miércoles, 2 de septiembre de 2015

SALMO 119:153 MEDITACIONES SOBRE LA PALABRA DE DIOS

http://unencuentroconlapalabra1.jimdo.com/ facebook un encuentro con la palabra http://www.amigosporisrael.org/ Salmos 119:153 La Biblia de las Américas (LBLA) Meditaciones sobre la palabra de Dios Resh. 153 Mira mi aflicción y líbrame, porque no me olvido de tu ley. 154 Defiende mi causa y redímeme; vivifícame conforme a tu palabra[bf]. 155 Lejos está de los impíos la salvación, porque no buscan tus estatutos. 156 Muchas[bg] son, oh SEÑOR, tus misericordias; vivifícame conforme a tus ordenanzas. 157 Muchos son mis perseguidores y mis adversarios, pero yo no me aparto de tus testimonios. 158 Veo a los pérfidos y me repugnan, porque no guardan tu palabra[bh]. 159 Mira cuánto amo tus preceptos; vivifícame, SEÑOR, conforme a tu misericordia. 160 La suma de tu palabra es verdad, y cada una de tus justas ordenanzas es eterna. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Ayúda a Tus Hijos Apuntar Hacia La Dirección Correcta Publicado por: Devocionales en Devocional Diario 0 “INSTRUYE AL NIÑO EN SU CAMINO…” (Proverbios 22:6) Como padre/madre, o fomentas o reprimes los talentos de tu hijo. Durante una gran parte de su vida, se beneficiará o se recuperará de tu influencia… “Instruye al niño en su camino, y ni aun de viejo se apartará de él” (Proverbios 22:6). Esto no significa que si encamino bien a mis hijos, nunca dejarán el camino correcto. No, porque la salvación es la obra de Dios (lee 1 Corintios 3:6). Así que, ¿qué es lo que nos enseña este pasaje? Que veas a tu hijo como un libro, no para que lo “escribas” sino para que lo “leas”. The Amplified Bible lo dice de la siguiente manera: “Entrena a tu hijo para que ande por el camino correcto (conforme a su talento o inclinación personal), y cuando sea mayor, no se desviará de él” (cfr. Proverbios 22:6). Nota la palabra ‘inclinación’. Tú sostienes el “arco” y tu hijo es la “flecha”. Ayúdale a “apuntar” bien en la dirección en la que “…debe ir…”. El Señor preparó a tu bebé de antemano, programó las fuerzas del chiquitín, puso a tu adolescente sobre una trayectoria (lee Salmo 139:1-18) y te dio un “proyecto de estudio” durante unos dieciocho años. Pregúntate: ‘¿Qué es lo que caracteriza a este hijo mío?’. Sus tendencias durante la niñez predicen sus capacidades para cuando sea un adulto. Obsérvelas, distínguelas, afírmalas y anímalas. Mira a José. Cuando tenía 17 años, tuvo sueños y se vio siendo un líder (lee Génesis 37:2-10). Como adulto, interpretó los sueños del Faraón, y más tarde lideró la nación (lee Génesis 40-41). De niño, David mostró dos fuerzas: la lucha y la música; mató a un león y a un oso (lee 1 Samuel 17:34-37) y tocó el arpa hábilmente (lee 16:16-18). ¿Y cuáles son las dos actividades que dominaron sus años como adulto? La lucha y la música. ¡Piensa en ello…! “INSTRUYE AL NIÑO EN SU CAMINO…” (Proverbios 22:6) Educar a tu hijo con el fin de que sepa “…a dónde debe ir…” significa que tienes que descubrir cuatro cosas: (1) Sus puntos fuertes. Cuando tenía 2 años, Van Cliburn tocó una canción en el piano después de escuchar una clase de música en la habitación de al lado. Su madre se dio cuenta del talento que tenía, le dio clases, y el chiquillo de Kilgore (Tejas) ganó la primera competición internacional de piano “Tchaikovsky” de Moscú. (2) Sus talentos. John Ruskin dijo: “Dime lo que te gusta y te diré lo que eres”. ¿Qué es lo que les encanta a tus hijos? ¿Los números? ¿Los colores? ¿Las actividades? ¡Obsérvalo! El regalo más grande que puedes darles no son tus riquezas sino ¡que les reveles a ellos las suyas propias!. (3) Sus condiciones óptimas. Un cactus prospera en condiciones distintas a las de un rosal. ¿En qué “suelo” se desenvuelve bien tu hijo? Algunos niños se ponen muy contentos cuando alguien se fije en ellos. Otros prefieren ocultarse entre la gente. Unos cuantos hacen los exámenes muy bien, y otros -aunque dominan perfectamente las asignaturas- tambalean a la hora de hacerlos. En la escuela, Winston Churchill falló los tests reiteradamente. Cada uno tenemos distintas condiciones óptimas. ¿Cuáles son las de tus hijos?. (4) Sus relaciones. ¿Qué frase describe mejor a tu hijo?: “Seguidme todo el mundo”…, “Te lo diré si necesito ayuda”…, “¿Podemos hacerlo juntos?”…, “Dime lo que debo hacer y lo haré”… No interpretes a los solitarios como distantes, o a los que buscan a la muchedumbre como arrogantes. Es posible que estén “escribiendo” su historial personal. ¿Qué es lo que satisface a tus hijos? ¿Y lo que les hace decir: “¡Sí!”? ¿Les gusta el “viaje”, o el “destino”? ¿Les place tener las cosas bajo control, o solucionarlas? Lo que emociona a uno, le incomoda a otro. Padre/madre, resiste el impulso de ponerles “etiquetas” antes de observarles detalladamente. ¡Aprecia la singularidad de tu hijo/a! Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION ¿Qué estás encubriendo? En la Biblia encontramos muchos pasajes que nos advierten a no confundir el significado de la paz, ya que no puede hablarse de paz ocultando una situación de injusticia o cubriendo propósitos personales que no tienen nada que ver con el amor de Dios. La Palabra de Dios dice: ”Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo. El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.” 1 Juan 3:7-10 (RVR-1960) La paz es fruto de ser justo; el problema es que se habla de paz espiritual o interior, pero sin comprender su concepto, ya que ésta no se construye sólo con palabras, sino con la práctica permanente de la misma con la base de la justicia, pues en realidad el resultado de la justicia será la paz. Si analizamos el relato de Jesús y el joven rico en Lucas 18:18-30, vemos que este joven era realmente un adulto importante entre los judíos por lo que tenía poder y era visto como ejemplo, de moralidad y sobre todo de religiosidad. Para los ojos de los demás, Dios lo había bendecido con riquezas, es decir que pensaban que lo había recompensado por ser un hombre justo y religioso. Y no sólo el pueblo lo veía así, pues este hombre creía ser justo según su concepto religioso y se justificaba delante de Dios siguiendo normas creadas por hombres; un día escucha que Jesús estaba en la ciudad y corrió al encuentro del Señor, para preguntarle: “Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?”, pero el Señor Jesús conoce el corazón de este hombre y sabe que su mayor amor no es Dios, sino las posesiones materiales como muchos de aquellos que se sienten justos ante Dios. Este relato nos muestra que no basta el actuar bajo las normas terrenales, usar una supuesta “paz” para evadir lo que es justo. Comencemos a vivir plenamente según los mandatos de Dios, no disfrazar la justicia con buenos actos, si no con actitudes verdaderas y de amor genuino a los demás. Te invito a hacer justicia cada día por medio de tu actuar, hablar, pensar y vivir. Así no solo conseguirás ser justo si no también la paz. Telma Céspedes CVCLAVOZ

