, vuestro hermano y compañero en la tribulación, en el reino y en la perseverancia en Jesús, me encontraba en la isla llamada Patmos, a causa de la palabra de Dios y del testimonio de Jesús. 10 Estaba yo en el Espíritu[h] en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz, como sonido de trompeta, 11 que decía[i]: Escribe en un libro[j]lo que ves, y envíalo a las siete iglesias: a Efeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea. 12 Y me volví para ver de quién era la voz que hablaba conmigo. Y al volverme, vi siete candelabros de oro; 13 y en medio de los candelabros, vi a uno semejante al Hijo del Hombre[k], vestido con una túnica que le llegaba hasta los pies y ceñido por el pecho con un cinto de oro. 14 Su cabeza y sus cabellos eran blancos como la blanca lana, como la nieve; sus ojos eran como llama de fuego; 15 sus pies semejantes al bronce bruñido cuando se le ha hecho refulgir en el horno, y su voz como el ruido de muchas aguas. 16 En su mano derecha tenía siete estrellas, y de su boca salía una aguda espada de dos filos; su rostro era como el sol cuando brilla con toda su fuerza. 17 Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y El puso su mano derecha sobre mí, diciendo: No temas, yo soy el primero y el último, 18 y el que vive, y estuve muerto; y he aquí, estoy vivo por los siglos de los siglos, y tengo las llaves de la muerte y del Hades[l]. 19 Escribe, pues, las cosas que has visto, y las que son, y las que han de suceder después de éstas.20 En cuanto al misterio de las siete estrellas que viste en mi mano derecha y de los siete candelabros de oro: las siete estrellas son los ángeles[m] de las siete iglesias, y los siete candelabros son las siete iglesias. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Jovenes Cristianos – ACEITE SI, LEVADURA NO Pasaje clave: Levítico 2. La ofrenda de FLOR DE HARINA. El grano de trigo es útil solamente si llega a ser harina, pero para esto debe pasar por muchos procesos donde es cortado, seleccionado, triturado, molido, etc. El trigo es un símbolo del Señor Jesús. De la misma manera que el trigo, Jesús pasó por muchas situaciones a lo largo de su vida experimentando sufrimientos hasta llegar a cumplir su objetivo. Él fue golpeado, torturado y muerto (molido) por ti y por mí. Pero Jesús resucitó para darnos una vida nueva y completa. Ya sabes todo lo que Él sufrió por amor a nosotros (rechazos, desprecios, maltratos, burlas, la muerte) ¿estarías dispuesto a sufrir, si fuera necesario, burlas o desprecios por amor a Jesús? No es obligatorio sufrir, y tal vez nunca tengas que sufrir por amor a Cristo. Tal vez nunca te rechacen o te traten mal por tu fe en Él. Tal vez ese momento llegue o tal vez no, pero necesitas estar preparado. Sin embargo, el Señor no quiere que tú y yo suframos (aunque muchas veces lo permita para diferentes propósitos). Él no es un sádico al que le guste hacer sufrir, pero Él también sabe que somos muy tercos, muy rebeldes, muy desobedientes y muy egoístas, entonces, utiliza el sufrimiento para “ablandarnos”, para llamar nuestra atención, para hacernos depender de él, para que vivamos como él desea y no como se nos dé la gana. La ofrenda de flor de harina llevaba ACEITE. El aceite representa al Espíritu Santo. Jesús estaba lleno del Espíritu Santo, lleno de su poder y de su vida. ¿Estás lleno del Espíritu Santo? ¿Cómo puedes saberlo? Mírate adentro: si no hay pecados ocultos o malas intenciones en tu corazón. Si estás en comunión con Dios todos los días, orando, adorando, “comiendo” su Palabra, creyéndola. Si eliges no hacer tu propia voluntad para agradarlo a Él, si tu vida muestra el fruto del Espíritu, entonces, estás lleno del Espíritu Santo. La ofrenda también llevaba INCIENSO PURO. El incienso es para adoración. La vida de Jesús era adoración para Dios. Dios se gozaba en su vida. ¿Se goza Dios con tu vida? ¿Lo que haces o dices es adoración para Dios? La ofrenda no podía llevar LEVADURA. La levadura representa al pecado. Podrás hacer muchas cosas para Dios dentro o fuera de la iglesia, pero si hay pecados ocultos en tu vida, Dios no aceptará lo que hagas, no importa cuánto te esfuerces o pienses o cuánto dinero o tiempo inviertas. Él no te bendecirá ni te acompañará. Tus motivaciones y tus intenciones deben ser limpias. ¿Cómo está tu corazón delante de Dios? ¿Cuáles son tus intenciones al hacer las cosas, al participar de tal o cual ministerio? Piénsalo. Extracto del libro: “Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes: Éxodo/Levítico” Por Edgardo Tosoni Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION La Trampa Un ratón, mirando por un agujero en la pared ve a un granjero y su esposa abriendo un paquete. Pensó qué tipo de comida podía haber allí. Quedó aterrorizado cuando descubrió que era una trampa para ratones. Fue corriendo al patio de la Granja a advertir a todos: Hay una ratonera en la casa, una ratonera en la casa!" La gallina, que estaba cacareando y escarbando, levantó la cabeza y dijo: -"Discúlpeme Sr. Ratón, yo entiendo que es un gran problema para usted, más no me perjudica en nada, ni me incomoda". El ratón fue hasta el cordero y le dijo: -"Hay una ratonera en la casa, una ratonera!" -"Discúlpeme Sr. Ratón, mas no hay nada que yo pueda hacer, solamente pedir por usted. Quédese tranquilo que será recordado en mis oraciones." El ratón se dirigió entonces a la vaca, y la vaca le repitió lo mismo. -"¿Acaso estoy en peligro? Pienso que no" - dijo la vaca. Entonces el ratón volvió a la casa, preocupado y abatido, para encarar a la ratonera del granjero. Aquella noche se oyó un gran barullo, como el de una ratonera atrapando su víctima. La mujer del granjero corrió para ver lo que había atrapado. En la oscuridad, ella no vio que la ratonera atrapó la cola de una serpiente venenosa. La serpiente mordió a la mujer. El granjero la llevó inmediatamente al hospital. Ella volvió con fiebre. Todo el mundo sabe que para alimentar alguien con fiebre, nada mejor que una sopa. El granjero agarró su cuchillo y fue a buscar el ingrediente principal: la gallina. Como la enfermedad de la mujer continuaba, los amigos y vecinos fueron a visitarla. Para alimentarlos, el granjero mató el cordero. La mujer no mejoró y acabó muriendo. El granjero entonces vendió la vaca al matadero para cubrir los gastos del funeral. "La próxima vez que escuches que alguien tiene un problema y creas que, como no es tuyo, no debes prestarle atención ... ¡piénsalo dos veces!. Romanos 12:15 Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran. Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión. Gálatas 6:2 Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. 3 Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña.

viernes, 17 de octubre de 2014

EFESIOS 3:14-21 PABLO ORA OTRA VEZ POR LOS EFESIOS

Efesios 3:14-21 La Biblia de las Américas (LBLA) Pablo ora otra vez por los efesios 14 Por esta causa, pues, doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo[o],15 de quien recibe nombre toda familia[p] en el cielo y en la tierra, 16 que os conceda, conforme a las riquezas de su gloria, ser fortalecidos con poder por su Espíritu en el hombre interior; 17 de manera que Cristo more por la fe en vuestros corazones; y que arraigados y cimentados en amor, 18 seáis capaces de comprender con todos los santoscuál es la anchura, la longitud, la altura y la profundidad, 19 y de conocer el amor de Cristo que sobrepasa el conocimiento, para que seáis llenos hasta la medida de toda la plenitud de Dios. Doxología 20 Y a aquel que es poderoso para hacer todo mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos[q], según el poder que obra en nosotros, 21 a El sea la gloria en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones, por los siglos de los siglos. Amén. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Jovenes Cristianos – ¿QUE TE PASO MOISES? Pasaje clave: Éxodo 34. Por la bronca que sintió contra la idolatría del pueblo Moisés rompió contra el piso las dos tablas de piedra con los mandamientos y las leyes de Dios. (34:1 al 3). Moisés vuelve a la presencia de Dios, y Dios se revela delante de él (34:5 al 7). ¡Sí! Dios se proclama a sí mismo como fuerte, misericordioso y piadoso. Y esto no es síntoma de orgullo o soberbia, porque Dios no se mezcla NUNCA con el pecado. A veces nosotros decimos tonterías como por ejemplo: “No espera, no proclames eso…”, o “Proclamo que voy a ganar plata…”, o “No proclames que llueva…”, o “Proclama esto o no proclames aquello…”. Algunas de estas proclamaciones son puras supersticiones. Lo peor es que en muchas de estas proclamaciones “mágicas” con las que se pretenden obtener resultados instantáneos, ni lo tenemos en cuenta a Dios (aún cuando se lo nombre). Sin embargo lo que Dios proclama de sí mismo es totalmente distinto a mucho de lo que se oye por ahí. ¿Por qué? Porque Dios proclama una VERDAD