martes, 1 de septiembre de 2015

JOB 36:15 ELIU DESCRIBE LA GRANDEZA DE DIOS

http://unencuentroconlapalabra1.jimdo.com/ facebook un encuentro con la palabra http://www.amigosporisrael.org/ Job 36:15 La Biblia de las Américas (LBLA) Eliú describe la grandeza de Dios 36 Entonces continuó Eliú, y dijo: 2 Espérame un poco, y te mostraré que todavía hay más que decir en favor de[a] Dios. 3 Traeré mi conocimiento desde lejos, y atribuiré justicia a mi Hacedor. 4 Porque en verdad no son falsas mis palabras; uno perfecto en conocimiento está contigo. 5 He aquí, Dios es poderoso pero no desprecia a nadie, es poderoso en la fuerza del entendimiento. 6 No mantiene vivo al impío, mas da justicia al afligido. 7 No aparta sus ojos del justo, sino que, con los reyes sobre el trono, los ha sentado para siempre, y son ensalzados. 8 Y si están aprisionados con cadenas, y son atrapados en las cuerdas de aflicción, 9 entonces les muestra su obra y sus transgresiones, porque ellos se han engrandecido. 10 El abre sus oídos para la instrucción, y ordena que se vuelvan del mal. 11 Si escuchan y le sirven, acabarán sus días en prosperidad y sus años en delicias. 12 Pero si no escuchan, perecerán[b] a espada, y morirán sin conocimiento. 13 Mas los impíos de corazón acumulan la ira; no claman pidiendo ayuda cuando El los ata. 14 Mueren[c] en su juventud, y su vida perece entre los sodomitas de cultos paganos. 15 El libra al afligido en medio de su aflicción, y abre su oído en tiempos de opresión[d]. 16 Entonces, en verdad, El te atrajo de la boca de la angustia, a un lugar espacioso, sin limitaciones, en lugar de aquélla; y lo que se puso sobre tu mesa estaba lleno de grosura[e]. 17 Pero tú estabas lleno de juicio sobre el malvado; el juicio y la justicia se apoderan de ti. 18 Ten cuidado, no sea que el furor te induzca a burlarte; no dejes que la grandeza del rescate te extravíe. 19 ¿Te protegerán tus riquezas[f] de la angustia, o todas las fuerzas de tu poder? 20 No anheles la noche, cuando los pueblos desaparecen[g] de su lugar. 21 Ten cuidado, no te inclines al mal; pues has preferido éste a la aflicción. 22 He aquí, Dios es exaltado en su poder, ¿quién es maestro como El? 23 ¿Quién le ha señalado su camino, y quién le ha dicho: “Has hecho mal”? 24 Recuerda que debes ensalzar su obra, la cual han cantado los hombres. 25 Todos los hombres la han visto; el hombre desde lejos la contempla. 26 He aquí, Dios es exaltado, y no le conocemos; el número de sus años es inescrutable. 27 Porque El atrae las gotas de agua, y ellas, del[h] vapor[i], destilan lluvia, 28 que derraman las nubes, y en abundancia gotean sobre el hombre. 29 ¿Puede alguno comprender la extensión de las nubes, o el tronar de su pabellón[j]? 30 He aquí, El extiende su relámpago[k] en derredor suyo, y cubre los abismos del mar. 31 Pues por estos medios El juzga a los pueblos, y da alimento en abundancia. 32 El cubre sus manos[l] con el relámpago[m], y le ordena dar en el blanco. 33 Su trueno anuncia su presencia[n]; también el ganado, respecto a lo que se levanta. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION ¿Continuas Siendo Probado? ¡Acción De Gracias! Publicado por: Devocionales en Devocional Diario 1 Comentario “TODAS ESTAS COSAS PADECEMOS… PARA QUE… LA ACCIÓN DE GRACIAS SOBREABUNDE PARA GLORIA DE DIOS” (2 Corintios 4:15) ¿Recuerdas que cuando fuiste pequeño, te enfadabas cada vez que tu programa favorito de televisión era interrumpido durante unos momentos para dar paso a los anuncios? Eso se parece mucho a las pruebas que entran en nuestras vidas. Son interrupciones no programadas, y por lo general inoportunas, que vienen siempre en el peor momento posible. Pero a diferencia con los anuncios de televisión, las experiencias duras de la vida no siguen unos momentos y luego desaparecen. No, pueden continuar durante días, semanas, y hasta años. Y es posible que la razón exacta del porqué nunca la tengamos totalmente clara. Las pruebas pueden hacernos sentir desprotegidos, pero es posible controlar un elemento vital de una “vía crucis”, y es éste: la manera en la que nos enfrontamos a ella. Entiende lo siguiente: las experiencias difíciles son indispensables para nuestro crecimiento espiritual. De hecho, no podemos crecer como deberíamos sin ellas, aunque quisiéramos de todo corazón que fuese lo contrario. La prueba conduce hacia tu testimonio personal. Pablo escribió: “Todas estas cosas padecemos… para que… la acción de gracias sobreabunde para gloria de Dios. Por tanto, no desmayamos; antes, aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día a día…” (2 Corintios 4:15-16). Y Job dijo: “Mas Él conoce mi camino: si me prueba, saldré como el oro” (Job 23:10). Se precisa mucho más calor para producir oro que estaño. Ahora bien, ¿cuál de los dos quieres ser tú? “…GOZAOS PROFUNDAMENTE CUANDO OS HALLÉIS EN DIVERSAS PRUEBAS…” (Santiago 1:2) Pues bien, ¡sé honesto! Si has leído el versículo de hoy, tal vez te has preguntado si Santiago vivía en el mismo planeta que tú… Es posible que ésta sea una de las pruebas más difíciles de obedecer en todas las Escrituras. Santiago dijo que debemos reaccionar a las pruebas con gozo (lee Santiago 1:2), y esto no deja lugar para las quejas… Cuando tu vida es interrumpida por un problema o una circunstancia que no habías planeado ni anticipado, comienza a alabar a Dios. ¿Que por qué? Porque la realidad es ésta: ahora mismo estamos pasando por una prueba, estamos saliendo de otra o nos estamos dirigiendo hacia la siguiente… Santiago habló de “…diversas pruebas…” (Santiago 1:2b). Créeme, no te aburrirás con las experiencias duras que afrontas, porque te llegarán en todas las variedades que te puedas imaginar. Se parecen a algunas cartas que recibimos, a ésas que están dirigidas “al inquilino”. Todo lo que tienes que hacer para experimentar pruebas es ocupar un lugar en este planeta. Date cuenta que Santiago no dijo: “…si…” llegan, sino “…cuando…”. Una vez, Will Rogers leyó un titular en un periódico que decía: “Un inocente transeúnte es disparado en Nueva York”. “¿Qué te parece?”, dijo, “Todo lo que tienes que hacer para que te peguen un tiro en Nueva York es ser inocente y transeúnte…”. Lo mismo pasa con las pruebas. Sólo por estar ahí, te golpean. ¿Pero por qué? Santiago nos lo dijo bien claro: “…la prueba de vuestra fe produce paciencia. Pero tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna” (Santiago 1:2-4). La adversidad produce madurez. La verdad es que no la podremos conseguir de ninguna otra manera… Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION ¡Una llamada puede cambiarlo todo! Una mujer anciana determinó terminar con su vida, se encontraba deprimida y solitaria, ya que su esposo había fallecido unos meses atrás y sus hijos tenían sus hogares establecidos en diferentes países. Ella pensó que su tiempo había concluido, entonces tomó una soga y la preparó, se subió a una silla y la puso sobre su cuello, cuando estaba a punto de saltar de la silla recibió una llamada, era una de sus hijas quién le dijo: “mamita no sabes cuánto te necesito, iré a verte muy pronto y espero que esta vez puedas volver conmigo”. La anciana cambió de semblante y tomó una nueva decisión: ¡ver crecer a sus nietos!. Su final fue diferente ya que dejó un vacío muy grande cuando se fue. Es increíble como una llamada no sólo cambió el futuro de esta mujer, sino que salvó su vida. Muchos ignoramos los efectos que puede producir una llamada cuando alguien se encuentra en un conflicto, solo, deprimido, o hasta incluso enojado. ¿No te ha pasado? Son una inyección a nuestro dolor, es un alivio al malestar, y al que está feliz le duplica la alegría. “Hermanos míos, si alguno de entre vosotros se extravía de la verdad y alguno le hace volver, sepa que el que hace volver a un pecador del error de su camino salvará su alma de muerte, y cubrirá multitud de pecados” Santiago 5:19-20. En este momento existen tantas personas que se encuentran desorientadas ante lo que enfrentan, por lo que es probable que se encuentren en un camino errado y a punto de tomar una decisión equivocada. La palabra de Dios nos muestra lo importante que es para el Señor una vida y nos pide que ayudemos a alguien a cambiar su rumbo, te animo a hacerlo por medio de una llamada. En este momento recuerda a un amigo que ha dejado de asistir a clases, al trabajo, o a la iglesia, aquel que tal vez un día lo viste preocupado, que está diferente, o simplemente aquel que estimas mucho y llámalo ¡podrías estar salvando su vida! ¡Ellos precisan saber que son importantes, que su vida tiene un propósito y alguien se preocupa por ellos! Sé obediente al Señor. Shirley Chambi CVCLAVOZ