que tiene relación directa con su propia IDENTIDAD. Él no espera llegar a ser fuerte o misericordioso o perdonador. No es algo que Él desea que suceda ¡Él ya lo es! Es una verdad absoluta y completa. Pero además, Dios cree totalmente lo que proclama. ¿Sabes qué es lo que sí tenemos que proclamar? La Palabra de Dios, las Bendiciones de Dios, las Promesas de Dios, los Mandamientos y Ordenes de Dios, las Verdades de Dios, los Juicios y Disciplinas de Dios. De tu boca tienen que salir palabras de fe. Cualquier otra cosa que proclames o que escuches que otros proclaman, que no tenga nada que ver con la identidad y la verdad de Dios, es pura tontería. ¿Te queda más claro? ¿Cómo reacciona Moisés? (34:8-9, 28). ¿Cuándo fue la última vez que bajaste la cabeza hacia el piso (humillación) para adorar a Dios? ¿Cuándo fue la última vez que confesaste tus pecados y los pecados de tu familia o los pecados de la iglesia o de tu grupo para que Dios los perdone? ¿Confiesas específicamente tu pecado o el de tu familia con una verdadera actitud de arrepentimiento, o haces esa oración boba de “perdóname toooodo lo malo que hice”? ¿Por qué confiesas tus pecados? ¿Porque te duele haber pecado contra Dios y te sientes avergonzado por lo que hiciste, porque tienes miedo de que algo malo te suceda, o porque ya estás “muy acostumbrado” a hacerlo? ¿Cómo definirías tu comunión personal con Dios: Inconstante, a las apuradas, aburrida, motivada, disfrutando de la Palabra y la oración, desenganchado, muy metido con Él? Tu vida diaria es el reflejo que todos podemos ver. ¿Cuánto tiempo pasas a solas con Dios en oración y adoración con su Palabra? Si tienes dudas de esto fíjate lo que pasó con Moisés después de haber estado 40 días y 40 noches en comunión con el Señor (34:28 al 35). ¡Impresionante! Mira si un día te ven llegar con el rostro resplandeciente. Sin embargo, lo más común es ver rostros amargados, quejosos, malhumorados, ansiosos, nerviosos, tristes, enojados, pesimistas, envidiosos, demacrados, ojerosos (por trasnochar viendo T.V.), o deprimidos, que no reflejan una comunión fuerte, íntima, diaria y sin apuros, con Dios. Y todos nos damos cuenta de que hay algo que no anda bien. Piénsalo. Extracto del libro: “Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes: Éxodo/Levítico” Por Edgardo Tosoni Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION TENEMOS PODER EN LAS MANOS Tenemos poder y autoridad para tocar, para acariciar, para trabajar, para levantar al caído, para sanar, para corregir, para guiar. Jesús nos dejó el ejemplo usando sus manos para sanar a los ciegos, a los sordos, a los leprosos, a los endemoniados, a los que habían perdido la esperanza de sanidad, a los que estaban tristes, con sus manos tocó a los niños y los bendijo, con sus manos extendidas en el Calvario, nos dio la mejor prueba de Su Poder para sanar, salvar y libertar a los cautivos. Muchas veces usamos las manos para cosas indebidas. Castigos a los hijos en forma indebida. Tomamos lo que no es nuestro, señalamos los defectos de otros, acariciamos a quien no es debido, hacemos cosas en oculto, etc. pero Dios quiere que esas manos con el potencial que tenemos, sean usadas para la Gloria de El, y como dice Mateo 5:16: Así alumbre vuestra luz delante de los hombres para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. Necesitamos ir a Dios con un corazón arrepentido y levantar nuestras manos a él, implorando su perdón y ayuda como lo hizo la mujer de la, que tenia flujo de sangre. Y una mujer que había tenido un flujo de sangre por doce años y que había gastado en médicos todo cuanto tenía y no podía ser curada por nadie, se acercó a Jesús por detrás y tocó el borde de su manto, y al instante cesó el flujo de su sangre. Lucas 8:43,44. Usa tus manos para tocar a Jesús, en medio de tus crisis, puedes ir a El y por fe tócalo creyendo que para El no hay nada imposible. Hay poder en tus manos como la mujer de Proverbios, Una mujer que con voluntad trabaja con sus manos. Aplica sus manos al huso y sus manos a la rueca. Alarga su mano al pobre y extiende sus manos al menesteroso. Usemos el poder en nuestras manos imponiéndolas sobre otros clamando por su sanidad espiritual, emocional y física. Levantemos manos santas sin ira ni contienda y dejemos que el poder de Dios fluya a través de ellas. Dios nos dice: Pecadores: limpiad las manos. Santiago 4: 8. Dios te bendiga, Tu hermana y amiga, Alva Vargas de Contreras.