lunes, 31 de agosto de 2015

2 SAMUEL 22:28 SALMO DE ALABANZA DE DAVID

http://unencuentroconlapalabra1.jimdo.com/ facebook un encuentro con la palabra http://www.amigosporisrael.org/ 2 Samuel 22:28 La Biblia de las Américas (LBLA) Salmo de alabanza de David 22 Habló David las palabras de este cántico al SEÑOR el día que el SEÑOR lo libró de la mano[a] de todos sus enemigos y de la mano[b] de Saúl. 2 Y dijo: El SEÑOR es mi roca[c], mi baluarte y mi libertador; 3 mi Dios, mi roca en quien me refugio; mi escudo y el cuerno[d] de mi salvación, mi altura inexpugnable y mi refugio; salvador mío, tú me salvas de la violencia. 4 Invoco al SEÑOR, que es digno de ser alabado, y soy salvo de mis enemigos. 5 Las ondas de la muerte me cercaron, los torrentes de iniquidad[e] me atemorizaron; 6 los lazos del Seol[f] me rodearon, las redes de la muerte surgieron ante mí. 7 En mi angustia invoqué al SEÑOR, sí, clamé[g] a mi Dios; desde su templo oyó mi voz, y mi clamor llegó a sus oídos. 8 Entonces la tierra se estremeció y tembló, los cimientos de los cielos temblaron y fueron sacudidos, porque El se indignó. 9 Humo subió de su nariz[h], y el fuego de su boca consumía; carbones fueron por él encendidos. 10 Inclinó también los cielos, y descendió con densas tinieblas debajo de sus pies. 11 Cabalgó sobre un querubín, y voló; y apareció[i] sobre las alas del viento. 12 De tinieblas hizo pabellones a su alrededor, abundantes aguas, densos nubarrones. 13 Del fulgor de su presencia ascuas de fuego se encendieron. 14 Tronó el SEÑOR desde los cielos, y el Altísimo dio su voz. 15 Y envió saetas, y los dispersó, relámpagos, y los confundió. 16 Entonces los abismos[j] del mar aparecieron, los cimientos del mundo quedaron al descubierto, por la reprensión del SEÑOR, por el soplo del aliento de su nariz. 17 Extendió la mano desde lo alto y me tomó; me sacó de las muchas aguas. 18 Me libró de mi poderoso enemigo, de los que me aborrecían, pues eran más fuertes que yo. 19 Se enfrentaron a mí el día de mi infortunio, mas el SEÑOR fue mi sostén. 20 También me sacó a un lugar espacioso; me rescató, porque se complació en mí. 21 El SEÑOR me ha premiado conforme a mi justicia; conforme a la pureza de mis manos me ha recompensado. 22 Porque he guardado los caminos del SEÑOR, y no me he apartado impíamente de mi Dios. 23 Pues todas sus ordenanzas estaban delante de mí, y en cuanto a sus estatutos, no me aparté de ellos. 24 También fui íntegro[k] para con El, y me guardé de mi iniquidad. 25 Por tanto el SEÑOR me ha recompensado conforme a mi justicia, conforme a mi pureza delante de sus ojos. 26 Con el benigno[l] te muestras benigno[m], con el hombre íntegro[n] te muestras íntegro[o]; 27 con el puro eres puro, y con el perverso eres sagaz[p]. 28 Salvas al pueblo afligido, pero tus ojos están sobre los altivos a quienes tú humillas. 29 Porque tú eres mi lámpara, oh SEÑOR; el SEÑOR alumbra mis tinieblas. 30 Pues contigo aplastaré ejércitos, con mi Dios escalaré murallas. 31 En cuanto a Dios, su camino es perfecto[q]; acrisolada es la palabra del SEÑOR; El es escudo a todos los que a El se acogen. 32 Pues ¿quién es Dios, fuera del SEÑOR? ¿Y quién es roca, sino sólo nuestro Dios? 33 Dios es mi fortaleza poderosa, y el que pone[r] al íntegro[s] en su[t] camino. 34 El hace mis[u] pies como de ciervas, y me afirma en mis alturas. 35 El adiestra mis manos para la batalla, y mis brazos para tensar el arco de bronce. 36 Tú me has dado también el escudo de tu salvación, y tu ayuda[v] me engrandece. 37 Ensanchas mis pasos debajo de mí, y mis pies[w] no han resbalado. 38 Perseguí a mis enemigos y los destruí, y no me volví hasta acabarlos. 39 Los he consumido y los he destrozado, y no pudieron levantarse; cayeron debajo de mis pies. 40 Pues tú me has ceñido con fuerza para la batalla; has subyugado[x] debajo de mí a los que contra mí se levantaron. 41 También has hecho que mis enemigos me vuelvan las espaldas[y], y destruí[z] a los que me odiaban. 42 Clamaron[aa], mas no hubo quién los salvara; aun al SEÑOR clamaron, mas no les respondió. 43 Entonces los pulvericé, como polvo de la tierra, como lodo de las calles los trituré y los pisé. 44 Tú me has librado también de las contiendas de mi pueblo; me has guardado para ser[ab] cabeza de naciones; pueblo que yo no conocía me sirve. 45 Los extranjeros me fingen obediencia[ac], al oírme, me obedecen. 46 Los extranjeros desfallecen, y salen temblando[ad] de sus fortalezas[ae]. 47 El SEÑOR vive, bendita sea mi roca, y ensalzado sea Dios, roca[af] de mi salvación, 48 el Dios que por mí hace venganza, y hace caer pueblos debajo de mí; 49 el que me libra[ag] de mis enemigos. Tú me exaltas sobre los que se levantan contra mí; me rescatas del hombre violento. 50 Por tanto, te alabaré, oh SEÑOR, entre las naciones, y cantaré alabanzas a tu nombre. 51 El es torre de salvación[ah] a su rey, y muestra misericordia a su ungido, a David y a su descendencia[ai] para siempre. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION ¿Estás Siendo Probado Por Dios? Publicado por: Devocionales en Devocionales 0 “ESCUDRÍÑAME, SEÑOR…; EXAMINA MIS ÍNTIMOS PENSAMIENTOS Y MI CORAZÓN…” (Salmo 26:2) ¿Estás pasando por una prueba? Las pruebas demuestran lo que hayas aprendido. Hasta que no seas probado no sabrás realmente lo que sabes y lo que no sabes. Las pruebas son oportunidades para demostrar nuestra madurez y nuestro potencial. Así que, recuerda que: (a) pasarás por pruebas en cada etapa de tu crecimiento; (b) tu objetivo en cada caso debería ser de pasar la prueba, de otra manera tendrás que pasarla una y otra vez hasta que lo consigas; (c) una prueba viene siempre antes de una promoción; en realidad, te prepara para ella y demuestra que estás listo para manejarla. Si haces trampas o tratas de copiar las respuestas de alguien, puede parecer temporalmente que hayas progresado. Pero eventualmente, el tiempo y las circunstancias revelarán lo que eres: alguien que no puede manejar lo que manipulaba para conseguirlo; (d) la auto promoción nunca puede sustituir la promoción divina. Por lo tanto, no te precipites delante del Señor; espera, y permítele a que abra la “puerta”; (e) un producto no puede ser utilizado con seguridad y rentabilidad hasta que no haya sido probado a fondo, ni tú tampoco. Dios no es un padre duro de corazón que disfruta viendo la lucha de sus hijos a través de las pruebas de la vida. Si te visitara en persona, probablemente diría: “No me gusta que tengas que pasar por esto, pero es la única manera de probar si estás listo para lo que se te avecina en el futuro. Antes de que pueda usarte grandemente, debo probarte en profundidad”. Generalmente, las pruebas del Señor tienen que ver con tu carácter. Y como es el caso de cualquier buen actor en una obra de teatro, eso no tiene nada que ver con el guión; tu trabajo debe ser que “representes tu propio carácter”. Independientemente de lo que hagan los demás, sigue el “guión” que Dios tiene para tu vida. “ESCUDRÍÑAME, SEÑOR…; EXAMINA MIS ÍNTIMOS PENSAMIENTOS Y MI CORAZÓN…” (Salmo 26:2) Examinemos algunas de las pruebas que Dios suele usar en nuestro desarrollo: (1) La prueba de las cosas pequeñas. Esta prueba viene cuando se nos pide que hagamos algo inferior a nuestra capacidad y potencial. Esto demostrará lo fiel que somos con los compromisos y también revelará si realmente estamos listos para responsabilidades mayores. Jesús dijo: “El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel…” (Lucas 16:10). (2) La prueba de los motivos. Esta prueba viene a nosotros cuando hacemos todas las cosas correctamente – pero no necesariamente por los motivos correctos. Es bueno orar; no obstante, Jesús advirtió: “Cuando ores, no seas como los hipócritas, porque ellos aman… ser vistos por los hombres” (Mateo 6:5). A veces, hasta no conocemos ni nuestros propios corazones. Es por eso que necesitamos el “espejo” de la Palabra del Señor: “La palabra de Dios… discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4:12). Cuando estés delante de Cristo para ser evaluado y recompensado, la pregunta no será qué hiciste, sino ¿por qué lo hiciste?. (3) La prueba de la mayordomía. Jesús dijo: “Dad y se os dará…” (Lucas 6:38). Sólo cuando tu mano está “abierta”, puedes recibir más de parte del Señor. La práctica de dar regularmente te impide ser poseído por lo que posees. El dinero se llama ‘moneda corriente’ porque se supone que fluye a través tuyo. Cuando lo retienes por miedo o avaricia, limitas lo que Dios quiere darte. ¿Quieres que Él continúe la “corriente” de bendición en tu vida? Entonces, ¡sé como un río, y no como un estanque! “ESCUDRÍÑAME, SEÑOR…; EXAMINA MIS ÍNTIMOS PENSAMIENTOS Y MI CORAZÓN…” (Salmo 26:2) (4) La prueba del “desierto”. Esta prueba viene cuando nos sentimos espiritualmente secos y nuestro nivel de alegría está muy bajo. Ella revela nuestra capacidad de adaptarnos a la adversidad y el cambio, resultando en que entremos en un nuevo nivel de crecimiento. Demuestra que somos capaces de funcionar bien incluso cuando la vida no es muy divertida en esos momentos. “…te hizo caminar por un desierto grande y espantoso… probándote, para a la postre hacerte bien…” (Deuteronomio 8:15-16b). La prueba del “desierto” consiste en que nos rindamos al dolor a corto plazo, confiando en que, al final, producirá un beneficio a largo plazo; (5) La prueba de la credibilidad. Nada es más importante que tu confianza ante Dios y tu credibilidad ante la gente. Cuando Lot trató de rescatar a sus yernos de la destrucción de Sodoma, “…sus yernos pensaron que bromeaba” (Génesis 19:14b). Probablemente habían visto el trato egoísta que él tuvo con su tío Abraham, se habían enterado acerca de sus transacciones de negocio sospechosos (lee Génesis 13:1-11), y como consecuencia, él perdió su credibilidad cuando más importante era. ¿Te pasa esto a ti también?; (6) La prueba de la autoridad. Antes de que Pablo llevara el evangelio a los gentiles fue primero a Jerusalén y expuso su plan a los apóstoles, pidiéndoles su bendición. No tenía la actitud de “Nadie va a decirme lo que debo hacer”. Dios puso a David bajo un líder cretino llamado Saúl. Es horrible saber que tu jefe quiere matarte (lee 1 Samuel 18:11), pero puedes aprender tanto de los errores de un fracaso como de los logros de una proeza. Porque David se sometió a Saúl, se cualificó para sentarse sobre su trono. ¿Quieres ser un líder? Aprende a ser un seguidor, y ¡sométete! “ESCUDRÍÑAME, SEÑOR…; EXAMINA MIS ÍNTIMOS PENSAMIENTOS Y MI CORAZÓN…” (Salmo 26:2) Echemos un vistazo a otras dos pruebas más: (1) La prueba de la ofensa. Jesús dijo: “Imposible es que no vengan tropiezos…” (Lucas 17:1). Así que, ¡prepárate! Los que lideran siempre reciben lo peor de la crítica despiadada. La “línea de combate” no es ningún lugar para el caprichoso o el cobarde. Así que, ¿qué vas a hacer cuando vengan las ofensas? ¿Ponerte furioso, para no llegar a ninguna parte, vengarte, para entrar en problemas, o superarlo, practicando el perdón? “…perdonad, si tenéis algo contra alguien, para que también vuestro Padre que está en los Cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas” (Marcos 11:25); (2) La prueba de la lucha espiritual. Esta prueba es para los que pretenden ser fuertes en la fe pero demuestran ser débiles en la lucha. “Luego que el faraón dejó ir al pueblo, Dios no los llevó por el camino de la tierra de los filisteos, que estaba cerca, pues dijo Dios: ‘Para que no se arrepienta el pueblo cuando vea la guerra, y regrese a Egipto’” (Éxodo 13:17). Ahora bien, no has sido llamado para ser insensible y áspero pero si vale la pena perseguir tu destino, también vale la pena luchar por él. Por lo tanto, ¡endurécete! Estamos en un campo de batalla, y ¡no en un camino de rosas! Cada día debes tratar al enemigo usando cada arma espiritual que esté a tu disposición. Si no lo haces, él te robará todas las bendiciones que el Señor te ha dado, incluyendo tu identidad, tu testimonio, tu integridad, tu familia, tu llamada y tu futuro. Esta prueba demostrará tu capacidad de seguir con tu visión incluso cuando estés experimentando decepción y oposición. Por eso, recuerda que el nivel del ataque es el mejor indicador en cuanto al nivel de la bendición que te espera más allá del ataque. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION ¿Soy amado? “Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia.” Jeremías 31:3 Un niño carente de amor solía ir cada tarde a un parque cercano de su casa, no sólo a jugar sino a observar cómo algunos niños estaban acompañados de sus padres y él soñaba ser uno de ellos porque veía el afecto que recibían. Ya después de mucho tiempo él conoció a otro niño que pasaba la misma situación pero no se sentía de la misma manera, pues su abuelita le había enseñado que a pesar de no tener a sus padres él tenía a alguien que lo amaba sin condiciones, éste era Dios. El niño curioso de conocer cómo era Dios aceptó la invitación de la abuelita del niño parale contara más sobre Él. Así fue, el niño tuvo un cambio muy significativo en su vida, pues en vez de tener ese vacío en su corazón puso su mirada en quien lo amaba incondicionalmente, comprendió que Dios estuvo a su lado siempre y que Él era lo que necesitaba y era suficiente. Las personascontinuamente buscan ser amadas o valoradas en la vida, no hay quien no tenga esta necesidad. En ocasiones somos correspondidos y en otros rechazados. ¿En alguna ocasión te has sentido de esta manera? Entonces puedes saber que lo triste que es. Sin embargo, lo importante es estar consciente de que posiblemente las personas alrededor no han aprendido a amar de manera correcta por eso es que no lo hacen, pero podemos experimentar directamente del amor perfecto que es el de Dios, un amor incondicional, puro, verdadero, que traspasa nuestras debilidades y se concentra siempre en nuestro bienestar. Si hoy no te sientes amado/a dirige tu atención a Dios, no te concentres en sentimientos sino en convicciones, quien te mira con ternura listo para abrazarte con sus manos de misericordia. ¿Eres amado? Definitivamente sí, ¡Dios te ama! ”Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.” 1 Juan 4:16 Soraida Fuentes CVCLAVOZ