jueves, 16 de octubre de 2014

HECHOS 8:27 FELIPE Y EL ETIOPE ENUCO

Hechos 8:27 La Biblia de las Américas (LBLA) Felipe y el etíope eunuco 26 Un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, al camino que desciende de Jerusalén a Gaza. (Este es un camino desierto[i].) 27 El se levantó y fue; y he aquí, había un[j] eunuco etíope, alto oficial de Candace, reina de los etíopes, el cual estaba encargado de todos sus tesoros, y había venido a Jerusalén para adorar. 28 Regresaba sentado en su carruaje, y leía al profeta Isaías. 29 Y el Espíritu dijo a Felipe: Ve y júntate a ese carruaje. 30 Cuando Felipe se acercó corriendo, le oyó leer al profeta Isaías, y le dijo: ¿Entiendes lo que lees? 31 Y él respondió: ¿Cómo podré, a menos que alguien me guíe? E invitó a Felipe a que subiera y se sentara con él. 32 El pasaje de la Escritura que estaba leyendo era éste: Como oveja fue llevado al matadero; y como cordero, mudo delante del que lo trasquila, no abre el su boca. 33 En su humillacion no se le hizo justicia[k]; ¿quien contara[l] su generacion[m]? Porque su vida es quitada de la tierra. 34 El eunuco respondió a Felipe y dijo: Te ruego que me digas, ¿de quién dice esto el profeta? ¿De sí mismo, o de algún otro? 35 Entonces Felipe abrió su boca, y comenzando desde esta Escritura, le anunció el evangelio de Jesús. 36 Yendo por el camino, llegaron a un lugar donde había agua; y el eunuco dijo*: Mira, agua. ¿Qué impide que yo sea bautizado? 37 [n]Y Felipe dijo: Si crees con todo tu corazón, puedes. Respondió él y dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. 38 Y mandó parar el carruaje; ambos descendieron al agua, Felipe y el eunuco, y lo bautizó. 39 Al salir ellos del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe; y no lo vio más el eunuco, que continuó su camino gozoso. 40 Mas Felipe se encontró[o] en Azoto[p], y por donde pasaba, anunciaba el evangelio en todas las ciudades, hasta que llegó a Cesarea. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION ¿Eres un hijo rebelde? Pero ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y acercándose al primero, le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en mi viña. Respondiendo él, dijo: No quiero; pero después, arrepentido, fue. Y acercándose al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: Sí, señor, voy. Y no fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Dijeron ellos: El primero. Jesús les dijo: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios. Mateo 21:28-31 En esta porción de la palabra de Dios vemos la actitud de éstos dos hijos, el primero le dice a su padre que no quiere obedecer a su mandato, sin embargo se arrepiente y decide hacerlo. Por otro lado el segundo hijo que aparenta ser obediente responde a su padre que lo hará, pero lamentablemente no lo hace. La pregunta que se menciona ahora es muy interesante: ¿Cuál de los dos obedeció a su padre? y ¿Cuál entonces fue el hijo rebelde? ¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo? Lucas 6:46 Muchos decimos conocer a Cristo y declaramos: “¡Si Señor, yo quiero obedecerte! ¡Entra en mi vida!” Sin embargo, no lo dejamos actuar. Nos dice que leamos la biblia, que oremos y prediquemos en todo momento, pero no apartamos tiempo para ello. Somos agradecidos pero vivimos quejándonos. Nos pide que amemos a nuestro prójimo, pero ni siquiera lo queremos perdonar. Quiere que lo amemos con todo el corazón, con toda nuestra mente y con toda nuestras fuerzas, sin embargo, muy poco amor y fuerza demostramos por Él. Aquel tiempo, los hombres que decían conocer a Dios hacían lo mismo, aparentaban ser siervos suyos pero en realidad no lo obedecían, es por ésta razón que Jesús les dijo: “De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios.” El segundo hijo representa a los publicanos y a las rameras, personas pecadoras que tenían pésima reputación ante los demás, sabían que la prostitución estaba prohibida pero la ejercían