viernes, 28 de agosto de 2015

EXODO 3:17 INSTRUCCIONES DE DIOS A MOISES

http://unencuentroconlapalabra1.jimdo.com/ facebook un encuentro con la palabra http://www.amigosporisrael.org/ Éxodo 3:17 La Biblia de las Américas (LBLA) Instrucciones de Dios a Moisés 16 Ve y reúne a los ancianos de Israel, y diles: “El SEÑOR, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, se me ha aparecido, diciendo: ‘Ciertamente os he visitado y he visto lo que se os ha hecho en Egipto. 17 ‘Y he dicho: Os sacaré de la aflicción de Egipto a la tierra del cananeo, del hitita, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo, a una tierra que mana leche y miel.’” 18 Y ellos escucharán tu voz; y tú irás con los ancianos de Israel al rey de Egipto, y le diréis: “El SEÑOR, el Dios de los hebreos, nos ha salido al encuentro. Ahora pues, permite que vayamos tres días de camino al desierto para ofrecer sacrificios al SEÑOR nuestro Dios.” 19 Pero yo sé que el rey de Egipto no os dejará ir, si no es por la fuerza[m]. 20 Pero yo extenderé mi mano y heriré a Egipto con todos los prodigios que haré en medio de él, y después de esto, os dejará ir. 21 Y daré a este pueblo gracia ante los ojos de los egipcios; y sucederá que cuando os vayáis, no os iréis con las manos vacías, 22 sino que cada mujer pedirá a su vecina y a la que vive en su casa objetos de plata, objetos de oro y vestidos; y los pondréis sobre vuestros hijos y sobre vuestras hijas. Así despojaréis a los egipcios. Un Encuentro Con la Palabra • REFLEXION Entierra Tu Pasado Bíblicamente Publicado por: Devocionales en Devocionales 2 Comentarios “…andemos en vida nueva” (romanos 6:4b) Algunas personas se quedan despiertas hasta las 12 de la noche para dar la bienvenida al año nuevo. Otros se quedan levantados para asegurarse de que el año viejo se marche de una vez… En serio, cuando entres en el año nuevo, no debes permitir que el pasado “envenene” el presente o “sabotee” el futuro. Es por esto que debes abandonar y olvidar ciertas cosas que no quieres que sean curadas. Hay personas que alaban a Dios en la iglesia los domingos, pero en la privacidad de sus casas se dedican a “desenterrar viejos huesos”, a “clavarse las uñas” en las heridas y a revivir las historias del pasado. Tienes que aceptar que algunos asuntos nunca se resolverán, y si lo consientes, se instalarán en tu cabeza. Gracias al Señor que Pablo fue lo suficientemente honesto como para admitir que todavía tenía sus luchas. Al contrario de aquéllos que tenían el espíritu de algunos fariseos, los cuáles condenaron a los demás por hacer las mismas cosas que ellos hicieron, Pablo dijo: “Conozco la Ley; pero yo soy carnal… no hago lo que quiero, sino lo que detesto, eso hago. No hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago” (Romanos 7:14,15,19). ¡Gracias Pablo! de parte de todos nosotros, que erróneamente pensamos que una vez que eres un discípulo de Cristo, ya no habrá mas problemas… Anteriormente, Pablo dijo: “…consideraos muertos al pecado…” (Romanos 6:11), y: “…como Cristo resucitó de los muertos…, …también nosotros andemos en vida nueva” (Romanos 6:4). En otras palabras, deja de perseguir asuntos muertos; admítelos, déjalos y olvídalos. En vez de luchar por cambiar lo que ya no se puede cambiar, permite que el poder transformador de Dios “barra” todo lo que hay en tu vida y corte las ataduras entre tú y todos esos pensamientos turbulentos del pasado. ¡Deja que se vayan hoy en el nombre de Jesús! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? (Romanos 7:24) En los tiempos del Nuevo Testamento, a veces la pena capital consistía en atar el cuerpo de la víctima a la espalda del criminal. De este modo, fuera donde fuera, su crimen le oprimía literalmente, sin que hubiera alguna forma de escapar del hedor de la carne descompuesta. Con el tiempo, los gusanos que llenaban el cadáver le infectaban a él también, pereciendo al final de una muerte agonizante. Algunos días, Pablo sintió que le presionaba el “peso” de su vieja naturaleza que le recordaba cosas de su pasado que no podía cambiar o erradicar. Y reconociendo cómo los eventos pasados pueden influir en el presente, Pablo se describió a sí mismo como un hombre miserable, preguntándose: ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? (Romanos 7:24). El hecho es que no puedes avanzar con el “viejo hombre” todavía “atado” a ti; tienes que “enterrarlo”. Ni siquiera la muerte tiene el carácter definitivo que el entierro proporciona; deshacerse del cuerpo es necesario para llegar al final. Los funerales son para los vivos; les dan a las personas la oportunidad de aceptar que sus seres queridos se han ido y de que las relaciones tales y como las conocían han terminado. Como estás entrando en un nuevo año, ¿no sería el momento de dejar de llevar el pasado “a cuestas” de acá para allá? Pablo dijo: “…presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos…” (Romanos 6:13). En otras palabras, no dejes que tus viejos recuerdos “negocien” contigo. “Entiérralos”, y hazlo ya. No puedes permitirte un “romance secreto” con un “cadáver a cuestas”… Ahora es el momento de poner una “inscripción” en la “lápida”, no de una “resurrección”. Hay cosas en la vida que merecen la pena revivir, pero no pecados pasados por los que Jesús pagó y perdonó hace mucho tiempo. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Recordemos Cuando explotó la segunda guerra mundial, el primer ministro Inglés Winston Churchill, tomó el mando de la isla británica convirtiéndose en uno de los más grandes líderes de su época. Su carácter y la forma de alentar a su pueblo, era algo que hasta estos días podemos recordar con admiración. Todos sabemos que al final Inglaterra junto a sus aliados terminaron, triunfando sobre las fuerzas opositoras. El carisma de Churchill y la victoria, hacen que sea un orgullo para su nación y que todos lo recordemos por ello. En algún rincón de nuestro corazón, todos queremos que nos recuerden por nuestros triunfos, por los logros que tenemos, por las victorias conseguidas y por todo aquello que conseguimos en el pasado. Pero queremos que nuestros errores sean escondidos, que permanezcan ocultos y que nadie los encuentre. Este razonamiento parece acertado, finalmente ¿a quién le gusta ser recordado por sus errores?, ¿acaso no es mejor ser conocido por los triunfos obtenidos? Contradictoriamente la Biblia hace especial énfasis en las derrotas de los hombres: hay un lujo de detalles en el pecado de David que abarcando varios versículos, el libro de Jonás habla bastante de su desobediencia, hay un número grande de errores cometidos por Pedro que son mencionados, Pablo es notoriamente visto como un hombre sanguinario durante el relato de la lapidación de Santiago, Sansón es un hombre que no respeta la unción que Dios le dio, etc. ¿Por qué la Biblia hace tanto énfasis en los errores que el hombre ha cometido? Al leer todas esas historias siempre hay un común denominador; Dios siempre está presente para restaurar y para renovar todo lo que haya devastado el pecado. En todos los casos mencionados en la biblia anteriormente y también los que no fueron mencionados, nuestro Padre siempre demostró un despliegue de misericordia que llevó al hombre a un renuevo. Quizás los momentos de la vida más importantes de cualquier hombre son cuando se sentía totalmente destruido por las muchas circunstancias de la vida y casi sin imaginarlo, Dios salió a su encuentro con su regalo de amor. ¿Acaso puedes recordar un momento en el que sentiste los brazos de Dios extendidos para consolarte?... Celebremos juntos tus victorias, pero nunca olvidemos los momentos de derrota en los que Dios estuvo presente y no nos dejó solos. Deuteronomio 8:11-14 “Tengan cuidado de no olvidarse del Señor su Dios. No dejen de cumplir sus mandamientos, decretos y leyes que les he ordenado hoy. Cuando hayan comido y estén satisfechos, y vivan en las buenas casas que hayan construido, y vean que sus vacas y ovejas han aumentado, lo mismo que su oro y su plata y todas sus propiedades, no se llenen de orgullo ni se olviden del Señor su Dios, que los sacó de Egipto, donde eran esclavos.” Versión Dios Habla Hoy (DHH) Héctor Colque CVCLAVOZ

jueves, 27 de agosto de 2015

2 CORINTIOS 8:2 GENEROSIDAD DE LOS MACEDONIOS

http://unencuentroconlapalabra1.jimdo.com/ facebook un encuentro con la palabra http://www.amigosporisrael.org/ 2 Corintios 8:2 La Biblia de las Américas (LBLA) Generosidad de los macedonios 8 Ahora, hermanos, os damos a conocer la gracia de Dios que ha sido dada en las iglesias de Macedonia; 2 pues en medio de una gran prueba de aflicción, abundó[a] su gozo, y su profunda pobreza sobreabundó en la riqueza de su liberalidad. 3 Porque yo testifico que según sus posibilidades, y aun más allá de sus posibilidades, dieron de su propia voluntad, 4 suplicándonos con muchos ruegos el privilegio[b] de participar en el sostenimiento de[c] los santos; 5 y estono como lo habíamos esperado, sino que primeramente se dieron a sí mismos al Señor, y luego a nosotros por la voluntad de Dios. 6 En consecuencia, rogamos a Tito que como él ya había comenzado antes, así también llevara a cabo en vosotros esta obra de gracia. 7 Mas así como vosotros abundáis en todo: en fe, en palabra, en conocimiento, en toda solicitud, y en el amor que hemos inspirado en vosotros[d], ved que también abundéis en esta obra de gracia. 8 No digo esto como un mandamiento, sino para probar[e], por la solicitud de otros, también la sinceridad de vuestro amor. 9 Porque conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, sin embargo por amor a vosotros se hizo pobre, para que vosotros por medio de su pobreza llegarais a ser ricos. 10 Y doy mi opinión en este asunto, porque esto os conviene a vosotros, que fuisteis los primeros en comenzar hace un año no sólo a haceresto, sino también a desear hacerlo. 11 Ahora pues, acabad también de[f]hacerlo; para que como hubo la buena voluntad para desearlo, así también la haya para llevarlo a cabo según[g] lo que tengáis. 12 Porque si hay[h] buena voluntad, se acepta según lo que se tiene, no según lo que no se tiene.13 Esto[i] no es para holgura de otros y para aflicción vuestra, sino para que haya igualdad; 14 en el momento actual vuestra abundancia suple la necesidad de ellos, para que también la abundancia de ellos supla[j] vuestra necesidad, de modo que haya igualdad. 15 Como está escrito: EL QUE recogió MUCHO, NO TUVO DEMASIADO; Y EL QUE recogió POCO, NO TUVO ESCASEZ. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Padres, ¿Cómo Equipar a Tus Hijos Para La Vida? Publicado por: Devocionales en Articulos Cristianos 0 “…PARA HACER VOLVER LOS CORAZONES DE LOS PADRES A LOS HIJOS…” (Lucas 1:17) Hay muchos estudios que revelan las consecuencias del “déficit paterno”. Demasiados niños están creciendo hoy en día sin la presencia y la guía del padre. Y por ello no les va bien en la vida, en las relaciones o en el matrimonio. Entonces ¿Cómo equipas a tus hijos para enfrentarse a la realidad de la vida? 1) Mantente al corriente de cómo les va. Fíjate en lo que les entusiasma. Pregúntales qué asignaturas les gustan y cuáles les cuestan. Mira quiénes son sus amigos y con quiénes pasan tiempo en los recreos y después del colegio. Escúchalos y aprende. Llévalos de vez en cuando a desayunar o a comer una hamburguesa; se sienten muy importantes cuando pasan tiempo solos con su padre. 2) Enséñales a defenderse. Una de las tragedias actuales de los jóvenes es la tasa cada vez más alta de suicidio por culpa del acoso escolar. Enseña a tus hijos a defenderse. Enséñales respeto y a cómo protegerse y hacerse valer, preguntando en clase cuando tienen dudas y expresando con valentía lo que creen. Enséñales a tener firmeza cuando se les trate injustamente. Los niños que se dejan acosar van a seguir siendo víctimas después. 3) Dales buen ejemplo. Por mucho que les “prediques”, a menos que pongas en práctica lo que dices tus hijos no oirán más que una cosa: ‘Bla, bla, bla’. Les puedes decir que es muy importante estar sano y activo, pero si te pasas el día sentado comiendo bolsas de patatas fritas y viendo el fútbol en la tele, no los convencerás. Da ejemplo poniéndote en forma y llevando un estilo de vida con actividades e intereses saludables; ya verás cómo piensan que es muy “guay” ser como papá. “…NO HAY MUCHOS PADRES DISPUESTOS A PASAR TIEMPO CON VOSOTROS Y AYUDAROS A CRECER…” (1 Corintios 4:15 parafraseado) Padre, haz lo siguiente por tus hijos: 1) Adviérteles de los peligros de creerse con derecho a todo. Es verdad que los padres deben brindarles amor incondicional, pero algunos piensan que sus hijos no pueden hacer nada malo, ¡incluso cuando lo hacen! Por consiguiente, los niños crecen con expectativas poco realistas y con una visión distorsionada de la vida. Todos tenemos una especie de registro en el que queda constancia de los triunfos y los fracasos de la vida. Haz que tus hijos entiendan que es humano cometer errores; si no, estarán engañándose y más adelante sufrirán las consecuencias. Los niños aprenden por medio de sus fallos a manejar la desilusión, lo cual los prepara para cuando en la vida no les salgan las cosas como deseaban. 2) Enséñales la verdad sobre la muerte; la tuya y la de ellos. La Biblia dice: “Está establecido para los hombres que mueran una sola vez…” (Hebreos 9:27). Deben saber que la muerte es una realidad universal y no un castigo divino. Enséñales que la vida, por muy larga que sea, es un regalo para aprovechar al máximo. Y que el Cielo es una reunión familiar que no deberían perderse. El fallecimiento de un amigo o de un familiar puede ser una buena oportunidad para calmar sus temores y equiparles para enfrentar la pérdida, el duelo y la recuperación. 3) Demuéstrales por qué te casaste con su madre. Es la relación más formativa en los primeros años; y la que más va a influir en la clase de adulto que van a llegar a ser, la elección de su pareja y su felicidad futura. Cuando te ven a ti amar a su madre, tratarla como a una reina y darle consideración y honor te admirarán, valorarán y querrán imitar a su fantástico papá. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Fuera desechos Muchas veces nos han lastimado, ya sea intencionalmente o por accidente, y eso hace que en el corazón crezcan raíces de rencor y hasta sed de venganza. La acción de perdonar se define como abstenerse de vengar una ofensa recibida, sin deseos de guardar resentimiento ni rencor sino de renunciar al supuesto derecho de vengarse, sin importar lo que la otra persona haya hecho. Por el contrario, rencor es rehusarse a ceder ante el resentimiento, insistiendo en que el culpable pague por el daño que haya ocasionado. Perdonar puede ser difícil porque la creencia más común es que el culpable no debe escapar de ser castigado como lo merece. Sin embargo, al haber creído en Cristo como nuestro Salvador renunciamos a lo que creemos que es nuestro derecho de vengarnos por nuestra propia cuenta. En realidad, nuestra responsabilidad es perdonar y dar lugar a que el Señor se ocupe de lo demás. Cuando Pedro preguntó al Señor que si su hermano pecara contra él, cuántas veces debería perdonarlo Jesús le contestó: “Setenta veces siete” Mateo 18.21-22 (RVR1960), con lo que quiso decir que nuestra disposición a perdonar debe ser ilimitada. Además, tarde o temprano descubriremos que si nos resistimos a perdonar a quien nos ofendió, como resultado experimentaremos muchas consecuencias lamentables, pues el rencor afecta nuestra vida de oración. No podemos tener una vida positiva de oración y a la vez albergar amargura y rencor en nuestro corazón. Afecta nuestra adoración, nuestro testimonio. ¿Cómo podremos hablarle a alguien del perdón inagotable de nuestro Padre celestial y seguir manteniendo una mala actitud hostil hacia quien nos haya herido? Afecta incluso a los que nos rodean. Hoy te invito a renunciar a todo rencor, ira, sed de venganza y limpiar tu vida de todos esos sentimientos que sólo son desperdicios que deben ser desechados de nuestra vida. Dios escuchará nuestras palabras, verá los deseos de nuestro corazón, nos perdonará, limpiará y resolverá el asunto. Telma Céspedes CVCLAVOZ