y con ello le decían a Dios “no”. El publicano timaba y robaba a ojos abiertos y con ello le decían a Dios: “no”, pero se arrepintieron y en sus vidas hubo tal cambio, que muchos quisieron conocer más a Cristo. Puedes criticar a alguien que en éstos momentos se encuentra esclavizado por el pecado, robando, prostituyéndose o emborrachándose; pareciera que fueran los hijos rebeldes que con sus actitudes le están diciendo “No” a Cristo. Sin embargo, no te das cuenta que el rebelde podrías ser tú, porque conociendo la verdad no la sigues; y ellos podrían encontrarse muy pronto más adelante de ti cuando partamos hacia cielo. Hoy te animo a examinar tu vida e identificar si estás siendo el hijo rebelde o aquel que hace la voluntad de su Padre. Si has estado descuidando tu relación con Dios, te animo a empezar de nuevo. ¡No vivas una vida de apariencias, vive demostrando a cada momento que eres un verdadero seguidor de Cristo! Shirley Chambi CVCLAVOZ Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Jovenes Cristianos – UN BECERRO DE ORO Pasaje clave: Éxodo 31 y 32. Estos israelitas eran de no creer. ¿Puedes imaginarte que después de haber visto todo el poder de Dios librándolos de situaciones complicadas y después de haber recibido mandamientos tan claros para vivir bien y honrar a Dios, fueran e hicieran lo que hicieron? ¡Sí, imagínatelo! Es la patética realidad. (31:18, 32:1-6). Sincerémonos. ¿Cuántas veces nosotros actuamos de la misma manera que ellos? Está bien, no nos construimos un becerro de oro y lo escondemos en la pieza para ir a rezarle cada vez que nos pasa algo, pero… ¿cuántas veces lo reemplazamos a Dios por otras cosas creyendo que nos harán sentir bien o nos ayudarán en algo? ¿Pero por qué harían algo así? Es cierto que el pueblo todavía arrastraba las viejas costumbres paganas de Egipto, pero creo que la razón más poderosa es una pequeña palabrita que tú y yo conocemos mucho: IMPACIENCIA. ¡Sí! Moisés se tardaba en bajar del monte (24:18) ¡¿Y cuál era el problema?! ¿Acaso tenían algo más importante que hacer allí en el desierto? Habían pasado 40 días (¡toda una vida, che!) y Moisés no aparecía. ¿Se habrá fugado? ¿Lo habrán abducido? ¿Cuántas veces la impaciencia te llevó a tomar decisiones apresuradas y a hacer cosas por tu propia cuenta porque Dios “se demoraba” en responderte? ¿Cuántas veces, aún habiendo visto el poder y el cuidado de Dios sobre tu vida, decidiste creer más en otras cosas convirtiéndolas en tus ídolos? Me refiero a horóscopos, cintas rojas contra la envidia, dinero, moda, etc. Dios estaba dispuesto a desatar todo su juicio y su ira contra la idolatría del pueblo (32:10), pero delante de Él se puso Moisés, y oró y le suplicó que no lo hiciera. Le recordó a Dios la promesa que le había hecho a Abraham, a Isaac y a Jacob. ¡Me encanta Moisés! Alguien dispuesto a pensar más en los otros que en sí mismo. Él deseaba que Dios continuara con su plan original. Y me encanta ver el corazón de Dios lleno de paciencia y de misericordia. Seguramente a ti, al igual que a mí, te pone bastante mal ver en tu grupo o dentro de la iglesia, chicos y chicas que nunca se comprometen, que todavía andan en cualquier cosa o que toman decisiones pasajeras y superficiales, pero… tú y yo, ¿somos mejores que ellos? ¿Sabes qué significa ser mejores que ellos? Significa tener la actitud de Moisés. “Señor, aunque se lo merezcan, no los destruyas. Por tu misericordia dales una oportunidad más”. ¿Es esta tu actitud hacia ellos o eres de los que juzgas sintiéndote más espiritual? No te confundas. Tener la actitud de Moisés no es ser “tonto”. Él no lo era. Mira lo que hace con los que habían pecado (32:19-21, 25-29). Te enojas cuando tus líderes o pastores te disciplinan o te hacen ver lo que no quieres ver, sin embargo son mucho más blanditos que Moisés. ¿No te parece? Extracto del libro: “Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes: Éxodo/Levítico” Por Edgardo Tosoni