miércoles, 26 de agosto de 2015

MATEO 13:21 EXPLICACION DE LA PARABOLA DEL SEMBRADOR

http://unencuentroconlapalabra1.jimdo.com/ facebook un encuentro con la palabra http://www.amigosporisrael.org/ Mateo 13:21 La Biblia de las Américas (LBLA) Explicación de la parábola del sembrador 18 Vosotros, pues, escuchad la parábola del sembrador. 19 A todo el que oye la palabra del reino y no la entiende, el maligno viene y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es aquel en quien se sembró la semilla junto al camino. 20 Y aquel en quien se sembró la semilla en pedregales, éste es el que oye la palabra y enseguida la recibe con gozo; 21 pero no tiene raíz profunda en sí mismo, sino que sólo es temporal, y cuando por causa de la palabra viene la aflicción o la persecución, enseguida tropieza y cae. 22 Y aquel en quien se sembró la semilla entre espinos, éste es el que oye la palabra, mas las preocupaciones del mundo[h] y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se queda sin fruto. 23 Pero aquel en quien se sembró la semilla en tierra buena, éste es el que oye la palabra y la entiende, éste sí da fruto y produce, uno a ciento, otro a sesenta y otro a treinta. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION El Gimnasio Del Alma Cristiana Publicado por: Devocionales en Devocional Diario 0 …EJERCÍTATE EN LA DEVOCIÓN…( 1 Timoteo 4:7 versión Castilian) Cuando preguntaron al entrenador de los Dallas Cowboys Tom Landry cómo se puede crear un equipo invencible, él dijo: “Mi trabajo consiste en conseguir que los hombres hagan lo que no quieren hacer con el fin de lograr lo que siempre han querido lograr”. ¿Qué fue lo que aquellos jugadores quisieron lograr? Vencer en la Súper Copa. ¿Y qué fue lo que no quisieron hacer? El trabajo duro requerido para llegar hasta allí… Conseguir grandeza requiere disciplina: acciones decididas, deliberadas, diarias y definibles, teniendo en mente un objetivo claro. Pablo entrenó a Timoteo, diciéndole: “Dedica todas tus energías a ejercitarte en la devoción…” (1 Timoteo 4:7b ” versión Castilian). Timoteo era el líder de la congregación en Éfeso, una especie de Las Vegas. Era un lugar demasiado concurrido, rico y sensual para un discípulo de Cristo. Pablo sabía que tener éxito allí no iba a ser fácil, por lo que utilizó el término griego del cuál obtuvimos la palabra “gimnasio”. En otras palabras, ser como Cristo precisa un entrenamiento diario. Así que, Pablo escribió: “…ejercítate en la devoción…” (cfr. 1 Timoteo 4:7b). Nota lo siguiente: (1) Ejercítate lo cuál requiere ejercicios regulares para que tu mente y los grupos de músculos correspondientes trabajen juntos reflexivamente y automáticamente. De esta forma se puede combinar la resistencia con la habilidad. Es lo que convierte la capacidad de ganar un juego en una costumbre. (2) Ejercítate Ningún otro lo puede hacer por ti. Echa un vistazo en la guía telefónica; allí no vas a encontrar “Se alquila a alguien que está a dieta” o “Se alquila un atleta”. No, ¡eso depende únicamente de ti! Así que, ¿para qué debemos entrenarnos? Para llegar a ser como Cristo. Viviendo la vida como Él la vivió y permitiendo que el Espíritu de Dios nos moldee desde dentro hacia fuera a través de su supervisión, serás más como Él. En otras palabras, cada día, pasa tiempo en el “gimnasio del alma”. “…EJERCÍTATE EN LA DEVOCIÓN…” (1 Timoteo 4:7 versión Castilian) La devoción era importantísima en el consejo de Pablo a Timoteo. Adelante, trata de preguntar a tus amigos qué es lo que significa la palabra ‘devoción’ para ellos. Lo que “ven” es un monje apartado del mundo, rezando, meditando y canturreando cantos de alabanza detrás de las paredes de un monasterio. Otros “ven” a bobos, a moralistas y a impecables bienhechores irritantemente inocentes, que llevan siempre sus Biblias encima. ¡Falso! Un erudito definió la palabra “devoción” de la siguiente manera: “No es sólo adorar externamente, ni tener un mero concepto de Dios, ni una virtud, ni un ideal de abnegación personal comparado con la filosofía gnóstica, que no considera la creación como un hecho verídico. La verdadera devoción que tiene su origen en la fe cubre toda conducta cotidiana, honrando a Dios como el Creador y Redentor”. Algunas personas bien intencionadas parecen pensar que ser como Cristo significa que deberíamos intentar ser perfectos. Para ellas, los ejercicios espirituales son como las flexiones de pecho y los abdominales, ejercicios religiosos para golpear el cuerpo y la mente hacia la sumisión. Esto es más gnóstico que cristiano. Si quieres tener tus lujurias bajo control o estar más sereno, lo conseguirás en cualquier religión contemplativa. Lo que distingue el cristianismo de otras religiones es que nuestro objetivo es conocer y ser como Cristo y no la perfección moral (aunque uno crezca en carácter) ni la tranquilidad (aunque la vida se torna notablemente más sosegada). A causa de la gracia que tenemos en Cristo, los ejercicios no harán nada para hacernos más aceptables por el Padre, ya que Jesús lo ha hecho todo por nosotros. No, una persona devota es la que deja de ser egocéntrica para hacerse Cristocéntrico. Él se hizo hombre y como consecuencia de su ministerio terrenal vemos cómo Dios quiso que vivamos. Jesús es nuestro ejemplo impecable de devoción. Por lo tanto, ser devoto significa sencillamente estar en el proceso de parecerse más a Cristo. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION Está todo cubierto Nellie Bly, fue una de las primeras mujeres norteamericanas que se dio a conocer en el periodismo. Un día, Nellie halló una nota sobre su escritorio en la que se le asignaba una tarea extraordinaria. Tenía que embarcarse aquel mismo día en un viaje para dar la vuelta al mundo con miras a establecer un nuevo récord. Tenía muy poco dinero para poder comprar todas las cosas que iba a necesitar en un viaje así y tampoco tenía tiempo para ir de compras. Pero se le dijo que la empresa de periódico había dispuesto toda clase de provisiones para sus necesidades a lo largo de la ruta que debía seguir. Así que partió sin nada más que una bolsa con unas prendas de vestir y unos pocos dólares, con la seguridad de que las órdenes recibidas eran respaldadas por todos los recursos de la organización de un gran periódico metropolitano, por lo que no tenía temor alguno. El viaje fue terminado en un tiempo récord y los titulares de los periódicos dieron cuenta de la hazaña en todo el mundo. A Nellie no le faltó nada en todo el viaje. Lo mismo sucede con nosotros, Dios ha dispuesto con antelación todos los recursos necesarios para nuestras necesidades y nos prometió no abandonarnos nunca y que tendría cuidado de nuestras vidas siempre. En una oportunidad, Jesús le habló a sus discípulos acerca de los afanes y necesidades de esta vida y les puso como ejemplo cómo Dios cuida a las aves y la hierba del campo; finalmente les dijo: “Vosotros, pues, no os preocupéis por lo que habéis de comer, ni por lo que habéis de beber, ni estéis en ansiosa inquietud. Porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo; pero vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de estas cosas. Mas buscad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas”. Lucas 12: 29-31 Lo más hermoso de saber que Dios está en control es que sin importar la prueba por la que estés atravesando o la necesidad que tengas, nuestro Padre tiene lo que necesitas y aún más para darte y lo mejor es que no se trata solamente de recursos económicos, como en la historia, sino que Dios pone a nuestro alcance su protección, fortaleza, su perdón, su gracia y todo aquello que en nuestro día a día pueda hacernos falta. Deja de afanarte y descansa en Dios, búscalo en oración y cuéntale qué es lo que te aflige, Él está atento a tus oraciones y quiere ayudarte. Emprende el viaje sabiendo que todo está cubierto, Dios ya dispuso todos los recursos necesarios para que termines el viaje de tu vida exitosamente y puedes estar seguro que será mucho mejor de lo que imaginas. Ana María Frege Issa CVCLAVOZ

martes, 25 de agosto de 2015

OSEAS 5:15 REPRENSION POR LA APOSTASIA DEL PUEBLO

http://unencuentroconlapalabra1.jimdo.com/ facebook un encuentro con la palabra http://www.amigosporisrael.org/ Oseas 5:15 La Biblia de las Américas (LBLA) Reprensión por la apostasía del pueblo 5 Oíd esto, sacerdotes, y estad atentos, casa de Israel, y casa del rey, escuchad, porque para vosotros es el juicio; pues lazo habéis sido en Mizpa, y red tendida sobre el Tabor. 2 Y los rebeldes se han ahondado en la perversión[a]; pero yo los castigaré a todos ellos. 3 Yo conozco a Efraín, e Israel no se me oculta; porque ahora te has prostituido, Efraín, se ha contaminado Israel. 4 No les permiten sus obras volver a su Dios, porque hay un espíritu de prostitución dentro de ellos, y no conocen al SEÑOR. 5 Además, el orgullo de Israel testifica contra él, e Israel y Efraín tropiezan en su iniquidad; también Judá ha tropezado con ellos. 6 Irán con sus rebaños y sus ganados en busca del SEÑOR, pero no le encontrarán; se ha retirado de ellos. 7 Han obrado perversamente contra el SEÑOR, porque han engendrado hijos ilegítimos[b]. Ahora los devorará la luna nueva junto con sus heredades[c]. 8 Tocad la bocina en Guibeá, la trompeta en Ramá. Sonad alarma en Bet-avén: ¡Alerta[d], Benjamín! 9 Efraín será una desolación en el día de la reprensión; en las tribus de Israel yo hago saber lo que es cierto. 10 Los príncipes de Judá son como los que mueven los linderos; sobre ellos derramaré como agua mi furor. 11 Efraín está oprimido, quebrantado en juicio, porque insistía en seguir mandato[e] de hombre. 12 Yo, pues, soy como polilla para Efraín, y como carcoma para la casa de Judá. 13 Cuando Efraín vio su enfermedad y Judá su herida[f], Efraín fue a Asiria y envió mensaje al rey Jareb[g]; pero él no os podrá sanar, ni curar vuestra herida[h]. 14 Porque yo seré como león para Efraín, y como leoncillo para la casa de Judá. Yo, yo mismo, desgarraré y me iré, arrebataré y no habrá quien libre. 15 Me iré y volveré a mi lugar hasta que reconozcan su culpa[i] y busquen mi rostro; en su angustia me buscarán con diligencia. Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION La Obediencia a Dios Según La Biblia Publicado por: Devocionales en Articulos Cristianos 0 “…Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad” (filipenses 2:13) Pablo dijo: “…Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad” (Filipenses 2:13). La mayoría de nosotros no relacionamos la obediencia con el placer. Estamos acostumbrados a obedecer por necesidad o por miedo. Tal vez tuvimos unos padres que nos obligaban a obedecer, “porque lo digo yo”. Ahora bien, no es malo que los padres esperen obediencia de sus hijos, o que los jefes esperen colaboración de sus empleados. Pero ésta no es la mejor definición de la obediencia o la mayor motivación para obedecer. Lo que falta es el factor “yo quiero hacerlo” que el Señor pone en cada uno de nosotros en el momento en que somos salvos. Esto elimina los demás factores, tales como “deber”, “tener la obligación de”, “mejor hacerlo, porque si no”, “Dios me va a castigar”, elevando la obediencia al Señor a un nivel de reacción alegre a todo lo que Él ha hecho por ti. La obediencia no es algo que tienes que producir; es algo que debes cultivar y activar, porque el deseo ya está presente dentro de ti, y se llama: “servir al Señor con alegría” (lee 100:2). Todo lo demás es sólo un cumplimiento exterior. Es como el niño que se portó mal y su madre le hizo sentarse en un rincón; después de unos minutos le pregunta desde la otra habitación: ¿Todavía estás allí sentado?. A lo que él responde: “Sí, por fuera estoy sentado, pero por dentro estoy de pie”… A eso lo puedes llamar “obediencia”, pero en realidad no es más que un cumplimiento exterior sin la reacción interior de una obediencia animosa y alegre. La obediencia bíblica es hacer por fuera con gusto lo que realmente quieres hacer por dentro. “…Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad” (filipenses 2:13) Jesús dijo: “Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de Mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas, porque mi yugo es fácil y ligera mi carga” (Mateo 11:29-30). Varios de los que escucharon estas palabras eran campesinos que usaban bueyes para arar la tierra. Ellos entendieron lo que Él les dijo, porque no se les ocurriría ponerles un yugo a sus bueyes que no se ajustara bien, causándoles heridas; tampoco quiere el Señor eso para nosotros. Y aquellos campesinos entendieron otra cosa más: sin un yugo, un buey no puede ser guiado y no puede cumplir su propósito, que es ser productivo. Tal vez digas: “Pero si se supone que tengo este deseo de obedecer a Dios en lo más profundo de mi corazón, ¿por qué no lo puedo encontrar?”. En primer lugar, porque todavía vives dentro de tu cuerpo carnal, y hasta que el Señor no te dé uno nuevo, lucharás con los impulsos inferiores del viejo. La segunda razón de que muchos de nosotros no sentimos este deseo interior de obedecer es porque éste ha sido cubierto por “callos” de años haciendo las cosas porque había que hacerlas. Como en el caso de los callos en los pies, para llegar a la “piel blanda”, hay que quitar primero las “durezas” que han ido creciendo sobre ella. Por regla general, esto es lo primero que hace un podólogo. De la misma manera, el Espíritu Santo tiene que quitar los “callos” de nuestros corazones como parte de un proceso de “ablandamiento” que nos hará más receptivos a la voluntad de Dios. ¿Y cómo lo hace? Con amor, el nuestro hacia Cristo en respuesta a lo que Él ha hecho por nosotros. “…Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad” (filipenses 2:13) Un hombre que intenta conquistar a una mujer hará cualquier cosa por ella. Si le llamara por teléfono y le dijera: “Sé que es tarde, que estás cansado y que está lloviendo, pero ¿podrías venir a cambiar la rueda de mi coche?”. “Pues claro que sí, ahora mismo voy”, contestaría, llegando con una gran sonrisa. Ahora vamos a avanzar en el tiempo… Llevan diez años casados. Él está en la misma casa con la misma mujer que cortejó y conquistó. Ella le pide que se levante del sofá y haga algo por ella. Tiene que repetirlo dos o tres veces, y por la forma en que él se queja, parecería que ella le haya pedido que se corte una pierna. Entonces, ella se enfada. ¿Qué es lo que está pasando? Lo que un día fue un deleite, ahora se ha convertido en un trabajo pesado, porque la motivación amorosa se ha enfriado… En realidad, nuestro problema no es la obediencia; es mantener fuerte nuestro amor por Cristo, ya que el amor hace que obedezcamos con alegría. Si obedecemos menos, es por la sencilla razón que amamos menos. A menudo reemplazamos la gracia con la ley y el amor con reglas, pero no disfrutamos de las reglas porque no ejercitamos el amor. Nuestra nueva naturaleza funciona mejor cuando es motivada por una relación y no por reglas. Los reglamentos sin amor llevan hacia la frialdad. Jesús dijo a la iglesia de Éfeso: “…tengo contra ti que has dejado tu primer amor” (Apocalipsis 2:4), en otras palabras: “No me quieres como solías quererme”. Después, Él la mandó que volviera al mismo punto donde había caído (lee versículo 5), que fue donde dejó escapar su amor por Él. ¿Te está diciendo Cristo lo mismo a ti hoy? Un Encuentro Con la Palabra REFLEXION No te desesperes “Tu salvación viene de Jehová, y él es tu fortaleza en el tiempo de angustia. Él te ayudará y librará; te libertará de los impíos, y te salvará, si esperas en Él. ”Salmo 37:39-40 No pierdas oportunidades ni cometas errores por no saber esperar el momento exacto para actuar o tomar decisiones. Muchas veces como seres humanos nos desesperamos y nos preocupamos demasiado esperando que la respuesta de Dios sea inmediata, pero no nos damos cuenta de un error que cometemos en nuestra desesperación: no comprendemos que el Señor es fiel y que tiene un tiempo perfecto para enviarnos la respuesta a cada uno de nosotros. Y es ahí cuando nos angustiamos, nos decepcionamos, nos enojamos y hasta nos deprimimos porque las cosas no salieron como queríamos. ¿Sabías que la desesperación retrasa las bendiciones?. Te explico por qué: cuando uno se desespera comunica a Dios que no confía en Él, y sin fe es imposible agradar a Dios. Pues, tener fe es poseer la plena seguridad de que se recibirá lo que se espera y es estar convencidos de la realidad de las cosas que no vemos. Posiblemente tu comportamiento esté comunicando a Dios que no confías en Él, pide entonces a Jesús que te perdone y enseñe a esperar confiadamente en Él. Que puedas ser sabio, paciente para esperar, y que tu fe aumente cada día para agradarlo. “Tengan paciencia y hagan la voluntad de Dios para que reciban lo prometido.” Hebreos 10:36 (PDT) Mientras esperas la salvación y el favor de Dios, ten en cuenta lo siguiente: No confíes en tus propias fuerzas, pon tu confianza en Dios y espera en Él. “Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová.” Jeremías 17:7 No sufras por ese problema que hoy vives, recuerda que tienes un Dios todopoderoso. “¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío”. Salmo 42:5 No te detengas pensando que la espera es estar sentando sin hacer nada, camina lleno de fe, en comunión con Dios y en Su plena voluntad. “Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, y confiarán en Jehová. Bienaventurado el hombre que puso en Jehová su confianza, Y no mira a los soberbios, ni a los que se desvían tras la mentira. Has aumentado, oh Jehová Dios mío, tus maravillas; y tus pensamientos para con nosotros.Salmo 40:1-5 ¡Alégrate! Porque a los buenos, honestos y a los que aman la paciencia les espera un futuro maravilloso. Diego Jora CVCLAVOZ